Capítulo 17 - Momo encontró a Rito y a Nana, pero se encontró con una inesperada escena...
-Na...¿!Nanaaaa?!
-¿!Momo!? espera! esto no es...esto...
Nana intentaba decir algo convincente mientras buscaba su ropa. Su cara estaba completamente roja.
Cuando Momo presenció esta escena, por supuesto se sorprendió mucho, pero además no pudo evitar sentirse muy celosa e irritada.
-Nana! ¿qué estás haciendo con Rito-san?
Ella no sabía ni qué decir, lo mismo con Rito.
-Nana...con ésto solo conseguirás retrasar el plan harem.
Nana salió de su estado de vergüenza extrema y luego preguntó mirando a Rito y a Momo.
-¿Eh? ¿p-plan harem?
Al momento, Momo se dió cuenta de que no debería haber mencionado eso. Lo intentó solucionar.
-Ah...ehm...el plan harem es...
En ese momento, Nana entendió que todo era por el bien del harem y que no había verdadero amor en los actos de Rito.
-Ya lo entiendo...de eso se trataba todo esto...toda ésta...actuación. ¿Verdad, Rito?
Mientras los ojos de Nana le miraban, Rito podía ver algunas lágrimas formándose en ellos.
-Heh...soy una idiota.
-Espera, Nana...eso era... -Rito también intentó decir algo que pudiera arreglar la situación.
-¿!Eso era qué!? Eres un mentiroso! Lo siento, pero yo no voy a participar en vuestro maldito harem.
Nana apretó sus puños con fuerza y después salió corriendo a través de la pared de hojas.
-Espera, Nana! Los espíritus aún no se han ido!
Rito corrió tras ella y cuando salió al exterior vió que un espíritu se aproximaba a gran velocidad hacia ella.
Nana miraba a la sustancia brillante que se acercaba. Cuando estuvo a pocos centímetros de su cara,
pudo ver que el espíritu no tenía rostro, simplemente era un cuerpo sin exremidades y con cabeza.
Cuando Nana pensaba que el espíritu iba a consumirla, notó que caía al suelo.
Mientras lo hacía, vió como el espíritu se introducía en el cuerpo de Rito, que la había salvado.
Momo salió del escondite y se acercó.
-Rito-san! ¿te encuentras bien...?
Las dos princesas de Deviluke observaron como el cuerpo de Rito se iluminó por un momento y luego se apagó.
-Estoy bien...
-¿Estás seguro? Es como si el espíritu se hubiera metido en tu cuerpo.
-¿En serio? No noto nada diferente...
-Supongo que no hay problema.
Momo ayudó a Rito a ponerse en pie.
-Idiota...si piensas que por salvarme te voy a perdonar estás muy equivocado.
Nana dijo eso y volvió al escondite sin esperar ninguna respuesta. Viendo que algunos espíritus se acercaban, Momo y Rito fueron con Nana.
Aún quedaban algunas horas para el amanecer, Rito y Momo hablaban sentados y Nana estaba alejada de ellos, intentado dormir.
-Oye, Momo...¿sabes lo que son esos espíritus? Nana me contó que vuestra madre decía que eran espíritus de gente muerta.
Momo se quedó pensativa por unos segundos.
-Mmmh...realmente nadie en Deviluke sabe lo que son, pero yo también pienso que son fantasmas,
siempre han estado ahí y no causan ningún problema siempre que no entres al jardín de noche.
-Vaya, son muy misteriosos...
-Tengo una idea! ¿qué te parece si intento comunicarme con ellos?
-¿Eh? ¿Cómo?
-Bueno...algunos de ellos dicen palabras, tal vez puedan mantener una conversación.
-Podría ser peligroso.
-No hay problema, ya que tengo el D-Dial. Le pediría a Nana que viniera conmigo, pero ella lo ha olvidado en el palacio.
-Oh...
Los labios de Momo formaron una amplia sonrisa, luego se acercó al oído de Rito y susurró:
-"Habla con ella..."
Rito miró la espalda de Momo mientras abandonaba el escondite, algo confundido.
A continuación Rito miró a Nana mientras ella le daba la espalda.
