33º El rescate

Charlie fue lo más rápido que pudo, a pesar de ser un espectro no podía correr todo lo que le hubiese gustado. Tardó casi una hora en dar con Edward. Lo encontró corriendo hacia las montañas, tan concentrado que no se percató de su presencia.

-¡Por ese camino no llegarás a tiempo!- Le gritó Charlie haciendo que parara.

-¡Charlie!- Fue donde él- ¿Sabes donde está Bella?

-Se donde estaba hace una hora, debemos apresurarnos o la matarán.

Edward no preguntó, se limitó a seguir a Charlie ladera arriba, por un camino escarpado y pedregoso. Lo condujo hasta el lugar por el que había estado ella atrapada.

-Aquí es donde la han encontrado- Le informó- No se por donde seguir.

-¿Y que hacemos?

-Tú si puedes hallarla- Charlie lo miró a los ojos- Bella y tú siempre habéis estado conectados, utiliza ese vínculo para llegar a ella.

Edward cerró los ojos, se concentró en Bella, solo pasaba una frase por su mente, "Encontrar a Bella". Repetía esa frase en su¨mente una y otra vez, y de pronto supo como llegar a ella. Sin decir palabra comenzó a caminar cuesta arriba, subió hasta una obertura en la roca, se adentró por ella, entonces empezó a escuchar gritos y risas malévolas. Llegó a un saliente, al asomarse vio un grupo de sometidos formado por licántropos, trolls y vampiros, todos ellos rodeaban una especie de altar en el que tenían a Bella atada.

-¿Qué pretenden hacer?

-Sacrificarla en pago por la muerte de su señor- Le respondió Charlie- Al ser ella la que lo mató en persona, el que beba su sangre será el elegido para que el señor oscuro ocupe su cuerpo cuando vuelva.

-Son demasiados, yo solo no podré con ellos.

-Jacob está cerca, con ayuda- Le informó al sentir sus almas- Iré a buscarlos.

-Charlie, una pregunta- Charlie esperó a que hablara- ¿Fue mi vínculo con Bella lo que creó el escudo que la protegió del ataque del maligno en aquella batalla?

-Fue un vínculo entre vosotros desde luego, pero no fue el vínculo que lleváis años forjando- Le explicó- Es un vínculo mucho más fuerte y sagrado, un vínculo que crece día a día dentro de Bella.

-¿Qué?- Edward miró el altar donde se encontraba Bella, miró su vientre abultado- ¿Fue nuestro hijo?

-Él os dio el don de poder protegeros mutuamente, y ese don desaparecerá el día de su nacimiento- Edward apenas podía creer lo que escuchaba- Debo irme ya, los demás no tardarán.

Tal como había dicho, Jacob llegó junto a los demás minutos después, Charlie los llevó hasta el lugar donde Edward los aguardaba, allí todos observaron la macabra escena que se estaba llevando acabo bajo sus pies, con Bella como protagonista.

-¿Alguien tiene algún plan?- Preguntó Edward nervioso.

-Yo, pero es arriesgado- Respondió Jacob- Un grupo pequeño debe irrumpir ahí, distraerlos y sacarlos fuera, intentando que sea el mayor número de ellos, los demás esperarán fuera mientras unos pocos se quedan para sacar a Bella.

-A mi me parece un buen plan- Dijo Jasper- Nuestra mejor opción es conseguir que salgan.

-Bien, en ese caso, hay que ver quien entrará como cebo.

-Yo lo haré- Habló Seth- Se lo debo- Edward lo miró serio- Será mi último acto de cariño hacia ella.

-Yo también lo haré- Habló Billy- Ya es hora de que yo haga algo por ella.

-Yo también- Dijo James- Me gusta el peligro.

A ellos se unieron Laurent y Victoria, y dos trolls. Los demás fueron a las proximidades de la obertura a esperarlos, y escondidos quedaron Edward, Jacob y Esme.

Bajo ellos, uno de los vampiros se acercaba lentamente hacia el altar con un cuchillo de oro en sus manos, el resto entonaba un canto satánico. El vampiro llegó junto a Bella que lloraba inmóvil, atada y amordazada. Aquel vampiro acarició el vientre de Bella con la punta del cuchillo, lo fue subiendo por sus pechos, su cuello y su mejilla.

-¡Esta noche nuestro señor será vengado!- Gritó levantando el cuchillo- ¡La elegida morirá y con ella su vástago! ¡Una vez muerta, uno de nosotros beberá su sangre y ese pasará a ser el elegido para albergar a nuestro señor oscuro el día que regrese!- Se preparó para clavar el puñal en ella, lo alzó sobre su cabeza con ambas manos- ¡Muere elegida!

-¡Ni se te ocurra!- Gritó Billy desde el otro extremo de la sala rodeado de los demás- ¡Antes tendréis que acabar con nosotros!

Una flecha de fuego surcó rápidamente el aire y dio de pleno en el corazón de Billy, matándolo en el acto.

-¡Cogedles! ¡Rápido! ¡Que no escape ninguno!

Todos se alzaron y corrieron hacia ellos, dejando dentro a tres o cuatro sometidos. Al llegar al exterior, los sometidos pararon, ante ellos tenían un ejército que aterraría a cualquiera, pero no había marcha atrás, debían pelear.

Nadie supo quien había comenzado, pero en un momento, todos estaban enzarzados en una cruenta pelea. Flechas de fuego volaban, espadas caían de los brazos de los guerreros, gritos invadían el aire, todos luchaban con fervor.

Mientras esto ocurría, en el interior, el mismo vampiro que había estado apunto de matar a Bella, le estaba hablando.

