Capítulo 19 - Sephie se había desmayado repentinamente, sin embargo la que se despierta no es ella, sino otra persona.


Sus ojos se abrieron muy lentamente, tenía un dolor en la cabeza muy intenso.

-¿Dónde...estoy?

Parpadeó unas cuantas veces y su vista se aclaró. Desde el suelo, contempló un cielo tan negro como el vacío que a su vez estaba repleto de estrellas brillantes.

-¿Estoy...en el espacio?

Aquella persona se levantó del suelo cuidadosamente, al hacerlo, su cabeza empezó a dar vueltas.

Sintió como si llevara mucho tiempo sin ponerse en pie.

Observó a su alrededor y descubrió que estaba en una especie de desierto rocoso.

No había ninguna señal de vida o civilización visibles, tan solo rocas grisáceas y arena fina.

La persona empezó a caminar a través del desierto sin ningún rumbo u orientación. Probablemente no recordaba quién era o qué hacía allí.

Después de caminar por un tiempo indefinido, la silueta de lo que parecía una cueva apareció por encima del horizonte.

Se dirigió hacia la cueva, que en realidad era una pequeña colina formada por rocas.

-Ah...! Se ha despertado!

Una voz femenina y dulce habló desde la cima de la colina, sin embargo allí no había nadie.

Al sentir una presencia detrás, se giró y vió a una chica mirando con una sonrisa.

-Por fin has despertado...Oscuridad Dorada.

Al escuchar ese nombre, sus ojos se abrieron como platos y los recuerdos llegaron como una tormenta a su cabeza.

Ella era Yami, y la persona que tenía delante era Némesis, que supuestamente había sido asesinada por Gid tiempo atrás.

-Espera...¿qué ha ocurrido? Se supone que yo debería estar...

-¿Muerta? Ja! En ningún momento estuviste muerta.

-Ya veo..fue el Darkness, ¿verdad?

-Así es, el Darkness fue lo que te salvó.

-Entonces...¿por qué morí aquella vez y el Darkness no me salvó?

-Ya deberías saber la respuesta ¿me equivoco?

Yami se detuvo a pensar y halló la respuesta en su interior.

-Eso es, porque tus sentimientos hacia Yuuki Rito no eran lo suficientemente fuertes.

La primera vez que ese chico te salvó de tu estado inestable del Darkness se estableció una especie de vínculo.

Y este vínculo se ha ido haciendo más y más grande a medida que tu afecto hacia Yuuki aumentaba hasta el punto de salvarte la vida.

Se podría decir que cuanto más intenso sea tu amor hacia él, podrás llegar a ser prácticamente inmortal.

-Entiendo...

-Pero todo tiene una parte negativa.

Némesis cerró los ojos mientras suspiraba.

-¿Qué ocurre?

-Verás...has estado cerca de unos 6 meses inconsciente, y según mi información,

Yuuki Rito se ha convertido en el rey del universo y se ha casado con Lala Satalin Deviluke.

Al escuchar estas noticias, Yami sintió como si su corazón hubiera sido atravesado por cientos de agujas.

-Se...¿seis meses?

-No sé lo que está haciendo ahora mismo, pero seguramente esté viviendo felizmente en el palacio.

Con todas esas riquezas y posesiones...puede que hasta haya creado un harem.

Némesis sonrió maliciosamente.

-¿Harem?

-¿Oh? ¿No te lo contó Momo-hime? Ella está intentando crear un harem para Yuuki Rito, me pregunto si lo habrá conseguido al casarse él y Lala.

-Espera...¿qué es exactamente un harem?

-Verás, un harem es un conjunto de mujeres que aman a un mismo hombre y lo comparten entre todas.

En este caso, Yuuki Rito y muchas otras chicas de su entorno enamoradas de él.

Yami sentía una sensación de opresión y angustia en su pecho.

También empezó a sentir algo más allá de la opresión, la angustia o incluso los celos. Algo que no podía identificar, algo oscuro.

-¿Qué te ocurre? ¿Estás enfadada con Yuuki?

