Capítulo 20 - Yami había despertado y Némesis le dijo que un ataque se aproximaba a Deviluke...
(Acabo de descubrir que se puede colocar el texto en el centro xD, así que supongo que escribiré así a partir de ahora ya que es más fácil)
-¿!Qué has dicho!? ¿Un ataque?
-Sí...no sé cuando exactamente, pero el palacio de Deviluke recibirá una terrible invasión.
-¿Cómo puedes saberlo?
-Es simple, tengo cientos de contactos a lo largo y ancho de la galaxia,
por lo que he recibido información sobre una posible declaración de guerra sobre Deviluke. En otras palabras, una revolución.
-Si eso es cierto...debemos ir a Deviluke y ayudar cuanto antes!
-No podemos hacer eso, si estalla una guerra galáctica no es de nuestra incumbencia.
-Pero...!
-Yuuki Rito es el rey ¿cierto? Entonces debería arreglárselas él solo y defender su planeta.
Yami se quedó mirando al suelo, pensativa.,
Por otro lado, Némesis se giró y mientras miraba la jeringa entre sus manos, pensó:
-(Hay una cosa que no te he dicho, Oscuridad Dorada...y es que lo que esos hombres te inyectaron no era solo para que no pudieras usar tus poderes...)
Volviendo al palacio de Deviluke, Sephie sigue aún inconsciente y los doctores están realizando análisis para detectar el problema.
-¿Es algo malo, doctor?
Momo, Nana y Rito estaban en una sala de espera.
-Sephie-sama se encuentra perfectamente...no hay de qué preocuparse.
Sin embargo, parece haber entrado en un extraño estado de trance, no sabemos cuando podría despertar.
-Entiendo...
Momo salió de la sala, Nana y Rito la siguieron.
-Momo...sobre lo de antes, ¿por qué estábais tú y Sephie delante de la puerta?
-¿D-de qué estás hablando, Rito-san? Yo...no he visto ni oído nada ¿está bien?
Momo se marchó con una expresión avergonzada y triste al mismo tiempo, mirando atrás por unos segundos y volviendo a caminar después.
Rito suspiró mientras estaba algo desanimado.
Al verlo, Nana tomó su mano y lentamente, sus dedos se entrelazaron.
El contacto de los finos y pequeños dedos de Nana y su suave piel, hicieron sentir a Rito una extraña pero reconfortante calidez.
Esa misma sensación cálida llegó hasta Nana. Al haber tenido relaciones íntimas hace un rato, sentía como si estuviera mucho más cerca de Rito.
Pero ese agradable momento no duró demasiado, pues Lala apareció después de encontrarse con Momo.
Como si existiera una poderosa fuerza atrayente, sus manos se despegaron muy poco a poco a
medida que Lala se acercaba. Ambos se sentían mal por ella, Rito por engañar a la que ahora era su
esposa y Nana por engañar a su hermana mayor, a la que respetaba mucho.
Habían empezado una muy peligrosa relación.
-Rito, Nana, ¿cómo está mamá? Estaba algo ocupada y no he podido venir.
-El doctor nos dijo que no hay ningún problema, pero que no despertará a corto plazo.
-Entiendo...por cierto, ¿qué le pasa a Momo? Parecía estar muy triste...
-Oh...sí. Parece que lo de Sephie le ha afectado mucho.
-Uhm...qué raro. El doctor ha dicho que no hay problema ¿no?
Al ver que Lala sospechaba, Rito intentó desviar la conversación.
-Ya, pero aún así está preocupada...oye Lala, hoy tengo el día libre, ¿quieres que pasemos algún
tiempo juntos? Ya sabes, como un rey y una reina harían.
Lala no pudo evitar sonrojarse ante la oferta de Rito.
-Ah...está bien.
-Entonces, ¿a dónde quieres ir?
Rito se acercó a Lala, pero la mano de Nana agarró la suya. Lala se percató de esto.
-¿Nana...? ¿qué ocurre?
-...
-Uhm...Nana, ¿hay algún problema? La reina y yo vamos a pasar un agradable tiempo juntos.
