Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix, los demás que aparezcan son creados por mí…

Bu! o_o Sry por la tardanza en el ch de hoy -.- hubiese publicado como siempre temprano pero se fue la luz y hasta ahora es que viene llegando x_x aparte… como siempre yo *-* levantandome tarde… Aquí viene la continuacion del detrás de camaras e_e otras cosirijillas se explican, no podia vivir pensando que algunas cosas se quedaron sin respuesta x_x y como dije anteriormente… quiero que sepan mas de Ciro y Carolyne

IProOmise: No se llama acoso… Se llama espiar (si claro… 8-) ) Si, pero ya los ultimos tres los publico normal o_o Quiero que mantengas en el cerebro lo que descubre Ciro o_o

Jinjuriki del jubi: Si, si acoso -.- que mas podrian hacer si de la nada por proteger al r25-75 les llamo la atencion Rinoa… y como todo buen estratega… debes conocer a tu enemigo para planear tu ataque o_o pues eso de que pensabas que lo iban a escoger sistematicamente estas loca… habia explicado que todos generaban la misma cantidad de energia, asi que usar uno u otro es irrelevante x_x

Pues no olviden dejar su review se agradecen de verdad y… Enjoy! =D

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Capítulo 30:

Irrumpieron con la paz y tranquilidad que caracterizaba aquel pueblo de pocos habitantes, ancianos, muy pocos niños y adultos, turistas que venían sólo a ver las cuevas, perros, gatos y algunos chocobos, era una ciudad monótona, aunque odiaban a los visitantes eran quienes mantenían la economía de muchos en el lugar

Un par de helicópteros aterrizaron, uno más grande que el otro, del pequeño, Carolyne fue la primera en bajar, sacando su alabarda de tres cuchillas

- ¡Ahora, ya, ya! ¡Intenten no destruir nada, recuerden por qué estamos aquí, recuerden a quien estamos buscando! - gritaba dándoles órdenes y apresurando a los soldados que salían del helicóptero grande y poseían uniformes de soldados de Galbadia para no levantar sospechas e incriminar a Alexander

Se adentraron en el pueblo, luego salió Ciro cargando su pistola plateada parecida a una 9mm, tenía un decorado y el cañón un poco más largo para mayor alcance y resistencia de la bala, con un una aguamarina pequeña sin pulir incrustada del lado izquierdo de la corredera

- ¿Dónde está? - habló Ciro con el ceño fruncido y seriedad en su tono

- No lo sé, el sensor sólo estaba en el auto, no tiene ninguno en su cuerpo, vayamos a donde está el vehículo e investiguemos si está por ahí -

- Bien -

Al llegar al punto el vehículo estaba estacionado en una posada del pueblo, los soldados aun no habían entrado a ese lugar, tenían ordenes de llegar al centro del pueblo y de ahí esparcirse en cinco grupos para cubrir el resto del lugar, los hermanos Trevant habían localizado el sensor a una parte a la que los soldados llegarían de último, pues estaba en las fronteras del pueblo, entraron a la gran casa donde estaba y los de ahí adentro pasmados de un segundo a otro al ver la forma de entrar de los pelinegros, ese asombro se convirtió en miedo al ver que Ciro apuntaba con su pistola y Carolyne con su alabarda recostada del hombro

- ¡Hey tú! - dijo Carolyne a un hombre que estaba en el mostrador - Una chica pelinegra está aquí, llegó ayer -

- Sabíamos que esa forastera traería problemas, algo me decía que así era y vaya que no me equivoqué, está en el piso de arriba al fondo a la izquierda -

- Gracias - respondió subiendo seguido de su hermano

Intentó abrir la puerta pero el pestillo estaba puesto, Ciro apartó a su hermana para tumbar la puerta con un buen empujón, resultando efectiva, adentro la bruja tenía la misma cara de los clientes y empleados de la posada, pero enseguida se puso en guardia

- ¿Quiénes son ustedes? - dijo de manera agresiva, generando unas estacas de hielo a su alrededor, esperando a que de un movimiento de su mano avanzaran hacia los Trevant

- No nos recuerdas al parecer - dijo el pelinegro

La mirada violenta aún estaba acompañada de confusión - No tengo la menor idea de quienes son ustedes - mentía, enseguida unas imágenes muy borrosas se hicieron en su mente

- Para resumir, venimos por ti - dijo con malicia la pelinegra - ¿Tienes el A-01? - giró hacia su hermano

Éste asintió y sacó del bolsillo interno de su chaqueta una piedra azul cian ovalada - ¡Ahora! - gritó el chico seguida de su hermana hasta la bruja

Rinoa lanzó las estacas de hielo sin vacilación, que los Trevant esquivaron con gran agilidad

- ¡Lo estás poniendo difícil! - gritó ella atacando con su alabarda, la bruja saltó hacia atrás esquivando el acero afilado

La joven bruja volvió a crear estacas de hielo y sus manos además estaban rodeadas de fuego, se lanzó contra ellos, no sabía muy bien combate cuerpo a cuerpo, pero una cosa estaba clara, no se dejaría derrotar tan fácilmente por aquellos dos que se estaban empezando a obstinar de los intentos fallidos de ella por atacar y viceversa, las estacas no daban en el blanco y ocupaban poco a poco espacio en el piso y las paredes

