Capítulo 14 - Después de la repentina e inesperada muerte de Oscuridad Dorada...
Han pasado 6 meses desde la muerte de Yami. Rito consiguió derrotar a Gid y todo volvió a la normalidad.
Después del incidente, el resto de países del mundo se unieron para reunir el dinero suficiente para devolver a Japón a su estado normal.
Rito decidió no contar nada sobre la muerte del Gid parásito a los medios. Asi que su muerte es un misterio.
Todo lo relacionado con él desapareció de la Tierra.
Durante las primeras semanas, tanto Rito como las chicas estaban muy afectadas. En especial Rito,
que estuvo sin comer apenas nada y sin ir a la escuela varias semanas.
Pero muy lentamente y a medida que pasaban los meses, todo volvió a la normalidad y Rito
consiguió superar la muerte de la chica a la que ama. Lo mismo ocurrió con las tres princesas de
Deviluke, al enterarse de que su padre había muerto, estuvieron en un estado similar al de Rito, pero poco a poco lo superaron.
Ahora mismo, Rito se encuentra en la escuela, y las clases están a punto de terminar.
-Bien chicos, haced los ejercicios de la página 46, eso es todo por hoy.
El profesor dió por finalizada la clase y los alumnos salieron.
Lala y Haruna se acercaron a Rito.
-Ritooo! ¿vamos juntos a casa? -Dijo Lala, alegremente.
-Oh, id vosotras primero, tengo que hacer unas cosas. -Dijo Rito, disculpándose.
-Oh...
Lala y Haruna se marcharon algo decepcionadas.
Ritó subió las escaleras y subió a la azotea. Allí, se tumbó en el suelo y se relajó. Miró al cielo azul y pensó.
-(Ya hace 6 meses desde que ella se fue...)
Rito levantó la mano como si quisiera tocar el cielo.
-(¿Cómo estás, Yami?Todos los días...me pregunto en que lugar estará ahora mismo, quizá esté en el cielo en el que aparecí cuando me mataron...no lo sé...)
El ligero viento agitaba el cabello de Rito. Cerró los ojos y sonrió.
Pero su tranquilidad fue interrumpida por Momo, que entró repentinamente por la puerta de la azotea.
-Oh, hola Momo.
-Hola, Rito-san.
-¿Necesitas algo?
-Sí, he recibido una llamada de mi madre.
Ella era Sephie Michaela Deviluke, la reina de Deviluke, ahora viuda.
-Dice que el universo necesita un rey urgentemente, y tú eres el más adecuado para ello, Rito-san.
-¿Yo? ¿rey del universo?Pensaba que ya habían decidido uno...
-No, el universo ha estado sin gobernador 6 meses. Y necesita uno ahora mismo, si no...
-¿Si no,qué?No me importa nada de lo que le pase al universo! -Rito parecía molesto.
Desde aquel incidente se volvió una persona algo más agresiva. Seguía siendo amable y buena persona, pero algo había cambiado en él.
-Rito-san...por favor...
Rito miró la cara de Momo y suspiró.
-Está bien...¿qué hay que hacer para ser el rey del universo?
-Muchas gracias, Rito-san. -Dijo sonriendo.
Después, en la residencia Yuuki...
Mikan y las tres princesas estaban junto a Rito en el salón y Momo estaba hablando.
-Pues verás, Rito-san. Mi madre dijo que tendrás que casarte con Onee-sama para convertirte en el rey.
Después de eso vivirás una vida de lujo y tranquilidad.
Rito recordó las palabras de Gid: "me pasaba los días sentado en ese trono mientras unos mentirosos me halagaban"
-Una vida de lujo...
-Así es! Mi madre se encargará de la diplomacia con los demás planetas.
-Lo que sea...¿cuando será eso?
-Si quieres puede ser ahora mismo.
-¿En serio?
-Claro!Ya he preparado una nave que nos llevará al planeta Deviluke en tan solo unas horas.
