25º Nuevo don

-¿Adelantar las cosas? ¿Como que adelantar las cosas? ¿Para que queremos que entren en batalla antes de un mes?

-Por Bella- Le explicó Esme- Bella no quiere que nadie se entere de su embarazo antes de la batalla por todos los problemas que eso le puede acarrear, teme que si alguno de los que están en El Refugio se entera antes de la batalla la ataquen- Alice se quedó algo rígida, sin decir nada- Dime que es lo que has visto.

-No consigo ver nada referente al embarazo de Bella, ni siquiera vi cuando decidió venir a verme para hablar sobre eso.

-Pero sin embargo has visto algo- Le recriminó- Dime que es lo que ves.

-Eran imágenes borrosas, imágenes de lo que sucedería si alguno se enterara antes de tiempo- Alice intentó focalizar sus visiones- Si alguien se entera estallará una guerra aquí dentro, Bella y su bebé morirán, Edward se volverá loco al verlo y sin pretenderlo nos descubrirá ante el maligno y entonces...- Alice quedó en silencio, mostrando el terror más absoluto en su mirada- No podemos permitir que nadie lo sepa, nadie, si alguien se entera será nuestro final.

-Está bien, no te pongas nerviosa, debemos actuar con naturalidad, nadie debe darse cuenta de que escondemos algo, absolutamente nadie, ahora centrémonos en pensar que podemos hacer para adelantar el ataque.

-Lo único que se me ocurre para que eso suceda es crear una alarma- Esme la miró sin comprender- Si, que crean que corremos peligro si atrasan mucho más el ataque.

-¿Qué es lo que pretendes? ¿Alertar al señor oscuro?

-¡Por supuesto que no!- Alice sonrió- ¿Desde cuando he necesitado yo decirle nada a nadie para que crean en lo que digo?

-Oh, ya...- Esme también sonrió- Vas a inventarte una visión- Alice asintió- Buena idea, en cuanto Bella despierte reuniremos a todos para hacer correr el pánico, ella también debe creer que es real, de lo contrario podría flaquear y condenarnos a todos.

-¿Qué hacemos con Edward?

-Edward...- Esme sabía que iba a ser difícil que Edward no se diera cuenta de los síntomas que tenía ella, sobretodo si Bella seguía frecuentando a Leah y ella, por propia experiencia, se daba cuenta- Habrá que mantenerlo ocupado durante las horas de sueño de Bella.

-Está bien, terminemos de atar cabos antes de que empiece la función.

Alice y Esme estuvieron reunidas casi todo el día, aprovechando que Bella tenía todo el día para descansar, Edward se había puesto a discutir prácticamente con todos para que la dejaran ese día para ella, al final lo había conseguido, aunque sabía que después le iban a exigir más.

Tras la última discusión con James, Edward se encaminó a la casa, sabiendo que Bella estaría allí descansando, al entrar la encontró tumbada en la cama, con el rostro tranquilo, con una pequeña sonrisa de felicidad, mientras Bella abrazaba su almohada con fuerza. Sonrió al verla así de tierna, a pesar de lo dura que se hacía ante los demás a la hora de entrenar, en realidad era una chica dulce y sencilla que no quería problemas con nadie.

Intentando no despertarla, se tumbó tras ella, pasó su brazo sobre su cintura, besó sus cabellos con ternura y se quedó allí, viéndola dormir hasta que ella despertó al día siguiente. Había estado tan cansada que había pasado casi un día entero durmiendo.

Al dar los rayos del sol en el rostro de Bella ella despertó lentamente, Edward dejó que se tumbara boca arriba y sin esperar se puso sobre ella y besó sus labios.

-Buenos días preciosa, ¿como has dormido?

-De maravilla, me encanta dormir contigo a mi lado- Le sonrió- Y despertar de esta manera es maravilloso.

-¿Has descansado bastante? ¿Necesitas un poco más de tiempo?

-No, tranquilo, me encuentro perfectamente- Le dedicó una sonrisa sincera mientras lo apartaba y se ponía en pie- De hecho, creo que hoy podré rendir al 100%.

-¿Estás segura?

-Claro, no te preocupes- Fue hacia la cocina- De hecho, voy a desayunar y de inmediato iré a la sala para entrenar- Se giró hacia él- ¿Irías por delante para calmar los nervios de los demás diciéndoles que si que voy a ir? Seguramente pensarán que quiero faltar hoy también...

-Está bien, iré, pero que conste que a mi me da igual lo que ellos piensen, lo primero eres tú.

Se acercó a ella, besó sus labios y salió a hacer lo que Bella le había pedido. Una vez sola, Bella se apoyó en la encimera de la cocina, estaba bastante mareada, pero debía reponerse cuanto antes, debía estar en plenas condiciones si no quería que nadie la descubriera. Bebió un vaso de agua, respiró hondo varias veces, y cuando estuvo segura de que podía caminar sin trastabillar, salió y fue hasta la sala de entrenamiento.

