Y finalmente el último capítulo, el 10 (no os confundáis con el número que sale delante de Bordar, que corresponde a la temática número 9). Me despido más abajo.

Disclaimer:Los personajes y todo lo que les rodea no son míos. Son de Suzanne Collins. Yo simplemente los he tomado prestados para juguetear un poco con ellos.

Advertencias:Si, Spoilers como en todos los lados. De Sinsajo, o Mockingjay, como prefiráis llamarlo.


TABLA DE MANUALIDADES

9. Bordar

La velocidad a la que pasaba el tiempo era vertiginosa. Antes de darse cuenta, el invierno había acabado y la primavera había llegado de nuevo al Distrito doce. Peeta había conseguido materiales para construir una nueva panadería, y en cuanto el buen tiempo se lo permitió, pidió ayuda para alzarla de nuevo. Las obras iban bien, Katniss se había pasado aquella mañana por allí y ya estaban perfeccionando los acabados de la construcción. Peeta estaba radiante en medio de la habitación blanca y naranja, con el suelo de madera, el horno de piedra y las ventanas cristalinas. Katniss sentía que su felicidad la contagiaba.

Por la tarde, después de volver de caza, entregar a Sae la grasienta un par de gansos, vender un par de ardillas y cocinar unas par más para la cena de Peeta y ella, tomó asiento en mitad del comedor, mirando a través de la ventana para ver las diferencias entre el interior de la estancia y el exterior.

Su comedor había quedado perfecto. Peeta había conseguido calcar el espíritu del bosque en las paredes y, si se concentraba, incluso podía sentir el olor y los sonidos que lo envolvían. Aún reía cuando se acordaba de la cara de Haymitch cuando lo invitaron a cenar para que viera lo maravillosa que había quedado su casa recién pintada. El hombre se había quedado con la boca abierta y se había negado a abandonar la estancia incluso durante la noche. Katniss nunca sabría el porqué de aquella fascinación, pero se hacía una ligera idea. Haymitch y ella eran demasiado parecidos y, si ella amaba la estancia y las pinturas, podía imaginarse que Haymitch también.

El resultado fue que el hombre obligó a Peeta a pintarle su comedor igual, pero él prefirió que el suyo reflejara el caluroso verano. Su habitación, pero, la pintó con tonalidades de invierno, toda blanca y azul.

Miró por la ventana, viendo la explosión verde detrás de ella. Le dio la espalda y fijó la vista en la pared, maravillándose con las tonalidades naranjas. Sonrió antes de dirigirse al dormitorio y darse un baño reconciliador.

Debió de quedarse dormida o algo parecido, porque cuando despertó, Peeta estaba delante suyo con Buttercup en los brazos.

-¿Qué pasaría si lo lanzara al agua contigo?- le preguntó con tono casual.

Como si lo hubiera entendido, Buttercup forcejeó en sus brazos, pero Peeta los calmó con caricias y besos en la cabeza.

-Que se enfadaría contigo también- le respondió alcanzando con el brazo la toalla que reposaba en el perchero.

Peeta se dio la vuelta para dejarle intimidad mientras se cubría con ella.

-Yo ya he bañado a Buttercup alguna que otra vez. Si no fuera por mí no se lavaría nunca.

-¿Y qué hay de malo en que no se lave?- cuestionó dirigiéndose hasta la habitación. Detrás suyo pudo escuchar como Peeta la seguía.

-Hay que lavarlo de vez en cuando, o empezaría a oler.

-Es un gato, se limpia lamiéndose.

Peeta la adelantó hasta sentarse en el borde de la cama, dándole de nuevo la espalda para que se cambiara. De reojo, vio como jugueteaba con Buttercup, lanzándolo al aire para luego recogerlo. Katniss no sabía si los maullidos del gato eran de gracia o desdicha.

-¿Habéis avanzado mucho en la obra?

-Thom dice que podría estar lista para la semana que viene. ¿Te lo puedes creer? Una panadería nueva. Mía. Mi padre estaría orgulloso.

