¡Buenas! Aquí os dejo un nuevo capítulo. He pensado que este tendrá una parte de Song-fic. Os pediré que me hagáis un favor, entrar en Youtube y poner en el buscador: A Call To Arms ("Vox Populi") - 30 Second To Mars. Yo os avisaré cuando empiece la parte musical. Creó que esto os ayudara a sentir lo que quise transmitir en este capítulo, ya que lo escribí escuchándola de fondo repetidas veces y este vídeo es el que muestra las imágenes más acordes con la letra.
5. UNA NOCHE PARA RECORDAR
Snape y Hermione caminaban juntos y en silencio por las calles desiertas, (ya que no podían aparecerse durante el maldito toque de queda o serian detectados) hasta que Severus se detuvo junto a una estrecha escalerilla de incendios. Haciéndose a un lado, indicó con un gesto elegante de su mano a Hermione que subiera por ella, el iría detrás con una vista muy buena de cierta parte de su anatomía.
En unos minutos estaban sobre los tejados y terrazas de Londres. La vista era maravillosa, hacía tiempo que nadie salía a esas horas sin permiso. La ciudad entera dormía, reinaba el silencio y una enorme luna llena brillaba en el cielo, aunque no había estrellas, debido a la neblina que envolvía el ambiente.
…
Hermione se sentía como en su época de Hogwarts, cuando de niña (y no tan niña) se saltaba las normas para correr aventuras y resolver misterios. Solo que ahora, el hombre que más deseaba entonces castigarla a ella y sus amigos, para restar puntos a su casa por cometer tantas travesuras, era quien la llevaba de la mano hacia lo que sin duda sería una gran aventura.
Llegaron a una enorme terraza, que se situaba justo en frente de un edificio del Ministerio de Magia. En concreto este estaba destinado a la ''seguridad'' de los ciudadanos, en el se tramitaban todos los casos de brujas y magos, hijos de muggles o enemigos del régimen, así como los consecuentes juicios y castigos, ya que el viejo Ministerio no daba abasto para atender todos estos casos. Hermione se estremeció al recordar los horribles días que pasó allí, cuando perdieron la guerra y ella fue capturada y encerrada bajo tierra, en uno de esos oscuros calabozos, a la espera de ser trasladada a la fortaleza mágica de Azkaban (colapsada durante esos días ante la avalancha de prisioneros), temiendo cada momento por su vida. En esa época quien entraba allí no solía salir con vida, antes de ser trasladado moría o era asesinado. Lo odiaba, ese nuevo edificio era el símbolo más claro del miedo y la opresión que reinaba en la comunidad mágica. Dejó de mirarlo, no le gustaba pensar en esos días... Y se concentró en el inmenso cielo nocturno, del que pocas veces podía disfrutar al aire libre durante la noche sin correr peligro.
- Es precioso. – Musitó Hermione mientras lo contemplaba, preguntándose que sorpresa querría compartir con ella el Príncipe mestizo, ya que dudaba de que fueran a asistir realmente a un concierto.
- Lo es. - Afirmó Snape, mirandola a ella en vez del paisaje. Desviando la mirada sobre ella cuando de nuevo se giraba hacia él.
- Disculpe pero… ¿Dónde es el concierto? No veo ningún instrumento. – Preguntó educada pero empezando a impacientarse.
- Veo señorita Granger que su capacidad de observación sigue intacta.- Comentó con sarcasmo, sintiendo que volvían a los días de escuela. - La paciencia es una virtud poco inusual... Espere y verá.- Concluyó, echándose hacia atrás la capa y remangándose para levantar en alto la varita preparándose, mostrando sin percatarse por primera vez en su antebrazo izquierdo la oscura marca tenebrosa. – ¿Dígame Granger sabe que día es hoy?- Preguntó con seriedad y una mirada triste.
Ella rápidamente apartó la vista de ese marca tatuada sobre su piel mirándole a los ojos. - ¡Uno de Mayo señor!- Respondió, ansiosa por dar la respuesta adecuada y ganarse su aprobación, como años atrás en el colegio.
Entonces las campanadas de enorme catedral de San Pablo, resonaron por toda la ciudad, rompiendo el silencio, anunciando así las doce de la noche y dando paso a un nuevo día.
- No, me temo que se equivoca Granger… Al menos ahora ya no. Hoy es dos de Mayo.- Repuso el con sonrisa traviesa luchando por formarse en sus labios. Ahora era el quien la había pillado haciendo que le diera una respuesta errónea en el momento preciso. Sabia que ella odiaba equivocarse.