El Trevant disparaba a discreción sin compasión, la Trevant destruía el piso de madera, ya se veía el piso de abajo, era un sitio muy pequeño para luchar y ya pronto cedería cayendo los tres abajo, pensó la joven bruja a la que le quedaban pocos sitios a los que huir de los ataques de ambos, saltó por la ventana aterrizando en el techo de una casa, y corrió de techo en techo, mientras era perseguida por los hermanos, la pelinegra era más rápida que su hermano y la bruja, por lo que alcanzarla no fue tan difícil, algo que agradecía era su extenuante entrenamiento cuando era niña que le dio aquellas habilidades

Un grito de guerra para descargar su alabarda sobre la pelinegra a la que le rasgó la camisa que llevaba, luego otro grito más de frustración y puso todas sus energías en un último ataque, estaba harta de no conseguir lo que quería, así que acelero empujando a Rinoa que perdió el equilibrio, cayendo al piso

- ¡Maldita sea, vaya que eres fuerte! - con enojo pronunciaba Carolyne

Su hermano la alcanzó, para cuando llegó, su hermana había tomado la camisa de Rinoa y la alzaba en el aire con una mirada de desprecio

- ¡Carolyne, suéltala! - gritó el chico haciendo a su hermana parar su furia que la tenía cegada

Hizo un gesto a su hermano que aún estaba en el techo y la estampó contra la pared que tenía a su derecha

- Cálmate por favor - pidió él con tranquilidad, volvió a sacar de su bolsillo el A-01, mirándolo por unos segundos al igual que a Rinoa

- Esa chica tiene ángeles guardianes, si hubieras llegado un poco tarde… ya la hubiese matado -

- Y arruinado los planes de Galo - añadió él - ¿Cómo le hubieses explicado que le harías perder millones de giles y matado a mi canalizador por tus iras desenfrenadas? -

- ¡Ah! Lo siento - se alejó más de Rinoa, guardó su alabarda que se contrajo por un mecanismo diseñado por Ciro quedando una vara de metal y uno de sus puntas más abultada que la otra y se recostó de la pared

Pero antes de poder ponerse a gusto en esa pared, un brillo cegó a ambos hermanos que siempre vestían de esmoquin, cuando el brillo cesó, Rinoa alzaba vuelo con unas alas de ángel que habían aparecido en un instante

- ¿Qué demonios…? -

No pudieron completar su frase… Magias de fuego incesantes asediaban a los Trevant que corrían por sus vidas mientras eran perseguidos por Rinoa, el depredador se había convertido en la presa, que irónico… La bruja descontrolada destruía el pueblo sin darse cuenta, los hermanos encontraron un escondite haciendo que Rinoa perdiera su interés en ambos, lo que hizo dedicarse a destruir el pueblo sin ella desearlo, estaba fuera de control

Ciro y Carolyne la observaban desde lejos como ella batiendo sus alas movía sus manos y de ellas salían magias poderosas y elementales, algunos gritos y las ráfagas de balas de los fusiles y ametralladoras

- ¡Tenemos que hacer algo, no sólo atacó a los habitantes sino a los soldados y casi nos mata por estar tonteando! - susurró con rapidez

- Lo sé Carolyne, ¿Pero qué podemos hacer? -

- ¡Atacarla! Pero tenemos que aprovechar una oportunidad para al mismo tiempo colocarle el A-01 sin que se lo pueda quitar, eso tal vez la calme y podamos llevárnosla -

- Está bien, lo único que se me ocurre para que el A-01 no se lo pueda quitar es haciendo un amuleto, habría que perforarla un poco, podemos hacerlo con esta pulidora - dijo Ciro

Para suerte de los Trevant se habían escondido en uno de los tantos talleres de mineros en Doluown, la otra parte de su economía aparte del turismo era la minería, así que los que no vendían recuerdos de las cuevas iban a la mina a extraer minerales y piedras preciosas, algunas de esas piedras eran talladas para crear fina joyería y enviarla a diferentes países

- Tienes talento para esto - comentó Carolyne al ver a su hermano que tallaba la piedra con delicadeza y exactitud

- Y… Listo - dijo después de unos minutos, aquella piedra sin una forma bien definida quedó como un ovalo con un espesor de un centímetro de bordes suaves, perforó con un pequeño taladro haciendo un agujero en la piedra e introdujo en él un hilo de cuero - Carolyne ve a ver que está haciendo ahora -

Caminó de nuevo a la ventana donde desde lejos la habían estado observando - Maldición, ¡Ciro, salgamos de aquí! - gritó corriendo hacia su hermano y halándolo de su saco a la salida de la casa

Unos cuantos piros venían en dirección a ellos, Rinoa ya había destruido casi todo el pueblo, sólo ruinas quedaban, parecía una zona de guerra, salieron a tiempo e ilesos de ahí, esta vez no huirían, no podían, tenían que enfrentarla ahora o ya, Carolyne sacó su alabarda y Ciro cargó su pistola, listo para atacar y disparar

