Era un salón completo de aproximadamente 30 alumnos, la probabilidad de que te tocara con una persona en específico era muy baja, es más, si quedabas con la persona con la que deseabas formar equipo era un verdadero milagro. Entonces, la cuestión era la siguiente: ¿cómo demonios le había tocado él como compañero?
-¿Qué atrocidad habré cometido en mi vida pasada para que lo pague de esta manera?- pensaba Annie seriamente mientras caminaba hacia él con libro y libreta en mano. Ella no quería acercársele, no con la cabeza hecha un caos y sin saber qué decirle.
-Supongo que también esto era de esperarse, él no puede evitarme para siempre, mientras ambos estemos en la misma aula será inevitable- su mirada se había clavado en aquel rubio desde el momento en que les habían anunciado que serían pareja para trabajar.
Con cada paso que daba sentía el corazón palpitarle con más fuerza, sabía perfectamente que estaba a punto de vivir uno de los momentos más incómodos de su vida, repentinamente él se giró para poder verla cruzando miradas por primera vez, al parecer él ni si quiera se inmutó por el anuncio de la profesora Zoe.
El color azul de aquellos orbes la miraban sin expresión alguna, una punzada le atravesó el pecho al recordar el brillo que antes tenían, era como si ella fuera aquella nube gris que impedía el brillo del sol.
Finalmente tras un par de pasos más llegó a su lado solo para quedarse en silencio unos instantes. – Hola – pronunció con ligero nerviosismo.
-…Hola- le respondió Armin indiferente.
-Puedo… ¿sentarme contigo?- preguntó como si le hablara a un extraño, uno que antes conocía perfectamente.
-Claro, somos compañeros de equipo después de todo- dijo, restándole importancia al asunto.
-Será una larga clase- pensó la rubia haciendo una mueca con sus labios. – Gracias.
Ella tomó asiento mientras la profesora seguía anunciando las binas de clase, el silencio entre ambos se hizo presente trayendo consigo ese odioso aire de incomodidad.
-¿Qué se supone que debería hacer?, no puedo ni siquiera mirarlo de frente sin recordar la expresión que puso aquel día…- pensaba, llevándose una mano hacia la frente. – Aún no me explico qué sucedió ese día, ¿por qué terminé en la cama con el imbécil de Berthold?
-¿Te encuentras bien?- le preguntó su compañero, sacándola súbitamente de sus pensamientos.
No supo qué responder en ese preciso momento, su rostro denotaba claramente lo sorprendida que estaba, Armin se incomodó ante la mirada de Annie y decidió evadirla, logrando que ella sonriera ligeramente. – Estoy bien, gracias por preguntar.
El rubio no pasó la respuesta por desapercibido y se limitó a observarla por el rabillo del ojo, sonrojándose un poco al notar la pequeña sonrisa que su compañera tenía, si bien era un hecho que estaba herido por su culpa, no podía negar que ella era una chica atractiva y que aunque su orgullo lo carcomiera, debía aceptar que aún era un deleite verla sonreír.
-Por nada…- respondió tras un breve instante.
Una calidez la invadió en su interior, haciéndola recordar todas aquellas ocasiones en las que con unas simples palabras él lograba hacerla experimentar esa sensación. – Extraño mucho esto que me haces sentir…
-La señorita Reiss con Ymir- pronunció en voz alta la profesora, Annie reaccionó casi de manera instantánea dirigiendo la mirada hacia su amiga.
-¿Qué?- atinó a decir la pecosa sin poder creer lo que acababa de escuchar. Lo siguiente que pudo ver fue como la pequeña y hermosa diosa caminaba hacia ella con un andar angelical.
-E-Ella es…- fue incapaz de pensar en un adjetivo para aquella rubia, simplemente no había palabras para describir lo que Historia Reiss representaba para ella, el tono carmesí invadió ligeramente sus mejillas a medida que el corazón le palpitaba con más fuerza.
-Hola- le saludó la pequeña con una radiante sonrisa.