Nana miró la cara de Rito. Él estaba sonrojado mientras miraba sus ojos tristes y su expresión, que mostraba celos.
Nana pudo observar cómo Rito movía los labios, diciendo "lo siento mucho".
Al ver esto, Nana soltó la mano de Yuuki mientras éste y Lala se alejaban. Pensó que la situación
no había cambiado mucho a cómo era antes.
Rito podía tener varias esposas y poseer un harem, sin embargo las otras 2 princesas, Nana y
Momo, debían casarse con otro príncipe o rey.
Lala y Rito salieron al palacio y se dirigieron al jardín. El sol brillaba en lo alto del cielo, así que
los espíritus no iban a aparecer y causar problemas.
Se adentraron en el extenso jardín y después de unos minutos de total calma y silencio, Lala habló.
-Estar así, a solas contigo...me trae muy buenos recuerdos.
-Oh, ¿te refieres a cuando solíamos ir a la escuela todos los días?
-Sí...pero desde que Momo y Nana vinieron a vivir con nosotros todo cambió. Y ahora estoy
viviendo en Deviluke casada contigo, Rito.
-Ah...sí.
-Soy realmente feliz.
Las miradas de ambos se cruzaron, Lala sonrió alegremente y Rito también.
Algún tiempo atrás Rito había llegado a sentir algo por Lala. Pero era extraño, ahora no sentía
nada, la veía como una buena amiga o incluso una hermana.
Siguieron caminando por el jardín mientras hablaban de cosas divertidas o de recuerdos del pasado.
-Oh, ¿y recuerdas cuando aterrizaste en las braguitas de Haruna con el invento que hice?
-Sí...recuerdo muy bien la bofetada que me dio aquel día.
Lala empezó a reír alegremente.
Siguieron manteniendo una agradable conversación. Rito escuchaba la entusiasmada voz de Lala
hablándole. Su rostro sonriendo y sus ojos bien abiertos.
Poco a poco, Rito empezaba a notar como si sus párpados fueran muy pesados. Al principio pensó
que empezaba a tener sueño por no haber dormido mucho últimamente. Sin embargo se encontraba
totalmente despierto. Sus ojos siguieron cerrándose, esta vez la voz de Lala cada vez sonaba con
menos volumen, como si se estuviera alejando poco a poco. Rito continuó mirando a Lala, que
ahora veía como una silueta distorsionada que apenas podía escuchar hablar.
Pronto se percató de que él mismo no podía hablar. Sus ojos se cerraron completamente. Después
de unos segundos se abrieron y vio cómo el jardín se había transformado en una estancia de figuras
blancas y negras, representando las flores y plantas del jardín. El suelo y el cielo eran
completamente negros. No importaba que mirara al frente o hacia atrás, un pasillo oscuro infinito
se extendía a sus pies.
-¿!Hola!? ¿!qué coño me está pasando!? Ayuda...!
Rito recuperó su voz, pero no obtuvo respuesta.
Intentó avanzar a través de aquel extraño pasillo negro, pero pronto perdió la orientación, y más
tarde cayó al suelo.
-La...¿Lala? ¿Dónde estás?
Decidió quedarse en el suelo, mirando al cielo negro, sin decir nada. Entonces vio cómo una figura
negra de aspecto indefinido se acercaba a él, lentamente.
-Yuuki...Rito...
La extraña figura se puso en frente de Rito.
-¿Quién o qué eres? ¿qué es lo que quieres de mí?
-Ya te lo dije antes, ¿no? Soy Yami.
Los ojos de Rito se abrieron repentinamente.
-Así que eres esa voz de antes...no sé quién eres realmente, pero si quieres algo te lo daré. Cualquier
cosa está bien.
-No quiero nada. Solo quiero que me creas.
-Yo...la vi morir con mis propios ojos, justo delante de mí. Así que no me pidas que crea eso.
-Está bien. Quería darte una oportunidad, pero me temo que no puedo.
-...
-Escúchame, no has cumplido lo que te dije, ¿verdad?