Némesis hablaba en tono de burla. Yami se mantuvo en silencio.

-¿Y te haces llamar Oscuridad Dorada, la legendaria asesina?

-Deja de llamarme así, por favor.

-¿Eh? Pero ese es el título que te ganaste en el universo al matar a miles de personas...

-Eso...eso fue hace mucho tiempo. Ya no soy como antes.

Una pequeña sonrisa se formó en la boca de Némesis.

-¿Que te parecería volver a aquellos días?

-¿Qué quieres decir?

-Me refiero a volver a probar el sabor de la guerra, el sabor de la sangre.

Yami recordó que antes de enfrentarse a Gid ya había matado a alguno de sus seguidores mientras estaba con Rito, y no le gustó la sensación de volver a hacerlo.

-¿Qué me dices? ¿quieres volver a sentir como una vida se desvanece bajo tus cuchillas?

-Me niego. Si algo aprendí de Yuuki Rito fue que no importa si soy un arma o una humana, tengo derecho a vivir como cualquier otra criatura.

Y puedo tener otro propósito que no sea el de matar.

-Eso solo son tonterías...está claro que un arma trans como nosotras no puede vivir de la misma forma que un humano. Es imposible así que...-

La respuesta de Némesis fue interrumpida por una explosión que levantó la arena del suelo.

Yami se puso en guardia.

-¿Qué está pasando? ¿Némesis?

Némesis no contestaba. Había desaparecido tras la cortina de arena y polvo que se había formado por la misteriosa explosión.

Después de unos segundos eternos, Yami divisó una sombra entre la nube de polvo, que se acercaba a ella.

Una gran maza apareció y chocó contra la cuchilla trans de Yami, bloqueando el golpe.

Una y otra vez la maza aparecía de la nada y atacaba a Yami, sin saber de quién provenía el ataque.

Desplegó sus alas rápidamente y voló hacia arriba. Allí esperó hasta que el polvo desapareciera.

Cuando lo hizo no había nada ni nadie allí. El silencio y la calma eran amenazantes.

Miraba de un lado a otro alerta y preparada para lo peor, pero no ocurría nada.

La ex-asesina decidió bajar a tierra, sin embargo mientras estaba a medio camino entre el aire y la arena,

sintió una presencia a su espalda, acercándose a una velocidad vertiginosa.

Segundos después Yami estaba con la cara hundida en la arena, mientras estaba inmovilizada.

-Por fin te encontramos, Oscuridad Dorada. Llevábamos años sin verte.

Yami no podía verle, pero aquella voz era la de un hombre robusto y de gran fuerza física.

A su alrededor estaban 2 hombres más, uno igual de robusto que el que estaba inmovilizando a Yami, y el alto y delgado.

Los 3 iban vestidos con capas y ropas negras y con máscaras tipo cyborg.

-¿!Qui-quiénes sois!?

Yami logró hablar levantando ligeramente su cara del suelo.

-Oh...somos 3 hombres a los que les desfiguraste la cara completamente. ¿No lo recuerdas?

Yami no contestó.

-Oh! Pues claro que no lo recuerdas, maldita perra. Qué tonto soy.

-Por favor...no quiero problemas.

-¿Eh? ¿no quieres problemas? Yo...solía tener una familia... Cuando volví a casa aquel día con la cara desfigurada, mi hijo y mi mujer ni siquiera me reconocieron.

Me tomaron por un monstruo. Nunca olvidaré sus caras asustadas y llenas de horror.

-...

-¿Y dices que no quieres problemas? No me hagas reír!

Yami intentó usar su trans, pero su oponente no le dejó.

-Esa habilidad que tienes es muy interesante...pero también muy peligrosa.

El hombre sacó de sus ropas una especie de jeringa y la introdujo en el brazo de Yami.

-Espera! ¿Qué haces?

-Ahora no podrás usar esa maldita habilidad...

-Maldito bastardo...!

-Es hora de que pagues tus daños, Oscuridad Dorada. ¿Qué te parece si ahora nosotros desfiguramos tu cuerpo?

