Hola este es mi primer fanfic publicado Debo aclarar Que ningún personaje me Pertenece Son de la grandiosa Takahashi Rumiko.

4ta Impresión

Finalmente estaban en marcha a su casa, estaba realmente cansada, Aome la hizo probar muchos atuendos y no pudo decidirse por ninguno; al parecer nada iba acorde con la canción que Rin había escrito para el concurso; sin embargo al final fue Rin quien decidió que ropa usar para la primera presentación.

-¿Cuantas rondas serán?

-3, al parecer

-Calificaran todo, no solo canto ¿lo sabes verdad?

-Por supuesto

-¡Lo sabias y aun así pensabas usar el uniforme en las 3 presentaciones!, ¿Tu padre asistirá?

-No le dije, solo mi nana sabe

-Te empeñas en alejarlo cuando realmente deseas que te consienta como cuando eras una niña ¿o me equivoco?- Aome tenía el don dar siempre en el punto, no sabía en qué momento su padre dejo de ser aquel ser cariñoso que la protegía, ahora solo le veía en la cena y hacia barbaries a sus espaldas.

-Solo extraño pasar tiempo con él. Sus ojos en cuestión de segundos se llenaron de lágrimas esperando salir.

-No puedes ocultar tu dolor Rin, estoy segura nunca pensaste en que ese ser tan maravilloso el cual era el héroe de tus cuentos, termino siendo el villano haciendo atrocidades. No es algo que se pueda tomar tan a la ligera- Pequeños hipidos se comenzaron a escuchar finalmente; a pesar de que Rin mantenía su vista en la calle no podía controlar el pequeño llanto. Aome no disfrutaba para nada sacar a flote los sentimientos de su amiga, pero era algo que debía hacer; la conocía lo suficiente como para saber que de otra manera ella cargaría con ello; mientras disfrazaba todo con una sonrisa vacía. Algunos minutos más en silencio y finalmente llegaron a aquella fortaleza a la cual debía llamar hogar su querida amiga. Cuando estaciono el auto y giro la llave para apagar el motor espero unos segundo que Rin dijera algo, sin embargo nada ni siquiera se movía; por la oscuridad del lugar solo lograba ver el pecho de ella subir y bajar calmadamente. Tomo su teléfono y marco a la casa esperando atendiera Kaede.

-Casa Suzaku- Se escuchó la voz de la anciana.

-Kaede hablas con Aome estamos frente a la casa, Rin se quedó dormida al parecer fue un día muy agitado para ella y no creo se despierte tan fácilmente ¿crees venir y despertarla?

-La única cosa que no logras hacer es despertar a esa niña- se rió la anciana.

-Es tan linda que me hace sentir mal el despertarla además cuando abre los ojos su mirada da miedo. No quiero me odie, prefiero te odie a ti-

-No será necesario que venga Kaede yo la llevare a su habitación. Aome salto del susto, nunca se imaginó ver al padre de su amiga parado al lado del auto.

-Bu… Buenas noches señor Suzaku

-Su auto ya se encuentra en funcionamiento- Sin pronunciar más palabras abrió con cuidado la puerta del copiloto; con cuidado retiro el cinturón de seguridad, se quitó el saco de su traje gris quedando en una camisa blanca y con cuidado le coloco el saco a su hija. Se detuvo unos segundos al notar algunas lágrimas en su angelical rostro y seguido de eso las removió cuidadosamente con uno de sus dedos. Sin perder más tiempo se inclinó y la levanto entre sus brazos. Aome salió del auto pero no pudo moverse de la impresión, jamás hubiera creído poder presenciar esa faceta de Naraku. Este comenzó su marcha hacia el interior de la mansión, de un momento a otro se detuvo.

-¿La razón de sus lágrimas son mis acciones? Lo dijo en un tono bajo pero lo suficiente para que Aome escuchara.

-E… este…- No pudo seguir realmente ella no sabía que responder. Sin más Naraku continuo su camino. Aome soltó un largo suspiro, ese hombre podía helar su sangre con una sola mirada de sus ojos azules; sin embargo ahora realmente pudo ver a un padre preocupado por su hija. El sonido en su celular la saco de sus pensamientos.