Para compensar el tiempo perdido el día anterior, James había programado un día muy intenso de entrenamiento, y Bella se centró a tope, no se quejó a pesar de la dureza con la que James ordenaba que la atacaran, sabía lo que debía hacer.

Pero no todo salió como ella quería, cerca de la hora del atardecer, James decidió realizar el mismo el entrenamiento, queriendo comprobar si realmente ella se lo estaba tomando en serio, comenzó con ataques suaves, después más agresivos, y cuando ella estaba en guardia comenzó a tirar objetos a gran velocidad, queriendo que los esquivara sin tocarlos.

Uno de los objetos impactó de pleno en su estómago, haciendo que saliera disparada unos metros y tirándola al suelo, ella se incorporó un poco, quedando sentada, se quedó mirando el objeto mientras colocaba su mano sobre su vientre, y sin ser consciente de ello comenzó a temblar.

-Venga, levántate, ese golpe no ha sido nada- Le dijo James, pero Bella no se movió, sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas- ¡Vamos Bella!- Le gritó intentado hacerla reaccionar, pero ella no lo escuchaba- ¡Maldita sea!- James se acercó a ella furioso- ¡LEVÁNTATE! ¡ESTO NO ES NINGÚN JUEGO!- Cogió con fuerza la muñeca de Bella y tiró de ella, pero ella seguía sin reaccionar- ¡TIENES QUE TOMÁRTELO EN SERIO! ¿¡NO ENTIENDES QUE TODAS NUESTRAS VIDAS ESTÁN EN TUS...?

James calló de pronto, se puso rígido y cayó al suelo, retorciéndose de dolor. Todos se quedaron sorprendidos, sin saber que había sucedido, Edward miró a Bella, ella seguía bloqueada, sin moverse, con las lágrimas cayendo por su rostro. Se acercó a ella dispuesto a cogerla, pensando que se había lastimado con aquel golpe, pero nada más tocar su mano tuvo que soltarla.

-¿Pero que...?

-¡Que nadie la toque!- Ordenó Jasper acercándose a ella lentamente- Bella, ¿puedes oírme?- Ella no reaccionó, seguía temblando y llorando.

-¿Qué le sucede? ¿Está bien?

-Yo diría que está asustada- Jasper la observó detenidamente- O más bien aterrada.

-¿Qué es lo que ha sucedido al tocarla? He sentido como si me quemara la mano y algo me hiciera daño por dentro.

-Me parece que acabamos de descubrir el don de Bella que nos quedaba por ver según dijo Alice, aunque siendo Bella, puede que haya más- Respondió tranquilamente Jasper- Ahora tenemos que conseguir que se calme.

Edward miró el rostro de Bella, estaba como ida, pero sus ojos mostraban un terror tan grande que lo estremeció, así que, sin pensarlo dos veces, fue hasta ella y, ignorando el dolor, la abrazó con fuerza.

-Bella, mi vida, cálmate, no pasa nada, está todo bien, yo estoy contigo- Decía intentando parecer tranquilo a pesar de sentir como si algo lo estuviera atravesando por dentro. Bella, al escuchar su voz, lo miró y respiró profundamente, haciendo que el dolor de Edward desapareciera- Eso es pequeña, eso es...- Edward se desplomó sin más en el suelo.

-¿Edward?- Bella miró en todas direcciones buscando una explicación.

-Ven conmigo cariño- La cogió Carlisle por los hombros- Yo te lo explicaré mientras Jasper se encarga de todo- Este asintió.

-Pero... ¿Qué le ha sucedido a Edward?

-Calma Bella, calma- Besó su frente y la llevó hasta los aposentos de él y Esme, allí estaban Alice y ella conversando, y al verlos entrar los miraron preocupados. Carlisle sentó a Bella junto a Esme y le acarició la mejilla- Acabamos de descubrir otro don de Bella- Dijo tranquilamente mirando a Esme y Alice sin dejar de acariciar la mejilla de Bella- Se asustó cuando uno de los ataques de James le dio en el estómago, se quedó bloqueada y al tocarla, tanto James como Edward se han quedado paralizados o convulsionando.

-¿En serio a descubierto otro don?- Carlisle asintió- Estupendo, nos vendrá bien dada la visión que he tenido- Dijo Alice comenzando con el plan.

-¿Qué visión?

-Pocos minutos antes de que entrarais he tenido una visión que cambia todos nuestros planes- Alice se puso seria- Dentro de un mes, el maligno averiguará que planeamos atacarle, averiguará donde estamos y querrá anticiparse, vendrá a por nosotros, y si no lo impedimos, será el fin de todos.

-¿Estás segura de eso?

-Completamente- Alice sonaba tremendamente convincente.