- ¡Ciro maldita sea, apunta bien! ¡Deja de pensar en ella como tu novia! ¿¡Quieres! - gritaba al ver la ineficacia de su hermano

- Cállate Carolyne, eso hago, pero si tú la distrajeras sería fantástico, con tantas magias dirigiéndose a mi es imposible - ambos esquivaban con gracia los ataques, pero les dificultaba el ataque

- ¡Deja de llorar ya! La distraeré -

La pelinegra subió a uno de los pocos techos estables que aún quedaban y cerca de Rinoa, apretó con fuerza su arma y tomando impulso saltó del techo cayendo enfrente de Rinoa, tarde fue cuando se dio cuenta que la Trevant saltaba hacia ella, el impacto hizo que ambas cayeran el piso, forcejando una por levantarse y la otra por no dejar que la otra alzara vuelo de nuevo

Ciro corrió al ver tal acción y al llegar tomó a Rinoa de los brazos impidiendo que escapara, pero seguía luchando por soltarse, Carolyne sin más opción la golpeó en el estómago haciendo que se desmayara de tal descarga de fuerza, sus alas desaparecieron de la nada como si las arrancaran pluma por pluma y éstas se desvanecen

- Colócaselo, si éste no funciona, me rindo, se acabó, no te pienso ayudar más, esta vez casi nos mata ésta loca - dijo la chica con cierto enfado

El chico sólo reía al ver el berrinche de su hermana, le colocó el collar y enseguida emitió un destello junto con Rojo, ambos automáticamente se alejaron de ella, quien pronto abrió los ojos y arqueándose de dolor junto a un grito desgarrador, aquellos ojos azabache se tornaron ámbar y pronto el silencio volvió a reinar, los hermanos se acercaron a ella revisando su pulso, pero todo indicaba que había muerto

- Bien hecho genio - miró con enojo Carolyne a su hermano asestándole un golpe en la cabeza con la palma de la mano - La mataste, ahí quedó tu canalizador - Ciro no respondía, hasta recibió el golpazo sin quejarse, su hermana lo levantó del piso - Vamos a casa, llevémonos su cuerpo de aquí al laboratorio, algo podrías hacer, ¿no? - preguntó preocupada su hermana

- No lo sé, pero está bien -

Cargaron con el cuerpo hasta los helicópteros, que agradecían el haber aterrizado a pocos kilómetros de Doluown y partieron por separado hasta la mansión, pero de camino sus planes cambiaron cuando Ciro opta por ir a Sninhie después que de un momento a otro la joven bruja emitiera señales de vida, fueron con un doctor que les indicó que ella se encontraba bien, fuera de cualquier peligro, sólo estaba inconsciente, así que ahí estuvieron el resto de ese día y al tercer día de su estadía en aquel pueblo pesquero la joven bruja despertó y a quien vio primero fue a Ciro

- ¿Dónde estoy? - preguntó la joven bruja

- Estas en Sninhie, ¿Cómo te sientes? -

- Bien, tengo pocos recuerdos de ti, pero pudo observar como luchaba sin tener control de sí misma con ustedes, pronto le hablaré de nuevo, la persona que ahora tiene dominio de su cuerpo por toda la eternidad, ahora está encerrada aquí, para siempre - decía con malicia señalando a su cerebro

El joven extrañado le pregunta - ¿De qué hablas? - hasta llegó a pensar que estaba delirando

- Sé que fuiste tú quien quería dejarme salir y me enviabas algunos aliados, lamento haberlos atacado, por un momento no los reconocí y los tomé como una potencial amenaza, soy una pequeña parte de a quien tu llamas Rojo, con una consciencia, sin esta chica yo sólo soy energía, pero para Rinoa soy su igual, su doppelganger, mi único defecto es usar toda la maldad de su corazón, lo que queda de ella en mi es cierta bondad y sus recuerdos a sus amigos y de él -

- ¿Él? -

- Squall Leonhart - respondió con nostalgia - Gracias por liberarme por completo, no pensaba que este mineral azul se convertiría en otro de mis aliados -

- ¿Qué piensas hacer? - dijo deteniendo a la chica que se levantaba

- Irme de aquí, tengo cosas que hacer, seguir destruyendo, yo fui quien estaba destruyendo en Doluown, cayó rendida y yo tomé el control de su cuerpo, la presencia de este mineral azul me llegó, a pocos minutos de rendirnos por el golpe de esa chica estábamos batallando por quien tomaba el control del cuerpo y tú me ayudaste con esta piedra azul -

- Te puedo ayudar a conseguir lo que quieres, pero… debes venir conmigo - extendió su mano a Rinoa

Ella enarcó una ceja y se tomó unos minutos para pensar bien lo que iba a hacer, unirse a ese chico, estuvo bien que la ayudara a escapar de la prisión en la mente de Rinoa... Pero... ¿Confiar en él? - … Está bien, pero déjame destruir el pueblo, no puedo creer la gran cantidad de poder que poseo en estos momentos, mi energía y sus poderes de bruja son una combinación increíble, es mejor de a cómo me lo imaginaba - habló con extrema satisfacción