-¿Qué?
-Te dije que no te enamoraras de ninguna chica, o si no las consecuencias serían fatales. O al menos
lo intenté, ya que destruiste nuestro medio de comunicación y escapaste.
-¿Qué quieres decir?
-Eso ya no importa...será mejor que te prepares para lo peor. Yo ya no puedo hacer nada.
La misteriosa figura negra se retiró y desapareció en la oscuridad.
-Espera...! ¿esto es algún tipo de broma? Hey...!
Rito apretó su puño con fuerza y golpeó el suelo sobre el que estaba tumbado. Justo después del
golpe, el jardín y todo lo demás volvió a la normalidad.
-¿!Rito!? ¿te encuentras bien?
Vio que Lala estaba sosteniendo su cabeza en su regazo, con cara de preocupación.
-¿Lala?
-Me has dado un buen susto, de pronto te desmayaste y caíste al suelo.
-Oh...creo que es por la falta de sueño...lo siento.
-Necesitas un buen descanso...¿volvemos al palacio?
-Sí...
Apoyado en Lala, Rito volvió a su habitación. Allí Lala le dejó solo y se tumbó en la amplia cama.
Mirando la puerta cerrarse tras Lala, Rito se sumergió en sus pensamientos.
-(¿Qué demonios ha sido eso? Es imposible que esa cosa sea Yami...tiene que ser algún tipo de
conspiración contra mí, el rey de Deviluke)
-(Creo que debería pedirle ayuda a Momo, aunque no es el mejor momento...)
-(¿Y a qué se refería con "prepárate para lo peor"? Debería ser capaz de repeler cualquier
amenaza con mi propio poder)
-(Eso es...estoy seguro de que ahora mismo soy el hombre más poderoso de este universo, después
de todo vencí a Gid)
Con el pensamiento de una posible conspiración contra él, Rito se levantó de la cama.
Con el semblante serio y decidido, se ajustó las imponentes ropas del emperador del universo y
salió por la puerta.
Dos sirvientes estaban a la entrada de su habitación y le recibieron.
-Rito-sama! ¿se encuentra mejor? Lala-sama nos dijo que vigiláramos sus aposentos para que nadie
lo molestara.
-Apartad.
-Sí, mi señor.
Sin siquiera mirar a aquellos sirvientes, Rito los apartó con su mano y siguió caminando hacia la
sala del trono. Una vez allí, se sentó en el gran trono.
El consejero real, un hombre viejo y delgado, se acercó a él.
-Rito-sama, ¿necesita algo?
-Quiero que convoques ante mi presencia a todas las personas cercanas a mí, eso incluye a mis
amigos de la Tierra.
-A sus órdenes.
Atendiendo la repentina petición de Rito, el consejero se puso en contacto con cada una de las
personas con las que Rito había hablado al menos una vez.
Después de un rato, el consejero volvió.
-Rito-sama, ya he contactado a todas las personas.
-Bien.
-Pero...desgraciadamente, no he podido contactar ni localizar a 2 personas.
Rito volvió la mirada hacia el consejero, fríamente.
-¿Quiénes?
-Kurosaki Mea, y...alguien llamado/a Némesis.
-Mmmh...no importa.
El consejero asintió y se retiró para situarse donde la gente convocada se reuniría.
En poco tiempo las personas en el interior o afueras del palacio aparecieron.
Las 3 princesas de Deviluke, Zastin y algunos sirvientes.
-Oye, Rito, ¿de qué se trata todo esto? Deberías estar descansando.
-Lo siento, Lala. Pronto lo sabrás.
Momo y Nana parecían algo distanciadas, debido a los sucesos de hace un rato.
Rito continuó esperando a las demás personas, desde lo alto del trono.
De vuelta en el planeta en el que estaban Yami y Némesis...
-Oye, ¿y tienes alguna idea de cuando se producirá esa supuesta invasión de la que hablabas?
-No...pero seguramente sea muy pronto.
-Entonces...¿hace cuánto tiempo Rito es el rey de Deviluke?
