30º Preocupaciones

Durante los siguientes tres días Bella tuvo dificultades para hablar, pero poco a poco fue recuperando el habla y recobrando el color, sus heridas iban sanando a gran velocidad, haciendo que se sintiera más activa. Pero a pesar de eso, cuando Edward estaba presente, Bella no hablaba, no decía una palabra, sabiendo que eso le hacía sufrir.

Quería castigarlo por aquel comportamiento, por haber dudado de su confianza, por haberla tratado como a una niña malcriada y caprichosa. Se había sentido tan herida al escucharlo que, a pesar de haberlo perdonado, no era capaz de hablar con él.

Edward hacía cuanto podía por acercase a ella, le hacía bellos regalos, le escribía cartas con la esperanza de ablandar su corazón, pero nada conseguía llegar a Bella, y su desesperación aumentó al saber que hacía días que era capaz de hablar y no lo hacía con él, tenía celos de todos por obtener su simpatía, sus sonrisas y su cariño, tanto fue así que decidió apartarse, decidió dejarle tiempo, esperando que el tiempo la hiciera cambiar de opinión.

-Edward, no tienes porque hacer esto- Dijo Esme intentando impedir su marcha- Bella solo necesita tiempo.

-Lo se, y eso es lo que le estoy dando, volveré al refugio hasta que ella quiera que regrese.

-Pero Edward, ella te necesita a su lado- Replicó Alice.

-No me necesita, os tiene a todos vosotros.

-¿Nada te hará cambiar de opinión?- Él negó y Carlisle suspiró- En ese caso solo me queda darte un abrazo y desear que todo pase pronto- Lo abrazó con fuerza- Recuerda que ella te quiere- Él asintió- Y si tienes cualquier problema, no dudes en buscarnos.

-Lo haré, y si ella necesita alguna cosa...

-Iré de inmediato a buscarte- Le aseguró Esme- Te echaré de menos.

Edward caminó con lentitud hacia el que había sido su hogar durante tanto tiempo, paró en lo que fue la última aldea de humanos libres, el lugar donde nació Bella, allí se giró hacia el reino que habían liberado, miró hacia el gran castillo, donde estaba su mujer dormida, sin saber que él se había marchado.

Miró durante un largo rato hacia allí, queriendo volver a su lado, pero su mente le dijo que diera la vuelta y continuara, que era lo mejor. Los dos se querían, eso lo tenía claro, y ella llevaba a su hijo en su vientre como muestra de ese amor, pero a pesar de ello, él había conseguido que Bella lo temiera, que se sintiera herida, y sabía que ella necesitaba espacio para recobrarse, a pesar de la fortaleza que había mostrado en la batalla, Bella era una joven muy frágil.

Por fin se decidió a continuar su camino, se adentró en la cueva que llevaba al refugio, entró por la puerta de entrada y caminó por los pasillos de piedra que tan bien conocía. Siguió hasta llegar a la puerta de la que fue su habitación, miró la puerta que había en frente, pensando en Bella, y entonces recordó que la casa que le habían regalado a Bella estaba vacía, así que se dirigió hasta allí sin pensarlo.

Una vez dentro, respiró profundamente, el olor de Bella estaba en toda la casa, y por ello decidió que se quedaría allí, ese sería su lugar de descanso, de meditación, solo saldría para cazar.

Edward se acercó a la cama, se tumbó en ella y respiró el olor de la almohada, cerró los ojos y suspiró, mientras mentalmente decía "TequieroBella,recuérdalosiempre,aunquenoestéatulado,recuérdalo,ycuandoestéspreparada,búscame,siempreestaréesperándote..."

::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Bella despertó sobresaltada, sudando, con la respiración entre cortada, nerviosa y asustada. Se levantó a toda prisa y corrió por los pasillos, mirando en cada habitación que encontraba, sin decir nada, simplemente miraba.

Rosalie la vio de esa manera y se acercó a ella preocupada, pero Bella no parecía darse cuenta de que ella estaba allí, siguió a lo suyo, ignorándola por completo. Después de unos minutos así, Rosalie empezó a preocuparse, así que se puso ante ella y la tomó de los brazos, obligándola a pararse.

-¿Qué te ocurre Bella? ¿Sucede algo?