Ciro junto con Rinoa fueron a buscar a Carolyne para marcharse de aquel pueblo, caminaron hasta donde se encontraba el helicóptero y alzaron vuelo, pero antes de alejarse, la puerta del vehículo más pequeño donde estaban Ciro y Rinoa se abrió, ambos observaron por unos segundos la exuberante belleza del pueblo

- ¡Meteo! - pronunció alzando su mano y pronto cientos de meteoritos aparecieron en el cielo despejado chocando contra el pueblo, cubriéndolo de llamas abrasadoras que consumían todo a su paso

Sin observar por más tiempo el espectáculo se retiraron de ahí y llegando a la mansión de Trabia, Rinoa fue presentada ante él, que se mostró educadamente como Galo Kusanovic y los hermanos Trevant con su nombre, cualquier capricho que tuviera la bruja sería cumplido, eran antojos como los de Carolyne y que si eran necesarios para mantenerla feliz y que Kusanovic subiera al poder, se cumplirían

Unos días pasaron mientras descansaban de su labor en Doluown, Rinoa se ubicaba en la mansión, Carolyne reclutaba soldados y Ciro trabajaba en el laboratorio junto con su grupo de científicos en sus investigaciones, además del traslado de R25-75 el nuevo nombre que le dio Ciro al ver lo que hizo con Rinoa, y el trabajo se intensifico más cuando industrias Leirbg terminó de construir su arma y la habían enviado a la mansión, sólo quedaba la manera de investigar la compatibilidad que él quería, la energía de R25-75 a Rinoa y de ella a la máquina para que sea procesada y usada como un arma

El próximo y gran capricho de Rinoa era ver a los soldados destruir un pueblo entero, quería ver diversión que no sería provocada por ella, así que los hermanos Trevant prepararon todo para partir, Carolyne no podía acompañarlos hasta ese lugar porque tenía que seguir reclutando y entrenando soldados, pues el plan de Galo necesitaba de un ejército para defenderse de Alexander Deling y Fury Calway

Después de todos los preparativos hechos partieron a Winhill, pero Ciro no contaba con que ellos y él aparecerían en ese lugar cambiando drásticamente la manera de pensar de la joven bruja, parecía que no sólo la verdadera Rinoa sucumbía ante los cariños de Squall Leonhart, pensó que era debido a que esa Rinoa tenía arraigados sentimientos y recuerdos del pasado hacia ellos le hacía comportarse de manera amable, desde ese evento, esa doppelganger de Rinoa era más amable con los demás, pero aun mantenía su odio hacia Kusanovic y menos indiferencia a Carolyne, con Ciro el cariño que le tenía creció más y se convirtió en su confidente

Su odio hacia Kusanovic aumentó más cuando aquel hombre le mostró una modificación de Azul, llamada el A-11 que Ciro había creado sin saber de qué sería capaz y seria descartada porque A-01 ya cumplía lo que él quería, resulta que era capaz de controlar los movimientos de Rinoa, pero no era eficaz, la pelinegra sintiéndose amenazada clavó una estaca de hielo en el antebrazo del canoso haciéndole soltar el fragmento de Azul que destruyó con una magia piro en su máximo poder, aquello le hizo ganarse el odio de la Trevant, aquel hombre al igual que su hermano, era preciado para ella por haberlos criado desde que eran pequeños y haría lo que fuera con tal de que sus planes se cumplieran porque sentía que le debía ese favor

Llegó hasta derramar lágrimas en el traje del Trevant porque extrañaba terriblemente a sus amigos y a él, a quienes apreciaba, ellos que la intentaron matar, Ciro la consolaba y le decía que lo hacían por su bien, ella negaba que fuera cierto, él se enamoraba de esa personalidad tierna de ella, pero sabía que el corazón de ella estaba puesto en las manos del castaño

Y lo que pensó como una broma se convirtió en realidad, la pelinegra se había escapado de la mansión sólo para ver a su amado una noche, volvió como si nada hubiese pasado, pero sólo Ciro y Carolyne sabían de aquella huida de la que prometieron no comentar nada a Kusanovic

Otra modificación de Azul llamada A-12 el superior de A-11 con las mismas características... Sólo que este era más potente y efectivo, fue la primera vez que Rinoa le tuvo miedo disfrazado en rabia a Galo Kusanovic... Un comentario de la bruja para evitar que fuera manipulada, fue lo que llevó al plan más pronto de lo que se esperaba

Los preparativos para el plan estaban hechos quedaba una sola cosa por hacer y era un última visita al presidente en "son de paz" para avisarle con indirectas de que algo iba a pasar pero no exactamente qué, esa madrugada los mejores soldados que entrenó Carolyne atacaron en la residencia presidencial

Escondidos en el hotel, el trío conformado por Carolyne controlando las comunicaciones ayudada con Ciro y Rinoa tendida en una cama

