Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix, los demás que aparezcan son creados por mí… 8-)
Ah! Nada que decir, últimamente no sé qué diablos me pasa -. -.
Jinjuriki del jubi: =O hay que considerar que te has mantenido arriba xD como que te afecto lo que previamente te había dicho (respuesta por pin x sino te acuerdas) Y pues es que obvio seifer debe estar con sus amigos en balamb haciendo NADA… Y como que Sasuke femenino estás loca! Jamás! Me ofende que pienses eso ._. Lo divertido es que acordándome ese ch lo escribí precisamente comiendo galletas y un te xD
IProOmise: Insisto u_u hay personas a las que puedes brindarles toda tu amistad y cariño… pero llegas a traicionarlos y se ponen en contra tuya… en pocas palabras se convierten en tu enemigo… y más si casi te matan y matan a tu amigo de la infancia del que ella estaba enamorada… ._.
Pues no olviden dejar su review se agradecen de verdad y… Enjoy! =D
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Capítulo 17:
Un día lluvioso en el jardín, esa mañana Kramer llamó al grupo a su despacho que acudió en minutos, ahí se encontraba con Laguna
- Por fin tenemos un primer plan - comentaba Laguna - Irán a Deling, interrogaran a Alexander Deling y al General Calway, para preguntar al presidente Selphie y Quistis y a donde Calway Zell e Irvine… - comentaba animosamente
- Antes de que digas algo Squall, no irás porque tienes mucho trabajo que hacer aquí en el despacho, te necesito - decía Kramer cortando de raíz la objeción del comandante
- ¿Trabajo? Explíqueme mejor por qué no quiere que vaya a Deling - exigía saber el castaño
- Puedes actuar precipitadamente y tú sabes porque - dijo Laguna serio por primera vez, mirando al comandante fijamente haciendo que se retractara de su siguiente comentario con ira reprimida
- ¿Cuándo partimos entonces? - preguntaba Zell con entusiasmo
- Hoy mismo, les alcanzara para llegar a tiempo y preguntarles a ambos - decía el director - aquí les entrego los detalles de la misión, en las maletas de allá está todo lo que necesitan, es por precaución que lo hacemos, si es Galbadia en verdad quienes atacan debemos ser cautelosos en todo momento - decía mientras repartía una carpeta a cada uno
Selphie se acercó hasta el par de maletas mientras Kramer y Laguna les hablaban de la misión, abrió una de ellas seguido de un sonido que puede ser definido como confusión llamando la atención de todos, Quistis, Irvine y Zell se acercaron hasta ella curiosos, adentro había un esmoquin femenino negro y unos tacones del mismo color
- Wow… ¿Pues es que vamos a una fiesta o a trabajar en una oficina? - preguntaba la chica de ojos verdes
- Si leen los informes se enteraran por qué - respondía el director
Mientras inmediatamente Quistis leía en las hojas de la carpeta que le fue entregada con gran concentración - ¿Hacernos pasar por embajadoras de paz? - preguntó por fin mirando con algo de sorpresa
- Así es, si se presentan como cualquier persona no las dejaran entrar, lean bien sus informes y ensayen en el trayecto su papel, Zell, Irvine para ustedes no será tan difícil puesto que Calway los conoce ya, sacarle toda la información posible es lo complicado, eso es todo, pueden retirarse - decía Kramer
Asintieron seguido del saludo SeeD y retirándose todos de ahí menos Squall que llamó a Laguna aparte - ¿No le habrás dicho al director Kramer de lo que habíamos hablado de Rinoa o sí? - pedía saber manteniendo seriedad y en voz baja, aunque le molestaba no poder ir a la misión no le quedaba más que desistir
- No, le dije que estabas muy cansado por todo lo de Winhill, que tenías tus motivos - respondió en tono relajado
- Espero que así sea - dijo retirándose de mala gana no sin antes con un ceño fruncido a Laguna
Volvieron de nuevo a ir a la estación de trenes para ir hacia Timber y luego a Deling, entraron al compartimiento de SeeD's pues era cómodo y podrían hablar sin ningún problema
