Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix, los demás que aparezcan son creados por mí…

IProOmise: No puedo creer que casi llores por eso ._. Si, si lee ¬¬ no es decepcionante… al menos para mi si u_u te prometo que hare un fic con final diferente

Jinjuriki del jubi: Ps… esta fucking morsa parece tener patas, ya ni me acuerdo =.= y no se ni me importa… Creo que daba mas risa lo de seifer xD sin embargo… sabes que este si da risa… Si, si… Galo murio muy facil… hubiesen podido torturarlo peeeero… 8-) era mejor que muriera rapido para no darle chance de hacer otra cosa estupida xD

Pues no olviden dejar su review se agradecen de verdad y… Enjoy! =D

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Capítulo 33:

Repentinamente Squall empezó a golpear una columna de madera una y otra vez, sin parar, el dolor no importaba ya, la promesa que había jurado no pudo cumplirla después de todo... Y era su única manera de reaccionar, se podía sentir en el ambiente una gran derrota...

- Regresemos al jardín, ya no hay nada que ver - aconsejó Seifer

Quistis se separó de Seifer, secó sus lágrimas, lo miró unos segundos fijamente con esos ojos tristes, ayudó a Vero a levantarse mientras Selphie hizo lo mismo acercándose a Squall que seguía golpeando la columna y el eco se propagaba por el lugar

- Squall... Squall - repetía con voz apagada pero la ignoraba - Squall vámonos de aquí -

Gritó con rabia y golpeó con más fuerza que las veces anteriores y su puño se quedó fijo en la columna igual que su postura, Selphie tímidamente acercó su mano y la colocó encima del puño y lo apartó con sutileza, mantuvieron esa posición unos segundos aguantando las lágrimas de nuevo

- Vámonos a casa, ¿sí? - insistió en el mismo tono

- Está bien - respondió de igual forma y asintiendo con la cabeza, vio los anillos por última vez y se los guardó de nuevo en el bolsillo de la chaqueta

El regreso al jardín fue como en un funeral con sus asistentes caminando al cementerio, en total silencio, ni un sólo comentario, ni una sola cruzada de miradas, al llegar al puerto de Balamb, Squall y Vero se separaron del grupo que quería ir a visitar a Viento y Trueno, hacia días que no los veían y tenían que darles la noticia, Squall y Vero siguieron su camino hasta el jardín, Vero sólo conocía de vista a éste par cuando formaban parte del comité disciplinario e igual que Squall no tenía ánimos para nada

Apenas llegar al jardín cada uno tomó su lado, la chica a su habitación y el castaño a su despacho, era día de semana por lo que el deber aguardaba, sin embargo esa frase no se aplicaba en estos momentos, al menos iría para presentarse al trabajo y estar ahí hasta la tarde, subió por el ascensor hasta llegar al tercer piso, como siempre, Shu a las afueras archivando y redactando documentos, ni siquiera se detuvo a saludarla como costumbre de todos los días de trabajo, como un muerto en vida se dispuso a entrar

El sólo tocar la perilla le hacía imaginar su despacho... De colores cálidos y muy confortable como todos los veían, pero a partir de ahora en su mente los colores pasarían a ser de tonos fríos e incómodos, en donde aunque el sol brillara con todo su esplendor y le sonriera no podría hacer nada, sólo esa persona que estaba a su lado, era la única que lo hacía feliz y ya no estaba...

Abrió la puerta y extrañamente todo era normal... Algo le decía que dejara de imaginarse o de sólo intentar volver a ser el Squall Leonhart de hace tiempo, imaginaciones suyas pensó... Se acercó a la ventana a observar el panorama de su oficina

- ¿Cuánto más tengo que esperar para que notes que estoy aquí? - le preguntó una voz que lo sacó de sus pensamientos

Girándose hacia la fuente de la voz para ver a quien no se había percatado desde que entró, sus ojos se abrieron de par en par y su corazón latía con rapidez, boquiabierto las palabras no salían de su boca, aquella persona le sonreía, su reacción era muy cómica, pero a la vez era felicidad lo que sentía

- Trata de calmarte un poco, ¿sí? -

Ella le sonrió y corrió a abrazarlo con todas sus fuerzas, pero él seguía sin reaccionar, ni correspondió el abrazo, extrañada se separó con cara dudosa a verlo y su cara no había cambiado, así que con su índice y pulgar le pellizcó la mejilla. Sin quejarse por el dolor la abrazó y ella hizo lo mismo, unas lágrimas de eterna felicidad querían escaparse del castaño, pero su orgullo no se lo permitía

- Me estas apretando - dijo ella en tono burlesco, el rió

- ¿Qué pasó en la mansión? ¿Qué ocurrió con Zell, Ciro y Carolyne? ¿Dónde se escondieron? - preguntó ya calmándose y ambos sentándose en el sofá del despacho

- Verás... -

Rinoa comenzó a relatarle a Squall lo sucedido en la mansión en los últimos minutos antes de que explotara

- No da tiempo para salir de aquí en un minuto, ¡ni siquiera corriendo! - explicó Ciro quien cargaba a una Rinoa inconsciente

- ¡¿Entonces qué hacemos genio? - gritó su hermana

Corrió hacia la pared alejándose del panel de control y del arma - Gracias, te dije que era una buena idea - buscando algo detrás de la lámpara con el simple tacto

Apretó un botón y la pared se abrió dejando paso a un pasillo muy corto que daba al ascensor, a toda marcha corrieron, Ciro pasó su tarjeta por una ranura, marcó un código de cuatro dígitos y las puertas se abrieron para que pasaran, marcaron el primer piso, que daba a las oficinas y el ascensor empezó a descender, los nervios crecían, en cualquier momento la mansión explotaría y con ella las cuerdas que lo sostenían se romperían, llegó y salieron de igual prisa, sólo salir del ascensor les hacía sentir que estaban a salvo y así era... Pocos segundos después un fuerte temblor se sintió y las cuerdas se rompieron inhabilitando el uso del elevador