-Vale, pero primero quiero decirles a Sairenji y las demás sobre esto.
-No hay problema! Todas ellas ya lo saben! Y también están invitadas a la boda!
Momo estaba bastante emocionada. No solo por la boda, si no porque su plan harem por fin podría funcionar y cumplirse.
-Oh, entiendo.
Después, Rito y las chicas se subieron en la nave. Todas estaban muy emocionadas, Rito iba
a convertirse en el rey y además iba a casarse con Lala. Sin embargo su alegría y emoción provenía
de que Momo les había revelado el plan harem, o al menos les había dicho que ellas serían felices también.
Pasaron unas horas y por fin llegaron al planeta Deviluke. Aterrizaron en el jardín detrás del palacio.
-Y ahora, chicas, Rito-san...solo queda vestirnos apropiadamente. Todos los preparativos están listos.
-¿Ya está todo preparado? -Rito se sorprendió.
-Claro, en el palacio de Deviluke hay miles de trabajadores...
Las chicas y Rito entraron en palacio. Luego se separaron, varias sirvientas guiaron a Rito
a una habitación y allí le maquillaron y vistieron para la boda.
Lo mismo con las chicas.
-Rito-sama, ya está listo. -Dijo una de las sirvientas.
Rito se levantó de la silla y se miró en un espejo. Vestía un traje negro con adornos blancos muy elegante y limpio.
-Por favor, diríjase a la puerta principal siguiendo el pasillo. La ceremonia se celebrará allí.
Rito abandonó la habitación y caminó hasta la gran puerta que conectaba la entrada del palacio con el interior.
Dos mayordomos abrieron la enorme puerta y Rito observó la abrumadora cantidad de gente que había esperando fuera.
Todos ellos estaban al final de las largas escaleras a los pies de Rito. Y a la mitad de las escaleras, había un altar que era donde se celebraría la boda.
Rito bajó las escaleras lentamente y toda la gente de abajo empezó a gritar y a aplaudir.
El anciano sacerdote que estaba junto al altar le habló.
-Por aquí, Rito-sama.
Yuuki caminó hasta el altar y se detuvo a mirar la multitud a sus pies. El altar era una especie de balcón con muchos adornos y decoraciones.
En la multitud había gente de lo más extraña, había aliens de todas las formas y razas. Todos ellos
eran invitados y estaban sentados en unas sillas.
Algo alejada de la gente, estaba Sephie Deviluke, la reina. Sentada en un asiento bastante más lujoso y grande que los demás.
Y junto a ella estaban Mikan,Nana,Momo,Haruna,Kotegawa y Run, que eran invitadas de honor.
También estaban los padres de Rito, que habían sido informados de todo.
Todos ellos estaban sonriendo alegremente mientras le miraban.
A Rito no le gustó ésta sensación, sentía como que algo estaba mal. Como si estuviera fuera de lugar.
Entonces llegó el momento de la llegada de Lala, la novia.
Llevaba un hermoso vestido blanco típico de novia, con algunos adornos al estilo devilukeano.
Bajó las escaleras lentamente acompañada de dos sirvientas.
La multitud de abajo volvió a gritar y a aplaudir. Esta vez con más energía.
Rito no pudo evitar ponerse nervioso. Todo ésto había sido muy repentino, sin embargo ya estaba
preparado para la boda con Lala desde hace tiempo. En los últimos meses había pensado en esa posibilidad.
Lala llegó al altar y se situó frente a Rito mientras mostraba una amplia sonrisa.
Había llegado el momento.
Rito miró a Lala y se sonrojó, ya que ella estaba preciosa.
Solo fue por una fracción de segundo, pero Rito creyó ver la cara de Yami en lugar de la de Lala.
-(¿Qué demonios ha sido eso? Esa era...no, debo estar imaginando cosas...)
El sacerdote empezó a hablar y dió un sermón de unos 15 minutos.
