-¡Hola Liza! - dijo la Profesora Encina emocionada - ¡recorrer los caminos con Pokémon es el placer de cualquier entrenador!, y hablando de entrenadores, te voy a enseñar el sitio preferido de todo entrenador, ven conmigo - dijo antes de darse la vuelta y que unas puertas auromaticas se abriesen de golpe ante ella, antes de que entrase por ella y yo la siguiese a tropicones, el lugar era espacioso, con luagres de descanso tanto como para entrenadores y pokemon, a un lado estaban dos chicos de unos años mayores que yo atendiendo a una señora la cual compraba unas comidas especiales.

-Aqui es donde los entrenadores se encargan de curara a sus pokemon's después de arduas batallas en las afueras - dijo la profesora Encina señalando en un movimiento de brazos el Centro Pokemon - aqui - dijo al llegar al mostrador con color rojo - aqui, la enfermera ayudara a tu equipo pokemon - dijo la profesora giñandome un ojo antes de que viese a Bel situandose a mi lado - venga pruebalo - dijo la profesora dandole una pequeña palmada al mostrador.

-Mm..hola - dije timidamente a la mujer de pelo rosa, la cual me recibio con una sonrisa - me gustaria curar a mi pokemon - dije entregandole la poke-ball de Tepic, el único que había gastad energía.

-En seguida - dijo con una qpeuña reverencia, antes de coger mi poke-ball antes de meterla en una maquina que hizo unos cuantos zumbidos apenas perceptibles, antes de que hiciese un Click y se apagase automaticamente - ya esta señorita - dijo entregandome mi poke-ball, haciendome sonreír.

-Gracias - dije sonriendole...

... ... ...

Al momento la profesora nos enseño a Belñ y a mi la tienda que se encontraba en el centro pokemon, al salir dejando a la profesora y a Bel dentro descansando del largo paseo, sali a la calle donde un grupo de gente se encontraba rodeando una especie de teatro, me acerque y entre la multitud vi a Cheren observando atento lo que sucedia...

-Cheren - dije poniendole una mano en el hombro, sobresaltandole un poco antes de mirarme y relajarse.

-Hola Liza - dijo con un suspiro antes de que un hombre con raras ropas y hombres y mujeres se situasen encima de un nivel de terreno.

-Me llamo Ghechis. Gechis, del Equipo Plasma. -El hombre empieza a hablar sereanamente, echando un vistazo a la multitud reunida que le escuchaba.- Hoy me gustaría hablarles a todos ustedes sobre la liberación de los Pokémon.

Murmullos de interrogación se pueden oír entre la multitud. Cheren y yo intercambiamos una mirada interrogante, preguntándonos también el tema exacto de ese extraño discurso.

Ghechis camina hacia un lado, dando más dramatismo a su discurso, cosa que capta de nuevo la atención de todos antes de proseguir:

-Nosotros, los humanos, vivimos junto a los Pokémon. Somos compañeros y, como tales, nos necesitamos los unos a los otros. Seguro que esto es lo que opinan muchos de ustedes. ¿Me equivoco? Sin embargo, ¿es esto verdad? Nosotros, los humanos, hemos estado cegados pensando que era cierto... ¿Nunca se les ha pasado por la cabeza? Los Entrenadores hacen lo que quieren con sus pobres Pokémon, dándoles órdenes y sirviéndose de ellos. Pero, por muy compañeros que sean, seguro que se sienten utilizados. Nadie lo podría negar, ¿no creen?

Tras este largo párrafo concentrado en interrogantes estúpidos, la gente vuelve a murmurar opiniones, más interrogantes y demás, haciendo que el hombre peliverde pueda aclararse la voz un momento. Vuelve a caminar hacia el otro lado y pide orden para poder seguir:

-Permítanme que prosiga. -Se aclara de nuevo la voz.- Los Pokémon, al ser criaturas distintas a los humanos, poseen una naturaleza que no comprendemos bien. Todavía tenemos mucho que aprender sobre estas criaturas. Entonces, ¿qué deberíamos hacer?

-¿Liberarlos? -Pregunta una voz entre la gente.

-¡Eso es! ¡Deberíamos liberarlos! -Exclama el extraño hombre, haciendo que me sobresaltase.- Solo entonces, humanos y Pokémon podrán vivir en igualdad de condiciones. Ahora, damas y caballeros, piensen qué es lo que podríamos hacer para que los Pokémon vivan realmente en igualdad. Y, con esto, permítanme que acabe. Ha sido un placer poder dirigirme a ustedes hoy. Muchas gracias.