El otro hombre delgado y alto se acercó y agarró los 2 brazos de Yami con fuerza.

-Espera...! ¿!qué estáis haciendo!?

El hombre acercó su brazo y puso su mano sobre un pecho de la ex-asesina.

-¿Sabes lo que es el sexo, perra rubia?

Yami cerraba sus ojos y apretaba sus dientes con fuerza.

-Para ser una asesina tienes un buen cuerpo...

El hombre sonreía mientras apretaba el pecho de Yami. Lentamente deslizaba la otra mano hacia la parte baja.

-Será mejor...que me soltéis...

-¿Eh? ¿Qué coño dices? No puedes escapar, te vamos a profanar como tú hiciste con nuestras caras y familias.

Sintiendo una furia y una sed de sangre inusuales en su interior, Yami levantó su cabeza y la chocó fuertemente contra la cara del hombre.

-¿!Qué coño...!?

Yami aprovechó la confusión y se liberó del otro hombre que sujetaba sus brazos.

-Te íbamos a hacer sentir muy bien, pero ya veo que quieres pelea...

El hombre sonreía mientras se limpiaba la sangre de la nariz.

Mientras tanto, Némesis estaba mirando la escena desde lo alto de la colina de rocas.

-Eso es...vuelve a probar el sabor del miedo y la batalla...déjate llevar por tus instintos asesinos.

Al ver que en efecto no podía activar su trans, Yami decidió pelear con sus conocimientos en artes marciales.

Se acercó corriendo a uno de los hombres, dio un gran salto y pateó la cara de su oponente, derribándolo.

El alto y delgado se acercó por la espalda, pero fue noqueado fácilmente con unos rápidos golpes.

-No lo haces nada mal...parece que tendré que usar esto.

El hombre restante sacó una maza metálica de su espalda y se lanzó contra Yami. Ella rápidamente saltó por encima del hombre y le arrebató la maza.

-Maldita perra...deja de moverte!

-Deja de llamarme...PERRA!

De alguna forma, Yami consiguió transformar su brazo en una cuchilla con el trans y cortó la mano del hombre en un abrir y cerrar de ojos.

Gritó de dolor y cayó de rodillas al suelo.

-Espera! No deberías ser capaz de usar tu poder...! Némesis nos dijo que esa droga funcionaría!

-¿Némesis?

-Sí! Fue ella quién nos llamó! Solo somos unos cazarecompensas, por favor perdónanos!

-Oh...así que esto es obra de ella.

-Eso es! Nosotros solo venimos por el dinero, nada más.

-¿Sólo el dinero? Si no hubiera logrado escapar antes, me hubierais...violado. ¿No es así?

Yami acercó su cuchilla al cuello del hombre.

-N-no! Eso era...solo una pequeña broma...! jeje...je.

El hombre miró a los ojos de Yami. Era una mirada fría y despiadada. Parecía que estuviera mirando a un insecto inmundo y repugnante.

-Espera por favo-!

Antes de que el hombre pudiera decir nada, su propia sangre inundó su boca. Yami había hundido su cuchilla en su cuello.

Volvió la mirada hacia los otros 2 hombres, aún derribados en el suelo.

-¿No vas a matarlos?

La voz de Némesis apareció a su espalda.

-¿Así que este era tú objetivo?

-No, no. Yo tan solo quiero que vuelvas al camino que te corresponde como asesina.

-No volveré a ser una asesina. Volveré a la Tierra con Rito. Lo que ha ocurrido aquí solo era defensa propia.

-Qué aburrida...por cierto, me he enterado de que Sephie Deviluke, la ex-reina de Deviluke, ha sufrido un terrible accidente.

Y no solo eso, al parecer el palacio de Deviluke donde está Yuuki Rito va a ser atacado muy pronto.

Yami se volvió para mirar a Némesis.

-¿!Qué...!?

Némesis sonrió maliciosamente mientras sostenía una jeringa entre sus dos manos.


Lamento la tardanza en actualizar la historia, he estado algo ocupado y apenas he podido escribir.

Saludos a aquellos que siguen y leen mi historia.

Continuará...