Rito siguió al misterioso humo y una voz dijo ser Yami...
Rito continuó riéndose por unos segundos. Gradualmente se detuvo y su rostro se tornó serio.
-¿Qué has dicho...?
-Soy yo, Yami.
-¿!Ya-Yami!? Esa no es su voz! ¿!quién demonios eres tú!?
-Rito, por favor. Tienes que creerme.
Rito apretó sus dientes, sentía como la ira recorría su cuerpo.
-Ella...!ELLA ESTÁ MUERTA!
Rito gritó y después pateó el altar de piedra, derribándolo.
-Rito, por favor...si no me encuentras...-
-!CÁLLATE! Si esto es algún tipo de broma...no tiene ninguna gracia!
Poseído por la ira, Rito comenzó a pisotear el humo brillante que estaba en el suelo y que le hablaba.
Había tratado de olvidar, pero la herida del pasado se había vuelto a abrir en su corazón.
-Escúchame...si...enamoras...chica...activar...darkness...
Debido a las fuertes pisadas de Rito, la comunicación entre la supuesta Yami y el humo brillante se estaba perdiendo.
Rito se cansó de pisotear el humo y decidió salir corriendo para olvidar lo que había ocurrido.
-Lo diré una vez más. Rito, si te...enamoras de otra chica...podría ser terrible.
Rito había huido, tan solo quedaban el altar de piedra derribado y los restos del humo brillante.
-¿Rito...? ¿me escuchas? ¿!Rito?!
Era demasiado tarde, el chico ya no estaba allí y el humo brillante hablaba en vano.
Después de un rato corriendo sin mirar atrás, Rito llegó de nuevo a la entrada del palacio.
Aún era de noche, Rito abrió la gran puerta del palacio, una sirvienta estaba en la entrada.
Viendo que Rito tenía las ropas destrozadas, la sirvienta se sorprendió.
-¿!Ri-Rito-sama!? ¿!qué le ha ocurrido!?
Durante su huida, Rito había atravesado el frondoso jardín y las ramas y plantas habían dejado marcado su cuerpo.
Continuó caminando hacia su habitación sin siquiera mirar a la sirvienta.
En su mente se repetía: -(Ella está muerta...ella está muerta...ella está...-)
Rito sintió una mano agarrando la suya, giró la cabeza lentamente y vió a Sephie, la ex-reina.
-Yuuki Rito-sama...¿se encuentra bien?
-¿Eh...? Ah...sí, no hay ningún problema.
Rito miró a Sephie con los ojos de alguien afectado mentalmente. Sus globos oculares estaban ligeramente inyectados en sangre y muy abiertos.
-Evidentemente hay un problema...¿podría decirme de que se trata?
-He dicho que no hay... NINGÚN PROBLEMA!
Rito emitió un fuerte grito, resonando en toda la sala del trono. Después de unos segundos, Sephie movió su brazo y le dió una fuerte bofetada a Rito.
El chico se quedó impactado y puso su mano sobre la zona golpeada. Su boca estaba abierta al igual que sus ojos.
-¿Qué demonios crees...que estás haciendo?
La sirvienta miraba la escena con miedo a lo que iba a ocurrir. Rito levantó su brazo, evidentemente para golpear a Sephie.
-Soy el rey...¿!como te atreves a tocarme!?
Justo cuando la mano de Rito iba a impactar en la cara de Sephie, un grito la detuvo.
-RITO!
La mano de Rito de pronto se paró y miró hacia el lugar del que provenía la voz. Vió que Nana estaba acercándose con algunas lágrimas en los ojos.
-Nana...creo que no deberías meterte en esto.
-Cállate, mamá.
Sephie se sorprendió al escuchar aquellas palabras de Nana, pero no dijo nada.
Nana caminó hasta Rito y después agarró su ropa con las dos manos y lo arrastró hasta su habitación.
Una vez allí, le empujó y Rito cayó en la cama. Sin decir nada, con sus ojos y su boca abiertos, miraba a Nana.
-¿!Qué te ocurre!? Estabas...estabas a punto de golpear a mi madre!
Nana sacudía con sus manos el cuerpo de Rito mientras estaba sentada sobre él.
Él miraba su cara mientras las lágrimas caían en su destrozada ropa.
-¿!Me estás escuchando!? Rito!