- Ciro, ¿ya puedo entrar? - preguntaba Rinoa aburrida

La miró como si la chica no tuviese más remedio y acercó su mano a su oído donde tenía el comunicador - Equipo Alfa, Rinoa llagara allá en unos minutos así que apúrense lo más que puedan en llegar hasta la puerta donde está Alexander, de ahí esperen y dejen que la chica lo mate -

Un sonido se escuchó en el oído de Ciro por el audífono - Entendido señor -

- ¡Gracias Ciro! - en eso se levantó de la cama y abrazó a Ciro fuertemente haciendo que perdiera un poco el equilibrio, el chico agarró el brazo de ella para sostenerse

Rinoa lo soltó entregándole una sonrisa a Ciro que se la devolvió, miro rápidamente por la ventana, fijo hacia la residencia presidencial y su mirada cambio a altivez y maldad

- Cuídate mucho, recuerda que a Galo le molestará si sales herida igual que a mí también -

- Entendido - respondió sin mirarlo y saltó por la ventana emprendiendo sus pasos hasta el lugar

- Insisto hermanito eres muy afectuoso y agradable con ella, deja de serlo, te va a romper el corazón, si es que ya no lo hizo cuando se escapó y se fue con él esa noche -

- Esos comentarios son innecesarios Carolyne - respondía el chico sin mirarla, aunque se podía notar tristeza en su rostro

Ella se apiadó de él y le tendió un gran abrazo de hermana que lo hizo sentir bien - No te preocupes algún día una chica se aparecerá y te amará -

- Enserio, me sigue poniendo incomodo hablar contigo de estas cosas -

- Lo sé, por eso me encanta - decía riendo con una gran carcajada

Minutos pasaron y los jefes de equipo comunicaron que Rinoa había llegado al lugar y llevaba tiempo ahí adentro, en el que no sabían que pasaba, otro lapso de silencio cuando se escuchó la desesperada voz de uno de los soldados

- Señor, la bruja está inconsciente -

Esas cuatro palabras bastaron para que Ciro corriera hasta la residencia presidencial a buscar a la chica que habían tendido en la cama del presidente fugitivo, verificó su estado y la trasladó de ahí a la casa del general Calway que estaba en su sofá muy sereno después del asombro del momento, rara forma de reaccionar cuando un soldado con ropa de camuflaje y rostro oculto le apuntaba a la cabeza y el resto a su lado con armas en mano esperando órdenes, quien además de sorprendido de la irrupción en su casa, de ver a su hija ahí, con esa vestimenta y con Ciro Trevant, a quien conocía, subir a la habitación de ella y volver sin ella

- Está bien, no se preocupe - comentó el chico

- Por fin hizo su movimiento… ¿Dónde está Alexander? -

- Muerto al igual que Crust - respondió con frialdad recogiendo aquellos mechones de pelo de poco grosor que siempre se escapaban

- ¿Y dejaste que la mataran? -

Esa pregunta molestó en exceso a Ciro, como si hubiese tocado un nervio sensible - Si… - dijo retirándose de ahí con un Calway aun sereno

Después de eso pasaron un par de días en los que se asentaron con el poder de Galbadia y los nobles satisfechos al ver que era Galo Kusanovic quien debía estar en el poder y no ese joven tan inocente

Una tarde, Ciro estaba en el despacho de Galo, ahora el hombre se la pasaba en Deling junto con Carolyne que ahora solo iba a visitarlo cada que podía, ahora estaba muy atareada dirigiendo el ejército de Galbadia, con esa mirada tenebrosa y esa voz fuerte era capaz de controlar a todos esos hombres a pesar de su edad, hojeaba entre los libros algo que pudiera leer para distraerse, cuando de entre libros en su biblioteca encontró un libro muy viejo, un diario, por su aspecto parecía uno antiguo de hace dos décadas, Ciro y Carolyne estaban bebes o aun ni habrían nacido

Algo que leyó lo dejó pálido, sin color en su rostro a la vez que petrificado, su ceño se frunció ligeramente, tanto que se desplomo en el sillón del escritorio, pasando aquel trago amargo, arranco aquellas hojas amarillentas que le interesaban, las guardó en el bolsillo de su saco y se marchó del estudio, al cruzar la puerta volvió a su compostura de siempre

- Ahora si te rompieron el corazón - dijo Carolyne triste por su hermano

Por fin el peor temor de Ciro se había materializado, Squall Leonhart estaba ahí para quedarse en la mansión de Trabia, su papel como confidente había sido reemplazado por fin

- ¿No crees que es tiempo de que hables con ella y aclares las cosas? Yo no creo que sea cierto, simplemente perdiste los estribos, te volviste loco y le gritaste cuatro cosas a la cara y te marchaste sin que te diera explicación, se merece hablar - añadió

Ambos Trevant estaban sentados en el pasillo de luz tenue que daba a la habitación de Rinoa donde estaban la bruja y su caballero, se escuchaban risas muy alegres de la pelinegra, Ciro sabía perfectamente a que se refería Carolyne... A Amine Tress

- Ella me odia, lo sé, y aunque qué más quisiera yo, pero debe estar enojada conmigo y de mil amores con Alexander ahora que no estoy -