- ¿Cómo haremos para salir? - preguntó Zell

- Primero tratemos las heridas, hay una salida de emergencia que da a la base de la montaña cerca de una aldea con un buen doctor, nos quedaremos ahí para que te curen bien a ti y a Carolyne y que Rinoa despierte -

- Está bien - respondió

Empezaron a caminar hacia las escaleras y descender hasta la salida de emergencia

- Emm... Sé que la pregunta es incómoda pero... ¿Por qué Galo les disparó? Dijiste que el mató a sus padres, ¿Fue por eso? -

- Curioso, ¿eh? - habló Carolyne con mirada soberbia - Íbamos a matarlo pero nos salió mal la jugada hasta cierto punto... Si... Mató a nuestros padres y toda nuestra vida pensábamos que estábamos con alguien que nos amó desde el principio, pero todo era una mentira, cuando los mató, sintió lastima por nosotros lo que hizo que sintiera la necesidad de criarnos -

- Lo siento -

- No te preocupes, ya el daño está hecho y esa persona ya no existe, no estará para hacer algo terrible nunca más - dijo la pelinegra sonriendo - Por cierto Ciro, ¿qué piensas hacer con ella? Y tenemos que disculparnos con Alexander y si quiere… Ayudarlo a restablecer el control en Galbadia -

- Por supuesto que nos disculparemos personalmente con él y con ella, supongo que entenderá, será la primera persona que vea antes de disculparme, aunque lo más probable es que este con él -

- Bueno... No será complicado, me enteré por ahí que te reconciliaste con ella… - añadió - Estarán aun en el jardín, ¿verdad? Por cierto ¿tu nombre es? - se dirigió al rubio

- Zell, Zell Dincht - respondió - ¿Hablan de Alexander y Crust? Si es así, sí, todavía están en el jardín -

- Perfecto - dijo - Ciro, estás callado ¿qué sucede? -

- Nada, sólo estoy pensando en todo lo que ha pasado, Carolyne, hemos estado toda nuestra vida ayudando a Galo, y trabajamos un par de años en el gobierno de Galbadia y sólo como sus asistentes, ¿qué vamos a hacer ahora? -

- Ah, no lo sé, algo saldrá, por alguna razón me siento más libre que antes de hacer lo que me plazca -

- Porque te presionabas demasiado con tus responsabilidades por Galo, por eso -

- Si, lo sé, no hacía falta recalcarlo - añadió en tono y mirada de enojo, Ciro rió

- Zell, ¿derrotaron a mis focas mutantes? -

- Hubo una a la cual no enfrentamos por el campo de batalla -

- La sala de experimentos, si, es peligroso luchar ahí y más con las habilidades que posee Lighty, seguro está ahí, será imposible volver por unas cosas que quería llevarme, tendré que conformarme con mis notas e investigaciones -

Habían descendido hasta la sala de descanso, donde se habían enfrentado a Sunny, la foca mutante de color rojo, Carolyne y Zell se sentaron en los sillones de los laterales de un sofá donde Ciro previamente había acostado a Rinoa, la dejó ahí para ir a buscar un botiquín para al menos vendar las heridas y evitar que perdieran más sangre

Al terminar su breve descanso siguieron descendiendo hasta el piso donde no había puerta alguna, Zell pensó que seguirían bajando, pero no

- ¿Por qué nos detenemos aquí? - preguntó con extrañeza - Aquí no hay nada -

- Eso es lo que ustedes pensaron - dijo Ciro - Éste piso es el de mi laboratorio personal, es accesible a la vista por el ascensor, pero hay una entrada secreta por un mecanismo oculto en las paredes - explicó buscando en la pared algo especial, cuando lo encontró lo empujó más y apareció un pasadizo a la habitación

- Ciro, ¿por qué venimos al laboratorio? -

- Porque aun sobran unos fragmentos del R25-75, que deben ser destruidos sin perder tiempo, me los llevaré ahora - caminaba hacia una mesa donde habían unas piedras rojas de diferentes tamaños en bandejas de metal separadas

- Se las entregaras a él me imagino -

- Por supuesto, no puedo entregárselo a Rinoa, Squall se encargará de destruirlas el mismo - comentó el pelinegro mirándolas detenidamente

- ¿Piensan venir con nosotros? - preguntó el rubio

- Creí que había quedado claro - respondió Ciro de manera seca intimidando al rubio tatuado

Al llegar al pueblo del que hablaba Ciro, específicamente en una cabaña sencilla, el Trevant tocó la puerta un par de veces y un hombre alto con barba y cabello canoso, pero muy conservado aparentando una edad que no era, les recibió, no parecía extrañado por ver a los hermanos, pero preocupado por las heridas y la sangre de sus ropas, los tres pasaron al cálido hogar, una chimenea, un sofá y sillones cómodos, hacían el lugar muy confortable

- ¿Qué los trae por aquí? - preguntó sin rodeos

- Una larga historia, necesitamos que cures a Zell y a Carolyne y nos des refugio por unos días, hasta que nos podamos marchar -

- Por favor, Tullio - suplicó la chica sin perder su compostura seria

El hombre aun callaba observando el fuego de la chimenea - Está bien, después de aquella vez, espero estemos a mano -

- Las veces que hemos acudido a ti siempre dices lo mismo, ya tenemos suficiente confianza, ¿no es así? - comentó Ciro

- No hasta que ese tipo deje de estar a su lado -

- Galo Kusanovic ya no está más en este mundo - dijo Carolyne

- Ahora que lo dices... Tienes razón, se nota en sus caras que algo cambió, como si estuvieran más alegres, como si un peso les fuera arrebatado de sus espaldas - comentó con regocijo por los Trevant - Siendo las cosas de esta forma, está bien, pueden quedarse -

Tullio era el doctor del pequeño poblado de la llanura Hawkwind, fue el encargado de tratar y revisar las heridas de Zell y Carolyne, ahí permanecieron por unos días hasta que Zell se recuperara y Rinoa despertara

- Ya despertaste, han pasado tres días desde que fuimos a la mansión - le explicó Zell quien estaba en una silla

Al lado había una cama donde reposaba la joven bruja - Zell - pronunció soñolienta - ¿Dónde están los demás? -