Ymir se quedó paralizada, era una de esas contadas veces en las que no tenía ni la menor idea de cómo reaccionar, añoró demasiado el momento incluso entre sus sueños y ahora que estaba frente a ella no era capaz ni de responderle.
-Vamos, sólo dile hola también… ¿POR QUÉ NO PUEDO DECIR SÓLO UN HOLA?- se reprochaba mentalmente mientras la diosa Reiss la observaba curiosa.
A lo lejos, Annie notó claramente que su compañera estaba en aprietos, así que hizo lo que toda buena amiga hace por la otra…
La castaña mujer seguía embobada ante la belleza de Historia, hasta que de manera repentina un pequeño proyectil la golpeó en la cara sacándola de sus pensamientos solo para hacerla enfurecer.
-¡¿Voy a patearle el tra…- exclamó, hasta que vio que Annie le señalaba a la pequeña frente a ella, la cual, la observaba con clara sorpresa.
-Hola- atinó a decirle, sintiéndose avergonzada por la brusca reacción.
-…Hola, ¿Ymir, verdad?- le preguntó sonriente.
-S…Sí- le respondió desviando la mirada.
-¡Mucho gusto, espero que nos llevemos bien!- exclamó Krista muy animada.
-Si esto es un sueño que alguien me golpee… - pensaba, hasta que recordó el proyectil en forma de borrador que Annie le había lanzado. – Mejor no, que me dejen seguir soñando.
Por otro lado, Jean se había sentado al lado de Mikasa desde el primer momento en que se enteró que serían pareja.
-Me da gusto hacer pareja contigo, Mikasa, creo que no hay nadie mejor en el salón que tú- decía mientras acomodaba su libro en la mesa.
-No seas exagerado, tu amigo Armin es mejor que toda la escuela al parecer- comentó la azabache con una ligera sonrisa.
-Es verdad, pero como compañía eres la mejor, al menos para mí- insistió con picardía.
-¿Siempre eres así con las mujeres?- le preguntó, riendo un poco por su actitud.
-No, contigo soy diferente- se sinceró, pues ella tenía algo distinto de las demás.
-Eso puedo verlo, pero por ahora hagamos la tarea, ¿de acuerdo?- le propuso la chica con una sonrisa.
-A sus órdenes, señorita- bromeó el caballo.
Eren solo se limitaba a observar la escena a lo lejos, sintiendo lo que nunca en su vida pensó, tenía celos y lo peor era que el culpable era el corcel de nombre Jean.
-Bien jugado caballo, pero esto apenas comienza- pensó con perversa sonrisa, algo que incomodó a su compañera Mina Carolina.
-Este tipo está loco- pensó la chica, corriendo su silla un poco por su seguridad.
-Muy bien, abran sus libros en la página 24- decía la profesora mientras pasaba de lugar en lugar dejando una hoja con preguntas. – Leerán y buscaran las respuestas de estas preguntas, el tema finaliza en la página 31.
Annie tomó la hoja observando que las dichosas preguntas eran nada más y nada menos que 30. – ¿Esto es sólo un ejercicio o un maldito examen? – pensó después de leer las primeras líneas.
-Será sencillo- dijo su rubio compañero abriendo su libro en la página indicada.
- Sólo disponen de 45 minutos, ¡así que a trabajar!- finalizó la profesora Zoe, regresando a su escritorio.
Todos se quedaron de piedra al escuchar aquello, el tiempo no les sería suficiente, incluso Armin se mostró ligeramente sorprendido.
-Sí… será sencillo- comentó de manera sarcástica más para sí misma que para Armin.
El rubio comenzó a leer en busca de las respuestas, Annie lo imitó, sin embargo, de nuevo su mente la traicionaba ya que por instantes lo observaba por el rabillo del ojo, siéndole imposible apartar la idea de intentar algo para que su situación cambiara, hasta ese momento habían cruzado las palabras más amenas que podían considerando la negativa de él para hablarle.
