Este capítulo es cortito, pero me gusta precisamente por eso.

Disclaimer:Los personajes y todo lo que les rodea no son míos. Son de Suzanne Collins. Yo simplemente los he tomado prestados para juguetear un poco con ellos.

Advertencias:Si, Spoilers como en todos los lados. De Sinsajo, o Mockingjay, como prefiráis llamarlo.


TABLA DE MANUALIDADES

3. Planchar

Cuando era pequeña, ignorante y feliz, su madre estaba llena de vida, amabilidad, cariño e irradiaba encanto por cada uno de sus poros. Cada mañana le pedía que se hiciera la cama y planchara las sábanas para que cuando fuera a dormir, estas estuvieran almidonadas y pudieran cubrirla durante toda la noche.

Katniss nunca encontró la diferencia entre las sábanas planchadas y el revoltijo. Aquella noche, pero, mientras ambos descansaban en la cama de la habitación de su madre, se sintió arropada por las sábanas.

O a lo mejor era que el abrazo de Peeta la engullía por completo. Pero de una manera cálida y agradable, para nada asfixiante.

Lo que si era asfixiante era su habitación, con el olor a pintura fresca adhiriéndose a todo e impidiéndoles respirar. Por eso habían acabado aquella noche en la cama de su madre. Salir, cruzar el jardín y meterse en la casa de Peeta no era algo que pudieran hacer alegremente ahora que se acercaba el invierno.

Recostada en los brazos de Peeta, escuchándolo roncar con suavidad, recordó que Prim siempre había seguido las instrucciones de su madre respecto a planchar las sábanas. El recuerdo dolió, pero no tanto como hacía unos meses, nada remotamente parecido. El Doctor Aurelius le dijo que todo desaparecería, se disolvería en el tiempo y, al final, solo quedaría un recuerdo lejano pero feliz. Le dijo que la muerte pasaría a ser la vida, que aunque la vida física de su hermana hubiera terminado, jamás lo haría la de sus recuerdos.

Cambió de posición en la cama, dando la espalda a Peeta. Él se movió, como si intentara buscarla, pero acabó dándose la vuelta y dándole la espalda. Bajo las mantas, Katniss sintió como acercaba sus pies a los suyos, posiblemente en busca de calor.

Prim también lo hacía.

Volvió a darse la vuelta y encaró la espalda ancha de Peeta. No había luz en la habitación y, por lo tanto, no podía verle, pero era capaz de recordar cada detalle, cada músculo, cada imperfección en la piel como si fuera suya. Alzó una mano y la coló por debajo de su pijama, notando la piel caliente y húmeda bajo su palma. Rodeó su cintura con el brazo y lo acercó a ella, enterrando la nariz en su nuca.

Para sentirse arropada ella no necesitaba planchar las sábanas. Durante los Juegos había descubierto que eso no era lo suyo. Lo que necesitaba para poder sentirse arropada era al chico que tenía entre los brazos en ese preciso momento.


Este capítulo, más que ser una exploración de la relación de Katniss y Peeta, es una introespección de ella. No había escrito aún nada relacionado respecto a la muerte de Prim, porque las otras viñetas estaban centrados en este aspecto, pero en esta he decidido ahondar un poquito más en el tema.

Y el título no necesita demasiada explicación por si solo… Eso si, si mi madre no me hubiese repetido cientos de millares de veces lo de planchar las sábanas y hacer la cama, no sé que habría podido sacar en claro con este capítulo.

Muchas gracias a las que enviáis reviews, Mrs Horror, Katsa C.P Mellark , Patodizath (el otro fic aún no lo tengo escrito, es un proyecto aún en mi cabeza), Lucrecia Artica (si supieras la de problemas que estoy teniendo para sacarme la asignatura de química… Te admiro, no es una carrera para nada sencilla. En la Facultad a veces me da por mirar el programa de los químicos y pienso que si yo hiciera eso, me iba a dar un ataque o algo parecido. ¡Gracias por los ánimos con los exámenes!), raqhu, bren-nuit, Cuba03 y Ane-Potter17.