- Seguramente en el jardín, pensando que estamos muertos -

- ¿Qué pasó? - sorprendida, terminando de despertarse

Zell le explicó todo desde que se habían separado cuando soldados la raptaron en el primer asalto y lo que había pasado con Galo Kusanovic, pero antes de que pudiera relatar cuando los Trevant se levantaban de sus tumbas y asesinaban a Galo, ambos hermanos entraban en silencio

- Rinoa - articularon los dos

- Ciro, Carolyne - mencionó con extrañeza

Luego de unos segundos terminó de contar lo ocurrido en compañía de los pelinegros quienes contaron parte de la historia que no conocían, hasta de su pasado cuando vivían con Kusanovic

- Lo sentimos muchísimo de verdad - hicieron una reverencia a Rinoa quien actuó con perplejidad

- No hace falta que se disculpen, no tienen la culpa de nada claro está - respondió con vergüenza - Ustedes seguían órdenes porque sentían que le debían a Galo - añadió con comprensión

- Sin embargo... -

- Nada, nada, no hay nada que disculpar - interrumpió a Ciro

- Está bien - resignado con un suspiro

- Por cierto, ¿en dónde estamos? - preguntó la pelinegra

- En casa de un amigo, en Trabia - respondió Ciro

- ¿No deberíamos regresar al jardín ya? - dijo al tatuado

- Yo también pienso lo mismo... -

- Si, pero Tullio aún no nos deja marcharnos - comentó el pelinegro señalando a su hermana y al artista marcial

- ¿Quién es Tullio? - preguntó con curiosidad Rinoa

- ¿Me llamaban? - respondió el hombre de manera seria e intimidante - Oh, ya estás despierta, ¿cómo te sientes? - preguntó acercándose a ella

- Mejor que nunca -

- Perfecto -

- Señor Tullio... ¿Por qué no deja que nos vayamos al jardín? -

- Porque mis pacientes no están en condiciones para hacer actividades, sobre todo el joven Zell -

- Eso es mentira, Señor Tullio, ¡sabe muy bien que tengo energías de sobra! - exclamó riendo con gran entusiasmo

El doctor canoso lo miró seriamente unos segundos, desanimando por completo a Zell sin articular palabra - Podrán marcharse en cuatro días, me preocupa el estado de mis pacientes, después podrán ir a casa -

Pasado el lapso de tiempo del doctor, partieron lo más pronto posible a Balamb, Rinoa no dejaba de pensar en Squall y Zell en Vero, el sólo imaginar lo terribles que han de sentirse les afectaba, sólo poner un pie en el jardín y se separaron

- Así que ellos también están a salvo... ¿Dónde se encuentran? -

- No lo sé, Zell debe estar con su novia, me habló tanto de ella, se veía muy emocionado y enamorado - dijo con una sonrisa - No te preocupes, no van a hacer nada malo - se refería al par de pelinegros

- Eso dices, pero no confió aun en ellos -

- Squall... Nos ayudaron a salir, si no es por ellos estaríamos muertos - regañó añadiendo una mirada de niña malcriada que le causó felicidad al castaño

- Hace un mes dije que algo quedaba pendiente y estuviste de acuerdo con ello... ¿Te acuerdas? - dijo enarcando una ceja acompañada de una media sonrisa

Ella lo miró sin entender a qué se refería

- Baile de graduación SeeD -

Enseguida entendió de lo que se refería, ella rió un rato y le entregó un dulce beso en la boca, le entregó una sonrisa de esas que añoraba, la abrazó nuevamente… Fue una semana difícil para él

- Ahora no... En la noche... Los demás deben saber, diles a todos que nos veremos en el patio, primero nos adelantamos y les avisamos allá -

Se encontraron con los hermanos Trevant en las escaleras del piso uno para tomar el ascensor, se adelantó a la habitación de Vero donde estaba el rubio con la pelinegra y con ellos además, fueron al patio. Al llegar, Squall sacó su móvil y marcó los números de todos y con normalidad les solicitó presentarse en el lugar mencionado, Kramer en su despacho, Selphie, Irvine, Zell, Seifer y Quistis en Balamb con Trueno y Viento, Dietch en su habitación, Mid en la zona de entrenamiento, Alexander y Crust otros más afectados, en el comedor... Todos fueron convocados ahí

Sólo vieron a Squall y a Vero de espaldas, no decían nada y ninguno se molestaba en preguntar, no daban a mostrar sus rostros y sólo esperaban que todos se presentaran

- Ya estamos todos... - dijo el comandante serio, tomó aire y se dispuso a entregar las noticias - Miren las caras de todos... Dejen de esconderse ya, es suficiente tanta intriga -

El resto pensaba que había perdido la cordura por fin, al menos eso fue hasta que vieron unas cuatro siluetas aterrizar en el espacio que había entre los dos grupos, rostros de felicidad, otros llenos de lágrimas, perplejidad, petrificados. El grupo se lanzó a abrazar a Zell y a Rinoa, quienes los recibían con gran calidez

Crust se lanzó en brazos de Ciro, llorando de felicidad, golpeándolo en los hombros constantemente y repitiendo lo tonto que era, él le sonreía abrazándola, Alexander reía mirando a su asistente derrumbarse por el Trevant, algo que no había hecho hace tiempo

Viento, Dietch, Kramer y Carolyne se mantuvieron al margen, pero sentían la felicidad, aquella muy contagiosa, las explicaciones estaban para después, todo volvía a la normalidad

Luego de tan grata sorpresa y más calmados se acomodaron en los asientos del patio y relatar cómo habían sobrevivido a la explosión, a su vez donde se encontraron esos días y a contar unas sorpresas de las cuales Rinoa no estaba al tanto

- ¡¿Quistis y Seifer son novios? - gritó exaltándose de emoción y abrazándolos a ambos

La pareja de rubios se miraban con cierto rubor en sus mejillas, aun les era incómodo y más después de la forma en la que sus amigos se enteraron y que Selphie, Irvine y Zell no escatimaron en detalles, relatando completamente todo y llegando hasta a exagerar

- Alexander - llamó Ciro y a su derecha a Carolyne - Tenemos que darte una disculpa, espero puedas perdonarnos algún día - Crust que estaba en sus brazos se apartó