-Aome debemos encontrarnos esta noche, ¿paso por ti?- ya estaba acostumbrada a la falta de modales de su novio y con su buen humor restablecido por causa de Naraku ¿Quién lo iba a imaginar? No quería arruinarlo con peleas absurdas con el altanero de Inuyasha

-Estoy cerca llegare en unos minutos- Sin más dio por terminada la llamada; saco su bolso y las compras que había hecho con Rin del bentley. Busco las llaves de su auto y minutos después ya estaba dejando atrás aquella mansión.

En el momento que él, sujeto la espalda y las piernas Rin se despertó, sin embargo no abrió los ojos ni mostró señales de que ya no se encontraba dormida; se permitió disfrutar de la cercanía de su progenitor, podía escuchar su corazón palpitar lentamente al igual que el de ella, hubiera deseado el camino a su habitación fuera más largo, o el tiempo se detuviera. Por alguna razón sentía que en cuanto él la dejara de cargar regresaría a ser el mismo. Pronto llegaron a la habitación, donde 2 peludos ya se encontraban descansando; Naraku no tardo en acomodar a su hija en la gran cama, con cuidado le quito los zapatos; busco en el armario una manta y regreso con ella para cobijarla. Se agacho y deposito un beso en la frente de Rin.

-No debes fingir que estas dormida, te conozco lo suficiente.

-¿Cuándo te diste cuenta?- La voz de Rin apenas era audible.

-Cuando entramos a la casa.

-ya veo, ¿te quedaras un rato?

-Hasta que te duermas si así lo deseas.

-Lo único que deseo es que mañana seas igual a como lo eres en este instante- La sinceridad de Rin era algo lo cual lograba afectarlo, su hija era tan dulce e inocente; que de alguna forma le recordaba todos sus pecados, una sola mirada a sus ojos color miel lograban que se sintiera como el ser más desagradable del planeta. ¿En qué momento comenzó a evadir su mirada?, seguramente desde que aquella desgracia le había arrebatado a su hija lo más importante; había jurado protegerla y en ese momento era el causante de sus lágrimas, sin embargo no podía regresar a ser quien fue, estaba atrapado entre los recuerdos, la ira y la venganza. Rin era su único recuerdo de que en algún momento fue feliz junto a la mujer que tanto amo; sin embargo su hija también le recordaba las cosas que había hecho sentía que no podía estar cerca de ella por temor a manchar su alma. Se había prometido crear un mundo seguro para ella; un lugar donde nadie pueda dañarla, por eso decidió encerrarla durante tantos años protegiéndola dentro de una propiedad impenetrable. Se aseguró que su educación en casa fuera incluso más avanzada que cualquier colegio o institución con el único fin que no necesitara asistir a un lugar de esos. Sin embargo el hecho de que Rin no tuviera una madre a la cual recurrir lo atormentaba; incluso teniendo tantas personas que velaban por su seguridad la niña se sentía sola, a sus 5 años luego de quedar sin Kikyo dejo de hablar, los ojos color miel de la pequeña perdían su brillo poco a poco el temor lo acompañaba seguido; estaba seguro nunca se repondría si ella también se marchaba de ese mundo. ¿Entonces cómo hacer para traer de regreso la luz que perdió su hija? Se cuestionaba eso cada día. Finalmente la respuesta le llego una tarde lluviosa, era el día perfecto para salir con su única hija a dar un paseo sin que hubieran tantos peligros alrededor. Ser un magnate tenía sus desventajas ya que sus enemigos eran iguales o más poderosos que él; Cuando estaban parados esperando el cambio de luz roja a verde del semáforo; su Rin comenzó a hablar "P- Papá, E- Ese niño solo" fueron sus únicas palabras, y segundos después retiro el seguro de la puerta y corría en dirección al mocoso. Llego donde su pequeña quien se estaba empapando por la lluvia, la giro para q lo mirara y con el enojo reflejado en sus ojos le dijo –Jamás vuelvas a salir de esa forma del auto Rin, o de lo contrario no volverás a salir- Estaba seguro sus palabras eran duras para la pequeña, pero tan bien era consciente que un descuido tan simple podía ser fatal. Tomo la mano de la niña y la comenzó a guiar de regreso al auto. –n.. NOOO, EL NIÑO SOLO- esta vez sí presto atención; en el piso arrinconado contra la puerta de una vieja casa estaba un niño acostado tapado con unos periódicos y cartón para protegerse del frio y la lluvia. –Por favor- fue lo último que dijo Rin antes de comenzar a llorar, miro a Rin y pensó que aquel niño podría ser de utilidad después de todo su hija había comenzado a hablar luego de algunas semanas; con cuidado se quitó su saco y se lo coloco al niño; luego hizo una señal a uno de sus guardaespaldas para que metieran al menor al auto. Esa tarde luego de muchas semanas pudo ver nuevamente la sonrisa y alegría en el rostro de su Rin.