- Dos de Mayo... ¡El Aniversario de la batalla en Hogwarts! – Exclamó Hermione, que iba a replicarle por tenderle esa pequeña trampa pero olvidándose de ello por los recuerdos que invadían su mente junto al sonido de las campanadas.
Hacía mucho no recordaba esa fecha, ni lo que significaba. El día en el que casi acaban con Voldemort, donde perdieron a tanta gente... El nuevo régimen semanas más tarde, tras la victoria y tras hacerse con el ministerio de magia,(cortado las comunicaciones con el mundo muggle) había anunciado que era mejor olvidar el dolor y los muertos, para vivir y seguir adelante. Pero lo cierto era que la gente no había seguido adelante, se odiaban a si mismos por haber olvidado a los caídos que lucharon y ser los cobardes que quedaron con vida para sobrevivir olvidando.
- Si, así es. También es el aniversario del día de mi muerte…- Dijo Severus por lo bajo más para si mismo que para ella, mientras le recorría un escalofrío al recordar lo sucedido. El ataque de Nagini, el inmenso dolor de su veneno corriendo por su sistema nervioso, la sangre... Pudo notar también como Hermione se encogía ante el comentario, parecía dolerle pensar en su muerte, esto le hizo sentirse un poco mejor. Algún día esperaba poder contarle como sobrevivió, como logró volver y lo que había estado haciendo durante esos años pero sobretodo esperaba poder volver a verla.
Al terminar de sonar la última campanada, el Príncipe Mestizo cerró los ojos, inhaló profundamente, se concentró (necesitaba reunir mucha magia y energía) y empezó con su plan agitando suavemente su varita en el aire.
Un suave murmullo empezó a formarse y expandirse en la noche, subiendo desde el suelo, poco a poco fue creciendo, junto a una extraña y bella melodía que empezó a sonar y a envolverlos. Era una música parecida al melódico y triste lamento que entonó en su día Fawkes, (el fénix de Dumbledore) acariciándoles el alma, reconfortándoles tras su muerte esa triste noche. Sin embargo esta era diferente, más fuerte, menos dulce y sutil, no era una melodía de tristeza o despedida, era una que le hacía sentir muy bien, incluso valiente y cada vez comenzaba a escucharse con más fuerza. Hermione lo notaba, el decía la verdad el concierto empezaba y algo increíble iba a suceder. Estaba segura, esa noche si que asistiría al mejor concierto de su vida. Snape junto a ella, sin perder la concentración comenzó a hablar.
…(Empieza el Song- Fic)...
( A Call To Arms "Vox Populi" - 30 Secons to Mars.)
- Verá señorita Granger… Esta noche llevaré a cabo una misión, a decir verdad la primera de un gran plan para devolverle a la gente la esperanza y para hacer recordar al mundo lo que el 2 de Mayo de 1998 sucedió en Hogwarts y lo que realmente significó. Hoy rendiremos homenaje a los que fallecieron y haremos recordar a la gente, pero también al Señor Oscuro y a sus seguidores que un día como hoy nos enfrentamos a él y que casi le ganamos, que casi le derrotamos con un ejército formado en su mayoría por niños y adolescentes que apenas superaban los dieciocho años.
Esto es una llamada a las armas, preparaos soldados,
Es hora de ir a la guerra!
Esta es una canción de batalla, hermanos y hermanas
Es hora de ir a la guerra!
- Niños por los que con anterioridad mucha gente que les amaba murió, para lograr cumplir aquel sueño en el que creyeron firmemente, un futuro libre con paz. Le recordaremos a Voldemort que una vez fue derrotado, al caer a los pies de un simple bebe, protegido por el inmenso amor de su madre. Un amor que él jamás entenderá, ni conocerá.
¿Alguna vez fuiste creyente o fuiste un soñador?
¿Alguna vez imaginaste un corazón puro y libre?
- Le recordaremos que muchos de esos niños fueron en sus cortas vidas más valientes, fieles y leales a Albus Dumbledore y a ese sueño de lo que jamás le serán a el todos sus mortífagos en sus largas vidas.
¿Alguna vez te negaste o fuiste un traidor?
¿Alguna vez te dejaste enamorar por su pacto de sangre?
- Le recordaremos que descubrimos todos sus secretos y los destruimos, uno a uno… Que muchos fuimos más listos que él y por ello aún seguimos aquí, con vida. Que no nos hemos ido y que no es el dueño absoluto del mundo y no lo será ¡Nunca! No, mientras la gente recuerde a sus seres queridos, quienes murieron para que tuviéran una oportunidad y un mundo mejor.