-Lo siento...
-¿!Lo sientes!? ¿!Crees que con eso-
-Yami.
-¿Eh? ¿Yami...?
-Encontré una especie de altar en el jardín, una voz me dijo que era Yami.
A escuchar esas palabras, Nana comprendió la situación.
-Eso...seguramente fue algún tipo de ilusión o...uno de esos fantasmas del jardín.
-Claro...ella ya no está aquí, ¿verdad, Nana?
-Sí...es normal que te ocurran estas cosas, a mí me ocurre lo mismo con mi padre. A veces tengo sueños en los que aparece él, y está vivo como siempre ha sido.
-Ya entiendo...creía...creía que me estaba volviendo loco.
Viendo la expresión en la cara de Rito, Nana bajó su cuerpo y le dió un cálido abrazo.
-Ella ya no está, Rito.
Yuuki devolvió el abrazo y algunas lágrimas ocuparon sus ojos.
Había estado enamorado en el pasado, pero ya no podía negarlo, sus sentimientos por Nana crecían cada vez más.
-Nana...¿puedo besarte?
-¿E-eh? Bueno, si eso es lo que quieres...
Breve escena de sexo/lemon a continuación
Rito agarró los hombros de Nana y se situó encima de ella. Después acercó su cara y la besó.
Sus lenguas se juntaron y la respiración de ambos se aceleraba.
Rito procedió a quitar la parte superior del pijama que Nana llevaba, descubriendo su pecho.
Ella se avergonzó aún más al ver como Rito observaba sus pequeños pechos.
Rito volvió a besarla mientras masajeaba sus pechos. Después bajó su cabeza y comenzó a succionarlos.
-Oye! Espera...!
Nana dejaba escapar pequeños gemidos.
Ignorándola, Rito bajó los pantalones de Nana lentamente, hizo lo mismo con sus braguitas.
-Rito...!
La cara de Nana estaba completamente roja y tenía los ojos cerrados.
-Nana, ¿quieres hacerlo?
-Te refieres al...al...
-Sexo.
De alguna forma, la cara de Nana se enrojeció aún más al escuchar esa palabra.
-Pe-pero...yo no he hecho eso nunca.
-No importa, yo tampoco. Pero sé lo que hay que hacer.
-Pero, ¿y si Momo o anee-ue nos descubren?
-Eso no será un problema, ellas están durmiendo.
-Bu-bueno...entonces está bien.
Rito se deshizo de su ropa y poco a poco, introdujo su miembro dentro de Nana.
Nana emitió algunos quejidos mientras miraba avergonzada lo que estaba haciendo Rito.
Mientras él empujaba su cuerpo contra el de Nana, la besaba y acariciaba su cuerpo.
Ella empezó a sentir placer, ambos deseaban el cuerpo del otro. El corazón de Rito estaba siendo aliviado y
el vacío que había quedado en él estaba siendo ocupado de nuevo por Nana. Por otro lado ella se sentía muy feliz.
Aunque débiles, ella siempre había tenido ciertos sentimientos hacia Rito, pero él había dirigido su atención hacia
Lala y a hacia Momo. Pero ahora era diferente.
-Rito...prométeme que solo harás estas cosas conmigo.
-Sí, te lo prometo.
Continuaron explorando su amor.
Sin embargo, no eran conscientes de que alguien estaba observando.
Ese alguien era Momo, que había despertado de su sueño y se dirigía a la habitación de Rito, pero escuchó unos inusuales gemidos al otro lado de la puerta.
Entonces decidió utilizar una planta de su D-Dial que le permitía hacer un pequeño agujero en la puerta de la habitación.
Miró por el agujero y su boca se abrió al ver como Nana y Rito tenían sexo.
-(¿!Rito-san!? Él dijo que me ayudaría con el plan harem pero...¿no es esto demasiado?)
Continuaba mirando aquella escena perpleja, sin saber qué hacer.
-(Pensaba que Nana estaba enfadada con él, ¿cómo han llegado a esto?)
Momo miraba con ojos maliciosos cómo sus cuerpos estaban unidos.
-(Esa Nana...me ha arrebatado la inocencia de Rito-san...me las pagará más tarde)
Mientras tanto, el acto sexual entre Nana y Rito estaba llegando al clímax.
