Capítulo 21

Días antes de que Rito se convirtiera en rey, Némesis se hizo con el control de Yami. Por otro lado, Rito reunió a todos sus conocidos en palacio.


-Y bien, maestra Némesis...¿cuáles son sus órdenes?

-No es necesario que me llames así...soy consciente de que ya no estás bajo mi control.

-...

-¿Cuál es tu nombre?

-Se me conoce a lo largo y ancho de la galaxia como Oscuridad Dorada, una misteriosa asesina

que vaga por el espacio asesinando.

-Mmmh...

Némesis se quedó pensativa por unos segundos.

-(Parece que con la inyección ha vuelto a ser esa asesina despiadada que fue en el pasado...bien,

esto es lo que quería conseguir)

-¿Te dice algo el nombre de Yuuki Rito?

-Es un terrícola normal, así como también el futuro rey del universo y Deviluke.

Mi actual objetivo es asesinarlo debido a un contrato.

-(Ya veo...parece que ha olvidado completamente su relación setimental con Rito, interesante...este

no es exactamente el resultado que quería, pero a veces es mejor lo inesperado, jeje)

Némesis sonrió con un brillo de emoción y excitación en sus ojos.


Los días pasaron, Rito se convirtió en el rey y regresamos al presente.

El soberano del universo se encontraba sentado en su trono, grande e imponente, seguro de sí mismo.

Como había ordenado, todos sus amigos se encontraban allí, reunidos ante el trono con la

incertidumbre de qué es lo que planeaba Rito.

Todos estaban allí, a excepción de los padres de Rito, que no habían sido llamados, y por supuesto,

Yami, Mea y Némesis.

Todo el mundo estaba a la espera de que el que ocupaba el trono actuara, en silencio.

Sin embargo, uno de los "invitados" no pudo mantener el silencio.

-Rito-kuuun! ¿de qué se trata esto? ¿acaso vas a renunciar a Lala-san y hacerme tu esposa?

La que habló era Run, alegremente e intentando calmar la tensión creciente en la sala del trono.

La mirada indiferente de Rito se fijó en Run y luego habló.

-Lo siento mucho, Run, pero debes guardar silencio.

Aunque lo dijo de forma educada, el tono fue diferente. Fue uno frío y distante. La sonrisa en el

rostro de Run desapareció y bajó la cabeza, algo avergonzada.

Momo, Lala, Mikan y las demás chicas se pusieron algo nerviosas por la actitud de Rito, pero

mantuvieron silencio.

A continuación el rey del universo se levantó del trono y se puso en pie ante la multitud de amigos

y conocidos. Aclaró su voz y empezó:

-Bien...saludos y gracias a todos por venir. Como todos sabéis, ahora soy el rey del universo...al

principio estaba abrumado y desorientado. No sabía qué hacer, pero ahora por fin lo he

comprendido. He comprendido que os necesito a mi lado, amigos míos.

Ante este anuncio el público empezó a preguntarse entre ellos, causando un revuelo. Los que más

hablaban eran los criados.

-Silencio!

Se hizo el silencio de nuevo.

-Gracias. Como decía, os necesito a mi lado... y por eso a partir de ahora todos los que están aquí

presentes pasarán a vivir en este mismo palacio.

Ahora el sobresalto y la confusión era mucho mayor. Las preguntas y el desorden empezó a llenar

la sala.

Rito apretó el puño y una corriente eléctrica lo rodeó. A continuación lanzó una descarga al aire,

iluminando toda la sala. Con esto, el público volvió a calmarse, esta vez con algo de temor.

-Bueno, eso es todo lo que quería decir. Cuento con vuestro apoyo, queridos amigos y amigas.

-Oh, cierto...lo olvidaba, todo aquel que abandone el palacio será duramente castigado. Así que

espero vuestra colaboración.

Ante esto último, fue Kotegawa Yui la que no pudo contenerse, saltó de su asiento y apuntó su dedo

contra Rito.