- ¿Crees que nos dejaran entrar? No sé, no estoy tan segura de ello - decía Selphie ciertamente preocupada
- Tranquila, todo va a estar bien, no te preocupes, pero si no puedes, ¿por qué no me dejas a mí hablar? Serás mi asistente, mi callada asistente - respondía Quistis
- Puede ser, espero encontremos al presidente ahí y no sea un falso clon o algo por el estilo, que todo sea fácil - añadía la enana con ánimos
- Nosotros tenemos que hablar con el padre de Rinoa, ese tío es muy cuidadoso ¿y si le contamos acerca de Rinoa? - decía Zell
- Sólo si la situación lo amerita - contestaba Irvine que tenía la cara tapada con su sombrero de vaquero - debemos ser cautelosos hablando con él, por algo es el general del ejército de Galbadia -
- Tienes razón -
En el jardín de Balamb pasado un par de horas desde que se fueron a su misión en Deling, Kramer llamó a Squall a su despacho un momento, invitó al joven a entrar y sentarse en uno de los sillones
- ¿Si? ¿Qué desea? - preguntaba el castaño con educación pero su tono era de enojo
- Squall, mañana vendrá un estudiante al jardín a retomar sus estudios, ya sus papeles están archivados y su habitación ha sido asignada -
- ¿Y que tiene eso que ver conmigo director? -
- Pues que tú como comandante y yo como director del jardín debemos darle de nuevo la bienvenida al jardín para que se sienta a gusto de nuevo -
- Como quiera estaré aquí en la mañana para recibirlo cuando me avise, no se preocupe - contestó el castaño retirándose del despacho de Kramer
- Squall, espera - dijo Kramer antes de que el comandante cerrara la puerta haciendo que se devolviera - Acerca de la misión de Trabia, nuestro cliente nos ha enviado el informe acerca del mineral y nos han notificado que también lo han entregado a Galbadia -
- ¿Y que han descubierto? -
- Lo leí al momento de recibirlo, ahora que lo hice con calma, dice que no es nada especial, solo sirve para uso comercial, hasta ahora es lo que tienen, me dijeron que me mantendrán informado de cualquier otro hallazgo y agradecen el que los hallamos ayudado en Trabia - comentaba Cid
- Bien, si se entera de algo más avíseme, por favor - dijo terminando la conversación volviendo a salir por la puerta para ir a su oficina
Al medio día Squall salió de su despacho, aunque le preocupaba lo de Rinoa, el que los demás no estuviesen le hacía respirar una calma a su alrededor que no tenía desde hace mucho, le daba tiempo para pensar en todo momento en sus asuntos y más nada, se dirigió al comedor en su hora de almuerzo y se sentó en la mesa de siempre disfrutando de su almuerzo cuando Mid se apareció sentándose con el
- Hola - saludaba ella con seriedad - ¿Y los demás? -
- Están en una misión -
- ¿Los cuatro? ¿Y no te enviaron? ¿Por qué? Es muy raro, ¿Y a dónde? -
- No fui porque tengo mucho trabajo en la oficina, fueron a Deling a preguntarles a unas personas que tal vez sepan dónde está Rinoa - dijo el castaño dando un sorbo a su jugo
- Lastima que no pudiera acompañarlos, yo aquí no tengo donde buscar información de Rinoa y últimamente no ha pasado otro ataque - decía Valefort con lástima
- ¿Cómo sigue tu herida y los recuerdos? - preguntó Squall cambiando de tema
- Aun nada y pues como puedes ver, Kadowaki oficialmente me dio permiso de ir de nuevo a la zona de entrenamiento y pues ayer fui y acabe de esta manera, sino es por Dietch me hubiese comido un Arqueosaurio cuando me quede dormida - contaba ella de lo más entretenida, mientras Squall no le prestaba demasiada atención
Una risa incrédula salió de él - ¿Dietch siendo amable? No me hagas reír -
- Aunque no lo creas es cierto -
- Pues no lo creo las veces que me he topado con ella no han sido nada gratas, sobretodo la primera vez - decía mirando a la chica con el ceño fruncido
- Cree lo que quieras, por cierto ha estado mejor, se nota que no esta tan afectada cómo los primeros días y el que Rinoa no esté la calma más - comentaba Mid
