Capítulo 16 - Nana aceptó tomar un baño con Rito, entonces él la besó...


Después de que sus bocas se separaran, Nana se quedó en silencio durante varios segundos mientras su cara estaba ruborizada.

-¿!Q-qué demonios estás haciendo?! Se supone que esto era un masaje!

Al ver que Nana estaba realmente enfadada, Rito se arrepintió de haberla besado.

-Lo-lo siento, me he dejado llevar.

-Eres un idiota!

Nana se levantó rápidamente, salió del baño y cerró la puerta con fuerza.

Momo salió de su escondite y se acercó.

-Rito-san...

-No importa, Momo. Hablaremos más tarde del plan harem.

Dicho esto, Rito se retiró y salió por la puerta, dejando a Momo algo confusa.

Yuuki volvió a salir del palacio y entró en el jardín buscando un lugar tranquilo para pensar.

-(¿Qué me ha ocurrido? Nunca me había fijado en Nana, ella es bastante linda...)

-(No! Le dije a Momo que la ayudaría con el plan harem, no puedo dudar ahora. Quizá debería disculparme apropiadamente con ella...)

Rito siguió caminando por el jardín y vió la espalda de una chica con el pelo rosa, dos coletas y de baja estatura. Para su mala suerte, era Nana.

Al escuchar el sonido de un paso, ella se giró y observó a Rito con una mirada de desprecio.

-¿A qué has venido? ¿acaso eres un acosador?

-Solo estaba dando un paseo...ha sido casualidad.

-Pues continúa con tu paseo y desaparece.

Rito tragó saliva.

-Escucha, Nana. Yo solo quería...-

-Cállate! He dicho que desaparezcas!

-...

-¿!Crees que yo estoy enamorada de ti como todas las demás!? Estás muy equivocado, idiota!

-Lo siento...

-Quería que mi primer beso fuera con alguien al que quiero de verdad, no con una bestia como tú.

Nana hizo una expresión de desagrado y luego se marchó.

Rito se quedó parado en medio del jardín, pensando.

-(Ahora Nana me odia...genial)

En el silencio del jardín, por un breve momento, Rito escuchó una siniestra voz a su espalda, susurrando.

-Encuéntrame...

Rito se sobresaltó y un escalofrío recorrió todo su cuerpo.

-¿!Q-quién...?!

Se giró, pero solo se encontró con las tranquilas y extrañas plantas que decoraban el jardín, nada más.

-(¿Qué ha sido eso? ¿el viento? ¿o quizá me estoy volviendo loco?)

Algunas gotas de sudor empezaron a caer por el rostro de Rito. Alzó la vista al cielo y se percató de que estaba anocheciendo.

Al parecer el ciclo de día y noche era diferente en Deviluke y los días eran de corta duración.

-(Será mejor que vuelva al palacio...)

Rito comenzó a caminar de vuelta al palacio, mientras miraba hacia un lado y otro, empezó a escuchar una especie de susurros muy débiles.

A medida que los pasos de Rito aumentaban en velocidad, los susurros lo hacían en volumen.

Mientras el cielo se oscurecía cada vez más, los susurros pasaron a escucharse claramente.

Algunos decían "sálvame" mientras que otros decían "encuéntrame".

-(¿!Q-qué demonios está ocurriendo!? Creo que realmente me estoy volviendo loco...)

Sin darse cuenta, Rito había perdido la orientación y se había adentrado en el inmenso jardín de Deviluke.

Los susurros empezaban a resonar en la cabeza de Rito. Fue entonces cuando empezó a correr en mitad del jardín.

Mientras corría, miró hacia atrás y vió una especie de sustancia gaseosa brillante.

-(!¿Qué es eso!? ¿Un fantasma!?)

Cuando Rito creía estar a punto de perder la cordura, una mano apareció del interior de una pared de hojas y le arrastró adentro.

Después de varios golpes, Rito abrió los ojos y observó su alrededor.

Estaba en una estancia oscura en la que las paredes y el techo eran de hojas, el suelo era de tierra y no podía ponerse en pie debido a la poca altura del techo.

Cuando sus ojos se acostumbraron a la oscuridad, descubrió que no estaba solo. Una vez más, una chica de pelo rosa y con dos coletas estaba frente a él, Nana.

-Na...¿Nana?

-¿Qué quieres?

Nana tenía una expresión de enfado e incomodidad en su rostro, y no miraba a Rito.

-¿Qué ha pasado? ¿me has salvado?

-Idiota...-Nana suspiró- No deberías estar en el jardín cuando es de noche.

-¿Por qué?

-Como has visto, cuando es de noche, en el jardín aparecen espíritus.

-¿En serio?

-Sí, esos espíritus siempre han estado ahí, incluso antes de construir el palacio. Cuando yo era una niña, mi madre solía decir que ellos eran los espíritus

de los seres queridos de todos los habitantes del universo. Pero me pregunto qué son en realidad.

-Ugh...nadie me avisó de estos espíritus, muchas gracias Nana. Si no hubieras aparecido podría haberme vuelto loco.

Nana se sonrojó ligeramente.

-No me lo agradezcas idiota, recuerda que estoy enfadada contigo.

