Capitulo II

"Se ha visto que el cuarteto dorado ha cambiado de integrante. Ya no es posible encontrar a la princesa de Slytherin siendo tan inseparable de la reina de Gryffindor.
¿Pues que ha sucedido? Digamos que dormir con el novio de tu mejor amiga no esta bien visto y ahora Pansy Parkinson se ha quedado sola!
Por otro lado, la encantadora pero pobre Ginny Weasley parece apuntar alto, pues ha sido la sustituta de nuestra princesa. ¿Ahora tenemos a un rubio, un moreno, una castaña y una pelirroja como realeza?
Se despide...
Bruja Cotilla"

-Maldita metiche- murmuraba Hermione Granger tras leer el pequeño pergamino volador que había llegado a ella. Era la manera en que la famosa "Bruja Cotilla" difundia sus noticias a todas las chicas de Hogwarts. No es que a la castaña le molestara que hablara de ella, pues ya estaba acostumbrada y en cierta manera la hacia sentir muy importante; lo que le indignaba es que ahora todos sabrían que le habían colado los cuernos y no quería la lastima de nadie.

-Estoy lista- informaba Ginny Weasley saliendo del baño individual de la prefecta de Gryffindor.
-Luces como una prostituta- le dijo Hermione cuando volteo a verla. La pelirroja se miro a si misma sin saber en que había fallado: Habia acortado su pollera varios dedos por encima de la rodilla, y entallado un poco su camisa para lucir sexy. Luego miro a la castaña detenidamente, quien lucia la falda estrictamente reglamentaria, no veia como le quedaba la blusa pues ya tenia puesto el suéter con el escudo de su casa, el cual era un talle mas grande.
Aun asi lucia perfecta, pues su uniforme estaba impecable, y las medias con bordados junto a los zapatos con un pequeño taco la hacían ver elegante.

Con su varita, la castaña alargo la pollera de la pelirroja y devolvió la camisa a su estado original, luego comenzó a abrir y cerrar las puertas de su armario ampliado con magia.

-¿Que buscas?- pregunto Ginny con timidez, pero la otra la ignoro.

-Aquí estan, toma - le tendió unos zapatos visiblemente nuevos muy similar a los que tenia puestos. - Y ponte esto- le volvió a decir, entregándole esta vez una gargantilla sencilla pero delicada de plata.

Pese a lo exigente que era Hermione, la pelirroja agradecia mucho su suerte, ya que el hecho de que la castaña la hubiese tomado bajo su ala hizo que sus compañeras ya no le dedicaran miradas de desprecio, sino que eran amables.

Una vez, la joven de ojos miel, quedó satisfecha con la imagen de su ahora amiga, ambas bajaron a la sala común, donde un aburrido Harry Potter las estaba esperando. El joven beso castamente a su novia y dio un asentimiento a Ginny sin prestarle atención. El moreno no la estaba pasando muy bien, no le agradaba la situación en la que se encontraba.

Flash back.

No habia visto a Hermione desde el dia anterior donde él le hubiese confesado su falta. Por un lado se sentía aliviado pero por el otro perdido. Habian sido novios desde cuarto año, cuando durante el baile de Navidad ofrecido por el torneo de los Tres magos, ella llego en brazos del campeón de Dumstrang, Viktor Krum, y él se puso verde de celos. Entonces entendió que la castaña le gustaba y no quería ni siquiera imaginarla con otro. Esa misma noche se animo a pedirle que sea su novia, y la joven, que suspiraba por el desde el dia en que lo vio, acepto gustosa.

-¿Harry?- esa era su voz, brinco de la cama donde estaba y la observó. Ella había entrado al dormitorio de chicos tan sigilosamente que no escucho sus pasos. Sus ojos grandes y su nariz respingona estaban rojos, y su ropa que siempre lucia pulcra y lisa, estaba un poco arrugada.

-¿Herms?- pregunto tontamente y trato de acercarse a ella, pero con un gesto de la mano , lo paro.

- Por favor dejame hablar- pidió con la voz ronca a causa de tanto llorar. Harry solo asintió.- Me duele mucho el hecho de que me hayas traicionado, porque sin importar las circunstancias eso es lo que hiciste. Pero te amo y no quiero alejarme de ti- concluyó Hermione.

-Entonces, ¿Me perdonas?- pregunto el azabache con esperanzas.

-Con una condición- dijo la castaña.

- Lo que me pidas.

-Quiero que te alejes de Pansy.
Fin Flash Back.

Hasta ahora había cumplido, llevaba tres dias sin hablar con la rubia y eso le estaba costando horrores.

Los tres leones se encaminaron al Grab Comedor, en cuyas puertas los esperaba Draco, quien se encontraba coqueteando con una joven que vestia el uniforme de la casa Ravenclaw. Cuando hubieron llegado a donde el rubio estaba, este se despidió sin mas de la chica.