Después de pasarse la camiseta por la cabeza, Katniss lo abrazó por la espalda. Buttercup saltó del regazo de Peeta y se perdió escaleras abajo. Notó el calor de su chico del pan entre los brazos.

-¿No se te hace difícil a veces?- preguntó escondiendo la nariz en su cuello.

Sintió como Peeta le estrechaba el brazo que tenia cruzado por su pecho.

-Sí, mucho. Da igual lo que haga, siempre me acuerdo de él.

-¿Y cómo consigues que no te afecte?

Dio la vuelta entre sus brazos hasta encararla. Notó sus labios en su frente, párpados, nariz y mejilla.

-Pienso en lo que diría mi padre si me viera deprimido. Yo era un niño muy sensible, ¿Sabes? A veces lloraba después de venir del colegio. A espaldas de mi madre, él siempre me daba galletitas y madalenas para alegrarme.

-¿Lo conseguía?

-Siempre.

-Yo no tengo madalenas que darte.

Sintió su sonrisa contra sus labios.

-Tú tienes otras cosa que él jamás habría podido darme.

Katniss no tuvo que preguntar para saber que era, porque la besó un instante después.

Durante un momento, sintió que el mundo dejaba de existir, que se reducía sólo a Peeta y ella y a lo que podían sentir en ese momento.


¡Años! ¡Hacía años que no ponía fin a un fic! Demasiados proyectos empezados cuando tenía quince-dieciséis años (que rápido que pasa el tiempo, por dios xD), y pocos acabados. Al menos con este puedo decir que lo he acabado a tiempo y he disfrutado enormemente hacerlo. Los brotes de inspiración hay que aprovecharlos, y a las ideas, darle forma. No es que se pueda decir que me haya lucido con el argumento global, pero esta serie de viñetas he disfrutado haciéndolas porque podía centrarme en dos cosas que considero muy importantes: Los diálogos y las motivaciones. Aunque bueno, para tener una buena historia necesitas de todo. Pero empecemos por lo básico (baby steps), cada cosa a su tiempo.

Agradezco enormemente todos los reviws que he recibido, las notificaciones de favoritos y alert, todo. No me quejo en absoluto, esta historia ha salido y ha tenido mayor aceptación de lo que esperaba. Al ser una persona que poco le interesan las viñetas, crudo lo tenía para captar lectores, pero como ya dije en el primer capítulo, hay que hacer las cosas ya que pueden acabar gustándote. No sé si es lo primero y lo último que haré en viñetas, pero no es el último fic que escribiré en "Los Juegos del Hambre", para algo me he comprometido, eso si, sólo pido una cosa, paciencia.

Y gracias a todos los que le habéis dado a ese botoncito (que época aquella cuando era lila y estaba muy oculto). Gracias de verdad, a Cuba03, SU-Black, Lilian Everdeen, shey1vampy, Lucrecia Artica, Ane-Potter17 y raqhu.

Oh, contesto a tu pregunta, Lucrecia, estudio Biología, por eso una de las asignaturas troncales que tengo es química, que lleva haciéndome la vida imposible desde hace demasiado tiempo. Mi madre dice que incluso me llevará a comer fuera (como regalo, supongo), si la apruebo. Creo que casi tiene más ganas que yo que la apruebe (No lo creo, pero creo que no quiere que el precio de la matrícula suba por un descuido mío).

Y si, para las que habéis preguntado lo de las sábanas, hay gente que las plancha (mi madre), dice que se duerme mejor. La verdad es que con la cama bien hecha las sábanas están mejor puestas pero nunca le he encontrado la diferencia de verdad a cuando están o no planchadas. Así que bueno, ya sabéis de dónde saqué la loca idea, todos los créditos a mi madre, por haberme comido la cabeza de pequeña con eso.

Así que me despido diciendo muchas gracias por haber conseguido leerlo todo y esperando que nos leamos de nuevo en un tiempo no muy lejano.

Y por fin, puedo poner ese complete que desde hacía tiempo se me resistía.