Esta es una llamada, reuníos soldados.
Es hora de ir a la guerra!
Esta es una canción de batalla, hermanos y hermanas
Es hora de ir a la guerra!
- Recordarán lo que es sentir, lo que es el amor por los que cayeron y también por los que quedaron con vida, el mundo mágico recordara lo que es luchar, lo que es sentirse valiente y libre de nuevo, volviendo a unir así nuestros lazos y las viejas alianzas. Sin vergüenza por no haber plantado cara antes, para que el sacrificio de los cincuenta caídos no quede en el olvido, porque pensar en ellos nos dará fuerzas para levantarnos de nuevo.
¿Alguna vez quisiste ser libre?
¿Acaso ya no lo recuerdas?
¿Alguna vez quisiste ser un dios o un diablo como yo?
¿Alguna vez simplemente quisiste parar?
¿Y ahora quieres renunciar...?
¿O luchar por la victoria?
- Le demostraremos que esto aún no terminado, que es solo el principio. Porque ahora estamos más preparados para enfrentarnos nuevamente a su ejército de miedo y ya no se enfrentara a unos niños. Ahora deberá luchar contra todos los que se alzarán en nombre de estos y de muchos otros, para acabar con lo de quede él de una vez por ¡TODAS!
Aquí estamos en el principio,
Puedo sentir los latidos de nuestros corazones,
Aquí estamos en un nuevo comienzo.
- Porque nosotros pagamos un alto precio si, pero el también… le demostraremos que ya no tenemos miedo y que el mundo de oscuridad que ha creado, pronto llegará a su fin. Hoy haremos recordar a cada mago, bruja y criatura mágica que pueden levantar la voz y sus varitas, porque no están solos y muchos más sienten y piensan como ellos. Hoy el mundo mágico recordará con un mismo corazón lo que sucedió, empezando así a cerrar sus heridas y a limpiar su culpa. ¡NOS LEVANTAREMOS DE NUEVO MÁS FUERTES Y UNIDOS QUE NUNCA!
La oscuridad cae, pero aquí viene la lluvia
Para lavar el pasado y los nombres.
La oscuridad cae, pero aquí viene la lluvia
Para terminar con todo, la sangre y el fuego.
- Juntos y unidos, una vez más lucharemos, por ¡ELLOS! Porque aunque ahora estén lejos, en algún lugar donde el tiempo no importa y se detiene... Están con nosotros, en nuestros corazones y si caemos será para volver con ellos, pero no con la vergüenza por no haberlo intentado, si no con el honor de haber defendido en lo que creemos, el lo que ellos creyeron.
Lejos, muy lejos en la tierra donde el tiempo no puede cambiar
Hace mucho tiempo… en un lugar de corazones de oro.
Lejos, muy lejos en la tierra donde el tiempo no puede cambiar
Hace mucho tiempo… en un lugar de corazones de oro.
- Hoy el mundo… ¡RECORDÁ! Hermione.- Aseguró mirándola.
Esta es la llamada a las armas, reunidos los soldados
Es hora de ir a la guerra! (Lejos, muy lejos ...)
Esta es una canción de batalla, hermanos y hermanas
Es hora de ir a la guerra! (Hace mucho tiempo ...)
- Como tú lo has hecho hace unos minutos, acordándote de mi... - Dijo en un susurro. Sonriendo mientras acariciaba suavemente la mejilla de esta, llevándose con él una lágrima traicionera que escapaba de sus dulces ojos castaños. Limpiando su pena, como había anunciado con sus palabras.
Esta es una llamada a las armas, en mitad de la noche
Esta es una canción de batalla, en el camino de la oscura noche.
…
Hermione lloraba de emoción por la palabras y los recuerdos que ahora fluían por su mente con el bello canto del Fénix resonando en cada rincón de su ser.
Durante tantos años había reprimido esos recuerdos ¿Como había podido hacer eso? Olvidar así la muerte de Harry, de Ron, la de sus padres…¿Alejarse de los Weasley? De sus amigos. Era cierto si, muchos habían caído pero muchos otros aun seguían con vida y se habían separado, por la vergüenza de seguir con vida tras haber fracasado esa noche, se habían distanciado y olvidado incapaces de mirarse a la cara unos a otros, por la culpa y la pena de seguir con sus vidas sin ellos.