Yami preguntó, curiosa.
-Oh...eso fue hace varias semanas.
Némesis sonrió y pensó:
-(En realidad eso no es del todo cierto...según mis investigaciones, la coronación de Yuuki Rito
debería estar celebrándose justo ahora mismo)
-(La inyección que les di a aquellos hombres debería de tardar varios días en hacer efecto en el
cuerpo de Oscuridad Dorada, así que me he adelantado un poco a los acontecimientos...)
Mirando al cielo, Yami volvió a preguntar.
-¿Cómo podemos salir de este lugar?
-A decir verdad no podemos. Pero no te preocupes, conozco una forma de salir, pero tendremos
que esperar algún tiempo. Tengo que acumular mucha energía para hacerlo.
-Oh...entiendo.
-(Podría sacarnos de este planeta ahora mismo, pero eso no forma parte del plan...)
A Yami no le quedaba otra que confiar en Némesis, así que decidió descansar hasta que ella pudiera
lograr sacarlas de este desierto planeta.
Algunos días pasaron, y mientras ambas estaban hablando sobre algún tema, Yami empezó a sentirse mal.
-Ugh...!
-¿!Qué te ocurre!?
-Mi cabeza...ha comenzado a doler de pronto.
Yami presionó sus manos contra sus sienes para intentar aliviar el agudo dolor que sentía.
-Siento como si...estuviera perdiendo el control sobre mí misma.
Una sonrisa se dibujó en el rostro de Némesis mientras se acercaba a Yami.
-Lo siento, Oscuridad Dorada...dentro de escasos minutos estarás bajo mi control.
-¿!Q-qué!?
-La jeringa que aquellos hombres te inyectaron tenía un segundo efecto. Esa jeringa contenía
una parte de mis poderes de trans, por lo que podré apoderarme de tu mente.
-Maldita zorra...! Nunca debí haber confiado en ti...
-Y también te mentí...Yuuki Rito apenas lleva unos días siendo el rey de Deviluke. Ahora comienza todo...
Mientras estaba en el suelo por el dolor, los ojos de Yami se cerraban poco a poco, viendo la cara
sonriente de Némesis.
-Despertaste hace tan solo unos días y ahora vuelves a dormir...adiós, Oscuridad Dorada.
Los ojos de Yami se cerraron, sin embargo se volvieron a abrir después de unos segundos.
Su color rojo carmesí se había tornado más oscuro, y sus pupilas eran menos visibles.
-Bien, Oscuridad Dorada, en pocos minutos Yuuki Rito llegará a la localización donde puse
la energía para que puedas comunicarte con él, prepárate.
-De acuerdo.
En realidad, donde estaban no era un planeta, si no un satélite de Deviluke, por lo que Némesis
podía localizar y vigilar a Rito sin problemas con su habilidad trans.
Némesis observaba cómo Rito seguía por el jardín un espíritu que ella misma había creado
previamente. Rito llegó al final del jardín y se paró ante un altar de piedra.
-Ahora, Oscuridad Dorada. Dile lo que te dije.
-¿Ri-Rito...?
-¿Qué eres? ¿Cómo sabes mi nombre?
-Rito...soy yo, Yami.
-¿Qué has dicho...?
-Soy yo, Yami.
-¿!Ya-Yami!? Esa no es su voz! ¿!quién demonios eres tú!?
-Rito, por favor. Tienes que creerme.
-Ella...!ELLA ESTÁ MUERTA!
Mientras la preparada coversación se producía, Némesis sonreía maliciosamente.
-Rito, por favor...si no me encuentras...-
-!CÁLLATE!
-Escúchame...si...enamoras...chica...
-No importa, Oscuridad Dorada. La energía que había en ese lugar se ha disipado, ha salido corriendo.
-Entiendo.
-Bien, todo marcha según lo previsto...
El plan de Némesis ha comenzado...¿qué pretende? ¿matar a Rito, o simplemente divertirse?
Por otro lado, ¿qué intenta hacer Rito reuniendo a todas las personas que conoce?
Continuará...