-Yuuki-kun! ¿No crees que ésto es ir demasiado lejos? No nos puedes encerrar en este palacio!

Rito esbozó una pequeña sonrisa.

-Te equivocas, sí que puedo. Recuerda que soy el rey del universo. Y por cierto, Kotegawa...esto no

es la escuela, así que no me señales con el dedo.

Kotegawa, indignada, salió de la sala del trono y se perdió en las habitaciones del palacio.

Sin nada más, Rito también se retiró y volvió a su lujosa habitación.

Al cerrar la puerta, soltó una gran cantidad de aire por la boca, como si lo hubiera estado

reteniendo durante mucho tiempo.

Se dejó caer apoyado en la puerta y comenzó a pensar.

-(¿Habré sido demasiado duro? No quería parecer un rey débil ante ellos...)

-(No, esta bien así. Debo averiguar quién es el que está detrás de lo de Yami...ahora podré observar

o interrogar a las personas cercanas a mí y descartarlas)

Dos golpes sonaron en la puerta, Rito se levantó y se alejó, sentandose en la cama.

-Adelante.

La puerta se abrió y Nana apareció tras ella.

-Oh, Nana. Adelante, entra y siéntate.

Nana lo miró con inseguridad, ya que no estaba segura de cómo debía actuar tras lo que había

pasado entre ellos dos. No sabía si fue un simple capricho de Rito o si realmente la quería, ahora

lo dudaba.

Ella se sentó y cuando se disponía a hablar, Rito hizo un gesto para que lo hiciera.

-¿Quieres que te explique a qué ha venido todo eso, verdad?

Nana asintió.

-Bueno, verás...es una larga historia y es mi propio problema. Lo siento, pero no puedo decírtelo.

Es algo que tengo que resolver yo mismo y no quiero involucrar demasiado a nadie.

-Lo entiendo, pero...

-No hay ningún problema y no es nada peligroso, así que no te preocupes, Nana.

Con una sonrisa cálida, Rito invitó a Nana a que saliera de sus aposentos.

Al cerrarse la puerta tras la pelirosa, Rito se quedó pensativo.

-(Nana es de la última persona que sospecharía, al igual que Momo y Lala. Pero es mejor no decirle

a nadie por el momento)

Después, Rito salió de su habitación y decidió empezar su investigación.

-(Bien...lo que sea que está intentando comunicarse conmigo dice ser Yami, pero eso es

prácticamente imposible ya que murió hace meses. Y si realmente Yami siguiera viva, posiblemente

no sería la misma. Pero descartaré esa opción. También está el repentino estado de coma de la

madre de las princesas, Sephie...es demasiado sospechoso. Tiene que ser alguien que quiera

el trono de Deviluke ahora que Gid ya no está...posiblemente ese alguien piensa que puede

asustarme y que soy débil)

Rito caminó hasta la sala del trono y se quedó en la entrada, observando.

-(Si el "enemigo" está en este palacio, los principales sospechosos serían los sirvientes. Dudo

mucho que mis amigas sean las culpables, no tendría mucho sentido)

Cuando Rito se disponía a entrar en la sala del trono, vió por el extremo de su ojo derecho a dos

sirvientes murmurando, como si estuvieran hablando de él y cuestionando sus acciones.

Rito lanzó una mirada fría hacia ellos y volvieron rápidamente a trabajar.

-(Está claro que los sirvientes sospechan de mí...)

A continuación entró a la sala y vió a Kotegawa susurrando algo en la oreja de Run. Aquella

escena era similar a los 2 sirvientes de hace un momento.

-(¿Kotegawa también sospecha de mí...? Aunque es normal, después de como he actuado antes)

Rito subió hacia el trono y desde allí observó una vista completa de la sala.

Una buena parte de los invitados aún seguía allí, hablando y comentando entre ellos.

Rito recorría con su vista la sala en busca de alguien con un aspecto, gesto, o forma de actuar

sospechosa, aunque fuera el más mínimo detalle.

