Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, yo sólo los uso sin fines de lucro.


.

Capitulo II

.


Lo siento mamá, Boruto no vendrá hoy— El rostro de mi pequeña se veía cabizbajo, decidí no preguntar, ¿Para qué amargarle más el día? — No te preocupes, de todas formas lo que te voy a contar hoy, será mejor que sea sólo un cuento madre e hija.

Como no obtuve respuesta de su parte, suspiré— ¿En qué me quedé? — Los recuerdos vagaban un poco— "Si vamos".

— ¡Ah! Es verdad. Bueno…—Le sonreí, con un poco de tristeza oculta— "Caminamos afuera de la biblioteca, había un pequeño jardín en donde todas las parejas iban a besarse y a veces, si realmente no les importaba, a follar ahí mismo. Los pies de Kabuto me dirigían justo ahí, me sentí algo (muy) nerviosa, me detuve al instante aunque, no le solté el brazo. ¿O era la mano?..."

—¿Qué pasa? —Oh no, no era tan tonta, sabía a dónde iba a llegar esto, no me agradaba en absoluto la idea. Le sonreí— ¿A dónde quieres que te acompañe? —.

—Sólo acompáñame, tengo hambre…— Haberlo dicho antes, yo igual me moría de hambre. "qué excusa más barata, Sakura" lo arrastre a lo que sería un camino seguro a la cafetería— Entonces vamos…

—Espera, primero vamos a las bancas de ahí, necesito guardar estos libros— Me mostró sus clásicos libros, parecían ser de botánica, caminé un poco más tranquila, sólo un poco, las bancas estaban algo ocultas, en lo que parecía un pequeño callejón entre dos edificios, además, no pasaban muchas personas ahí ("tal vez hasta yo sabía lo que quería, pero me mentí y me ignoré"), me senté mientras los guardaba. — ¿Y bien? —.

Me tensé, observé mi pantalón rojo, y mi blusa de tirantes negra mientras mis manos empezaban a sudar, ¿Y bien qué…?. — ¿Qué quieres estudiar? Ya es tu último año…—.

Le sonreí un poco más entusiasta—Oh, en realidad, estoy entre medicina, psicología o filosofía— No me miró en ningún momento, pero parecía haberlo reflexionado un poco, mientras metía el último libro, con bastante lentitud— Bueno, te conviene estudiar medicina, ganarías más que con las anteriores—No le dije nada, sólo lo observaba silenciosa. "Sí, pero el dinero no lo es todo, no ese no es el fin de mi vida, no voy a estudiar una carrera sólo por cuánto voy a ganar, lo haré porque me hace feliz"

Claramente no se lo dije, pero tal vez debí haberlo echo, finalmente se sentó y dejó su mochila detrás de él. Claro que me gustaba, quería besarlo, así que sin duda, observe sus labios. Y no fue necesaria otra señal, para que sin notarlo demasiado ya me estuviera besando. Pero no de la manera que esperaba, ese beso no era tierno. Sólo era un buen beso, un beso que daba insinuaciones de sexo, pero nada más.

Já, que gracioso, no sentí demasiado, su lengua parecía querer meterse en mi garganta pero sabía cómo hacerlo. Para qué mentir, me acoplé demasiado bien a él y su forma, realmente si me estaba sintiendo bien— Eres hermosa…— ¡Joder! Ese cumplido me hizo sentir en el cielo, pocas veces alguien a parte de mi familia lo decía, creo que realmente le gusto, debo dejarme llevar. Le mordí suavemente el labio inferior.

"Pero, justo ahí ya no estuvo tan bien. Se empezó a poner un poco más intenso, estúpidamente creía que eso era normal". Su mano movió una de mis piernas a las suyas, me tomó con fuerza de la cintura a la par que acariciaba mi espalda. Sentí sus dedos delgados y fríos. ¿Qué carajo…? ¡Su puta mano estaba acariciándome debajo!

—Espera…—No me escuchó demasiado, sentía su respiración acelerada, ¿Estoy teniendo ganas de vomitar…?— Espera.

—¿Qué pasa…?— Me aparté de él como si algo quemara, sin embargo no sabía si quería alejarme o no— Vamos a la cafetería, querías comer algo, vamos a comer—.

Frunció el ceño levemente, eso parecía, porque automáticamente me sonrío y me tomó de la mano, escuché otro banal "vamos", y nos dirigimos ahí en silencio. Aunque claro, yo ya no me sentía tan bien, menos cuando por poco me llevaba a un salón donde aún no había clases. Era obvio que no quería estudiar. Y era obvio que me negué. Vamos a comer, le dije.

Llegamos a la cafetería, que válgame satanás, estaba al lado de las canchas, en donde no habían muchas personas, y claro, que caminó hacia allá. La verdad, empezaba a creer que tal vez si quería enrollarme con él. Me dejé llevar, mi lema era, ¿Y por qué no? Así que con todo, mi nerviosismo y mis nauseas, nos quedamos en la parte trasera del edificio de la cafetería, donde prácticamente no había nadie.

No hablamos demasiado, fue un instante solamente, porque de nuevo me empezó a besar pero esta vez definitivamente era brusco, mis labios se sentían irritados, no me siento bien, nada bien. Pero joder, tal vez nunca tendría una oportunidad así, debo seguirle el juego.