-Sin más! Demos la bienvenida al nuevo soberano del universo y a la nueva reina! -El sacerdote concluyó la charla.
Ahora era el momento del beso y la unión matrimonial. En Deviluke no usaban anillos de compromiso.
Lala se acercó lentamente. Rito estaba cada vez más nervioso e incómodo. La razón era que cada 2 segundos,
Yami aparecía durante un segundo en el lugar de Lala. Como si fuera una bombilla a punto de apagarse, parpardeando.
-(Mierda! ¿me estoy volviendo loco?)
Cuando Lala estaba a pocos centímetros de él, Rito también se acercó y los labios de ambos se juntaron en un beso.
Los aplausos y celebraciones de la multitud volvieron a escucharse.
En ese momento, la cara y el cuerpo de Yami volvieron a aparecer en el lugar de Lala, besando los labios de Rito.
Pero ésta vez Rito observó que los ojos de Yami se llenaban de sangre y caían por su rostro.
Aquella visión aterrorizó a Rito.
Estuvo a punto de gritar y de decir que se detuviera la boda. Pero no lo hizo, ya que momentos después el cuerpo de Yami desapareció.
Después del beso Rito logró de alguna forma poner una sonrisa en su rostro.
-Y ahora, pueblo de Deviluke...dejemos a los enamorados consumar su amor! -Gritó el sacerdote.
La multitud vovió a celebrar y a gritar.
-¿Consumar? Se refiere a...?
-Rito... -Lala miraba a Rito sonriendo y sonrojada.
Rito tomó la mano de Lala y se dirigieron al dormitorio.
Una vez allí, Rito se sentó en el borde de la cama mientras agarraba su pelo con las manos.
La sonrisa en el rostro de Lala desapareció.
-Lo siento, Lala. No puedo hacer esto...
-Está bien si no quieres...
-...
-Rito...¿estabas pensando en...Yami-chan?
-¿Eh?
-No estoy segura pero...de algún modo puedo saberlo. -Dijo Lala.
-Así es, estaba...pensando en ella.
-¿La amabas?
Rito suspiró.
-Sí...la amaba y lo sigo haciendo.
-Entiendo...
-Pero...ella ya se ha ido, asi que intentaré hacerte lo más feliz posible, Lala.
Lala se acercó a él y le abrazó.
-Te convertirás en un gran rey, estoy segura.
Una pequeña sonrisa apareció en los labios de Rito.
Estaban completamente solos en una habitación y recién casados, pero no ocurrió nada más entre ellos aquella noche.
Al día siguiente...
Rito abrió los ojos y vió la cara de Lala hablándole.
-Rito! Hoy es tu primer día como rey de Deviluke.
-¿Eh? Oh, es cierto.
Se levantó de la cama y algunas sirvientas le explicaron que tenía que desayunar con las princesas y con su madre, la antigua reina.
Las sirvientas le mostraron la ropa que debía vestir. Por supuesto, le dejaron elegir entre muchas opciones.
Al final Rito se decidió por un traje parecido al que solía llevar Gid: uno negro con una capa azul oscuro a la espalda y un pantalón y botas también negras.
Rito no era demasiado musculoso y era todavía un adolescente, pero aquel traje le hacía sentirse poderoso e imponente.
Después bajó al gran salón del palacio con Lala, allí le esperaban Sephie, Nana y Momo.
Todos charlaron y rieron. Sephie le explicó a Rito algunas cosas sobre lo que tendría que hacer a partir de ahora.
Después de terminar de desayunar, las tres princesas se retiraron a sus habitaciones.
Rito se disponía a ir a la sala del trono, pero la mano de Sephie le detuvo.
-Yuuki Rito-kun, ¿tienes un momento para hablar?
-Oh, por supuesto.
-Bien...me gustaría hablar de Oscuridad Dorada y la relación que tenías con ella.
Rito no pudo evitar sorprenderse.
¿De que querrá hablar la ex-reina de Deviluke?
Continuará...