- Sé que Galo les ordenaba hacer esas cosas, ustedes obedecían porque así lo veían y estaban acostumbrados a esa vida - respondió con normalidad, guardando un silencio, tomó las manos de Ciro y Carolyne entre las suyas - Si quieren que los perdone, ayúdenme a construir una Galbadia mejor - añadió

Asombro se dibujó en sus rostros, con emoción asintieron apretando las manos del joven presidente, Crust observaba alegre la escena

Dos manos una en el hombro de Carolyne y otra en el de Ciro se colocaron, instintivamente se giraron y vieron a Mid y a Dietch con las miradas de un soldado veterano antes de la guerra

- Nos deben una pelea - dijo Mid en tono altivo

La Trevant carcajeo e imitando la expresión - Cuando quieras, para que sepas, no importa si ahora somos del mismo bando, no tendré compasión, Mid Valefort -

- Si no hay otro camino, que así sea - añadió Ciro mirando a la peliverde - ¿Dónde y cuándo señoritas? -

- Para hacerlo interesante, en la... -

- Recuerden que tienen prohibido luchar, es su castigo - interrumpió Kramer

- ¡Pero director! ¡Por favor! - suplicó la pelinegra

- ¡Será la última vez! ¡Hasta que cumplamos nuestro castigo, hasta puede extenderlo, por favor! - rogó Dietch

- Está bien... - accedió con un suspiro al final - Pero... Les extenderé el castigo dos semanas más -

- No importa, valdrá la pena cuando vea a... A... - añadió sin preocupación Mid

- Ciro y Carolyne Trevant - interrumpió Carolyne

- Eso, cuando los vea a ustedes en el piso, agradezcan que hay una excelente doctora en el jardín -

- Si, porque ustedes serán quienes la necesitaran - comentó la pelinegra de ojos azules arrogante

- Dejen de hablar tonterías, luchen ahora y ya, hablan mucho - interrumpió Seifer que había observado el acto desde el principio

- ¡Ey! - dijeron Mid y Carolyne al unísono - ¡Cállate! -

Las semanas pasaron y con ello todo volvía a la normalidad, Alexander, Crust, Ciro y Carolyne regresaron a Galbadia a devolverle el poder al chico y ayudarlo con su visión para gobernar y limpiar la mala reputación de aquel país que durante muchos años se había ganado gracias a su padre, el difunto Vinzer Deling, grupos de SeeD's entre ellos Irvine, Selphie, Quistis, el viejo Siegfried y Baltram fueron enviados a petición de Alexander para mantener bajo control a algunos rebeldes de parte de Galo, los nobles y demás ciudadanos aceptaban poco a poco las ideas del joven, las cuales eran excelentes y contando con la ayuda de Crust, Calway y los Trevant todo marchaba a la perfección

Trueno y Viento volvían a sus viajes por el mundo, esta vez se ausentarían por largo tiempo, recorrerían los mejores sitios que tenía que ofrecer el Páramo de Bicket, la cordillera de Vehn y el gran cráter de Trabia, sin duda alguna sería un viaje muy largo

En el jardín la rutina del día a día, desde las heridas leves hasta las más graves sanaban con el tiempo, Rinoa, Mid y Seifer asistían a sus clases para presentar de nuevo el examen a SeeD que dentro de unos meses se llevaría a cabo, se aplicaban mucho en la teoría y practicaban dos o tres veces a la semana en la zona de entrenamiento, no podían perder condición… Y reprobar el examen no estaba en sus planes, Quistis en su labor como instructora, Zell trabajando en el mantenimiento de los sistemas en el jardín y de vez en cuando era enviado a misiones igual que Selphie e Irvine, Mid y Dietch cumplieron con su castigo y se ganaban de nuevo lentamente la confianza del viejo Siegfried, Squall como siempre nadando o escalando entre tantos papeles, sin embargo se las arreglaba para trabajar de manera eficiente como siempre y de la forma que le gustaba a Cid y en sus tiempos libres pasaba el rato con sus amigos y su amada, la joven bruja, Rinoa

Un día de semana, de noche en la casa de Zell en Balamb, se habían reunido Squall, Rinoa, Selphie, Irvine, Quistis, Zell, Seifer y Mid para divertirse sin sobresaltos y que mejor para ello... Una partida de Póker, agitado para el que tuviera poco dinero, las apuestas eran en papel moneda, quien no tenía más quedaba fuera y en bancarrota, así fue pasando con el pasar de las horas. Apuestas mínimas de cien giles y máximas de diez mil, estaban a final de mes y la paga de SeeD se les entregaría la semana próxima, por lo que ese dinero extra no venía nada mal

- Bien señores, bienvenidos a al juego de esta noche, preparen su dinero porque me lo voy a llevar - decía Mid soberbia barajeando las cartas con destreza

- Ya lo veremos, Valefort - dijo Seifer preparando los billetes que tenía en los bolsillos

Igual que los demás pero éstos estaban serios, Selphie con una sonrisa inocente, Mid terminó y repartió dos cartas a cada uno, acostumbraban a jugar el Texas Hold'em, las apuestas base antes de comenzar y ya listo otras tres cartas fueron colocadas en la mesa, el conocido flop y su correspondiente apuesta, unos se retiraron y el resto permaneció, luego les siguió el turn con su apuesta y el river, la quinta y última carta para hacer la última apuesta por esta mano y la confrontación final donde los restantes mostraban sus cartas y verían quien se llevaba el bote

Con la técnica del bluffeo unos llegaron lejos y otros al no saber aplicarla terminaron retirándose del juego poco a poco. Selphie, Zell, Irvine y Mid fueron los primeros en quedar fuera dejando a Squall, Rinoa, Seifer y Quistis entre miradas intimidantes y otras de aparente felicidad, enojo y seriedad por las cartas que les habían tocado, los maestros del engaño

El balance de dinero quedó con Squall y Rinoa con escasos giles en sus manos, seguido de Seifer quien tenía una cantidad considerable de dinero y estaba a la par de su novia, no parecían una pareja de enamorados sino de depredadores acechando una presa, miradas frías y fuertes