-¿Donde está Edward?- Preguntó nerviosa, Rosalie desvió la mirada- Dime donde está Edward.

-No está aquí.

-Ya se que no está aquí- Dijo algo irritada- Dime donde está.

-No lo entiendes Bella, Edward se ha ido.

-¿Ido? ¿Como que ido?- Bella la miró empezando a llorar- No puede irse, no puede marcharse, no puede...

-Siéntate Bella, intenta calmarte.

-¿Por qué se ha ido? ¿Por que me ha abandonado?- Bella abrazó a Rosalie con fuerza, necesitando unos brazos que le dieran calor y cariño- ¿Es que ya no me quiere? ¿Se ha enfadado conmigo?

-No, claro que no, pero ha creído que necesitabas espacio para recuperarte.

-¡No! ¡No necesito espacio! ¡No necesito nada! ¡Solo lo necesito a él!- Gritó cayendo de rodillas al suelo- ¡No puede irse! ¡No puede marcharse sin más!

-Bella, cálmate, por favor.

-¡No quiero calmarme! ¡Solo quiero que él vuelva! ¡Dime donde ha ido...!- Rosalie tuvo que cogerla en brazos porque cayó desmayada de inmediato.

Rosalie la llevó hasta la cama con cuidado de no moverla demasiado, mando a Emmet a buscar a Carlisle y Esme de inmediato, en unos minutos estuvieron allí, con ella, Esme se colocó junto a Rosalie mientras Carlisle examinaba a Bella.

-¿Qué ha ocurrido?

-Cuando la he encontrado estaba dando vueltas por el palacio nerviosa- Les explicó Rosalie- Le he preguntado que le sucedía y me ha preguntado por Edward, no quería decirle la verdad, prefería que fuerais vosotros quienes hablaran con ella, pero ha insistido tanto que no he tenido más remedio que decirle lo que sucedía con él- Rosalie estaba afligida por lo sucedido- Al decírselo se ha puesto histérica y se ha desvanecido.

Esme miró el rostro de Carlisle que había permanecido en silencio desde que habían entrado, parecía preocupado, se acercó a él y le tomó la mano, llamando su atención, y preguntándole con la mirada que sucedía.

-No es normal que Bella se desmaye con tanta facilidad- Explicó sin apartar la mirada de ella- En todos los años que lleva con nosotros nunca ha sido tan débil, y bien lo ha demostrado cuando se enfrentó al maligno.

-¿Y sabes por qué ha podido ser?

-No lo se a ciencia cierta, pero yo diría que el bebé absorbe la energía de Bella- Dijo con preocupación- Y de ser así no se que podemos esperar, Bella está aun en su primer trimestre de embarazo, si ahora le sucede esto no quiero pensar que podrá sucederle cuando vaya pasando el tiempo.

Los tres se miraron preocupados, la situación no era para tomarla a la ligera pero tampoco sabían que podían hacer al respecto.

Esme fue a ver a Alice, esperando que ella pudiera iluminarlos sobre lo referente al embarazo de Bella, pero todo lo relacionado con el embarazo estaba negro para Alice, no veía nada de nada. Así que no tuvieron más remedio que esperar a ver que sucedía.

Mientras ellos estaban mirando eso, otras cosas rondaba las cabezas de Emmet y Jasper, había dos temas que los tenían preocupados, el primero era el don que Edward había mostrado en la batalla. Ese don nunca había aparecido en Edward, nunca habían visto nada igual, y eso les hacía preguntarse de donde podía haber surgido porque ni siquiera Alice sabía de donde había salido ese don, según ella Edward no tenía que desarrollar más don que el que ya conocían.

Y el otro asunto que los tenía preocupados era la dirección del nuevo reino conquistado, por el momento todos esperaban, comprendiendo que Bella necesitaba descanso, se lo había ganado, todos lo pensaban, pero a pesar de ello, cada raza creía que un miembro de su consejo era el indicado para dirigir al resto, y si no hablaban pronto, se podría desatar un gran conflicto de difícil solución.

Hola de nuevo, espero que os haya gustado el capítulo.

¿Que pasará ahora? ¿Volverá Edward? ¿Bella averiguará donde está? ¿Qué ocurrirá con el bebé?

Nos leemos en el próximo