Rito se convirtió en el nuevo emperador del universo y Sephie, la ex-reina, solicitó una charla con él...


-Su majestad, ¿podemos hablar?

-Por supuesto...

-Gracias por tu tiempo...bien, ¿eres consciente de quién fue en realidad Oscuridad Dorada?

-¿Se refiere a que fue una asesina?

-Así es, y no una asesina cualquiera. Ella fue muy famosa y temida en todo el universo.

-...

-Incluso Deviluke tuvo algunos problemas debido a ella.

-¿En serio?

-Sí, al parecer varios de nuestros soldados más fuertes fueron asesinados por ella en el pasa-

-Puede que sea cierto pero...ese era su trabajo y además, ella dejó de ser una asesi-

-Su majestad, le agradecería que no me interrumpiera mientras hablo.

Sephie sonrió de forma algo siniestra. Parecía molesta.

-Ah, lo siento.

A pesar de que Rito era ahora el rey supremo del universo, la ahora viuda y ex-reina de Deviluke le superaba en todos los sentidos.

-Seré directa, he escuchado cosas sobre ti y Oscuridad Dorada de mis hijas.

-¿Qué ha escuchado?

-He escuchado...que estabas enamorado de Oscuridad Dorada ¿es eso cierto?

-Sí, es cierto.

Sephie lanzó una mirada fría y hostil hacia Rito, luego sonrió.

-Su majestad, si alguien del reino llega a enterarse de esto...sería una gran problema. Asi que tenga más cuidado.

Yuuki Rito se sintió realmente intimidado. Sephie parecía estar amenazándole.

Él se sorprendió, ya que por lo que Momo y las demás habían dicho, Rito se había hecho una idea muy buena sobre Sephie.

Sin embargo se dió cuenta de que era una persona más fría y astuta y habría que tenerla en cuenta al actuar en el palacio de Deviluke.

Después de esto, ambos se despidieron y Rito decidió salir al jardín de palacio.

Atravesó las enormes puertas y la luz del exterior cegó su vista.

Después de bajar las largas escaleras en las que la boda se había celebrado el día anterior, Rito caminó hacia la derecha y entró en el jardín.

Por supuesto no era un jardín normal, estaba repleto de especies vegetales que Rito no había visto nunca. Había plantas de todos los colores y formas imaginables.

Rito siguió caminando mientras miraba fascinado la belleza del jardín hasta que llegó a una zona diferente a las demás.

En esta zona no había flores ni plantas, había una pequeña zona de hierba y en el centro un laberinto con paredes de hojas. Rito decidió adentrarse en él.

Después de unos minutos caminando entre las paredes verdes, llegó al fin del laberinto.

Era una zona con unas cuantas flores hermosas que no se podían encontrar en cualquier otra parte del jardín.

Para su sorpresa, Momo estaba sentada allí mientras leía un libro en un banco de madera.

-Oh! Buenos días Rito-san!

Momo cerró el libro y miró a Rito con una sonrisa.

-Momo...¿qué haces aquí?

-Solo estaba relajándome y leyendo un poco.

Sin decir nada, Rito se sentó a su lado y Momo se puso un poco nerviosa.

-Oye Momo, ¿has abandonado el plan harem?

Momo se sobresaltó.

-¿!Eh?! P-pues claro que no...!

-Oh...entiendo.

Las sospechas de Momo habían sido confirmadas, desde la muerte de aquella chica algo había cambiado en Rito.

Él no se interesaría por el plan harem y mucho menos hablaría con ella sobre ello. Pero eso había quedado en el pasado.

-¿P-por qué lo preguntas, Rito-san?

-Por nada...solo quería saber eso.

-Ah...

Momo continuó leyendo su libro mientras Rito admiraba las flores que los rodeaban.

Después de un rato Momo se decidió a hablar.

-Rito-san, ¿te gustaría ayudarme con el plan harem?

Pasaron unos segundos y Momo se empezaba a arrepentir de haber preguntado eso. Estaba sonrojada y cerraba los ojos. Pero finalmente Rito respondió.

-Está bien, te ayudaré.

Los ojos de la pelirosa se abrieron y una sensación de alegría y emoción invadieron su cuerpo.

-¿E-en serio?

-Claro. Después de pensarlo mucho, llegué a la conclusión de que un harem es la única salida para hacer felices a todas las chicas que me quieren.

-Muchas gracias, Rito-san! Estoy segura de que podremos hacer muy felices a todas!

Después de este inesperado suceso, Momo se retiró a su habitación para pensar sobre el plan harem.

Por otro lado, Rito volvió al palacio para hablar con Sephie.