Acabado el discurso, dos hombres de detrás de Ghechis recogen los banderines colocados en la plaza y, haciendo una extraña formación, se van sin más.

-Este discurso... No sé lo que debería hacer... -Un hombre expresa lo que piensa en alto, haciendo que otra gente se pregunte también si lo que Ghechis ha dicho es realmente cierto.

-¿Liberar a los Pokémon? Pero ¡¿qué está diciendo? - pregunto otro mirando con reproche al otro hombre.

La gente se empezo a disipar dejando sus propias ideas en el aire hasta dejarnos a Cheren, y alo lejos pude disipar un chico unos pocos años mayor que nosotros.

-¿Separarme de mis pokemons? - pregunte en voz alta sosteniendo a Zoura entre mis brazos mirandole a sus ojos confusos con tristeza - no sé que haria sin ellos - pense levantando la cabeza para mirar a Cheren.

-No hagas caso Liza - dijo mirandome con una pequeña sonrisa.

-Tu equipo pokemon...- dijo una voz haciendo que ambos mirasemos más allá de la espalda de Cheren, donde un chico de unos dieciocho o diecienueve años me mriaba por debajo de una gorra negra y blanca con expresión confusa - tu equipo pokemon mesta feliz contigo - dijo conectando mi mirada con la suya, en ese momento Zoura salto de mis brazos para situarse delante mia con los pelos erizados y sacando los dientes mientras gruñia.

-Zoura - dije sorprendida intentando cogerlo pero aumento el nivel de sus gruñidos haciendo que apartase las manos.

-Tranquilo - dijo el chico arrodillandose sobre una rodilla colocando una mano sobre la cabeza de Zoura consiguiendo que le moridese, sosprendiendolo notablemente.

-¡Zoura! - mediogrite frunciendole el ceño, Zoura me miro de reojo y le bufo al chico para luego subirse en mi hombro - maleducado - dije con un pequeño bufido - lo siento - dije con cara de pena al chico de pelo verde, mientras Cheren, miraba al chico con el ceño fruncido.

-Tranquila, la verdad es que me orprende que me haya atacado - dijo sobandose la mano con la otra.

-De verdad, lo siento - dije bajando a Zoura de mi hombro para dejarlo sobre el suelo y coger la mano del chico entre las mias para examinarla, - te ha hecho incluso sangre - dije en un murmullo soltando su mano para coger una pomáda y un algodón para tlimpiarle la herida - ya esta - dije levantando la mirada con una sonrisa para encontrarme a unos centimetros de su rostro, tenia las facciones definidas, unos ojos verdes palidos, unos labios finos y delicados, un pelo verde medio liso, que parecia sedoso como las finas telas exoticas.

-Ajam - dijo una voz a nuestra espalda haciendo que me girase y viese a Cheren con Zoura a sus pies sentado y moviendo el rabo de un lado a otro impaciente y enfadado.

-Amm..si - dije soltando al chico y metiese la pomada en mi mochila - lamento las molestias que le ha provocado mi amigo el maleducado - dije señalando con una mirada divertida a Zoura.

-Tu...¿amigo? - pregunto el chico mirandome sorprendido.

-Si - dije devolviendole la mirada - desde que era pequeña - dije con una sonrisa antes de que Zoura saltase malhumorado en mi hombro acurrucandose de una manera que quedaba medio hechado sin caerse.

-Vaya - dijo el chico bajando la mirada hasta que la gorra le tapaba la mirada - no me extraña nada de ti Liza, adios - dijo con una sonrisa antes de darnos la vuelta.

-Adios - dije levantando la mano despidiendome antes de que mi cabeza hiciese Click - ¿Cómo sabes mi nombre? - pregunte con el ceño levemente fruncido haciendo que me mirase sobre mi hombro.

-Eso deberias saberlo mejor que nadie...Liza - dijo mirandome con una sonrisa que me resultaba familiar, he hizo que un escalofrio me recorriese la espina dorsal - nos veremos pronto señorita... - dijo bajando levemente la visera de su gorra antes de seguir su camino...

-¿Qué ha sido eso? - pregunto Cheren mirndome con el ceño fruncido.

-No lo sé - dije algo perdida en mi mente...¿Dónde vi esa sonrisa antes?...me recuerdo mucho a...abri los ojos al darme cuenta...el comportamiento de Zoura... esos ojos...esa sonrisa N ...pensé abriendo levemente la boca de la impresión...