En ésta mano se debatían el par de rubios, Squall y Rinoa no tenían buenas manos y se retiraron, Seifer apostaba con tal ferocidad y ella aumentaba la apuesta sin miedo alguno, flop, turn y river, las tres fases y apostaron todo su dinero, querían apostar más y no podían, entre tanta tensión Squall y Rinoa le susurraron al oído a Seifer y Quistis respectivamente, interesados por la oferta, les dieron lo poco que les quedaba de dinero para continuar la apuesta, sin embargo no era suficiente

- Tengo una idea, puede que te guste - propuso Seifer susurrándole al oído sin perder de vista a Rinoa y a Quistis que los miraban - Será suficiente para cubrir la cuota que pida -

- ¿Cuál? - el castaño le frunció el ceño, conociendo a Seifer no sería algo sencillo

- Estoy más seguro de que Quistis no tiene ninguna mano buena, así que le pediré me deje ir a un bar de desnudistas -

- ¿Esa era tu idea? - enarcó una ceja, guardando silencio, luego se le marcó una pequeña sonrisa pícara - Está bien, pero iremos también con Zell e Irvine, no voy a ir solo contigo - añadió todavía en susurros

Seifer se levantó y golpeó la mesa - Si ganamos nos dejaran ir a los cuatro a un bar de desnudistas sin protesta a nada, usaremos el dinero sabiamente ahí -

- ¡Sí! - gritaron Irvine y Zell excitados, chocando las manos

- Se te nota muy seguro, Seifer... Crees que ya ganaste... ¿Y si nosotras ganamos? - preguntó la rubia altiva

- No lo sé, decidan ahora -

Rinoa y Quistis cuchicheaban entre ellas y una que otra risa se escapaba de sus labios, tampoco dejaban de mirar al rubio y al castaño que esperaban por ellas, luego se sonrieron a sí mismas y volviendo a la calma, Quistis se sentó y Rinoa se colocó a su lado

- Bien... - dijo la rubia serena - Si nosotras ganamos, ustedes dos - señaló a Squall y a Seifer - Van a cantar juntos en el Maiden el sábado, la canción que sea - añadió su propuesta con altivez

El castaño y el rubio se miraron

- Si así lo deseas, acepto tu oferta - sentenció Seifer

Ya las apuestas hechas y las cartas que conformaban el flop, turn y river eran una sota de corazones, rey de picas, ocho de trébol, nueve de corazones y as de picas, Seifer mostró las suyas primero asegurando ganar con un trío de Ases de picas, la rubia reía tapando su boca con la mano y mostro las dos suyas un diez de corazón y una reina de corazones lo que le hacía ganar con una escalera

A Squall y a Seifer de entre alegría por haber ganado sólo les tomó un segundo para petrificarse, sus rostros expresaban sorpresa combinada con miedo, boquiabiertos y pronto como si hubieran roto un jarrón de porcelana

- ¡Noooo! - gritó Seifer - ¡maldita seas Quistis! -

Reía con gran satisfacción, tomando el dinero de la mesa - ¿Ahora si aprenderás la lección? Nadie me gana en el póker, admiro tu osadía, pero... - se calló y con el dedo índice hacía gestos de negación

Irvine, Zell y Mid aguantaban las risas hasta que por fin salieron en una sonora carcajada burlona

- Imagínatelos cantando los dos juntitos - decía el rubio intentando contener la risa para hablar - Definitivamente Yen va a emocionarse -

- ¡Qué lindos se van a ver muchachas! - comentaba Irvine de igual forma

Squall había escondido su rostro y un aura de depresión recorría su cuerpo, Rinoa sentía lastima por él, pero reía junto con Quistis, Irvine, Mid y Zell, gozando por la desgracia del rubio y el castaño

- ¡No voy a hacerlo! ¡Jamás! ¡No cuenta! - gritaba el rubio

- Nada que ver, aceptaste sin pensarlo, mala suerte, Seifer - respondía la rubia - Éste sábado en el Maiden quieran o no -

- ¡Llevare palomitas! - dijo Selphie

- ¡Wow! Ahora sí que lo voy a ver todo - dijo Mid conteniendo la sonora carcajada que la tenía ahogada - Será divertido ver al señor de los ermitaños y a su novio cantar juntitos una canción de eterno amor, los siento Quistis, Rinoa, debieron saber que sus novios le iban al otro bando - añadió sarcásticamente

El castaño y el rubio seguían quejándose y rogando sutilmente retirar la apuesta, iría contra sus principios y el orgullo de los dos quedaría lastimado sin importar que cantaran la canción que quisieran, una buena noche que terminó de manera agradable, Zell pasó esa noche en su casa y el resto se retiró de vuelta al jardín a descansar en sus cómodas camas

El día siguiente fue como todos los demás, el encuentro previo a la jornada, el trabajo, el almuerzo, más trabajo y por fin en la tarde el descanso hasta la mañana siguiente, Squall y Seifer no podían mirarse a la cara, era incómodo, ya que sólo verse las caras se les venía la imagen de ambos cantando, ¿Y qué canción? No había ni una sola que pudieran cantar juntos sin tener que sentir vergüenza o que los hiciera quedar bien, de una u otra forma cambiaría la imagen que todos tenían en el jardín de ellos, eso para siempre o por unos buenos meses donde no cesarían las burlas

El viernes era el día que habían planeado por teléfono para reunirse en la tarde después del trabajo y las clases para encontrar, ensayar una canción y el sábado estar listos para humillarse unos minutos, al menos eso pensaron, se reunieron en la habitación del rubio

Pero sólo el silencio y la incomodidad reinaba, ahora caían en cuenta que era de verdad la situación y la misma imagen de ellos dos cantando les apagaba los ánimos

- Emm... - se sobaba la nuca - ¿Mañana? - preguntó Seifer

- Si, mañana - asentía con rapidez y enseguida el comandante se levantó de la silla del escritorio y salió apresurado de ahí