Salió de sus pensamientos solo para ver a su hija completamente dormida; no deseo fuera de otra manera lo que iba a responder solo provocaría más lagrimas a ella, "Ese hombre bueno de hace años nunca regresara"; con esto en mente termino por salir de la habitación de ella.

Pronto llego al lujoso edificio donde la esperaba su novio en el último piso; cuando el ascensor finalmente se detuvo y abrió sus puertas ella pudo ver algunos cabellos plateados ¿tanto se demoró? No estaba segura, lo más seguro es que no; después de todo él tenía la cualidad de alterarse innecesariamente

-Tardaste demasiado. En segundos estaba sosteniendo su cintura mientras le daba un largo y tierno beso.

-Sera mejor que entremos, o él saldrá en cualquier momento a buscarte.

-¿Él…? Te refieres a…- No termino la frase pues la puerta del apartamento se abrió, sin embargo nadie se asomó. Inuyasha la tomo de la mano y la llevo a la sala donde estaba su cuñado, no esperaba verlo, pero tampoco quería perder la oportunidad quería saber que traía ese hombre entre manos; la historia de Rin no la convencía del todo, Sesshomaru no tenía un pelo de tonto, el hecho de que lo hubieran secuestrado sin mayores problemas era algo que no cuadraba.

-Es bueno verte Sesshomaru, realmente tuviste suerte.

-¿Qué sabes de Rin? Pregunto sin rodeos Sesshomaru, no tenía intenciones de hablar más de lo necesario con esa mujer y mucho menos darle explicaciones.

-La conozco hace algunos años, mi madre fue una de sus instructoras privadas, algunas veces me dejaban ir a la mansión y jugar con ella.

-Ella no aparece en ningún registro de Naraku, es como si no existiera, sin embargo lleva su apellido o ¿me equivoco?. Sin más Aome junto a Inuyasha se sentaron frente a Sesshomaru, estaba segura solo era el comienzo de otro interrogatorio.

-Es verdad lleva el apellido de Naraku y Kikyo, sin embargo Rin nunca asistió a ningún tipo de colegio o institución toda su educación fue dada en la mansión, es lógico que no exista registros.

-Ella asiste al instituto *Gakko

-Es verdad pero ella comenzó desde hace 3 meses, deseaba conocer la vida escolar así que logro convencer a su padre que la dejara estudiar 6 meses y tener una experiencia "normal".

-¿Desde cuándo Naraku tiene una hija y como la conociste Sesshomaru?- Pregunto Inuyasha

-Él es muy protector con Rin, fue una suerte que ella te ayudara a escapar Sesshomaru- Dijo Aome

-¡LA HIJA DE NARAKU TE AYUDO A ESCAPAR!- Inuyasha no daba crédito a lo que estaba escuchando, si ese ser tan despiadado tenia descendencia debía ser igual a él, entonces… ¿Por qué ayudo a escapar al enemigo de su padre?

-Guarda silencio Inuyasha, Ella no es igual que su padre. Rin es muy dulce y buena persona, pero eso ya debes haberlo comprado Sesshomaru; por eso espero que la dejen fuera de cualquier tipo de venganza que tengan contra Naraku, ella no debe pagar por los pecados de su padre.

-Eso no te concierne. Dijo con autoridad Sesshomaru quien tomo su saco y se dirigió a la salida -Te recomiendo no te metas en estos asuntos, y no soy yo quien decidió atacar a las familias- sin decir más se retiró del lujoso apartamento de su medio hermano.

-Por mucho que odie aceptarlo Sesshomaru tiene razón, él termino involucrado en una guerra de la cual no tenía absolutamente nada que ver, ya sabes el dicho ¡Ojo por ojo, diente por diente!.

-No puedo creer que estés a favor de tomar venganza usando a Rin, Es injusto y lo sabes; Sesshomaru no es ningún santo.

-Aún si me dices eso no cambia el hecho que él esta vez no tenía ningún asunto con el tal Naraku.