La encontró sentada junto al trono del rey del universo, que ahora pertenecía a Rito.

-Majestad...nos encontramos otra vez ¿necesita algo?

-Verá...quería preguntar algo.

-¿Qué es?

-Es posible...casarme con otras mujeres ¿verdad?

-Oh, por supuesto que sí! No hay casi nada imposible para usted, Rito-sama.

-Entiendo, gracias.

Rito se despidió y se dirigió a su habitación. Allí se recostó en su lujosa cama y pensó.

-(Soy el rey del universo y puedo casarme con cualquier mujer...podría ser Haruna-chan o Kotegawa...incluso podré hacer cosas mejores que solo casarme con ellas...)

Rito giró su cuerpo y miró al techo.

-(Sin embargo...¿podrán ellas llenar el vacío que siento en mi corazón...? Espero que sí)

Tras pensar sobre esto un buen rato, Rito decidió tomar un baño.

Sus sirvientas le habían mostrado donde estaba su cuarto de baño personal, asi que se dirigió hacia allí y entró.

No tenía que hacer nada, ya que el agua se mantenía siempre caliente y limpia debido a la alta tecnología de Deviluke.

Asi que se deshizo de las ropas de rey y metió su cuerpo en el agua de la bañera amplia y lujosa.

El agua estaba a una temperatura perfecta y en pocos segundos todo su cuerpo se relajó.

Pero su tranquilidad no duró demasiado, ya que escuchó unos ruidos que procedían del exterior.

A pesar de que era un baño para uso exclusivo del rey, alguien había entrado en secreto.

Rito no se alteró, ya que si era una enemigo podría derrotarlo fácilmente con su poder eléctrico, asi que se quedó esperando en la bañera.

Lo que abrió la puerta del baño no fue un enemigo, fue Momo completamente desnuda.

-Momo...no deberías estar aquí.

Sin decir nada, Momo se acercó y se metió en la bañera junto a Rito.

-No pasa nada, Rito-san. Soy la tercera princesa de Deviluke.

Momo se movió y se acercó a Rito hasta el punto en que sus pechos presionaban contra el torso del chico. No pudo evitar sonrojarse.

-Momo...creo que no deberíamos hacer esto.

-Tranquilo, solo estoy aquí para hablar sobre el plan harem.

Momo acercó su cara a la de Rito y luego continuó hablando.

-Ahora que estás casado con Onee-sama y eres el rey ninguna ley de la Tierra te impide crear un harem. Entonces, ¿quién será la primera, Rito-san?

De pronto, Momo sintió algo apretando su trasero. Se sorprendió cuando vió que era la mano de Rito.

-¿!Ri-Rito-san?!

-¿Por qué no pruebas a ser tú la primera en el harem, Momo?

Todas las veces que Momo había "atacado" a Rito anteriormente ella tenía el control.

Pero ahora era diferente, Rito estaba haciendo un movimiento y esto la sorprendió.

Mientras se sonrojaba y se excitaba ligeramente, Momo pensaba:

-(Las expresiones inocentes que Rito-san hacía antes eran irresistibles pero...este Rito-san... es aún mejor!

Puede que ahora esté realmente preparado para ser el rey del harem!)

-Ri-Rito-san...yo no puedo...ser la primera... -Momo dejaba escapar algunos gemidos.

Momo no pudo evitar mirar a Rito a la cara. Sus rostros estaban a pocos milímetros de distancia y ambos se detuvieron unos segundos.

Sus respiraciones eran aceleradas y sus caras estaban sonrojadas debido al contacto físico y la excitación.

Rito no lo pensó dos veces y besó los labios de Momo. Ella se sorprendió mucho, ya que era la

primera vez que Rito la besaba y además por su voluntad.

Después de unos segundos sus bocas se separaron, pero Momo no tuvo tiempo de hablar.

-Rito-sa-

Rito volvió a besarla, pero esta vez empezó a tocar sus redondos pechos e introdujo su lengua en su boca.

Las repetidas visitas nocturnas parecían haber echo efecto en él, o al menos eso pensaba Momo.

Los dos siguieron besándose como si fueran dos amantes. Momo estaba muy feliz, ya que estaba

locamente enamorada de Yuuki y ahora le tenía en sus brazos. Pero no se podía decir lo mismo de

Rito, parecía estar actuando por simple deseo sexual. Sin embargo, Momo no se percató de eso,

se limitaba a disfrutar cada momento que pasaba junto a su amado.

Fue entonces cuando Momo sintió algo duro presionando su vagina. Los corazones de ambos se aceleraron.

-¿!Rito-san!? ¿Eso es tu...?