El sábado, el día, debían ir al Maiden a las nueve de la noche, aun les quedaban cinco horas para prepararse, Squall convocó a Seifer en su despacho a las cuatro de la tarde, el castaño estaba sentado, sus codos reposando en su escritorio con mirada pensativa, meditando, preparándose para lo que debía hacer en unas horas, pero el rubio irrumpió su calma cuando entró de forma veloz con algo en su mano izquierda

- Con esto sí que vamos a poder - comentó triunfador colocando lo que traía, una botella de whiskey escocés

- Que raro, yo también pensé lo mismo - dijo después de unos segundos, agachándose para tomar algo del piso, una botella de amaretto

- Espero que tengas hielo -

- Eso se arregla -

Squall bajó un momento al comedor dejando a Seifer ahí, al volver trajo una cubeta con bastante hielo, aquellos dos tipos de licores y el hielo eran suficientes para hacer un trago llamado "El padrino", estuvieron ahí aproximadamente tres horas y media, luego se separaron cada uno a cambiarse de ropa y arreglarse un poco más para ir al Maiden

A la noche, todos se encontraron en la salida de las habitaciones, notaban que Squall y Seifer estaban un poco fuera de lo normal

- Tu que pasas más tiempo con ellos, ¿es normal que estén así estos dos? - preguntó Vero

- Lo mismo me pregunto yo - respondió Dietch - Mid, ¿es normal? -

- Para nada, no lo sé… - respondió Mid - Selphie, ¿es normal que Squall y Seifer se comporten así hoy? - le habló en voz baja

- No, para nada, creo que es por la apuesta, Rinoa me dijo que estuvieron en el despacho de Squall tomando y cantando de forma muy gritona, se podía escuchar desde afuera sin mucho esfuerzo -

- Entonces la noche va a ser interesante - comentó la pelinegra de ojos verdes riendo perversamente

Al llegar al Maiden fueron a su mesa de siempre, Squall y Seifer corrieron a la fuerza a unos chicos que estaban sentados ahí, al sentarse aún no se habían percatado de la presencia de otras cuatro personas ahí

- Sinceramente llevamos tiempo aquí, ¿cuándo giraran a saludar? - preguntó una voz conocida

Las primeras en girarse fueron Quistis y Selphie - ¡Alexander! - exclamaron al mismo tiempo

Además de él estaban su asistente Crust, y los hermanos Trevant - ¡Hola! - saludaron los tres

- ¿Qué hacen aquí? - preguntó la rubia

- Mid nos invitó, dijo que había algo muy interesante que no debíamos perdernos, que si era posible nos sentáramos cerca de la tarima - dijo el joven presidente

- Así que terminamos nuestros trabajos rápido y nos vinimos para acá - comentó Crust con una sonrisa

- Si, espero sea digno de ver - añadió Carolyne

- Oh, sí que lo es - habló seguido Mid

Yen había llegado enseguida a recibir al grupo con su forma particular de ser, había atendido ya a los cuatro elegantes, se habían venido con su ropa del trabajo, trajes de color negro, corbatas, camisas blancas, zapatos bien lustrados, cabello pulcro y bien acicalado. Ciro fue otro en generar una mirada paranoica al ver a Yen, otra víctima se podría decir, pero hacia lo posible por no volverse demente

- Se ven muy felices ustedes dos, a diferencia de cuando estaban con él - comentó Rinoa sintiendo alegría por los hermanos

- Si, es agradable trabajar con tu novia, tu hermana y un tipo que te divierte todos los días - dijo Ciro

- Igual yo, aunque no estoy mucho en la oficina, pues Alexander me asigno con el general Calway, dijo que era una mujer que estaba más para combatir y mandar soldados que archivar papeles, el general me instruye en ciertas cosas, dentro de unos meses empezare mi carrera en el servicio militar, así no hablaran de más cuando llegue a convertirme en la general del ejército de Galbadia - comentaba - Por cierto, tu padre te manda saludos -

- Yo aún estoy esperando que Alexander me asigne a la unidad de investigación científica de Galbadia, será interesante, es lo mío -

- ¿Y qué va a pasar con el laboratorio de la mansión? - preguntó Zell

- Es difícil destruirlo así como así, la montaña se puede venir abajo y con ello destruir el pueblo donde vive el señor Tullio, para evitar a los curiosos tenemos soldados custodiando el lugar, lo más seguro es que decidamos sellar el hueco del ascensor y la salida de emergencia con bakelita y esperar que la nieve lo cubra todo sin dejar rastros de que ahí hubo o existió algo, pero primero debo sacar todas mis investigaciones y experimentos de ahí, es complicado, necesitaremos su ayuda para acabar con Lighty, aún está en la sala de experimentos -

- Sera un placer - dijo Quistis - ¿Cómo está la situación con tantos nobles queriendo decidir por ti? -

- Bien, se hace lo que se puede, poco a poco eso ira cambiando, aún tengo a ellos tres para protegerme de personas como él e ir cambiando poco a poco Galbadia, es un proceso que llevará años - respondió Alexander - Por cierto… Rinoa, tengo entendido que eras antes miembro de los búhos del bosque, el único grupo activo de la resistencia de Timber, tengo buenas noticias para ti y todas las personas de Timber, dentro de unas semanas firmaremos el acta de independencia, primero tendremos que arreglar unas cosas y firmar unos cuantos tratados para hacerlo posible -

- Esto es excelente, todo el tiempo que estuve ahí luchando para hacer posible esto y vivir para verlo y finalmente es posible, gracias Alexander, estoy segura que todos te lo agradecerán -

- Por supuesto, nuestra meta también es firmar una alianza con ellos, serán independientes, pero entre ambas naciones colaboraremos mutuamente -

- ¿Y sus otros amigos? Viento y Trueno - preguntó Crust

- Se fueron de viaje, no volverán en un buen tiempo -

- Crust… - llamó Selphie - No te había comentado nada porque se me olvidó, pero ¿tú y Ciro eran y son de nuevo novios? -

La pelirroja y el pelinegro se ruborizaron un poco intercambiando miradas, eso respondía a la pregunta de la castaña sin mucho esfuerzo