-¿Sabes? Eres una joven realmente hermosa- La observo detenidamente- Lástima que escogieras el bando equivocado- Bella lloraba- Se que crees que has ganado pero no es así, el diablo nunca desaparecerá, puede que no tenga el mismo poder que antes, pero volverá y con el tiempo recobrará su poder.

-¡Y nosotros estaremos esperándolo!- Edward saltó sobre él desde lo alto y lo apartó de Bella- ¡No vuelvas a tocar a mi mujer!

-¿De verdad creéis que podéis acabar con Satanás?- Rió el vampiro- ¡El mal siempre existirá!

-Eso es cierto, pero mientras haya equilibrio, Satanás no volverá a reinar.

Edward y él se enzarzaron en una dura pelea, Jacob miró el cuerpo inerte de su padre y, enfurecido, se lanzó contra los otros sometidos que quedaban allí. Mientras ellos peleaban, Esme se acercó al altar y soltó las ataduras de Bella, la tomó en brazos y la alejó de allí.

Edward esquivaba con facilidad los ataques de su oponente, demostrando destreza, inteligencia y fuerza. En un descuido de su adversario, Edward lo agarró del cuello, le dio un fuerte mordisco y le arrancó la cabeza.

Jacob hacía algo parecido con sus adversarios, acabando con ellos en un instante. Los dos se miraron sonrientes antes de ir donde Esme tenía a Bella.

-¡Bella!- Corrió hasta ella al verla.

-¡Edward!- Lo recibió con los brazos abiertos, apretando su abrazo y llorando- ¡No me sueltes! ¡No me dejes de nuevo! ¡Quédate conmigo!

-No volveré a marcharme de tu lado, te lo prometo- Besó su frente mientras con sus dedos secaba las lágrimas de sus mejillas- Ahora estás a salvo, y estamos juntos, ¿de acuerdo?- Ella asintió- Te amo Bella- Y no pudo soportarlo más, besó con fuerza sus labios.

Una vez Bella se hubo calmado, Edward la tomó en brazos y la llevó hacia la entrada, Esme y Jacob iban por delante, asegurándose de que nadie los atacaba. Al llegar a la entrada se asomaron para comprobar como iba todo, Esme volvió a entrar sonriendo, dándoles paso.

Al salir, Bella vio el enorme ejército que habían formado para ir a rescatarla, solo tuvo palabras de agradecimiento para ellos, y se sintió aliviada al saber que habían tenido muy pocas bajas.

Regresaron al palacio, Bella fue llevada a una habitación a descansar, el resto se reunió para despedir y enterrar a los muertos. Jacob había pasado a ser el jefe de los licántropos, poniendo a su hijo como sucesor al trono. Tras los entierros, Edward se acercó a Seth y lo llevó a un lado.

-¿Hablabas en serio cuando dijiste que era lo último que harías como muestra de cariño?

-Si, hablaba en serio- Bajó la mirada- Desde que te fuiste la amistad que nos unía se ha enfriado, entonces comprendí que no tenía nada que hacer, ella te pertenece y nadie podrá cambiarlo.

-Gracias.

-No me las des, solo quiero lo mejor para ella- Se alejó- Cuida de ella, no sabes el tesoro que tienes.

Al día siguiente, Bella convenció a Edward de que la llevara a la reunión con los dirigentes de las razas, ya estaba cansada de discusiones y disputas absurdas. Al verla entrar en brazos de Edward todos quedaron en silencio.

-¿Ocurre algo Bella?- Preguntó Carlisle preocupado por su salud.

-Si, claro que ocurre, ocurre que ninguno de vosotros piensa con claridad- Todos la miraron sin comprender- ¿No veis lo grande que es este reino? Abarca prácticamente todo el planeta- Explicó- Con lo grande que es, ¿no creéis que os lo podéis repartir a partes iguales y que cada raza tenga su propio territorio?

-¿Y como propones tú esa división?- Preguntó uno de los trolls.

-Mirando las preferencias de cada uno, por ejemplo, a los trolls os gusta el frío y la lluvia- Estos asintieron- La zona norte del reino y parte de la oeste tienen ese clima, a los licántropos os gusta el calor- Jacob asintió- Tenéis una extensa zona al este del reino, si os fijáis, así están repartidas dos terceras partes del reino, lo que deja una tercera parte para los vampiros- Todos asintieron complacidos ante la propuesta de Bella- De esa manera, la paz perdurará y todos seremos bienvenidos en los tres territorios.

Tras aceptar dicha propuesta, todos fueron abandonando la sala, dispuestos a preparar la marcha hacia su nuevo hogar. Jacob fue en busca de Leah y su hijo después de abrazar a Bella sonriente. Al final solo quedaron Carlisle, Esme, Edward y Bella.

-Estoy muy orgulloso de ti cariño- La felicitó Carlisle- A pesar de tu cansancio y tus heridas, nunca dejas de pensar en todos nosotros- Besó su frente.

Edward la sentó en un sillón cómodo mientras ellos hablaban del funcionamiento del reino a partir de ese momento. De pronto, Bella sintió un líquido correr por sus piernas seguido de un pinchazo en su bajo vientre.

-Disculpad- Los interrumpió, haciendo que se giraran hacia ella- ¿Esto es normal?- Señaló el charco que había a sus pies mientras siseaba de dolor al sentir una contracción.

-Es normal preciosa- Sonrió Carlisle arrodillándose ante ella- Tu bebé está apunto de salir al mundo.

¿Qué os han parecido los capítulos? ¿Os han gustado? Espero que si, me está costando escribir la historia pero creo que no está quedando mal.

No le queda mucho pero espero que lo que queda os gusta.

Gracias por todos los reviews que me dejáis, no sabéis el valor que tienen para mi.

Nos leemos pronto