- No seas tonto, ¿quieres? Deben estar vivos y ahí, vayamos, ¡Tienes que hablar con ella! -

- Deja de presionarme - dijo marchándose de ahí, dejando a Carolyne con el porfiar de su hermano por no solucionar las cosas con esa chica que le había tocado el corazón de una manera increíble, más que con Rinoa

Esa noche Carolyne secuestró a su hermano para llevarlo hasta Balamb y pasar un rato de diversión, entraron a un bar a tomar unos tragos, Ciro fue obligado, pero después se acostumbró a la idea, habían pasado un par de horas y seguían aumentando su ebriedad poco a poco, pero ellos sabían mantener la seriedad y no armar espectáculos y menos con su identidad tan oculta

- ¿Cómo se llama éste lugar? - preguntó Ciro

- Maiden of the Sea -

Fueron una de las pocas palabras que intercambiaron los hermanos, Carolyne observaba a un lugar en específico, la barra bar, mientras Ciro veía a los demás en el karaoke

- Vamos, tenemos que irnos - dijo la pelinegra sacando unos billetes del bolsillo del pantalón, dejándolos en la mesa y tomando el brazo de su hermano que pudo disfrutar su último trago y arrastrándolo hasta la salida con mucha prisa

La Trevant observaba y se fue hacia la derecha, escondiéndose en un callejón entre el bar y un restaurant, su hermano parecía una muñeca de trapo dejándose guiar por su hermana

- ¿Qué pasa Carolyne? -

La chica observaba la salida del bar, cuando una pareja salía de ahí, un pelinegro cargando en su hombro a una pelirroja que maldecía a cada segundo y no paraba

- Te traje aquí obligado por una buena razón - sonrió con complicidad y empujó a su hermano fuera del callejón

Ciro cayó y mirando a donde había visto su hermana, se quedó de una estupefacción igual que la pelirroja que se calló y dejó hamaquearse para intentar escaparse del pelinegro que la tenía en su hombro, escondió su rostro en la espalda de su pareja, quien se detuvo un segundo y la soltó, la tomó del hombro y ella tomó la mano apartándola, asintiendo levemente y se acercó al pelinegro Trevant, que observaba la escena con enojo

- Carol… - giró y antes de poder completar las otras tres letras que componían el nombre de su hermana, ella había desaparecido

- Ciro, ¿qué haces aquí? - habló la pelirroja

- Carolyne me trajo a este lugar, ya me las pagará cuando la vea - respondió él levantándose y ajustando su traje

- Ciro, pregunté que qué haces aquí - con mucha seriedad

- Amine yo… -

- Crust para ti… Perdiste tu oportunidad de llamarme Amine Tress cuando te apareciste en mi despacho esa noche - respondió secamente - ¿A qué has venido? -

- A disculparme -

- Ya es muy tarde para eso, hace unos cuantos meses de eso y ahora, después que casi me matan en Deling cuando tu querido padre adoptivo se antojó de apoderarse de Galbadia, casi matan al presidente del cual soy asistente y guardaespaldas, me persigues ¿Y vienes sólo a eso? - empezaba a subir su tono de voz y una furia crecía en ella

- ¡Maldición! Sé que me equivoque, ¿Puedes aunque sea escucharme? ¿Aunque sea un poco? - pidió él también empezando a enojarse - ¡Carolyne me trajo hasta aquí! Yo no quería venir ella me obligó, si me disculpo e intento perseguirte para que me escuches y me perdones… Sé que estoy perdiendo mi tiempo porque estas perdidamente enamorada de Alexander -

- ¡¿Vas a seguir insistiendo con eso? ¡Es sólo mi trabajo! - gritó ella

- Si, seguro… Trabajo, trabajo en el bar del hotel a las diez de la noche con champaña y tu abrazándolo, muy cariñosa con él -

- Ciro, entiende que era un brindis, él me dijo "hoy nos vamos a tomar algo, celebremos por una Galbadia mejor y de que todo va viento en popa" - dijo ella conteniéndose para insultarlo y marcharse de ahí

- Y te creí… Él… Alexander Deling quien es un parrandero y mujeriego - dijo - ¿Simplemente celebrando contigo en un bar? Estarás bromeando - bufó y con un suspiro su mirada fue a parar al cielo estrellado

- Ciro, te lo pregunto de nuevo y quiero que me mires a los ojos - dijo la pelirroja después de un par de minutos y esperando - mírame… - insistió un par de veces, al ver que no se dignaba a mirarla, tomó el rostro del chico y lo bajó para obligarlo a que la mirara

El pelinegro se perdió en aquellos ojos azules algo húmedos, fue de lo primero en lo que él se había fijado cuando la vio por primera vez, lo que lo cautivó, así como su alegría que escondía casi siempre, y su enojo pasó a serenidad cuando se perdió en ese mar azul

- ¿En verdad crees que yo te engañaría? Alexander es sólo el presidente, es tonto la mayoría de las veces, serio cuando tiene que serlo y me saca de mis casillas, lo veo sólo como un amigo, a ti te vi y te sigo viendo como mi mejor amigo, jamás pondría en riesgo nuestra relación después de mostrarte como soy en verdad, ni él sabe ésta faceta de mí, entonces… ¿Cómo me ves ahora? - sentenció después de unos segundos de silencio