-¿Otra victima?- pregunto burlón Harry a su amigo. Al moreno no le gustaba el actuar del ojigris con las mujeres, jamas se creería capaz de ser asi de mujeriego, pues a pesar se su desliz, él era hombre de una sola mujer.

-No- contestó el rubio.- Aunque no lo creas, esta vez tengo como blanco una leona- dirigiendo una mirada apreciativa a Ginny, de la cual solo ella se dio cuenta.

-No creo que puedas domar una leona- le dijo Hermione en tono juguetón.

-Creo que tus lamebotas Brow y Parvati no dirían lo mismo- le devolvió Draco.

-Esas mas que leonas, son perras en celo- contraatacó la castaña.

-Son tus amigas amor- le dijo Harry.

-Yo no tengo amigas- contesto Hermione con frialdad y el azabache se quedó callado. La pelirroja se sintió un poco dolida, pero sabia que en realidad no eran amigas aún, pues se conocían hace apenas cuatro dias.

Draco en cambio, encontraba la situacion sumamente divertida y aun mas el hecho de que sus amigos se hayan alejado de Parkinson. Ahora podia contar con la gatita para idear un plan contra la rubia. Y es que si había algo que el rubio no perdonaba era el rechazo, y Pansy habia osado hacerlo varias veces.

Ademas la sustituta, como él la llamaba, era una delicia a la vista y pese a que fuera pobre, planeaba conquistarla.

En la biblioteca, Pansy Parkinson no solo se ponía al dia con sus deberes, sino que tambien se habia convertido en su refugio.

Cuando el lunes ella había ido al encuentro de Hermione, tras no haberla visto el Domingo por ningún lado, la leona la habia ignorado completamente como si no existiera. Cuando luego vio a Harry, y este hizo prácticamente lo mismo pero dirigiéndole una mirada de disculpa, lo entendió, la castaña sabia lo que habia ocurrido entre ellos.

Se habia pasado todo ese dia maldiciendo en sus pensamientos a Draco, pues estaba segura que su compañero de casa habría sido quien le contara lo sucedido. Incluso planeaba confrontarlo hasta que una pequeña nota que halló entre sus libros la saco de su error. Era de Harry, donde le informaba que habia confesado el desliz que cometieron, pero que se arrepentia pues no penso en las consecuencias que traería para ella.

Desde entonces podria decirse que se escondía en la biblioteca, pues no soportaba las miradas inquisidoras de todos los que querían saber que podría haber sucedido para que el cuarteto dorado se distanciara.

Y alli estaba, tratando de alcanzar un maldito libro, lo que le resultaba dificil pues este se hallaba en el estante mas alto. Una mano la alcanzó por ella. Al girarse para agradecer a quien fuera, se topo con una cara pecosa y un cabello como el fuego.

-Gracias- dijo con una sonrisa. Ronald como el primer dia, volvió a quedarse mudo. Llevaba toda la semana observándola desde el otro lado de la biblioteca, sin animarse a acercarse hasta que vio su oportunidad. -¿Te encuentras bien?- preguntó Pansy un tanto preocupada.

-Si, lo si siento-tartamudeó el pelirrojo.

-¿Eres el chico nuevo, cierto?- volvió a cuestionar la rubia. El joven solo asintió.- ¿Y como te va hasta ahora?

-No tan bien como quisiera- musito Ron avergonzado.

-¿Quieres que te ayude?- se ofreció la joven. Merlin sabia que necesitaba sentirse útil y asi quizas aliviar su conciencia con un poco de buena voluntad.

-No quisiera molestar- respondió.

-No es molestia, ven dime en que tienes dificultades.

El pelirrojo no podia creer su suerte, y aunque solo se conformaba con observarla, le expuso sus mayores dudas, y es que él realmente queria ponerse al dia con su educación.

A Pansy, el joven le habia caido muy bien, mas que nada por su buena disposición de escuchar sus explicaciones y por su humildad. Era el tipo de chico con el nunca habia salido, ya que sus anteriores novios eran todos unos arrogantes y snobs. Quizas podria tratar de conquistarlo, mas aun teniendo en cuenta que ella no le era indiferente.

-Creo que deberíamos ir a desayunar- comento Ron, siendo seguido por un gruñido de su estomago, avergonzándolo.

-Creo que tienes razón - dijo la rubia, sonriendo con ternura al verlo tan rojo.

Iban llegando al Gran Comedor cuando un pequeño papel volador llego a ella. Pansy lo tomo con renuencia, pues detestaba a la "Bruja Cotilla", y lo leyó. Al hacerlo se puso palida. Ahora todos sabrían las razones de la separación de su grupo.