Su mano se metió en mi sostén, lo siento bastante bien, era normal, es normal lo que está haciendo, estoy exagerando en sentirme mal. Sentí su lengua en mi cuello, la pasaba como una serpiente tratando de tragar a su presa. Abrí los ojos, con bastante insatisfacción. Su cuerpo estaba demasiado pegado a mi, sentí su pene en mi vagina, ¿Se está rozando contra mi? Pff, voy a vomitar.

Estoy tratando de disfrutarlo, ¿Por qué no lo estoy haciendo? Cerré los ojos, si no lo veo tal vez es como si no pasara nada, sentí su mano tocando mis senos, me estremecí. Tenía miedo, tenía asco, "no lo voy a detener", debo seguirle el juego, acaricie su platinado cabello, estoy tratando de llevarle el ritmo.

Medio entrecerrando los ojos, estoy tratando de imaginarme en otra situación, de repente su cabello parece de un color rojizo y sus ojos, de ese color ámbar que tanto me gustaba, estoy viendo a Sasori, quiero llorar. Su maldita mano estaba tocando mi vagina encima de mi pantalón. No pasa nada, "sólo es encima del pantalón". —¿Te gusta lo que hago, eh…?— Mi mano se cerró en un puñ voz ya no era atractiva.

Sus dedos se metieron debajo del pantalón, debajo de mi ropa interior, o eso parece, sentí sus manos acariciándome debajo, sentía sus dedos juguetear, mis ojos parecían secos y a la vez húmedos. Estoy en shock, estoy en completo shock, ¿Me gusta o tengo miedo? ¿Qué carajo me está tocando ahora? Su lengua me dejó inundadas las clavículas. Desperté, unos chicos que pasaban por ahí me miraban con morbo, mientras él sólo gemía de manera extraña, de manera compulsiva—Estás mojadita…eh…—.

Tenía gastritis o algo, el desayuno se me subió a la garganta y mi mano que al fin respondía, tomó con fuerza la suya, mis ojos seguramente ya eran un desastre, lo miré casi rogando, pero la voz no se me escuchaba bien, basta, espera, no. — ¿Qué? —Lo miré, o más bien a su mano intentando moverse— No, espera…—.

—No te haré nada…—Lo tomé con más fuerza y me reí nerviosamente—No, vamos a comer…— Me besó de nuevo, y su mano seguía acariciando mis senos, le repetí dos veces más que no. Me ignoró, su mano seguía intentando meterse de nuevo por mi ropa interior, en verdad no podía detenerlo, me sentí extraña, como si estuviera drogada. Pero si reaccionaba, sabía que no. Que era un maldito no. Y no podía detenerme. Ni detenerlo.

—Por favor, vamos a comer…— Le dije entre besos, me soltó con algo de enfado— No quiero comer— Fue esa la señal porque me repuse y lo tomé del brazo, fue todo en un instante y prácticamente lo jalé hacia la cafetería, tampoco se negó demasiado— Te gusta que te toque eh…— Sentí una nalgada justó después, su voz resonó de nuevo "te gusta que te toque eh". —Jaja…—Me abrazo cuando pasábamos por la cancha de básquet, — ¿Qué talla eres…?—Claramente se refería a mis senos, sin querer los observe, pero no respondí en absoluto.

No sé cómo sentirme, sólo pienso esto, no sé cómo sentirme, lo miré—Es obvio que no te interesa tener una relación formal—Me miró casi arrogante—Si puedo tener una relación seria. —Su celular sonó, me dijo "un amigo me debe dinero, por lo que debo irme, además tu debes estudiar". Sonreí incómoda. Si claro, ni siquiera me acompaña a la biblioteca, me deja ahí, afuera de la cafetería, bien, me dije no pasa nada, no esperaba que lo hiciera.

Estoy caminando, mis piernas temblaban, volteé a verlo, casi por instinto, me veía a la lejanía y me mostró su lengua de manera juguetona, su maldita lengua, sonreí de manera forzada, y caminé más rápido. Era como si mi cuerpo entero no creyera lo que estaba pasando, el olor que transmitia era justo lo que yo pensaba que olía el sexo, pero algo sucio, olía mal, muy mal. Estaba nerviosa, no sé que pensar, ¿Qué debería pensar o cómo debería sentirme? Mis pies danzaban hacia la primera mesa solitaria.

Me senté, y mordí mi labio inferior, ¿Cómo me siento…? ¿Qué carajo pasó? Me siento bien, me siento mal, parecía como si sólo tuviera pequeños recuerdos de lo sucedido, y la mirada profunda de Sasori se reflejó en mis memorias. Mis ojos rodaban de un lado a otro, pero no encontré a nadie, estaba sola, y no había otra definición, estaba rara.


.

.

.

Gracias por leer, este tipo de situaciones en verdad pasan, y quiero saber su opinión, hasta qué punto algo es un abuso, hasta qué punto algo es violencia, es un tema serio, pequeños lectores así no haya sido violación como tal, es algo grave, algo que parece simple pero afecta con severidad a una persona, y si algo así les llegase a pasar, mi mejor consejo es, digan que NO, y jamás se queden callados, desde mi punto de vista, un abuso es abuso en el momento en que te sientes incomoda, te sientes en shock, dices que no, pero no te escuchan, es un abuso desde que te sientes mal. Gracias por leer, nos vemos en el siguiente capitulo. Escribir esto me dejó tan cansada y con tan mal cuerpo que no podía hacerlo más largo. A pesar de lo mucho que disfruto de esta historia, es complicada. Sin más, gracias por darle la oportunidad. ¡Nos vemos!