El calló, aun mirándola fijamente a los ojos y por fin las lágrimas en ella se hicieron paso brotando de sus ojos y resbalando cínicamente por sus mejillas, sin decir nada apartó sus manos, pero antes de girarse e irse de ahí, Ciro rápidamente tomó su quijada con sutileza y pegó sus labios a los de ella que sólo le tomó un segundo reaccionar para seguirle el juego que disfrutó

- No te veo como una amiga… - dijo él - Te veo más que mi amiga o mejor amiga, Amine Tress - añadió con una gran sonrisa

Ella lo abrazó fuertemente haciéndole perder el equilibrio y con lágrimas en sus ojos, lágrimas de felicidad, el Trevant correspondió el abrazo de igual manera y con un beso fugaz

- Te amo - le dijo - Te prometo que todo esto que está pasando cambiara, créeme, te lo aseguro, no intentes nada loco, te quiero viva Amine -

Y se retiró de ahí, dejándola en medio de la calle a buscar a su hermana

Otra noche con el estado etílico subiendo poco a poco a cada vaso de whiskey, decidió que era lo correcto para él, su hermana y esa pareja, una noche muy tarde se reunió con Squall a descargar unas palabras que tenía que decirle desquitándose aquel trago amargo que se rehusaba a pasar hasta que él llego y aunque se había reconciliado con ella, aún tenía ese cierto rencor, para después proponerle una forma de ayudar a Rinoa

Los días siguientes a eso le tocó dejar a la pareja sola, tenía algo muy importante que hablar con su hermana, pero debía reunirse con ella personalmente, últimamente no tenía siquiera unos minutos para encontrarse y hablar con su hermano, casualmente ese día tenía que reunirse con Kusanovic y ahí estaría Carolyne también, para informar de cómo iban las cosas hasta los momentos y comentar de sus investigaciones como había hecho un par de veces ya

- ¿Cómo va todo en sus respectivos lugares? -

- Excelente sin ningún cambio, señor - habló primero Carolyne

- Sin ningún cambio, ninguno se ha escapado, permanecen en la mansión día y noche, mientras los vigilo, sobre todo a Squall Leonhart aun… -

Su siguiente oración fue interrumpida por la intrusión de un par de chicas armadas, una pelinegra de cabello ondulado y otra peliverde con una cinta atada en su frente

- Venimos por Rinoa Heartilly, entréguenosla y saldrán con vida - gruñó la pelinegra con furia

- Dime, ¿Cómo será eso posible? - dijo con serenidad Carolyne quien en ese instante sacó su arma mostrando que ella también tenía colmillos afilados

- ¿La recuerdas? Es esa chica - pronunció Ciro con igual calma sacando su pistola

- Oh, si… - respondió

- ¡Dejen de hablar! - gritó la pelinegra interrumpiendo a los hermanos

- ¡Que insolente! ¡Aun te faltan años para poder hablarme así y enfrentarte a mí! - respondió Carolyne esquivando el ataque de las espadas, y golpeándola con el otro extremo de su alabarda haciendo que al caer se golpeara con el escritorio

Galo se apartó a una esquina lejos de los cuatro combatientes con miradas de fuego, enseguida la próxima en moverse fue la peliverde, pero sus pasos fueron detenidos por los disparos de Ciro

- Detente… - pidió el chico - Según tú, ¿quiénes son? - preguntó a su hermana

Se sentó en el escritorio con mirada pensativa y la hoja de su alabarda apuntando al corazón de la pelinegra en el suelo para que no se levantara - Al primer movimiento en falso te atravieso el corazón con mi alabarda, ¿Entendido? - amenazó - Bien… Si no mal recuerdo ella es Mid, de la otra no tengo la menor idea -

- ¡Es Dietch Almeid! Y ella no es sólo Mid, ¡es Mid Valefort!- respondió la peliverde

- ¿Enserio? Sus familias son dos de las cinco más poderosas de toda Galbadia, familias con gran historia y renombre, me pregunto qué pasará cuando sus padres se enteren - provocaba Carolyne

- ¡Cállate! - gritó Dietch abalanzándose con su daga hacia Carolyne

Ésta quitó su alabarda, permitiendo que Mid se levantara del suelo a atacar a Ciro, que disparaba a discreción, mientras con gran agilidad esquivaba, pero el Trevant también lo hacía con gracia, mientras la pequeña daga de Dietch frenaba aquella alabarda que venía con gran fuerza de Carolyne

- ¡Mid! ¡Cambiemos! - gritó en una oportunidad empujando el arma de la Trevant

Pronto los papeles se cambiaron con esa orden, ahora Dietch esquivaba las balas de Ciro y atacaba con su daga, mientras la chica de coleta no tenía piedad con la de las katanas, disfrutaba ver como retrocedía uno o dos pasos con el impacto de su alabarda en el par de espadas que le hacían de escudo, cada golpe independientemente de quien viniera estaba destruyendo todo el despacho, Dietch supo perfectamente a quien intentar atacar, así que dejó de atacar al Trevant y fue por Galo