-Esto es demasiado absurdo, no permitiré que dañen a Rin y eso te incluye a ti Inuyasha. Con total enojo tomo su bolso y salió sin siquiera despedirse.

La fría noche fuera de incomodarlo lo ayudaba a pensar y despejar su mente, siempre fue una persona fría y calculadora nunca dejaba que nadie se interpusiera en su camino y no estaba dispuesto a detenerse por esa niña. Pronto llego a las afueras de la ciudad, luego de algunos minutos llego al final del camino; donde 2 grandes puertas de cobre le dieron la bienvenida. Desde su celular marco 7 dígitos y en cuestión de segundos las enormes puertas le dieron la entrada a su dueño. El auto siguió por un camino de pavimento y a los lados el pasto perfectamente podado. Finalmente llego a la entrada de la mansión, donde una anciana le dio una leve reverencia como bienvenida.

-Estaré en mi despacho, que nadie me moleste Tsunade- Fue lo único que dijo en forma de saludo a la anciana; Para ella era raro ver a Sesshomaru en la mansión y más a esas horas, ella lo conocía lo suficiente; cada vez que el decidía llegar a la mansión era para buscar respuestas de como atacar y destruir a su enemigo o quien se interpusiera en su camino, para él era como su fuente de inspiración ese lugar.

Se quedó observando el juego que había comenzado hace algunas semanas; todo había cambiado completamente, cada vez se colocaba más interesante el juego. Uno sonrisa de satisfacción apareció en su estoico rostro era el momento de él para hacer su movida; sería el momento de acercar el alfil a la reina del oponente. "Hacer el jaque mate tan pronto no era su estilo, una buena venganza debía hacerse con estilo; de tal manera que el Rey quedara completamente solo y desprotegido. "Pagaran justos por pecadores".

Despertó temprano esa mañana, había tenido una noche tranquila y por alguna razón sentía sus fuerzas renovadas; cuando tuvo su ropa interior y el uniforme en sus manos se adentró en el baño para comenzar con su rutina.

Cuando se dirigía a los establos su Nana la intercepto en el camino. –Mi niña, el señor desea que estés en el comedor para desayunar juntos- La sorpresa de Rin fue tanta que se quedó unos segundos repitiendo lo dicho por su Nana, finalmente salió de su ensoñación y corrió por las escaleras y pasillos hasta llegar al comedor. Pasados algunos minutos les llevaron el desayuno, en todo momento el único sonido que se escuchaba era el de los cubiertos al tocar los platos.

-Tengo algo para ti- dijo extendiéndole un collar de oro adornado en el medio con una perla.

-Kikyo decía que aquella perla puede conceder cualquier deseo y purificar incluso a aquel que tenga el alma más turbia.

-¿Crees que funcione en realidad?- Pregunto con curiosidad Rin.

-Logro que alguien como yo, llegara a conocer el sentimiento de amar.

EL resto de los alimentos fueron ingeridos en completo silencio, cuando estaba por alejarse para continuar sus actividades Naraku le dijo que la esperaba ya que la llevaría al colegio. Al finalizar con su rutina diaria, se dirigió a la entrada, donde se encontraba estacionado un Roll royce ghost. Bankotsu inmediatamente le abrió la puerta para que ella se subiera; el camino fue silencioso sin embargo no fue incómodo.

La semana paso rápidamente Rin se la pasaba la mayor parte del tiempo en la biblioteca estudiando para su proyecto de ciencias y entre ensayos para el concurso. Finalmente llego el día de la primera ronda del concurso, nunca había cantado en público por lo cual se sentía nerviosa. Estaba terminando de arreglar su cabello, el peinado no era nada complicado; decidió dejarlo suelto y en la puntas lo dejo con algunos risos. El vestido era de color rosa, el cuello en forma redonda sin escote, las mangas del vestido eran de encaje rosa donde se unían al vestido en sus hombros, el resto del material era liso y en la parte de la cintura llevaba un delgado cinturón color marrón, lo cual dividía la falda ancha con pliegues hasta unos pocos dedos más arriba de sus rodillas; del resto del vestido. Por ultimo decidió usar medias veladas de un tono similar a su nívea piel con unos zapatos rosas adornados con un moño enfrente y tacón bajo. Cuando estuvo lista se dirigió a la parte trasera del auditorio donde esperaría su turno junto al resto de participantes. No se esperaba ver entre ellos a Kohaku, estaba vestido de jean, camisa blanca y una camiseta de cuadros negro con rojo; decidió no acercarse a él y tampoco notar su presencia.