-¿Cómo has estado?- preguntó apenas audible a su compañero.
Armin dejó de leer por breves instantes y se quedó pensativo, observando la página del libro abierto que sostenía en sus manos. – Bien.
El ambiente incómodo tomó fuerza llegando a tornarse tenso, hubo silencio entre ambos siendo audible únicamente los murmullos de sus demás compañeros de clase.
-Cambiaste mucho…- comentó ella una vez más, sabiendo lo que esas simples palabras podrían desatar.
La mirada del rubio se posó sobre ella, quien no apartaba la mirada de su libreta en blanco. – Era necesario…– pausó brevemente al notar la expresión de culpa que adoptó Annie. – El más débil siempre perece ante el fuerte, ¿no es así? – finalizó, retomando su lectura como si nada hubiese ocurrido.
"El más débil perece ante el fuerte" Era una regla simple y no podía negar en que era cierto, pero a estas alturas se preguntaba si ella realmente era tan fuerte como todos los demás la veían, porque juraría que en estos momentos ella era presa de la culpa y el resentimiento que Armin le tenía.
-Tal vez seas más fuerte que antes, pero tratas de ocultar lo que eres en realidad, esa capa de cristal que cubre tu mirada no es más que una manera de protegerte- pensaba la chica, mientras lo observaba por momentos. – Lo sé, puedo verlo… porque es la misma que yo usaba a menudo hasta que tú llegaste… me toca a mí sacarte de ese cristal, prometo que lo haré.
-Encontré la primera- dijo su compañero volteando a verla, descubriendo que ella lo miraba fijamente.
El color carmesí la invadió al instante, siendo incapaz de responder por la vergüenza. – E…Eh, ¿dónde? – se apresuró a preguntar.
Annie se acercó hacia él para ver la página del libro en la que se encontraba la respuesta, sin embargo, se acercó más de la cuenta logrando incomodar a su compañero que solo se limitó a observarla.
-¿En qué parte est…?- decía, hasta mirarlo y darse cuenta de la cercanía de los dos. – Disculpa – dijo retomando su lugar, tratando de ocultar su sonrojo con el libro.
-Mejor te dictaré las respuestas…- mencionó él.
-De acuerdo- le respondió.
Por otra parte, Ymir trataba de entablar conversación con la pequeña Krista, no era como si no tuviese curiosidad o algo que contar, simplemente las palabras se negaban a salir de sus labios.
-No hablas mucho, ¿verdad?- le preguntó la rubia llamando su atención.
-No es eso…- respondió ella, tratando de mirarla a los ojos.
-¿Entonces?- le insistió con mucha curiosidad.
-¿Qué le digo?, decirle que su belleza me deja sin palabras se escucharía muy extraño- pensaba mientras desviaba la mirada, justo se detuvo al ver la situación de Annie. – Es cierto, dije que haría me mejor esfuerzo así como tú lo estás dando… ¿quién diría que terminaríamos siendo tan unidas?, si al principio nos odiábamos.
-Simplemente, no sé qué decir, pero…- su actitud cambió drásticamente, intentó relajarse y solo ser ella misma. – Me gustaría conocerte mejor.
La pequeña se sorprendió ligeramente pero sonrió felizmente. – Claro, me encantaría.
El resto de la hora transcurrió rápidamente, al cumplirse el tiempo acordado todos entregaron sus respectivos cuestionarios, la profesora los recibió y después procedió a salir del salón.
El resto del día pasó sin novedad hasta que las clases llegaron a su fin, al salir Annie e Ymir partieron juntas, conversando acerca de lo ocurrido aquel día.
-¿Cómo te fue con Historia?- le preguntaba la rubia.
-Perfecto, estuvimos conversando sobre muchas cosas y parece que tenemos bastante en común, me gustaría invitarla a salir- decía Ymir con un brillo inusual en su mirada.
-Deberías hacerlo- comentó su compañera.