-¿Estas bien? ¿Que sucede?- preguntó el pelirrojo al verla arrugar el papel entre sus manos.

-Nada, solo son patrañas- susurró la joven.

-¿De verás?- escuchó. Frente a ella se hallaban Hermione y Draco mirándola con desprecio. Ambos recien saludos del Comedor.-¿Es mentira que te acostaste con mi novio?.

-No creo que ella sea la única con la que haya estado antes de salir contigo ¿No?- razonó Ron con inocencia. La castaña lo miro de arriba abajo con gesto de disgusto.

-En realidad, se acostó con él cuando ya era mi novio, y siendo mi mejor amiga- le dijo en tono confidente.

-¿Es eso cierto?- el pelirrojo miro a la rubia decepcionado. Puede que estuviera siendo injusto, ya que no la conocia y no era quien para juzgarla, pero el saber que una joven tan bella y que pareciera buena fuera capaz de algo asi, lo descolocaba. Pansy no afirmaba ni negaba nada, aun sorprendida por la forma en que la miraba quien consideraba una amiga, pues no imaginaba que tanto habia herido el orgullo de la leona.

-Por supuesto que es cierto- metió cizaña el rubio Slytherin- es una cualquiera, pregúntale a quien quieras- y eso fue lo ultimo que dijo antes de que el puño del pelirrojo impactara en su aristocrático rostro
Al ver lo que había hecho, Ron solo se dio la vuelta y se fue sin importarle que lo acusaran. Pansy fue tras él.

-Maldito infeliz- exclamó Draco tratando de detener la sangre de su nariz.

¿Qué sucedió? ¿Por que le has pegado?- pregunto Harry al salir del Gran Comedor y ver la situacion, ignorando lo que habría ocurrido.

-No lo he hecho yo, pero es no es importante- respondio Hermione, y luego miro a Ginny que habia llegado tras Harry.- ¿Podrías acompañarlo a la enfermería?

La pelirroja hubiese querido negarse, pero sabia que no podia hacerlo si quería continuar como hasta entonces.

-Por supuesto- dijo con una exagerada sonrisa y siguio a Draco a la enfermería.

-¿Me dirás ahora que sucedió?- habló el azabache, acercándose a ella y abrazándola.

-Nada que deba preocuparte- fue su respuesta, ya que conocia a su novio y sabia que se enojaría, aunque ella contaba con ventaja, bien podria poner las cosas a su favor.

Ginny no veia la hora de llegar a su Sala Común, pues le intimidaba la mirada de Draco. Habian salido de la enfermeria y él habia insistido en acompañarla hasta la entrada de Gryffindor.

Estaba tan nerviosa que no prestaba suficiente atencion a que los pasillos que atravesaban estaban desiertos, y que en realidad le eran desconocidos. De repente el rubio se detuvo.

-Sabes, eres muy bonita- le dijo el joven girandose a mirarla.

-Gracias- tartamudeo la pelirroja- ¿Donde estamos?- pregunto al darse cuenta que esos pasillos eran muy distintos a los que habituaba.

-Cerca de las mazmorras- le contesto el Slytherin, dando pasos hacia ella, acorralandola contra la pared.

-¿Que haces?- cuestionó temerosa.

-Te dije que eras bonita, una delicia a mis ojos y quiero probarte- y la beso, pero ella se resistía y lo empujaba. El joven harto sacó su varita.- Si no es por las buenas, sera por las malas- Impe...

-¡Experiarmus!- grito una voz femenina y su varita volo de sus manos antes de que pudiera terminar de pronunciar el maleficio.

Tanto una temblorosa Ginny, como un enfurecido Draco giraron a ver a la intrusa. Pansy a su vez miraba con asco al rubio.

-Devuélveme mi varita- le grito el muchacho. Como respuesta, la rubia lo apunto con ambas armas.

-Alejate de la chica- exigió Pansy, este lo hizo a regañadientes- Mas te vale no volver a intentar algo como esto Malfoy, porque te denuncio.

-¿Y piensas que te van a creer?- se burlo el ojigris.

-Siempre puedo mostrar mis recuerdos y créeme que vi lo suficiente- amenazó. Luego levito la varita del joven hasta él, quien una vez la hubo agarrado opto por no atacarla, sabia que hablaba en serio. Aun asi, sin pena por lo que estuvo a punto de hacer, les dio la espalda y se marchó andando tan arrogante y masculino como siempre.

Una vez que dejo de verse su figura, Pansy se acerco a la pelirroja.

-Tranquila- le dio pequeñas palmaditas en la espalda.- No se volverá a acercar, o al menos no de esa manera.

-Gracias- musito Ginny. Ninguna lo dijo, pero sabian que Ronald no debia enterarse de eso.