-(¿Hablar con ella? No sé qué decir...)
Yuuki pensaba en alguna manera de hablar con la enfadada Nana, pero no fue necesario, ya que ella lo hizo en su lugar.
-Oye tú, bestia...¿qué es exactamente el plan harem?
-¿E-eh? Ah...es una idea que tuvo Momo. Consiste en casarme con todas las chicas que están enamoradas de mí y así hacerlas felices.
-Entiendo, ¿y cuántas chicas están involucradas?
-Ahora mismo ninguna, pero según Momo hay al menos 8 chicas que sienten algo por mí.
-Y tú...¿estás de acuerdo con eso? ¿con el plan harem?
-Sí, creo que es la única forma de hacer felices a las chicas enamoradas de mí.
De pronto Nana se levantó y agarró con fuerza la camisa de Rito, con sus manos cerradas.
-¿!Alguna vez has pensado en cómo se sentirían ellas al saber que el chico al que aman está con otras muchas chicas al mismo tiempo!?
-...
-Cuando estás enamorada quieres a esa persona solo para ti, no para compartirla con 8 chicas más.
-Nana...
-¿Pero tú no lo entiendes, verdad? Porque nunca has estado enamorado.
Brevemente, la imagen de una chica rubia pasó por la mente de Rito y luego se desvaneció.
-Nunca...nunca lo había pensado de esa forma.
-¿Siquiera sientes algo por ellas? Aunque aceptaran formar parte del harem, ¿podrías hacerlas realmente felices? Yo creo que no.
-Vaya, Nana...pensaba que no sabías nada acerca del amor.
-Así es...solo estoy diciéndote los sentimientos que una chica tendría en esa situación.
-Pero, ¿cómo puedes saber eso?
-Porque...yo también estoy enamorada de ti, idiota.
Al percatarse de lo que había dicho, la cara de Nana se tornó completamente roja.
Por otro lado, al escuchar esas palabras, el corazón de Rito se aceleró y empezó a notar como el afecto que sentía por Nana aumentaba cada vez más.
-Oye Nana, ¿lo dices en serio?
-¿Eh? S-supongo que sí...
-Verás, creo que yo también estoy ena...-
Cuando Rito iba a mostrar sus más sinceros sentimientos a Nana, escuchó unas palabras en su cabeza.
Fueron como un débil susurro. Las palabras fueron "No lo hagas".
Se detuvo en medio de la frase, fue como si algo le impidiera hablar. Nana lo miró confusa.
-¿Qué te ocurre? ¿qué ibas a decir?
Rito continuaba sin decir nada, muy desconcertado por la voz que había claramente escuchado en su mente.
Tras unos segundos consiguió articular algunas palabras.
-Iba a decir que...estoy feliz de que sientas eso por mí, pero ahora no puedo darte una respuesta.
-¿Qué quieres decir?
-...
-¿Te encuentras bien? Tu cara está poniéndose pálida.
-S-sí...no hay ningún problema.
Viendo que Rito tenía dificultad para hablar, Nana dejó de hacer preguntas y se apartó de él sin saber muy bien qué ocurría.
Pasaron cerca de 2 horas y Momo se acercaba volando al escondite ya que estaba amaneciendo.
-¿Qué me encontraré allí dentro? ¿Rito-san habrá seducido a Nana? ¿o habrá sido ella la que ha hecho un movimiento?
Un hilo de saliva sobresalía de la boca de la más joven (pero la menos inocente) de las princesas.
Después de confirmar que no había ni un solo espíritu, Momo se acercó a la pared de hojas y la atravesó con una sonrisa y unos ojos expectantes.
Pero su ilusión se esfumó al ver a Rito tumbado en un extremo de la sala y a Nana en el otro.
-¿Rito-san?
Al escucharla, Rito se levantó y miró a Momo.
-Oh, has vuelto. ¿Ya se han ido los espíritus?
-Sí.
-Vale...necesito estar solo. Adiós.
-¿Eh? Ah, está bien.
Momo se quedó algo sorprendida mientras miraba a Rito alejarse. Volvió la mirada y vió que Nana estaba despierta.
-¿Le ha ocurrido algo a Rito-san?