Estuvieron discutiendo de cosas acerca del trabajo y de cómo marchaban las cosas en sus respectivos lugares, había pasado más de un mes desde la última vez que estuvieron todos juntos, un par de días después que Rinoa junto con los Trevant y Zell llegaran al jardín, Alexander, Crust, Ciro y Carolyne regresaron a Galbadia, ese país no se podía quedar sin un líder por mucho tiempo y más ahora que Alexander debía trabajar más duro para cambiar la imagen que le dio Galo y con la ayuda de Ciro y Carolyne darle a entender a la gente quienes fueron los culpables, debían evitar mostrarse a sí mismos y a Rinoa como los culpables

Pronto sus charlas fueron interrumpidas por Squall y Seifer quienes se levantaron de golpe y subieron al escenario a cantar, aparte del amaretto y el whiskey escocés, decidieron llevarlo a lo grande adicionándole unos cocteles delirio de verano, una combinación de brandy, ginebra, jugo de piña y toronja y licor de fresa, una combinación peligrosa de cinco tipos diferentes de alcohol, muy en sus adentros se preguntaban cómo se mantenían en pie, Seifer sostenía a Squall y viceversa, iban agarrados de los hombros como buenos amigos de toda la vida

Squall caminó hasta la máquina para seleccionar la canción, mientras Seifer probaba los micrófonos, la función ya había empezado desde que se levantaron de sus sillas, se preguntaban si serían capaces de aguantar aproximadamente los tres minutos de la canción sin caer inconscientes por tantos grados etílicos

- Oh! Whiskey, gin and brandy, with a glass i'm pretty handy… i'm trying to walk a straight line, on sour mash and cheap wine, ah, so join me for a drink boys, ah we're gonna make a big noise, so don't worry about tomorrow, take it today, forget about the cheque, we'll get hell to pay, have a drink on me… have a drink on me… yeah! have a drink on me… have a drink on me, on me… Come on! -

Ambos cantaban al unísono con gran entusiasmo y muy afinados para su estado actual, hasta ahora… Todo iba bien

- Oh! Dizzy, drunk and fightin', on tequila white lightnin', yes, my glass is getting shorter, on whiskey ice and water, yeah, so come on and have a good time, and get blinded out of your mind, so don't worry about tomorrow, take it today, forget about the cheque, we'll get hell to pay, have a drink on me… have a drink on me… yeah! have a drink on me… have a drink on me, on me… Get stoned! -

Un solo para introducir a la siguiente parte se hacía paso y los chicos hacían tiempo y llamaban más la atención del grupo, sobretodo el comandante quien se olvidó de su orgullo y se quitó su chaqueta y empezó a girarla como un vaquero en su caballo cuando va a enlazar a una vaca, y Seifer hacia la ilusión de que tenía una guitarra en mano, más que risa, algo de vergüenza acompañaba a sus amigos, ¿Seifer y Squall haciendo un espectáculo? Pensaban que no vivirían para verlo, Mid con la cámara de su teléfono tomó unas cuantas fotos de recuerdo y reía junto con el resto, al igual que muchos de los ahí presentes

- Have a drink on me, oh have a drink on me, yeah, oh have a drink on me, come on… - unos acordes de la guitarra y subiendo más y más el tono y - Ooooooooh, Gonna roll around, gonna hit the ground, take another swing, have another drink, gonna drink it dry, gonna get me high, come on all the boys, make a noise! -

- Have a drink on me, have a drink on me, have a drink on me, have a drink on me, oh have a drink on me, have a drink on me… have a drink on me… have a drink on me… have a drink ooooooooon me -

Después de pagar su apuesta, ambos cayeron inconscientes soltando los micrófonos dejando el chirrido sonando por el lugar, ninguno de sus amigos se había levantado a ayudarlos, estaban tragando lo que había ocurrido en esos cuatro minutos, fue a los pocos segundos cuando Rinoa y Quistis corrieron a levantar a sus locos y llevárselos de ahí, había sido suficiente por hoy

Alexander e Irvine cargaron a Seifer, mientras que Zell y Ciro a Squall, aún estaban inconscientes de tanto alcohol desde temprano, dejaron al par en sus respectivas habitaciones mientras Alexander, Crust, Ciro y Carolyne se iban al hotel de Balamb

Ciro vio en el escritorio del castaño algo que lo impactó demasiado, así que los tomó sin que nadie lo viera y actuó con total normalidad

- Rinoa -

- ¿Si? -

- Cuando Squall despierte dile que nos veremos en el puerto, llámame cuando vayan, por su estado creo que tendré que regresarme el lunes, algo me dice que se despertara muy tarde, no es opcional que vayan, es urgente, quiero que los dos estén ahí -

- Está bien - respondió recibiendo una tarjeta con el número del Trevant

A la mañana siguiente, pasado mediodía el castaño se levantó con la mente en blanco, ni siquiera se acuerda si fue al Maiden o de cómo llegó a su cama, pediría explicaciones después, con resaca se levantó y se fue a dar una ducha fría, al salir se puso su ropa interior, unas bermudas con un tatuaje tribal de color rojo, y una franela blanca con estampado sencillo de color negro, unos zapatos casuales deportivos negros de gamuza, su collar de Gryphus y otro más que había permanecido con él desde hacía mucho tiempo, su móvil, unos lentes para el sol por la resaca y salió de ahí, se encontró con un Seifer de aspecto más sencillo y desaliñado, igual con unos lentes de sol puestos

- ¿Te acuerdas de que hicimos ayer? - le preguntó el castaño

- No tengo ni la menor idea, sólo me acuerdo cuando entramos al Maiden, de ahí no se -

- Yo sólo de cuando estábamos cantando, creo que son imaginaciones mías de lo que hice, pero estábamos muy ebrios - añadió Squall

- Bueno, voy al comedor, tengo mucha sed - se despidió Seifer

Se separaron mientras el comandante iba a la habitación de Rinoa, tocó la puerta y enseguida le abrió, su cabellera pelinegra suelta como siempre, una franela de mangas largas recogidas y la parte superior al descubierto, sostenida por unos tirantes delgados de color verde oscuro y unos pantalones negros y zapatos deportivos casuales de color negro