Los labios de las personas se movían con rapidez, sus bocas sonrientes o preocupadas se abrían

y cerraban rápidamente, articulando palabras que se mezclaban en los oídos de Rito, formando

un ruido constante y molesto.

Aquel ruido continuaba atormentando los oídos de Rito, parecía que el ruido se hacía más y más

fuerte a cada segundo.

¿Qué estarán diciendo? ¿Estarán criticando? ¿Estarán riéndose de él? ¿O quizás hablan de algo

sin importancia?

Todas esas preguntas rondaban la mente de Rito, que empezaba a sentirse abrumado.

En ese momento, entre la ruidosa mezcla de voces, Rito pudo escuchar con claridad una

conversación aleatoria.

-¿Qué demonios le ocurre al nuevo rey?

-No lo sé, parece que se está volviendo loco, jajaja!

-Qué pena, con lo bien que gobernaba Gid-sama...ahora nos colocan a este niño en el trono...

Los ojos de Rito se abrieron ampliamente, reaccionando ante aquellas palabras.

En algún otro lugar de la sala, Rito escuchó otra conversación.

-Dicen que estaba enamorado de una chica alienígena que vino a la Tierra...

-¿En serio?

-Sí, pero al parecer esa chica murió y ahora lo está pagando con nosotros.

Rito apretó sus dientes, algo molesto, pero rápidamente movió la cabeza en dirección a otra conversación.

-Si algún planeta nos declarara la guerra ahora mismo seguramente nos aplastarían.

-Tienes razón, con un rey tan inexperto no duraría ni un asalto.

-Solo porque es amigo de las princesas ha sido elegido rey...

Rito continuaba escuchando aquellas palabras de sus subordinados, que si bien eran crueles,

también decían la verdad.

-(¿!Cómo se supone que voy a encontrar a alguien sospechoso?! Cualquiera de ellos podría serlo...!)

Los ojos de Rito permanecían bien abiertos y su respiración se hacía algo pesada.

Retrocedió unos pasos y se dejó caer en el trono, cada vez más angustiado.

Desde un rincón y entre la multitud, Momo le observaba preocupada.

Se retiró de su posición y se dirigió al trono, pero antes de llegar se movió hacia el lateral, como si

se dirigiera a la habitación de Rito. Este se percató.

-(¿Momo? ¿A dónde va?)

Viendo a Momo desaparecer en una esquina, Rito se levantó de su trono y la siguió de lejos.

Observó que la puerta de su habitación se cerró, al final del pasillo.

-(¿Por qué ha entrado en mi habitación sin avisarme? Es imposible que ella sea...)

Rito siguió avanzando lentamente, paso a paso. Por alguna razón que no entendía, sus piernas

comenzaron a temblar levemente.

Cuando por fin llegó a su puerta se dispuso a abrirla y su mirada se detuvo en el suelo debajo de

sus pies.

Una mancha de un líquido rojo se extendía poco a poco por el pasillo. Rito se sobresaltó y abrió

la puerta lentamente.

-¿Mo...mo?

En el suelo de su habitación, Momo yacía tumbada. La sangre se colaba entre sus piernas y se

extendía hasta donde se encontraba Rito. Corrió a socorrerla.

-Oye, Momo! ¿!Qué ha pasado!?

-En la...ventana. Cuidado, Rito...san.

Rito alzó la mirada hacia la ventana y la luz del sol cegó sus ojos. Sin embargo la pudo ver

perfectamente. La silueta de una chica rubia vestida con un traje de batalla negro recortada contra

la cegadora luz solar encima del marco de la ventana.

El cuerpo de Rito temblaba sin control.

-Ya...Yam...

El brazo de la chica era una cuchilla de acero a partir de su codo. Y aquella cuchilla estaba

ensangrentada, a la vez que una pequeña gota de sangre se desprendía de la punta.


Hola de nuevo, he vuelto después de varios meses. Un saludo al que lea esto :D

Aparentemente Yami ha atacado a Momo pero...

¿Es esa realmente Yami? ¿O quizás Rito está perdiendo la cordura?

Continuará...