Aclaraciones: Naruto no me pertenece, sino a Kishimoto-sama (triste realidad :/)

"Lo de cursiva son pensamientos"

"Lo de negrita, Inner de Sakura"

Sin más ni menos deseo que este año sea de éxito, les dejo con esta historia.


LO DEL PASADO, EN EL PASADO; AHORO TU ERES MI PRESENTE

-Una nueva Sakura-

¿Por qué?, ¿acaso siempre tengo que tener mala suerte? No, esto no se trata de suerte, solo de la cruda realidad. La realidad es cruel ¿no lo crees?

Si, demasiado cruel para ser exactas…

Y ahora, ¿qué haremos?

No lo sé…

¡Sakura-chan!, es bueno haberte encontrado—decía un chico rubio abrazándola y sacándola de su plática mental.

Naruto, m-me estas a-asfixiando…—trataba de hablar la chica.

Oh lo siento— soltó a la Haruno, dejándola respirar — pero es que no te he visto últimamente, ya sabes, las misiones y el teme no ha querido decirme como has estado... ya lo conoces, es "tan comunicativo"—remarcó estas dos últimas palabras sarcásticamente.

La chica bajó la mirada, al recordar lo que el llamado teme acaba de hacer—supongo que no has venido solamente ha hablar conmigo, ¿o me equivocó?

Oh, es cierto— se rascó la nuca tratando de recordar algo—¡ah, sí!, Tsunade-oba-chan quiere verte—sonrío a la kunoichi, ella trató de regresarle el gesto, pero su mirada solo pudo transmitir tristeza.

¿Te sucede algo Sakura-chan?—se acercó a la que consideraba su hermana—puedo notar que estas triste.

Naruto, Sasuke...—suspiró melancólicamente— Sasuke terminó nuestra relación— lo soltó de golpe como si tratará de soltar aquel sentimiento de desolación— ¿Tan molesta soy?— sus jades comenzaron a derramar lágrimas de desamor, quería contenerse pero la presencia de su amigo la hacía sentirse segura y en confianza.

¿Tan estúpida soy?—rió nostálgicamente—Creí que al fin podía ser digna para él, pero parece que he errado, ¡No soy más que una maldita molestia!— y lloró, lloró por vigésima vez en el día.

El kitsune la abrazó delicadamente y depositó un tierno beso en su frente—Sakura deja de decir tonterías, tú eres una increíble chica, Sasuke ha sido un baka en dejar a una mujer como tú… no solo eres bella, también eres inteligente, fuerte, amable... simplemente maravillosa— le acarició la melena rosa con cariño.

Naruto, lo dices porque me quieres…—soltó el abrazo de su amigo y comenzó a secar sus lágrimas—no importa… te veo después—se encaminó a la gran torre.

Uzumaki suspiró, no quería meterse en asuntos de pareja. Pero que rayos…—pensó y "asimiló" que esa pareja eran nada más y nada menos que Uchiha Sasuke y Haruno Sakura, sus amigos de la infancia, su casi hermanos, esperen ¿casi?, ¡no! Eran sus hermanos de vida, al demonio con los lazos sanguíneos para ser "hermanos", ellos se han apoyado en las buenas y en las malas, han estado a pesar de los grandes conflictos, perdonado y cicatrizado las grandes heridas del pasado. Y pues ahí estaba él, asimilando que era lo que haría para que sus hermanos se reconcilien o al menos que resuelvan sus conflictos y vuelvan a convivir, ¿eso se podía?, ni él mismo sabía la respuesta.

Bah, no puedo pensar con la panza vacía—frotó su estómago—¡Ya sé, Iré a comer Ramen!—y así el hiperactivo rubio se encaminó gustoso a Ichiraku.


Realmente no se qué hacer—caminaba con paso lento.

Dejar de decir estupideces es una buena opción

No estoy para tus bromitas.

No son bromas, esto es así. Sasuke nos dejó, ¿¡Y QUÉ!?, ¿Acaso no tienes una condenada vida que seguir?

Debería de dejar de ver tantas novelas¬¬… Esto no es fácil… Sasuke es el amor de mi vida.

¿Y eso quién lo asegura? Déjate de hacerte la víctima, hay un mundo que NO gira alrededor de nosotras, la lástima y la negación no te traen nada… Absolutamente nada. No porque te hagas la dolida Sasuke regresará con nosotras…

Y-yo…

Sabes que tengo razón…

Fue sacada de sus pensamientos por la voz de Shizune, la asistente de la Godaime—Sakura, Tsunade-sama te está esperando—la ojijade se encaminó hasta la oficina de la ojimiel, tocó un par de veces la puerta y desde dentro se oyó un "adelante".

¿Qué sucede Tsunade-sama?- entró a aquella habitación y pudo distinguir a su maestra en su escritorio atendiendo un par de documentos, se sentó en unos de los muebles que estaban en frente de aquel escritorio lleno de papeles.