- No te puedo decir que tienes razón ya que no la he visto desde la ceremonia en honor a tu amigo, si la ves dile que estamos también averiguando sobre lo de Trabia aun y que nos puede ayudar -
- ¿Y que han descubierto hasta ahora? -
- Nada que nos pueda ayudar -
- Eso quiere decir que están más involucrados en buscar a Rinoa que lo de Trabia - dijo con una ceja enarcada parando de hurgar en su comida con el tenedor
Squall no dijo nada, evitó la mirada con la chica con un ceño fruncido, le daba a entender que era muy cierto - Lo siento -
- Lo sé, sé que les preocupa Rinoa y más a ti pero no se olviden de ello, deberías hablar con Kramer para que investigue más en Trabia - decía ella - Bueno me voy, se me quitó el apetito de un momento a otro - pronunció levantándose de la mesa despidiéndose del chico con un gesto de mano caminando a la salida del lugar
En el tren camino a Deling en el compartimiento de SeeD's se encontraban Quistis y Selphie, quienes se preparaban para ir directo a la residencia presidencial, como ya habían visto antes aquél esmoquin y los zapatos de tacón se cambiaron de ropa y se arreglaron para no ser reconocidas, Quistis quien siempre tenía su rubia cabellera recogida dejando sueltos un par de mechones esta vez se soltó el pelo dejando más sensualidad y unos anteojos que solo acostumbraba a usar cuando daba clases, Selphie recogió su cabello en un moño cambiando aquella mirada alegre de siempre a una de enojo y altivez, la rubia se asoma por la puerta ordenándoles entrar al par de jóvenes
- Selphie, sí que te ves mala, no pareces tu - decía Irvine
- Si, lo sé, cállate - respondió con el ceño fruncido y voz gruesa
- Te estas tomando muy enserio tu papel ¿no crees? - preguntó el vaquero al recibir tal respuesta con asombro
- Si - respondió volviendo a su personalidad de siempre acercándose al vaquero para darle un beso y abrazarlo
- Ya estamos cerca - comentaba la rubia mirando su reloj de muñeca - nos separaremos al llegar, ustedes saldrán primero del tren y luego nosotras, como saben tomaremos caminos distintos, nos encontraremos en el bar del hotel al salir sin importar quien salga primero, ¿entendido? - decía Quistis en completa seriedad
- Entendido - contestaron los tres al unísono
El anuncio del conductor del tren avisaba que estaban entrando a Deling, suspiraron asintiendo para sí mismos y los demás, Irvine y Zell salieron primeros con las maletas que tenían la ropa de ambas chicas, fueron al hotel pidiendo una habitación donde las dejaron para ir mas cómodos y sin sospechas para Calway
De nuevo en aquella casona parecida a un castillo medieval con el estandarte del ejército de Galbadia hondeando al compás del viento, un guardia los detuvo para infortunio de ambos
- ¿Qué desean? - pregunto con altanería
- Venimos a ver al General Calway - respondió Irvine de la misma forma, no dejaría que esa actitud le intimidara aunque fuera un poco
- ¿Para qué lo quieren ver? -
- Tenemos asuntos que atender con él, asuntos que no son de tu incumbencia -
- Si me respondes así menos oportunidad de pasar tendrán - contestó manteniendo la compostura ante el comentario del vaquero
- Entonces dígale que venimos de parte de su hija, que es importante -
El soldado lo miró con duda por un momento sin saber que decir - ¡Bah! Esperen aquí, ya regreso, iré a decirle sólo para que se sientan felices - dijo retirándose de su puesto para entrar a la mansión
Retornó a su lugar caminando con normalidad - Él dice que pueden pasar - comentó dándoles paso - ¡Cuidado con lo que hacen! - alzó la voz por última vez antes de que el par entrara a ver a Calway, Irvine lo miró con soberbia sin decir más nada y siguió caminando
En el despacho de Calway, el hombre dejó de revisar unos documentos que tenía en sus manos procediendo a levantarse de su cómodo sillón, por la cara del general no parecía estar en lo absoluto asombrado por la aparición de alguno de los cinco SeeD's