Pasados unos minutos comenzaron a llamar uno a uno los concursantes, para su mala suerte ella y Kohaku fueron los únicos que quedaron por esperar su turno.

-Dicen que el jurado es bastante exigente, si te sientes nerviosa trata de caminar o enfocarte en un punto fijo- ¿Por qué estaba él dándole concejos?

-Lo tendré en cuenta, Gracias- Para su alivio llego su turno, comenzó a caminar cuando sintió que alguien la sujetaba del brazo y la hizo girar.

-Mi canción la escribí pensando en ti, te ves hermosa Rin- Sin más término por acercarla hasta que sus labios se encontraron con los de ella; fue un simple beso donde él esperaba poder transmitir un poco de sus sentimientos. Rin por el contrario estaba en Shock todo sucedió tan rápido, sin embargo no supo que hacer más que dirigirse al escenario; tuvo unos minutos ya que uno de los jurados había pedido un poco de tiempo, lo cual ella agradeció internamente necesitaba unos minutos para enfriar su cabeza y olvidar lo sucedido con Kohaku. Pronto anunciaron la presentación de Rin, Salió al escenario mirando el suelo para no tropezar hasta llegar al centro; las luces del publico estaban apagadas y solo estaban encendidas los reflectores sobre ella; tomo aire para calmarse y comenzó a sonar la música.

Caminando estoy… siguiendo con la rutina

Del día con día, es algo que no cambia

Será que hoy me animo a intentar algo diferente

Algo que yo siempre soñé

Toma mi mano y avancemos sin miedos

Al punto del presente y el futuro que traspasaremos.

Hay algo en que creer aquí y ahora

Que se convierte en la fuerza para seguir adelante

¿No es verdad?

Deja que tus sueños fluyan con la música

Por siempre expandiendo el mundo

Esos grandes ojos que miran al futuro

Todo lo que verán en realidad es importante

¿No es verdad?

Seguramente si buscas ese algo

Sus futuros serán conectados

O si, sensación agradable…

Cuando termino el público aplaudió, las luces del auditorio iluminaron a los presentes; solo hasta ese momento Rin pudo ver en la mesa del jurado un hombre de cabellos plateados revoltosos, se parecía un poco a él... Salió del escenario sin embargo no se movió de la entrada, por alguna razón quería escuchar la canción que Kohaku cantaría para ella.

Pronto anunciaron al último participante Kohaku entro con una guitarra y nuevamente las luces del auditorio fueron apagadas dejando únicamente los reflectores del escenario.

A pesar de que le diga que no vaya,

A pesar que le diga que pare

Mi corazón sigue yendo hacia ti

No se agota, no disminuye

¿Por qué mi amor es este?

Uno por uno, yo cuento y recuento los recuerdos

Mi corazón no puede descansar por un momento

Esto solo se volverá un equipaje que es difícil controlar

¿Por qué no puedo aún arrojarlos del camino?

Realmente, mi corazón debe haber hecho

Algo de alguna manera

Debo haber llegado a ser un idiota

Que está cegado de amor

Solo un lugar, cada día un lugar

Viendo a la triste luz que eres tú.

Hasta las glándulas lagrimales

Deben estar desechas

Mis lágrimas no podrán parar

Te amo solo a ti,

Solamente a ti.

¿No puedes solo llamarme?

Aún si yo extiendo mis manos,

No importa cuánto grite

Tu siempre estas lejos de mi

Será un amor que se volverá

Una dolorosa cicatriz.

¿Por qué no puedo borrarla?

Solo una palabra,

La única frase "te amo"

¿No puedes solo decirme?

Yo mismo trato de conformarme con la mentira

Que soy feliz si tu solo sonríes

Porque al lugar que estás

Yendo no es a mí.

Realmente, mi corazón debe haber hecho

Algo de alguna manera

Debo haber ido a través de este loco y duro amor

No puedo tenerte, no puedo olvidarte

Esperándote día con día.

Debo haber tenido malas ausencias de ti,

Tantas de amarte tanto

Solo una cosa, tu corazón, esto

¿Puedes solo compartirlo conmigo?

No puedes…. Amarme….