- Así que despertamos - le dijo sonriendo

- ¿Ya comiste? Vamos al comedor -

- Primero tenemos que arreglar un asunto, Ciro me dijo ayer que nos necesitaba, dijo que era urgente -

- Está bien -

Rinoa tomó la tarjeta que le había entregado el pelinegro y marcó los números en su móvil, le informó al chico que estaban en camino para ir al lugar indicado, en Balamb el día estaba soleado como siempre, con la característica de que había mucha brisa, caminaron hasta el puerto y viendo hacia el mar ahí estaba él

- Ciro, aquí estamos - dijo Squall

Se giró a mirarlos, como siempre vestido con un traje elegante - Rinoa, necesito hablar a solas con él, ¿puedes retirarte de aquí? Ve a otro lado, no muy cerca, por favor -

- Bien - asintió retirándose de ahí algo extrañada

Ya lejos de ahí sin poder verla se dirigió al castaño - Squall, estaba esperando el momento para entregártelos, fue oportuno que nos invitaran ayer, pensaba venir de todos modos en unos días, recolectamos algunos trozos sobrantes del R25-75 de los escombros de la mansión, muchos se habrán desintegrado quedando inútiles, más los que tenía en mi laboratorio - introdujo la mano en uno de sus bolsillos, hurgó en él y al sacarla el puño cerrado con algo - Toma, sabes muy bien que tienes que hacer con ellos - añadió entregándole varios fragmentos de diferentes formas y tamaños del R25-75, la pulsera de piedras rojas y el collar con el A-01 perfectamente conocido por todos - Eso es para lo que los llamé, en especial a ti, no puedo entregárselos a Rinoa, sabemos que pasaría, son todos y cada uno de los fragmentos, no tengo por qué ocultar alguno -

- ¿Qué haces tú con esto? - le preguntó

- Los tomé de tu escritorio a la vista de todos, creía que los habías destruido -

- Lo sé, intente destruirlo con magia, pero no funciono -

- Eso no va a funcionar, la única manera de destruirlos es con ácido fluorhídrico, traje una cantidad suficiente conmigo, es algo difícil conseguir éste ácido y más transportarlo - señaló a un maletín negro a su lado - Ponte la mascarilla y los guantes, destapa ambos recipientes y arroja con cuidado los fragmentos, uno es para el A-01 y el otro para el R25-75, eso bastará, cuando no haya más reacción, tápalos y arrójalos al mar, él se encargara de disolver el ácido completamente, si me disculpas - se despidió de Squall caminando de nuevo hacia el hotel

- Ciro -

- ¿Si? - respondió deteniéndose en seco sin girarse

- Nunca te lo dije, pero gracias por ayudarme a salvar a Rinoa aquella vez -

- Si no lo hacía, no podría mirar a Amine a la cara, Rinoa me recuerda mucho a ella en cuanto a su forma de ser - le dijo de espaldas y siguió su camino

Squall con la mano extendida viendo los fragmentos, sin pensarlo siquiera una vez, sabía que debía hacer, hasta que esos cristales no estuviesen destruidos, no se tranquilizaría, siguió las instrucciones de Ciro al pie de la letra antes de que la joven bruja regresara, pero antes de seguir con el último paso ella regresó

- Squall - lo llamó con cariño como solía hacer, notando tensión en él

- Rinoa - se giró hacia ella borrando el ceño fruncido, quitándose la mascarilla y los guantes

- Vi a Ciro marcharse, ¿qué quería? -

- Acabar con todo esto de una vez por todas, me entregó todos los fragmentos restantes y además la pulsera y el collar -

- ¿En dónde están? -

- Disueltos por completo, sólo me falta hacer un par de cosas más - dijo metiendo los guantes y la mascarilla en el maletín, cerrándola y levantándose del suelo

Tomó la maleta y con decisión la arrojó lejos, al mar, finalmente no había nada más que pudiera amenazar su paz, un suspiro de alivio salió del castaño, miró a Rinoa y le entregó una media sonrisa y ella le entregó una de esas sonrisas rebosantes de alegría que tanto le gustaban

- Sabes… -

- ¿Qué? - preguntó ella

- Tengo algo que me dio una imagen aterradora y un pensamiento que me dejó molesto, así fue al principio desde que lo tuve, luego que sería el único recuerdo que me quedaría de ti cuando pensé que habías muerto y me había dispuesto a llevarlo conmigo siempre, como un recordatorio de la promesa que no pude cumplir y de que siempre estarías conmigo, pero cuando me llamaste apenas estuve unos segundos en la ventana al entrar al despacho, todos esos pensamientos se desvanecieron en un segundo y sabía que debía devolvértelo luego de cambiar mi forma de verlo - dijo, seguido metió la mano en uno de sus bolsillos y sacó una de las posesiones más preciadas de Rinoa - Ahora lo que veo en él son todos los recuerdos que tengo de ti y de que mi promesa de ser el caballero de la bruja aún está vigente aún después de que muera -

Con agilidad y sutileza se lo colocó y antes de que se pudiera separarse de ella, Rinoa lo abrazó con todas sus fuerzas, él se separó de ella y le entregó un largo beso para abrazarla de nuevo

Todo volvía a la normalidad, con algunos cambios ciertamente relevantes, cambios buenos para todos. Cambios, felicidad, paz y tranquilidad que se respiraba en cada rincón, pero aquellos cambios no serían para mal, sino para mejor, sería algo que se jurarían internamente cada uno de ellos, afrontarían esos cambios, todos juntos de allí en adelante

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La cancion de llama Have a drink on me de AC/DC

Y acabamos por fin… e_e Agradezco que hayan o hayas leido el fic y que les o te haya gustado =)

Tambien… a cierta Suiza, que me ha divertido mucho cuando hablo de la muerte de cierto personaje, me da ideas para matarl constantemente xD!

Jubi (Dragun Rosa cof* cof*) e_e por darme una que otra idea u opinion cuando me encontraba estancada en el fic (No llores me haces el favor ¬¬) siempre se agradece tu ayuda (y) (asi no le preste atencion el 50% de las veces xD) Pero ya poniendome seria, gracias por estar ahí siempre ^-^ (y)