Momo no pudo terminar la pregunta, ya que un sonido se escuchó en la entrada del baño.

Como si un interruptor se hubiera activado en su interior, Rito y Momo se separaron al instante.

-Escóndete allí!

Rito señaló una zona del enorme baño que estaba medio oculta. Momo asintió y se quedó allí.

Mientras tanto, en la entrada del baño, una chica estaba enfadada y se disponía a entrar.

-Ese Rito...lleva más de una hora en el baño...tiene que cumplir sus responsabilidades como rey!

Ella era Nana.

Rito estaba seguro de que era Lala. Sin embargo la puerta se abrió y apareció Nana.

-Oye Rito! Deja el baño de una vez! Tienes que atender la sala del trono!

-Oh! Hola Nana, que agradable sorpresa.

Totalmente calmado, Rito saludó a Nana mientras se relajaba en la bañera.

-¿Atender el trono dices? Eso puede esperar...me estoy tomando un descanso.

-¿Eh? Es tu deber como el rey!

-¿Por qué no te quitas la ropa y dejas que te haga un masaje? Pareces algo tensa, Nana.

Al escuchar esto, el rostro de Nana se coloreó de rojo por completo.

-¿!Q-qué estás diciendo, maldita bestia!?

-¿Por qué te enfadas tanto? ¿hay algo malo en que te de un masaje?

Nana se detuvo un instante a pensar en por qué se había alterado tanto. Luego respondió.

-Bu-bueno...es que...me daría vergüenza.

-¿Vergüenza? ¿No confías en mí?

-Siempre...siempre estás haciendo cosas pervertidas y...

Rito la interrumpió.

-Nana ¿cuándo fue la última vez que te hice algo pervertido?

Nana comenzó a pensar en su pregunta y el tenía razón. Desde el incidente de Gid, Rito había dejado de caer encima de las chicas. Solo alguna excepción.

Nana no sabía qué decir.

-¿Ves? No tienes ninguna razón por la que estar enfadada o tener vergüenza.

La segunda princesa de Deviluke estaba algo confusa, las palabras de Rito sonaban muy convincentes.

-Espera! ¿que pasa con tus responsabilidades como rey?

-Te dije que eso puede esperar, ahora ven y te daré un masaje. No te arrepentirás.

Permaneció unos segundos pensando, pero poco después Nana empezó a quitarse la ropa.

Mientras tanto, Momo estaba observando desde la zona oculta. Tenía la boca abierta.

-(Muy bien Rito-san! Ha conseguido convencer a Nana para que tome un baño con él!

si hace un buen trabajo, no será muy difícil hacer entrar a Nana en el harem)

Mientras Nana estaba por quitarse su camisa, chascó la lengua.

-Oye Rito, mira para otro lado!

Rito apartó su mirada y segundos después escuchó el sonido de Nana sumergiéndose en el agua.

Volvió a girarse y vió a Nana recogiendo su brillante pelo rosa, lista para el masaje.

-Bien, voy a empezar.

Rito miró el cuello, los hombros y la espalda de Nana y de alguna forma su corazón se aceleró.

-(Mierda...Nana siempre está actuando tan hostil hacia mí y ahora está en un baño conmigo...)

A pesar de haber actuado tan calmado antes, ahora Rito estaba sintiéndose atraído por Nana.

-(Su cuello...sus hombros...son realmente bonitos...)

Mientras, Momo observaba.

-(¿Qué le ocurre a Rito-san?)

Nana volvió a chascar la lengua.

-Oye, Rito...¿vas a darme un masaje o no?

Rito movió sus manos y alcanzó los hombros de Nana.

Su piel era realmente suave y estaba algo húmeda. A continuación Rito empezó a masajear sus hombros y su cuello.

Mientras lo hacía echó un vistazo a la cara de Nana y vió que estaba sonrojada.

Rito volvió a ponerse nervioso mientras pensaba :

-(¿!Nana siempre ha sido tan perfecta!? Aunque su cuerpo no es como el de Momo...

Espera! eso no importa...¿!es posible que Nana sea la chica más bonita del universo?!)

Como si hubiera sido hechizado, Rito continuó admirando más y más la belleza de Nana.

Momo estaba inquieta.

-(¿Pero qué hace Rito-san? Parece estar más nervioso de lo normal)

De pronto, Rito detuvo sus manos y agarró los hombros de Nana.

-Nana...

Rito giró el cuerpo de Nana rápidamente y después la besó.

En ese momento el tiempo pareció detenerse para ella.


Después de este repentino suceso...¿cómo reaccionará Nana?

Continuará...