-No lo sé, hace unas horas intentaba decir algo y de pronto se quedó en silencio y luego empezó a actuar de una forma un poco extraña.
-¿Extraña? ¿no hiciste nada?
-N-no...
Nana recordó lo que le había dicho a Rito, pero por supuesto no se lo iba a decir a Momo.
Mientras tanto, Rito estaba ahora sentado en el gran trono real, pensando.
-(¿Qué demonios me está ocurriendo? ¿por qué oigo voces en mi cabeza?)
-(Quizá esté relacionado con el espíritu que pareció introducirse en mi cuerpo antes...esto puede ser un problema)
-(¿Y si vuelve a hablarme? ¿qué se supone que debo hacer?)
-Yuuki Rito-sama!
Con un grito, Rito salió de sus pensamientos y vió la cara de Sephie mirándole.
-¿Le ocurre algo? Parecía estar en otro mundo.
-Ah...lo siento, estaba pensando en un asunto privado.
-Tiene que atender varias audiciones hoy, así que no se duerma por favor.
Dicho esto, Rito se preparó para un largo día de...decenas de representantes de otros planetas
viniendo a negociar con Deviluke o a pedir ayuda económica.
Después de esto, la noche llegó de nuevo, y Rito fue directamente a su habitación.
Estaba exhausto después de escuchar durante todo el día sentado en su trono.
Se dio un breve baño, se deshizo de sus lujosas ropas y se tumbó de un salto en su enorme cama.
Estaba realmente cansado física y mentalmente y su cama era la más cómoda del universo, pero aún así no pudo conciliar el sueño.
No podía dejar de pensar en a voz que había escuchado en su cabeza, había algo que le inquietaba.
Pero poco a poco, su mente se fue calmando y lentamente su cuerpo se relajaba.
Cuando por fin estaba a punto de lograr entrar en el mundo de los sueños, lo que más temía sucedió.
-"Búscame". La voz en su cabeza volvió a hablar.
Los ojos de Rito se abrieron bruscamente y su pulso cardíaco se aceleró.
-¿Quién o qué eres?
Se intentó comunicar con la misteriosa voz, pero no hubo respuesta inmediata.
-¿Puedes escucharme?
-"Mira hacia la ventana".
La voz contestó y Rito giró la cabeza lentamente hacia la ventana. Lo que vió fue una especie de humo amarillento brillante rodeando el cristal.
-"Síguelo".
A continuación Rito salió de su cama y fue hasta la ventana, entonces el humo brillante se movió hasta la entrada al jardín.
Por algún motivo Rito confiaba en ese humo y en la voz que le hablaba, entonces continuó siguiendo la sustancia amarillenta y brillante saltando desde la ventana.
Entró al jardín y el humo seguía avanzando, después de varios largos minutos entraron a una zona del jardín en la que Rito no había estado antes.
Las plantas del jardín se hacían cada vez más extrañas y grandes a medida que avanzaban.
La hierba alta empezaba a aparecer en el suelo, parecía una selva en vez de un jardín.
Cuando el camino estaba a punto de ser tragado por la abrumadora vegetación, el humo brillante se detuvo de pronto.
Rito estuvo esperando varios minutos pero el humo no se movía ni un solo centímetro.
Cuando se cansó de esperar, dio un paso hacia delante pero un sonido le detuvo.
Se percató de que el sonido provenía del suelo justo bajo sus pies, miró hacia abajo,
y vió que una especie de altar redondeado de piedra estaba saliendo del suelo hacia arriba.
-¿Qué demonios...?
El humo brillante se movió y se situó en el interior del misterioso altar de piedra.
Después de unos segundos, una voz habló.
-¿Ri-Rito...?
-¿Qué eres? ¿Cómo sabes mi nombre?
-Rito...soy yo, Yami.
Por unos segundos, Rito se quedó parado, sin mover ni un músculo.
Pero después una sonrisa se formó en su rostro y a continuación se puso a reír a carcajadas como si hubiera enloquecido.
¿La chica a la que amaba murió realmente?
¿Se trata de una trampa?
¿Cómo actuará Rito?
Continuará...
