Capítulo 3 - Rosa blanca
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Rosa blanca: "Eres tan pura...". En el lenguaje de las flores la rosa simboliza el amor, el romanticismo y la fidelidad. Las blancas son inocencia, "mis sentimientos por ti son puros".
Me tiré prácticamente toda la tarde y noche de ayer leyendo sobre el lenguaje de las flores. Cuando llegué a la escuela al día siguiente y encontré una rosa blanca acompañando a la carta diaria, no pude evitar acordarme de aquel último significado que leí antes de irme a la cama.
¿Te diste cuenta de mi "verdadero mensaje"?
Sé que eres muy curiosa y cuando te lo propones puedes conseguir lo que quieres.
Por muy buena que sea tu amiga Alya como reportera, te tengo más miedo a ti y a tu curiosidad…porque solo tu forma de verme es la que me importa.
¿Te cuento un secreto? Cuando era pequeño mi madre fue la que me enseñó el lenguaje de las flores. Mi padre la conquistó de esa manera. Y ella me dijo que si quería algún día maravillar a mi chica ideal un método infalible era usando el idioma de las flores.
¿Crees que mi madre tenía razón?
Me enamoras con tu sonrisa cada día más Marinette y a cada día que pasa, viéndote sonreír con cada una de mis notas, solo provocas que el sentimiento de esperanza crezca en mí.
¿Sería malo soñar una realidad en la que todo esto acaba bien?
¿En la que mi corazón no acaba herido?
Verte es vivir de la alegría y morir de la tortura
¿Qué has hecho en mí que ya no puedo vivir en paz?
Puramente tuyo,
un chico tímido que solo anhela tu compañía,
my princess.
No pude evitar morderme el labio ante lo tiernamente dulces que sonaban sus palabras. ¿De verdad yo podía provocar tanto sentimiento sincero en una persona? Me resultaba entrañable poder conocer algo más de este chico tan misterioso; una anécdota tan familiar y cercana como lo era esa que compartía con su madre.
¿Que si coincidía con su madre?
Totalmente ahora que sabía algo más del idioma de las flores…
Un amor…un sentimiento sin palabras era lo que transmitía…y era capaz de llegar más al fondo del corazón que solo con palabras…
Si tan solo supiera quién era…
A esta alturas y después de los últimos acontecimientos por sus arranques de sinceridad sobre sí mismo, no sabía si empezar a dudar sobre las palabras que le dirigí el otro día a Nino sobre si le daría una oportunidad o no…
Hoy se cumplían dos meses desde que comenzó todo el asunto de las cartas anónimas…y "Chat Noir" ya estaba comenzando a hacerme adicta a sus lecturas…
Alya me picó de nuevo con el asunto de una nueva rosa sobre mi escritorio. La intervención de Nino siempre era de ayuda. Verlos interactuar constantemente me hace cuestionarme como sería mi trato con fuera cual fuera la persona con la que saliera en un futuro. Aquellos dos llevaban juntos como pareja varios meses y no podía evitar sentir cierta envidia sana por la felicidad de mi amiga.
Yo no podía decir que haya sentido alguna vez esas típicas mariposas en el estómago. Creo que mi afán por la moda y los diseños en mis tiempos libres junto con las horas pasadas en la panadería ayudando a mis padres han pasado factura y me han hecho no tomarle nunca mucha importancia al asunto de los chicos.
Hasta hace unos meses Alya era igual que yo en ese sentido. Pasábamos desapercibidas a nuestro criterio y tampoco nos interesaba el asunto, o al menos así fue hasta que, por mediación de Adrien, Alya empezó a interactuar más con Nino, quién era también buen amigo del rubio. Formamos un buen grupo y aunque ahora esos dos estén juntos, cuando quedamos algunas tardes para salir juntos no se siente que hayan cambiado las cosas entre los cuatro a diferencia de otras veces en las que las parejas suelen desligarse del resto de sus amigos o de su grupo. Éramos una piña. Aunque eso sí, ahora tengo que admitir que paso más ratos con Adrien que con ella, puesto que tiene alguna salida especial con el moreno.
Volviendo al asunto de las parejas…No sabía cómo imaginarme compaginándome con otra persona…No podía evitar pensar en algo relacionado con Chat Noir debido a todo esto ahora, pero…mi confundida e insegura mente a veces no sabía ni lo que piensa. Aquello podría sonar lógico, ¿no?
Hoy me habría venido bien alguna de las frases motivadoras de Adrien o algún consejo visto desde el punto de vista masculino sobre todo este asunto. Pero hoy no había ido a clases. Seguramente hubiera tenido que asistir a una sesión de fotos, que es la causa más común por la que pueda faltar a clases. Nunca he conocido a un chico tan listo y que le gusten tanto las clases. Sería imposible que faltara por voluntad propia, a no ser que estuviera enfermo, y esperaba que esa ocasión no fuera el caso.
En parte lo entendía, puesto que tras el incidente de su madre había pasado mucho tiempo en casa por decisión de su padre, no yendo a la escuela hasta hace muy poco.
Quizás la próxima vez debería de aprovechase y preguntarle al respecto. Adrien sabía siempre cómo ayudarme cuando estaba insegura sobre algo o tenía problemas de cualquier índole.
Mientras tanto solo me quedaba esperar a mañana para leer la siguiente carta de Chat Noir.