Pero no, no les había olvidado, sus recuerdos estaban frescos, aún grabados en ella, escondidos en algún rincón de su mente, bajo llave. Pero ya no eran de pena y miseria, ahora volvían a ella sus recuerdos más preciados que fluían a toda velocidad por su mente, liberándose junto a los sentimientos de su corazón.
Su llegada y primer día en Hogwarts, las caras de alegría de sus amigos tras recuperarse del ataque del basilisco, Sirius volando con Buckbeak hacia la libertad, las Navidades con sus padres en Francia o con los Weasley en la madriguera y en Grimmmauld Place, su primer baile de navidad en el Torneo de los tres magos, su primer beso, las tardes en Hogsmeade o en la sala de los menesteres con el ejercito de Dumbledore...
Su mente se llenaba de preciosos recuerdos y aunque también había sin duda algunos tristes, estos quedaban eclipsados por los bellos momentos vividos. Antes simplemente no quería pensar en ellos porque creía que eso le haría daño. Ahora lo veía claro, ahora lo entendía, el amor y la felicidad que lleno esos días su vida había vuelto a ella.
Miró a Severus Snape, su antiguo profesor una vez más le daba una gran lección, mientras este se giraba hacia el edificio del ministerio nuevamente sin dejar de murmurar, moviendo su varita como curiosamente haría un director de orquesta.
...( Ahora repetir la canción, volverá a sonar y está vez la ciudad entera también la escuchará )...
Entonces la suave y preciosa música comenzó a tomar mucha más intensidad, resonando con fuerza en los edificios, en las calles vacías, entrando en las casas y en los corazones de la gente que dormía y que ahora empezaba a despertar.
La melodía tomó tal ímpetu que los cristales de las ventanas del edificio de ''seguridad y asuntos muggles" vibraron con una fuerza tan brutal que no resistieron más y estallaron en miles de pedazos, haciendo volar una lluvia de cristales en todas direcciones. Después, una enorme explosión surgió del interior del edificio partiéndolo por la mitad, desde su base al techo, haciendo saltar por los aires toda la cubierta, mientras todo el suelo retumbaba bajo sus pies. De su interior enormes lenguas de fuego empezaron a manar, mientras varios trozos de roca saltaban por los aires.
Los edificios colindantes empezaron a iluminarse poco a poco, todo Londres tenía que haber escuchado la explosión y ahora la música retumbaba por toda la ciudad. Las brujas y magos empezaron a asomarse a los balcones, al rato familias enteras empezaron a salir a la calle, rompiendo en multitud el toque de queda sin miedo, lo habían olvidado. ¿Qué mas daba? ¡Alguien estaba haciendo saltar por los aires un edificio del Ministerio! ¡Y el más odiado nada menos!
Ahora del interior del edificio en llamas comenzaban a emerger miles y miles de fuegos artificiales mágicos de todos los colores. Estos cambiaban de forma y apariencia, mientras se elevaban hacia el cielo explotando y multiplicándose. La gente asombrada y observaba maravillada el cielo. En el que pegasos, esfinges e hipogrifos volaban hacia la enorme luna para desaparecer, mientras que enormes dragones recorrían las calles abriendo sus fauces escupiendo bolas de fuego, sirenas saludaban y sonreían coquetas a la multitud, junto a otras tantas criaturas mágicas increíbles que empezaban a tomar en la ciudad, multiplicándose con rapidez y cubriendo de luz y color todo Londres.
Hermione recordó entonces con lágrimas en los ojos, como en su tiempo los legendarios gemelos Weasley, hicieron recordar y entender así a Dolores Umbridge, que Hogwarts no se rendiría y que jamás se dejaría dominar por nadie. Alzándose contra otro régimen impuesto allí, llenado el colegio de color, locura y diversión. Hermione rió, rió como no lo había hecho desde hacía varios años, al ver como ahora Severus Snape era el que se burlaba y revelaba contra Voldemort y su reinado de terror, en un claro guiño a esa época, pues los que aun vivían y habían estado en Hogwarts en esos tiempos lo recordarían sin dudar.
La gente en la calle, estaba feliz, admirando el precioso espectáculo, la mágica música que hacía años no oían les llenaba el alma y los corazones de esperanza, las fuegos artificiales inundaban las calles y los niños reían, saltaban y corrían felices tras ellos, la magia realmente podía ser algo maravilloso y bello...