-En ese caso hay que hacer muchos preparativos, cambiar muchas cosas- Carlisle se puso rígido y comenzó a caminar en círculos- Tenemos que ponernos todos a entrenar en serio, no solo Bella, habrá que adelantar nuestros planes.

-Carlisle- Le llamó Esme- Cariño, en lugar de desgastar el suelo y poner más nerviosa a Bella, ¿por qué no vas a hablar con los demás de esto y decidís que es lo mejor para todos?

-Si, tienes razón, iré ahora mismo.

Carlisle salió presuroso de allí, dejando solas a las tres chicas, Esme abrazó a Bella, y ella, de inmediato se puso a llorar. Alice fue hasta ella y puso sus manos sobre su regazo.

-¿Qué ha sucedido Bella? ¿Por qué te bloqueaste?

-Es que... Tuve miedo...- Respondió en medio del llanto- Estaba esforzándome a tope, de verdad, pero cuando James lanzó aquel objeto y me dio en el estómago- Puso sus manos donde estaba su hijo- Tuve miedo de que le hubiera hecho daño, y mi mente se desconectó, solo podía pensar en mi pequeño...- La voz de Bella se vio cortada por el llanto.

-Ya está mi vida, no te preocupes, todo saldrá bien, Alice y yo lo tenemos todo planeado- Esme besó su frente- No temas nada.

-No se si voy a ser capaz de esconder esto.

-Claro que si, nosotras te ayudaremos a ello- Alice le sonrió- Edward no sabrá nada, te lo aseguro- Bella la miró sin estar muy convencida- Y hablando de Edward, está despierto, Emmet lo ha llevado a tu casita, deberías ir a verle.

-Está bien.

Bella caminó lentamente hacia su casa, intentando estar serena para hablar con él, no quería meter la pata, no podía hacerlo, lo sucedido en el entrenamiento tenía que ser el último momento de debilidad hasta que todo acabara.

Llegó ante la puerta, suspiró y por fin se adentró en la casa, sentado en la cama estaba Edward, con aspecto de cansado, Emmet estaba en pie a su lado, ambos conversaban sin percatarse de que ella había entrado. Ella carraspeó un poco, Emmet sonrió y salió de allí, acariciando el cabello de Bella antes de salir. Bella se acercó cabizbaja hasta Edward, se arrodilló ante él, apoyando sus manos y su frente en sus rodillas.

-Lo siento, lo siento muchísimo.

-Bella...- Iba a responderle, pero ella le cortó.

-No era yo misma, no sabía lo que te estaba haciendo, nunca quise hacerte daño, y no me perdonaré el habértelo hecho.

-Bella...- Volvió a intentar hablar, pero de nuevo Bella lo interrumpió.

-¿Estás enfadado? Deberías estarlo, después de lo que te he hecho no se ni como me permites estar aquí contigo.

-¡Basta ya Bella!- Gritó al fin- Te quedaste bloqueada, no eras consciente de lo que hacías, así que deja de pedir perdón y dame un abrazo, creo que me lo merezco- Bella lo abrazó de inmediato, se sentó en sus rodillas, y sin poder evitarlo, se puso a llorar- ¿Qué sucede? ¿Por qué estás tan rara?

-No estoy rara.

-Si lo estás- Edward la abrazó fuerte al notar como se estremecía- Nunca antes te habías bloqueado en un entrenamiento, y perdóname si te ofendo pero, estás excesivamente llorona.

-Es que...- Bella bajó el rostro- No se que me ha sucedido, de repente me entró el pánico... Supongo que mi mente ha estado bajo mucha presión...

-Es posible- Edward suspiró- Y me temo que no te van a dar tregua esta vez, por la visión de Alice hemos adelantado los planes, atacaremos antes de que llegue el próximo mes.

Hola de nuevo,

a ver, antes que nada, no tengo fecha de actualización, aunque pase una semana, si no subo capítulo es porque no lo tengo escrito, no porque se me haya olvidado ni nada parecido, ¿de acuerdo? Hago lo que puedo, pero tengo dos trabajos, una niña pequeña y estoy estudiando desde casa, tengo bastantes cosas que hacer y me cuesta. Aun así, creo que subo con bastante regularidad, así que por favor, si veis que alguna vez tardo más en subir capítulo, no me agobieis, que de verdad intento tenerlos cuanto antes. Y no me refiero solo a esta historia, me refiero a cualquiera.

Perdón por el discurso, pero encima tengo la regla y estoy un poco susceptible.

Ahora ya, ¿qué os ha parecido el capítulo? ¿Os gusta? ¿Os lo imaginabais de otra forma? ¿Qué pensais que va a suceder?

Y con respecto a "Prisionero de los secretos" tengo el capítulo casi acabado, pero me está costando que quede cmo yo quiero, así que os pido un poquito más de paciencia, de verdad que no lo he dejado ni nada parecido, pero hay historias que cuesta más escribir que otras.

Nos leemos