- ¿Por qué no me toma por sorpresa que estén aquí? - se preguntaba
Irvine contesto sin pensárselo - Venimos a hablar con usted acer… -
- ¿Acerca de mi hija? - interrumpió
- No, venimos a preguntarle acerca de los ataques que han ocurrido en estos pueblos, ¿sabe algo de ello? Sea sincero con nosotros por favor -
- ¿Y cuando no lo he sido?... Bien… Primero estamos investigando aun, para encontrar a quienes nos están difamando -
- ¿A qué se refiere? - preguntó Zell
- Sé que estuvieron en Winhill, me enteré después de todo lo sucedido, estoy siendo honesto con ustedes, los soldados que atacaron son impostores, ¿para qué atacaríamos pueblos de nuestro propio país? Es una locura, estoy intentando por todos los medios posibles para hallar al responsable -
- ¿Que sabe exactamente de Winhill? - preguntó Irvine con rapidez
Calway procedió a contarles todo lo que los habitantes le habían dicho según los informes de sus soldados y se los mostró, en realidad estaba siendo muy sincero con ambos demasiado para ser cierto, hasta les mostró los documentos para que no pensaran que les estaba mintiendo
- Después envié a uno de mis hombres de confianza encubierto a preguntarles con más calma, para mi sorpresa me enteré de algo terrible, pensaba que ella había sido rescatada por Squall, pero Rinoa está con ellos, ¿por qué no hicieron nada? -
- General me sorprende que no lo sepa, cuando Squall llegó a Doluown estaba totalmente destruido y sin rastros de ella y después en Winhill nos detuvo antes de poder hacer algo y se marchó con ellos, nosotros tampoco sabemos nada de esos tipos - decía Irvine - ¿pero qué le parece un tregua? - proponía el vaquero, parecía que él era el único que fue enviado a la misión
- ¿Un intercambio de información te refieres? -
- Eso es correcto, pero Squall también nos comentó de que usted había mandado a Rinoa lejos de Deling y del jardín, incluso la ayudo a escapar, ¿puede explicarnos? - volvió a preguntar Irvine
El general hizo un silencio seguido de un suspiro - Bien, lo que no saben es que en el atentado que ocurrió en la residencia presidencial fue donde encontré a Rinoa inconsciente, les ordené a los soldados que mantuvieran eso en secreto y que la llevaran a su habitación, después de todo ese problema al entrar para ver cómo estaba y preguntarle que hacia ella ahí, me lleve una gran sorpresa al verla flotando en su habitación rodeada de un aura roja que jamás había visto, decidí alejarme, cuando la llamé por su nombre reaccionó y luego volvió a quedar inconsciente -
- ¿Squall sabía de esto? -
- No, preferí obviar el detalle, porque me preguntaría una y otra vez si sabría algo de eso, y mi respuesta seria en todo caso que no - Fury se aclaró la garganta para proseguir con su historia - Después cuando ella se despertó me dijo que no recordaba nada, solo un sueño sin importancia -
- ¿Algo más que nos pueda decir? - preguntó el francotirador
- No, eso es todo lo que se, nadie más sabe acerca de Rinoa y de su forma de comportarse en estos momentos, así que lo mejor sería mantenerlo entre nosotros, ni siquiera el presidente sabe de ello, si algo nuevo surge llámenme - dijo entregando una tarjeta con su número de teléfono
- Esta bien, igual para usted, contacte al director Kramer si necesita hablar con nosotros - dijo Irvine - Nos vamos, gracias por ayudarnos - añadió retirándose con el artista marcial al punto de encuentro con las chicas
Mientras hace casi una hora Quistis y Selphie llegaban a la residencia presidencial, custodiada por más soldados que nunca, la castaña tragando grueso y la rubia con un suspiro para calmarse, decididas entraron en su papel, Selphie la asistente arrogante y siempre de mal humor, y la diplomática sensual pero algo orgullosa Quistis
- ¿Se les ofrece algo? - preguntó uno de los dos soldados que estaban en la puerta
- Soy embajadora y ella es mi asistente, venimos desde Balamb, solicitamos hablar con el presidente Alexander Deling - respondía la rubia a la pregunta con mucha seriedad