-Lo pensaré, cambiando de tema, ¿Cómo ha ido con él?- le preguntó, notando la ligera sonrisa que se dibujó en los labios de la oji azul.
-No puedo decir que bien, pero al menos he logrado avanzar un poco- le respondió tranquilamente.
-Por esa sonrisa puedo deducir que hay algo más, dime- la pecosa sonrió pícara, dándole un pequeño golpe con el codo a su amiga.
-No molestes- dijo Annie cruzándose de brazos.
-Sabes que te molestaré todo el día para que me lo digas- rió la castaña.
-Si tanto te interesa, paga por saber- decía la rubia mirando a su compañera por el rabillo del ojo.
-¿Qué te parece como paga el que no te golpee por el borrador que me lanzaste?- propuso de manera sarcástica.
-Esa fue una ayuda en situación desesperada, no cuenta- dijo la oji azul encogiéndose de hombros.
-¡Annie!- exclamó la pecosa, comenzando a desesperarse.
-Qué remedio…- se detuvo, cerrando los ojos brevemente. – Aun se preocupa por mí – dijo, mirando la expresión tipo "WTF" de su amiga.
-¿A qué te refieres?- preguntó Ymir siendo incapaz de comprender.
-Es difícil de explicar…- mencionó la rubia.
-No me salgas con esas tonterías para enamorados- dijo tajante la pecosa.
-Al menos no poseo un libreta llena de..-
-¡ANNIE!-
Por otra parte…
-Armin- le llamaron, sacándolo de sus pensamientos.
-Eh… ¿Qué pasa?- preguntó, perdido totalmente del mundo exterior.
-De hecho esa era mi pregunta, has estado así desde que salimos de la escuela- decía Eren mientras caminaban a casa.
-No es nada importante- respondió desviando la mirada.
-De nuevo lo mismo- comentó con seriedad el de orbes esmeralda.
El rubio suspiró con pesadez, una mezcla de emociones lo estaban torturando pues la imagen de ella sonriendo no se apartaba de su mente, eran tantas que ya no sabía ni lo que estaba sintiendo.
-En verdad… solo estoy cansado- insistió, mordiéndose los labios.
-No puedes engañarme… es por ella, ¿cierto?- preguntó Eren nuevamente.
-…Sí- admitió sin ánimos. – Lo siento, no es tan fácil como creía.
-¿Cuál es el problema?- preguntó curioso.
-El problema… es que aprendí a quererla… y a pesar de lo que me hizo aun lo hago- finalizó, sintiendo rabia al ser incapaz de odiarla, de poder olvidar lo que había visto, era una tortura diaria.
-No puedes cambiar lo que eres, hermano, aunque tu actitud cambie tu corazón sigue siendo el mismo- pensó Eren, después rodeo del cuello al rubio en señal de apoyo.
Por otra parte, Mikasa recién llegaba a su hogar siendo recibida por su madre. – Qué bueno que has llegado, hija.
-Estas muy animada, ¿pasa algo?- preguntó la chica con curiosidad.
-Oh, es sólo que tenemos una visita muy especial- le respondió, mientras la acompañaba al comedor.
-¿Visita?, no entiendo, ¿de quién se trata?- insistió, incapaz de imaginar a alguien que los visitara.
-Ya verás…- respondió su madre sonriente.
Finalmente ambas llegaron al comedor y por fin pudo ver a la visita. –P…Pero si es…
-Vaya, esto sí que es una sorpresa…-
-¿P…Profesor Levi?- exclamó totalmente en shock.
ALI: Y ahí lo tienes! que te pareció la manera en que interactuaron? y no te preocupes to username es inconfundible jajaja saludos y ojalá te haya gustado el capítulo.
taku - mune: Hello, I'm glad you liked the fanfic, I suppose a change to the weak image to Armin would not bad. I hope you liked the chapter, greetings and thanks for reading!
KarenMg: Y aquí está la conti :v/ (maybe)
gracias por leer, hasta el siguiente cap! :3