Nuevamente los aplausos se hicieron escuchar, incluso algunas personas se colocaron de pie para hacer más grande su apoyo a Kohaku. Ella decidió salir de ese lugar y alejarse de todos, por alguna razón necesitaba estar a solas para pensar, el que Kohaku la amara cambiaba todo; después de todo no estaba jugando con ella, pero entonces ¿Por qué aposto? Pasaba de prisa por los pasillos desolados todos estaban en el auditorio o alrededores, ella quería buscar el salón de música y refugiarse en ese sitio. Cuando paso cerca de un hombre no se detuvo si quiera para mirarlo, sin embargo su brazo fue agarrado por una mano y la jalo. Cuando subió su mirada al sujeto quedo impresionada, no esperaba verlo de todas las personas ¿Por qué tenía que ser él?

- ¿Que te paso en los labios?- Fue lo único que le pregunto.

-B… Fue mi primer beso- Soltó sin más, ahora caía en cuenta que su mano todo el tiempo estuvo en su boca Dios era tan obvia; luego recordó su reciente confesión ¿Por qué tenía esa maña de soltar todo lo que pensaba sin detenerse a pensarlo un segundo?; Sus mejillas comenzaron a arderle, así que volteo la mirada y se concentró en la pared.

-Eso no es un beso Rin- Dijo soltándola y tomando su mentón para girar su rostro para que sus ojos se encontraran.

-Yo te voy a enseñar la diferencia- Sin más término por acerca su rostro al de ella y se apodero de los labios de Rin en una suave y sensual caricia que duro algunos segundos.

-Te detuviste- Fue lo último que dijo mientras en su rostro se asomaba una sonrisa arrogante; continuo su camino por el pasillo como si nada hasta llegar a la esquina donde se giró para mirarla.

-¿Aún no sabes que vas a pedirme para que pueda pagar mi deuda?- El silencio de ella, respondió su pregunta y se marchó.

¿Qué acaba de pasar? Se preguntaba Rin, nunca había esperado ver a Sesshomaru en su colegio y tampoco en sus sueños más locos había imaginado ser besada por él; nuevamente se llevó la mano a su boca el aliento de él era mentolado y sus labios eran suaves y algo fríos sin embargo fue distinto a kohaku, lo sabio su corazón parecía querer escapar de su cuerpo.

La tarde transcurrió con normalidad Rin llego a su casa y se quedó en su cuarto pensando en todos los sucesos vividos ¿Por qué correspondió el beso de Sesshomaru? Él era un extraño, no solo eso era el enemigo de su padre. La cabeza le daba vueltas, sus pensamientos solo estaban repletos de aquel hombre y eso la frustraba, había sido tan fácil para él besarla y ella se quedó congelada sin moverse ni trato de apartarlo. Al otro lado de la ciudad en su penthouse se encontraba Sesshomaru dentro de una tina tomando un largo baño; necesitaba enfocarse en las cosas realmente importantes, no debía involucrarse con Rin por varias razones y menos ahora que había descubierto la verdad sobre ella y su madre, sin embargo había hecho lo contrario no solo la busco también la había besado por alguna estúpida razón que no quería entender. Cuando vio al muchacho de cabellos castaños jalar a Rin y besarla sintió incomodidad. Sujeto con su mano algunos cabellos que estaban en su cara y los llevo a un lado sin soltarlos. Solo debo concentrarme en destruir a Naraku, sin importar a quien tenga que lastimar en el proceso; con eso en mente continuo con su baño.

Aclaraciones:

Gakko: significa "Escuela" en japonés XD no se me ocurrió ningún nombre.

La canción de Rin es de Acid flavor se llama feeling algunos la conocen por ser el opening del anime el conde y el hada o "Hakushaku to yousei". La canción de kohaku es de T-max se llama Something Happened la conocen por ser uno de los temas del drama Boys over flower o Boys before flowers.

Ahora si aclarado debo decir que esta vez dedique varios días a este capítulo y no solo escribiendo XD pensé en muchas cosas como en la marca de carro que debía usar Naraku y luego de preguntar a mi hermano al final me quede con Roll royce ghost; las canciones me tomaron incluso más días no estaba segura de algunas y quería las letras fueran perfectas.

Si se preguntan por qué hice a Naraku en una escena tierna con Rin es debido a que amo ese personaje jajajaja no me mal interpreten él no es un villano ¿solo un alma incomprendida?

Espero les gustara el capítulo y desde ya gracias por leer me hacen muy feliz :3