El soldado la miró con confusión, últimamente no recibían visitas por el atentado así que eran muy precavidos en todo momento - Muéstrenme sus identificaciones, por favor - solicitaba el soldado amablemente
Ambas revisaron en sus bolsillos y sacaron unos carnets que las acreditaban a Quistis y Selphie con otros nombres, se las entregaron al soldado que inmediatamente se acercó hasta su otro compañero de la puerta susurrando unas cosas entre ellos y viéndolas cada cierto tiempo
- Iré a hablar con mi superior, si me disculpan -
El guardia entró a la residencia y se notaba de lejos que estaba hablando con otro que por su vestimenta y como había dicho era su superior, un par de veces miraban y señalaban hacia donde estaba Quistis y Selphie, a los minutos el mismo guardia volvió a la puerta exactamente a su puesto junto con quien había hablado
- Síganme por favor - mencionó educadamente el superior señalando hacia adentro, empezó a caminar y ambas le siguieron el paso hasta entrar al edificio que tenía aún más soldados, piso de mármol decorado con alfombras, cuadros y lámparas elegantes
Entraron por un pasillo que se encontraba entre un par de escaleras que daban al piso de arriba, tanto a la izquierda y la derecha de ambas podían notar puertas de madera bien talladas y preservadas que por instantes les generaba curiosidad saber que había dentro, mientras avanzaban veían al final una puerta doble más grande del mismo tipo de tallado, madera y color, a pocos centímetros el guardia se detuvo y de igual forma ellas también y se volteó a mirarlas con el ceño fruncido y procedió a abrir la puerta
- Señor presidente - saludaba el muy educado, era el tipo de saludo que se espera de un soldado con el gobernante de Galbadia - Ellas son embajadoras de Balamb, vienen a hablar con usted - decía aun con el saludo de los militares
Cuando pudieron denotar más adentro de la lujosa habitación había un sillón al contrario del escritorio, el presidente al escuchar al soldado se giró con la silla, para sorpresa de ambas resultaba que el tal Alexander Deling era un joven de unos veinte años de cabello negro y ojos avellana, con traje muy elegante y pulcro, muy joven para ser presidente pensaron
- Esta bien déjelas pasar, puede retirarse - decía con seriedad - cierre bien la puerta al salir por favor y no husmee por aquí - añadió con el mismo tono - Bien señoritas, siéntense hablemos en paz, ¿a qué vienen? ¿Las recibieron bien? - preguntó levantándose de su puesto después de que el soldado se retiró, pero de un segundo a otro hizo un giro de ciento ochenta grados volviéndose amable con ellas que se miraban disimuladamente con extrañeza
Procedieron a sentarse en los sillones cerca del escritorio de Alexander quien volvió a su sillón, se generaron unos segundos de silencio incómodo - Presidente venimos aquí a solicitarle que deje a Balamb en paz, no queremos nada de guerra si es lo que planea, nos hemos enterado por medios, de que ustedes han atacado a sus pueblos y nos preocupa que algo así pueda ocurrirnos - habló la rubia primero
- Vaya, está funcionando después de todo - dijo Alexander con un sonoro suspiro
- ¿A qué se refiere? ¿De qué habla? - preguntó Quistis
- Bien, como explicárselos para que me crean... Yo jamás daría la orden de atacar los pueblos de mi propia nación, ¿que ganaría con eso? Se lo que todos piensan, sólo porque llevo ese apellido conmigo creen que soy igual que él pero se equivocan, eso a mí nunca me gustó -
- ¿Se refiere a su padre el difunto Vinzer Deling? -
- Si, todos creen que porque soy su hijo seguiré con su tiranía, sólo pocas personas de acá en Deling saben cuáles son mis planes, debo cambiar la forma de pensar de esos aristócratas antes de hacerlo con el mundo, ellos estuvieron desde hace mucho acostumbrados a sobornar a mi padre para ellos también hacer sus propias fechorías a placer por toda Galbadia, yo no lo permitiré, más bien quiero limpiar el nombre manchado de traición, codicia y arrogancia que ha ganado este país, de hecho aún ni se cómo no me han derrocado -