Ciro apuntó correctamente y le disparó en el brazo rozando la carne, eso bastó para que cayera un momento al suelo y Carolyne tomara a Dietch, colocó la cuchilla de la alabarda en el cuello de la peliverde

- Suelta tu daga, el juego se acabó -

- ¡Eso jamás! - gritó Dietch empujando con fuerza a Carolyne sin importar las consecuencias

Tomó su daga y antes de poder clavársela a la Trevant, Carolyne retrocedió tomando postura de combate de nuevo, con gran esfuerzo Dietch logró por fin hacerle daño a Carolyne cortando su brazo, pero la pelinegra fue más astuta… Antes de que la peliverde cantara victoria se encontró con su uniforme rasgado y goteando un líquido carmesí de sus costillas, siguió el dolor cayendo al suelo, mientras la sangre cubría lo que quedaba de alfombra

Sólo quedaba Mid, quien encolerizada se lanzó contra la chica de ojos azules, parecía que estaba luchando enserio, no le dejaba una sola oportunidad a su enemiga para atacar, pero Carolyne no le dejaba tiempo para que le volvieran a atacar

Ciro, disparó dos veces, brazo y antebrazo de Mid, pero eso no la detuvo, así que corrió, girando a la chica hacia él y se disculpó por lo que a continuación haría, Ciro era muy compasivo con las mujeres que eran sus enemigas, pues siempre tuvo claro que a las mujeres no se les hace daño, pero en esa situación era necesario

- Tillent envía un escuadrón de soldados a la residencia presidencial ya mismo, tengo que dejar mi puesto aquí - habló Carolyne sacando su móvil y rápidamente lo guardó

Kusanovic recobró la calma - Llévenlas a la prisión y ahí ejecútenlas - ordenó sin rechistar

- Espere, no, si lo hace nos veremos involucrados en disputas con sus familias - dijo Ciro perdiendo la compostura en su mente, en el exterior seriedad y actitud calculadora

- Tienes razón hijo mío, entonces llévenlas a prisión, interróguenlas, después se me ocurrirá algo que hacer, por ahora pasaran sus días encerradas -

- Como ordene señor - respondieron ambos uno tomando a Mid y la otra a Dietch saliendo de aquel lugar

- Son del jardín de Balamb, las reconozco por sus uniformes - dijo Ciro

- Si, llevémoslas con un medico primero, Dietch está perdiendo mucha sangre y hay que sacar las balas del brazo de Mid - apresuró el paso para salir de ahí

Después de llevarlas con un doctor, consiguieron un transporte que los llevara a la prisión de Galbadia en el desierto Dingo, a los pocos minutos de llegar se despertaron, se encontraban en la sala de interrogatorios, atadas de manos y pies en el suelo, frente a ellas, Ciro y Carolyne, estaban sentados en unas sillas, habían esperado aquel momento

- Vienen del jardín de Balamb, ¿no es así? - preguntó Carolyne

Al principio fue difícil obtener respuesta alguna de las dos, pero pronto cedieron y confirmaron que venían del jardín de Balamb y que el jardín estaba cerca de la tumba del Rey sin nombre, lo que jamás respondieron fue por qué venían a asesinar a Rinoa, como no obtuvieron más respuestas las encarcelaron por separado

Carolyne redactó un corto informe de todo y se lo entregó a Galo quien estaba enojado, mientras Ciro dijo que tenía que ir a laboratorio, esto no era así, debía contar a Squall que debía irse ya mismo, conocía muy bien a Galo, sabría que adelantaría su ataque y eso obstaculizaría la huida de Squall con Rinoa, después de la petición del castaño, tuvo que ir a la prisión por ambas chicas en silencio sin compañía de nadie

Tuvo que encontrarse de nuevo en el dilema de hacerle daño al par de chicas, se las llevó hasta la mansión de Trabia donde pasó la noche, a la mañana siguiente ayudó al comandante a huir con Rinoa, tanto sacrificio y arriesgarse le haría pagar caro aquello, así que debía encontrar una buena excusa para no quedar como culpable, para su fortuna, lo necesitaban en Galbadia para mejorar la protección de Kusanovic, lo que le daba una coartada

Para cuando el hombre se había enterado que Rinoa había huido con Squall, decidió movilizarse inmediatamente a Trabia, donde llevaban días esperando, todo estaba preparado para el juego final, sabían que algún día Rinoa volvería a donde según Galo ella pertenecía y ahí comenzaría todo

Continuará…

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Viene mi recordatorio O_O "… Algo que leyó lo dejó pálido, sin color en su rostro a la vez que petrificado, su ceño se frunció ligeramente, tanto que se desplomo en el sillón del escritorio, pasando aquel trago amargo, arranco aquellas hojas amarillentas que le interesaban, las guardó en el bolsillo de su saco y se marchó del estudio…" Enserio… Va a valer la pena ese secreto que descubre Ciro cha cha cha chaaaaaannnn… xD!