-Nana, estoy a punto de...
-Pu-puedes hacerlo dentro...
-¿E-estás segura...-?
Antes de que Rito pudiera actuar, soltó su carga en el interior de Nana.
La cara de Momo se pintó completamente de rojo.
-(!¿En serio?!)
Ahora Nana descansaba su cabeza sobre el pecho desnudo de Rito.
-Rito, ¿crees que esto está realmente bien?
-¿Mmmh?
-Me refiero a que ahora estás casado con anee-ue y...
-No te preocupes, ella no sabrá nada de esto. Aunque estoy seguro de que a Lala no le importaría.
Mientras los celos de Momo iban en aumento, Sephie pasaba por allí y la vió.
-¿Momo? ¿qué haces en la puerta de la habitación del rey?
Al escuchar la voz de su madre a su espalda, el corazón de Momo estuvo a punto de detenerse. Se acercó a ella, alejándose un poco de la puerta.
-Ah, solo estaba...comprobando la cerradura de la puerta.
-¿Eh?
-Ya sabes, para asegurar que el rey de Deviluke esté a salvo.
-Oh, entiendo. Por cierto, ¿has visto a Nana? Hace un rato ella tomó a Rito y se lo llevó en dirección a su dormitorio. Aunque parecía enfadada.
Claramente Sephie estaba enfadada con Rito, pero no quería mostrarle ese lado suyo a Momo.
Gotas de sudor empezaron a recorrer la cara de Momo.
-Eh...no, no la he visto.
-(Esto es malo...si madre se entera de que Nana y Rito están haciendo esas cosas...no sé que podría pasar)
Al parecer Nana era la que estaba más unida con su madre. Sephie la trataba de una forma más especial que a Momo y a Lala.
-Qué raro...voy a preguntarle a Rito-sama.
Sephie dió unos pasos hacia delante y Momo la detuvo.
-Oh vamos, madre, seguro que Nana ya está durmiendo ¿lo has comprobado?
-Pero estoy segura de que se fue por aquí con Rito...
-Seguro que ya no está ahí-
-Momo.
-¿Qué ocurre, madre?
-Creo haberte dicho que está prohibido desobedecerme.
-A-así es...
Sephie lanzó una mirada fría a Momo. Aquella mirada no era la que una madre le daría a su hija, si no la que una reina le daría a su sirviente.
-Entonces, déjame pasar.
-Sí.
Ella se movió a un lado, dejando el camino hacia la puerta libre. Sephie avanzó hasta la lujosa puerta y se dispuso a abrirla.
Momo se preparó para la desagradable reacción de su madre al ver a su preciada hija tener relaciones indecentes con el rey.
Sin embargo aquella reacción nunca llegó.
Sephie se quedó delante de la puerta, totalmente inmóvil. Momo estaba confusa.
-¿Madre? ¿ocurre algo?
Después de unos segundos, Sephie cayó repentinamente al suelo.
-¿!Ma-madre?
El corazón de Momo se aceleró y corrió para ayudar a su madre.
-Madre! ¿qué ocurre...?
Los ojos de Sephie se abrieron lentamente y después habló.
-Momo...la oscuridad se acerca a Deviluke...
-¿Eh? ¿qué quieres decir?
-...
-Ri-Rito-san! Nana!
Escuchando el desesperado grito de ayuda de Momo, Rito y Nana se pusieron la ropa y salieron rápidamente de la habitación, no había tiempo para preguntas.
-¿Momo? ¿qué ocu-
Al salir por la puerta, vieron el cuerpo de Sephie tendido en el suelo y a Momo intentando socorrerla.
-¿Q-qué ha pasado?
-No lo sé! Hace un momento estaba bien y de pronto...
-Debemos llevarla a un doctor.
-Sí, será lo mejor.
Entre los tres se prepararon para levantar a la ex-reina. Pero de pronto Sephie extendió su brazo y agarró el de Rito con fuerza, todos se sorprendieron.
-Yuuki Rito, te dije que ella... nos traería problemas.
-¿Qué ocurre, mamá? ¿qué ha hecho Rito?
Nana preguntó, pero ya era tarde, pues Sephie se había desmayado.
¿Qué le ha ocurrido a la ex-reina?
¿Qué quería decir el humo brillante?
Continuará...