- Suena como alguien honesto - decía Selphie
- Gracias - contesto él con amabilidad
- ¿Y quiénes lo quieren derrocar? Los aristócratas como usted dice me imagino, es cuestión de tiempo dejar que llegue otra generación, tenga paciencia - dijo Quistis consolando sutilmente al joven presidente
- Es difícil con todos ellos hablando mal de mí a su antojo, aún tienen la mente sucia al igual que ese hombre que tal vez era igual o peor que mi padre - contaba Alexander frunciendo un poco el ceño
- ¿Quién? - preguntaba curiosa Selphie
- Alguien que trabajaba aquí, me vi obligado a despedirlo, ese hombre aunque me quiso criar de mala manera al igual que mi padre, pero no pudo, él era como otro padre para mí, quería manipularme dándome ordenes que no cumpliría por lo maquiavélicas que sonaban y molesto un día ordene a los soldados que se lo llevaran y le dije que estaba despedido después de saber cuáles eran sus planes conmigo, manipularme como un títere para dominar al país, supongo que debe odiarme más que nunca donde quiera que este - dijo con una sonrisa miedosa al final
- ¿Cómo se llamaba él? - preguntaba Quistis
- Ah, él no es importante en todo esto, no creo que esté involucrado, el me crió como si fuese su hijo no me lo imagino haciéndome daño de esta manera, es avaricioso y todo pero tampoco así - dijo Alexander sin contestar la pregunta en si
- Discúlpeme un momento tengo que hablar con mi asistente - dijo levantándose haciéndole una pequeña reverencia a Alexander y tomando la mano de Selphie arrastrándola a una de las esquinas de la habitación
- ¿Qué sucede? - preguntaba la castaña en voz baja
- ¿Crees que debamos confiar en él? Nos está contando las cosas como si nos conociera de toda la vida - susurraba la rubia
- Pues, se ve honesto no creo que tenga malas intenciones, se nota que no es en nada parecido a la cara que tenía Vinzer aquella vez que lo vimos en Timber hace tiempo -
- ¿Arrogancia y maldad? - Quistis conservando el tono de voz con una ceja levantada
- Si eso mismo, en cambio él es amable y todo, es diferente, creo que podemos confiar en él, pero no le digamos que somos SeeD's sólo que nos puede llamar si sabe algo de importancia que nos pueda facilitar y ayudarlo a encontrar a esos impostores y también a Rinoa - susurraba planeando aquello muy emocionada con una sonrisa
- ¿Te has dado cuenta que te has salido de tu papel desde hace mucho? La idea era también que conservaras tu papel de igual forma sin importar las circunstancias - regañaba ella a la castaña - Pero no importa no es mala idea -
Terminaron su cuchicheo y se volvieron a sentar en los sillones - Le proponemos algo, de parte de Balamb y porque nos ha demostrado ser de confianza y sus palabras son sinceras, lo apoyaremos en cualquier cosa que necesite para atrapar a esos que se hacen pasar por soldados de Galbadia que tanto a usted como a nosotros nos preocupan, si sabe de algo comuníquenoslo... Tome mi teléfono, si se entera de algo no dude en llamar y contárnoslo o si tiene algo que proponernos - dijo aquello último tomando un bolígrafo y una hoja de papel anotando unos números - Ese es mi numero personal mi nombre es Mina Milkerd y ella Alexandra Boln llámela a ella si no le puedo atender - añadió
- Un placer conocerlas y hacer amistades con ustedes y con la gente de Balamb, tratemos de mantener nuestro acuerdo en secreto, por favor - pidió Alexander levantándose de su cómodo sillón para estrechar las manos de Quistis y Selphie - Nos veremos en otra oportunidad señoritas -
- Igual presidente Alexander - dijo la rubia
- Solo díganme Alexander, cuídense y disfruten su estancia en Deling - corrigió él despidiéndose y deseándoles buena suerte a ambas que se alejaban y salían por la puerta
Continuará…
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