Hasta el cielo parecía brillar más esa noche, ahora estaba lleno de estrellas, la oscuridad se iba, las nubes se habían alejado junto con el frío y el miedo. Era una fiesta, una fiesta de aniversario y un bello homenaje para recordar felices que esa noche empezaba un nuevo dos de Mayo, un nuevo comienzo. Quizás no estaba todo perdido quizás algo iba a cambiar esa noche, la misma noche que años atrás muchos creyeron poder cambiar el mundo y dieron su vida por ello, quizás ahora podrían acabar al fin con ese reinado de terror y empezar realmente a sanar las heridas.
Entonces una multitud de miles y miles de luces blancas empezaron a bañar el cielo y a ellos, Severus rápidamente se acercó a Hermione y se echó sobre ella estrechándola entre sus brazos de manera protectora, cubriéndola con la capa, protegiéndola.
Al ver que no sucedía nada, ambos se asomaron a la cornisa y vieron asombrados como la multitud a sus pies en calles, balcones y terrazas, alzaba sus varitas al cielo y conjuraba el hechizo luminoso que todo Hogwarts lanzó cuando su director murió. La luz empezaba a surgir en mitad de la oscuridad. Recordaban a sus caídos, la gente lo entendía, esa noche todos recordaban, todos sentían lo mismo. Esto era en su honor, era por ellos, los cincuenta caídos... No les habían olvidado.
Severus se giró nuevamente hacia una emocionada Hermione que tenía un rastro de lagrimas en su cara y contemplaba la lluvia de luces blancas con la boca abierta. Ella le miró y se precipitó contra su pecho, haciéndole perder el equilibrio y caer al suelo.
- Gracias, gracias por volver y hacernos recordar que una vez creímos, que una vez fuimos valientes y que fuimos uno. Gracias por hacer que pueda volver a llorar por los que quise y sacar mi dolor…- Murmuró contra su pecho, mientras Snape la calmaba acariciándole el cabello.
Así permanecieron varios minutos hasta que Hermione cayó dormida, a causa de tantas emociones y el agotamiento.
- Gracias a ti pequeña Gryffindor por no haberte olvidado de tu arisco profesor de pociones en todos estos años y demostrarme que aún había esperanza. Si me recordabas a mi… ¿Cómo no iba a recordar la gente a los suyos?- Susurró estrechándola entre sus brazos.
Hermione al rato despertó y alzó la vista hacia Severus que aún la tenia recostada contra su pecho y no se había percatado de que la joven había abierto los ojos. Estaba sumido en sus pensamientos, contemplando como el edificio quedaba reducido poco a poco a un montón de cenizas. Entonces alzó la vista al cielo y fijo su vista allí. Ella también lo hizo y reparó asombrada en una pequeña figura rojiza de un fénix que volaba en círculos sobre el edificio destruido pero esa no era una criatura producida por los fuegos artificiales, era real. Cuando se extinguió la última llama del incendio también desapareció aquella familiar figura, que se marchó llevándose con él la bella melodía, dejando de nuevo todo en silencio.
- Príncipe… ¿Como sabias que yo te recordaba? - Preguntó adormilada Hermione, haciendo ver que ya había despertado (¿Tal vez su profesor había notado lo presente que había estado todos estos años en su mente?).- Antes también lo dijiste…
- Vamos Granger, es hora de cumplir mi promesa y devolverte a casa sana y salva. Si no me equivoco, dentro de poco esto se llenará de mortífagos, a saber que traman para no haberse aparecido aún aquí…- Le interrumpió esquivando el tema sin muchas dificultades ya que ella seguía adormilada. Levantándose y atrayéndola de la cintura le pasó un brazo sobre su hombro, arropándola con su larga capa, para protegerla y darle calor. Juntos emprendieron el camino de vuelta a su casa, donde el la dejaría como le prometió a salvo.
Mientras tanto la gente en las calles empezaba a dispersarse y a volver a sus hogares. Esa noche no habría guerra o enfrentamientos, él no quería eso. Snape solo enviaba un mensaje, un aviso de que esa noche era el principio del fin, el fin de la oscuridad. La luz había vuelto y esa noche empezaba a brillar de nuevo.
oOo
Bueno... ¿Que os ha parecido el capítulo? ¿Ha sido un buen Song-fic? Es la primera vez que escribo uno pero me emocioné mucho escribiéndolo. ^^ Me parece una canción épica, típica de batalla, con fuerza y me ha servido para inspirarme ya que la letra encajaba a la perfección con lo que quería contaros. Como estamos en Mayo he creído que sería bonito escribir algo en honor a los caídos de la última batalla en Hogwarts, así nosotros también les recordamos. Bueno espero que os haya gustado mi "experimento" y que no haya sido muy desastroso. xD Gracias por leerme! :)
¿Reviews?