Sakura, tengo una misión especial para ti—La sannin seguía posando su mirada en los documentos, prosiguió— Suna ha pedido apoyo en el ámbito medico, el Kazekage está muy enfermo y han solicitado el apoyo de Konoha, pues reconocen que hemos tenido grandes avances médicos y además con un gran personal —reconoció con orgullo—por lo que alguien de la aldea debe ser asignado a diagnosticarlo y a tratar su caso. No conozco mejor candidata que tú—miró a su pupila, quien mostraba señales de aflicción—Sakura, ¿Sucede algo?— La pelirrosa bajo la mirada, suspiró— No pasa nada, Tsunade-sama… ¿Cuándo tengo que partir?

Es Sasuke, ¿verdad? ¿Qué paso esta vez?—pasó su mano entre su cabellera rubia.

N-no ha pasado n-nada—alzó la vista, sabía que si no actuaba tendría que explicar a su sensei lo que había pasado, y la verdad no tenía ganas de dar explicaciones y menos si Sasuke era el tema—¿Cuándo tengo que partir?—repitió con insistencia.

Tsunade sonrió—Niña, ¿te quieres burlar de mí?, Sé que tienes algo y por lo visto la causa es Uchiha Sasuke.

Y-yo...e-él…n-nosotros…—suspiró por enésima vez en el día—el terminó conmigo… Dijo que no quería distraerse y que lo nuestro debería acabar de una vez.

Hubo silencio por un par de segundos que a Sakura se le hicieron eternos, Tsunade tomó la palabra—Sé que te has de sentir triste, desolada, tal vez impotente—Su mirada transmitía un calor maternal—quizá te tome tiempo superarlo pero tienes que tener la determinación de hacerlo. Es más fácil decirlo que hacerlo, pero eres una persona fuerte, tienes una carrera como ninja médico por delante y eso te ayudará a distraerte; sin embargo es cuestión de Sakura Haruno, la mujer, aprender a soltar a las personas que ya no aportan en nuestra vida. Demuéstrate que puedes superarte y que él se ha equivocado en su elección. Veras que lo que se fue sin ser echado, regresa sin ser llamado—le mostró una sonrisa y retomo el tema de la misión—por cierto partes dentro de 2 horas así que será mejor que alistes tus cosas, un par de ANBUS te escoltaran hasta Suna.

La chica se levantó y antes de salir dijo— Tsunade-sama… Gracias—salió rumbo a su hogar a preparar su equipaje.

A sus 18 años, Sakura vivía sola. Sus padres murieron en una misión mientras ella era aspirante a la academia ninja. Estaba acostumbrada a la soledad y tranquilidad de su casa pero de vez en cuando, y sobre todo en momentos como estos, sentía la necesidad de un buen consejo materno o un gesto de protección paterno, eso la ojimiel lo tenía muy en claro, y cada vez que podía, o cuando presentía que la flor de cerezo la pasaba mal, le daba consejos o la apapachaba. La quería como a la hija que nunca tuvo.

Tsunade-sama tiene razón…

No estoy diciendo lo contrario, sólo que… no sé… Sasuke es mi vida.

A partir de hoy deja de serlo, tenemos que concentrarnos en crecer como ninjas médicos y como personas. Tenemos que florecer. Por ahora la tristeza nos envuelve pero nuestra vida y nuestras tareas no pueden depender de ello, recuerda que tendremos en nuestras manos la vida del Kazekage.

No entiendo, soy fuerte mi nivel como shinobi a crecido en estos últimos años, no sé es lo que pudo haber fallado para que Sasuke-kun me dejara…tal vez...

¡Tal vez ni qué carajo! ¿¡QUÉ NO ESCUCHASTE LO QUE ACABO DE DECIRTE!? Sabes lo que pasa es que TU mundo solo era Sasuke, y en eso mi querida amiga estas equivocada.

Por si no recuerdas yo, mi querida amiga, ¡Soy tú!

Aunque yo tengo más agallas que tú. Sabes creo que esta misión será buena para empezar a olvidar a Uchiha.

BufóTienes razón, ahora lo que importa es la misión.

Sakura por fin había llegado a la entrada de la villa, esa platica con su "yo interno" hizo que el tiempo se le fuera volando. En la puerta dos ANBus la estaban esperando.

Sakura-san debemos partir—dijo un ANBu

Hai—pasó por delante de los ninjas con máscara.

Ahora, a seguir adelante, hay que concentrarnos en hacer un buen trabajo y con el tiempo y la distancia podemos olvidar a Sasuke.

Así se habla, ya sabía que terminarías entrando en razón. Además, podemos ir a dar la vuelta en Suna, una nunca sabe si se topará con alguna buena vista en otro lado.

Rodó los ojos.—El puesto de cerda es para Ino-chan. Lo último que quiero por ahora es saber de hombres.

La carne es débil, los aperitivos son buenos para el corazón.

Cállate, nadie te pregunto.

Y así partieron rumbo a Suna.


¡ACTUALIZACIÓN!

Muchos años han pasado ya desde que escribí este capítulo, quise cambiar unas partes del relato y actualizarlo, espero haya sido de su agrado.

Si tienen algún comentario, sugerencia, amenaza, incluso quejas pueden dejar sus reviews.


Dulce22