-Bueno...¿cuando podremos salir de aquí?

-Hasta que no vuelva a salir el sol es muy peligroso salir...quedan unas 5 horas.

-Me lo imaginaba...por cierto, ¿por qué estás aquí?

-Estaba...estaba recogiendo algunas flores y me olvidé por completo, eso es todo.

-Ya veo...creo que intentaré dormir.

Dicho esto, Rito se recostó en el suelo y cerró los ojos. Nana hizo lo mismo.

Pero como era de esperar, después de 20 minutos ninguno de los dos pudo dormir.

-Nana, ¿estás despierta?

-...

-...

-Sí.

-Sobre lo de antes...quería disculparme, no sé que me ocurrió, me dejé llevar y...

-Está bien, yo también lo siento...creo que fui demasiado dura contigo.

-No, no. Es normal enfadarse por eso, arrebaté algo importante para ti.

-Dije que está bien...

Rito iba a contestar, pero sintió las dos manos de Nana rodeando la suya.

-¿Nana?

-Oye Rito...

Rito se giró para ver a Nana.

-¿Qu-qué ocurre?

-¿Podrías...besarme otra vez?

La expresión del rostro de Nana mostraba una mezcla entre inocencia y vergüenza. Sus mejillas se habían tornado rojas.


Al mismo tiempo, Momo se encontraba sobrevolando el jardín.

-¿Dónde están esos dos? Espero que los espíritus no les hayan encontrado...

Había anochecido y Rito y Nana llevaban cerca de una hora sin volver, así que Momo se preocupó y ahora los busca.


Después de unos largos segundos, Rito contestó.

-¿Qué?

-Quiero...que me beses de nuevo.

-¿P-por qué?

-Solo quiero...probar como se siente. Aunque seas una bestia, tú eres el único chico en el que puedo confiar para esto.

-Está bien, lo haré.

Ambos se arrodillaron en el suelo. Rito la miró a los ojos y luego puso sus manos en sus hombros.

Rito sintió cómo el cuerpo de Nana temblaba, su rostro se tornaba cada vez más rojo y su respiración se aceleraba.

-Oye Nana, relájate. Es solo un beso. -Rito intentó tranquilizarla.

-N-no puedo evitarlo...

-Pero antes dijiste que no estabas enamorada de mí.

-Así es! No me gustas, pero...a veces eres amable y bueno conmigo.

-...

-Como aquella vez que me abrazaste.

-Ah, es cierto, aquella vez que discutiste con Mea.

-Sí. Cuando me abrazaste, sentí algo que no había sentido nunca.

-¿Sentiste algo como ésto?

Cuando Nana iba a hacer una pregunta, se encontró con que los labios de Rito estaban besando los suyos. Tras unos segundos se separaron.

-Idiota! Avísame antes de hacerlo!

-Lo siento...no he podido resistirme.

-¿Eh?

Rito tomó las manos de Nana.

-Eres preciosa, Nana. Puede que incluso más que Momo. Tú tienes un encanto especial, siento no haberme fijado en ti antes.

-¿!P-pero qué dices, idiota!?

Antes de que Nana pudiera decir algo más, Rito la volvió a besar. Y esta vez Nana estaba tumbada en el suelo mientras Rito estaba sobre ella.

Cuando sus bocas se separaban unos segundos, Nana intentaba hablar.

-Idio...ta...te dije...que no estoy...enamorada...de ti.

-¿En serio? Si no te gusta podemos parar... -Rito se detuvo.

-N-no...puedes continuar.

Rito continuó, esta vez introduciendo su lengua en la boca de Nana. Ella se sorprendió.

-Espera...! Eso es...demasiado pervertido.

-¿Qué dices? Así son los besos de verdad.

-¿En serio?

-Pues claro.

Nana se dejó llevar y dejó que sus lenguas hicieran contacto. Rito movió sus manos y las llevó

hasta el pecho de Nana y empezó a desabrochar los botones de la camisa que ella llevaba.


Mientras, Momo continuaba buscando desde el cielo. Algo llamó su atención.

-¿Eh? Los espíritus parecen estar rodeando aquel lugar...¿podría estar Rito-san allí?

Esperanzada, Momo voló hacia allí. Había varios espíritus merodeando alrededor de una pared de hojas que formaba parte del laberinto del jardín.

Momo sacó su D-Dial y a continuación una planta emergió de la tierra. Era una planta muy grande y que emitía una luz brillante y amarilla.

Los espíritus dejaron la pared de hojas y se interesaron en la planta luminosa invocada por Momo, dejando el camino libre.

-Bien! Ahora!

Momo voló rápidamente y atravesó la pared de hojas sin pensarlo dos veces.

Cuando entró en la estancia se encontró a Rito besando a Nana mientras ella estaba en el suelo y sin camisa.

-Rito...mis pechos...-

Cuando Nana vió a Momo su cara se quedó como congelada. Pero la expresión del rostro de Momo era aún peor.

-Na...Na...¿!Nanaaaa!?


¿Cómo actuará Momo al ver esta inesperada escena?

¿Está el amor volviendo a florecer en el corazón de Rito, o simplemente es por el bien del plan harem?

Continuará...