"Estoy pensando cómo la gente se enamore de formas misteriosas"

Thinking Out Loud, Ed Sheeran.


Universo Canónico. Segundo drabble del fic, 1509 palabras.


Astrid se levantó en la madrugada.

El siguiente día seria largo, una nueva isla habia sido encontrada en el archipiélago vikingo y como siempre Hiccup estaba más que emocionado como asustado por ir a explorarla, y que su esposa y general estuviera a su lado cuando sucediera era una regla no-escrita que todos seguían de manera obvia.

Así que Astrid habia dormido desde temprano y Hiccup la habia imitado, acostando a Dagny un poco después de que el sol se ocultara mientras que Toothless aprovechaba la oportunidad para reposar alas cansadas después de un largo día de liderazgo en Berk.

Pero un par de horas después, Astrid se levantó de la cama cuando intento buscar calidez en Hiccup, pero no habia nadie en la cama junto a ella.

Con ojos cansados, ella se levantó de su lecho y miro por la ventana, aun habia gente afuera y uno que otro Terrible Terror aun corría por la plaza perseguido por uno de los bebes de Stormfly, así que probablemente no habia dormido más que un par de horas antes de ser levantada por la falta de Hiccup.

Ella nunca supo cuando se volvió tan suave, tal vez fue cuando se hizo amiga de Hiccup, o cuando se hizo su novia, o tal vez cuando se hizo su esposa—definitivamente se hizo la madre de su hija—pero parecía mucho trabajo dejar de serlo.

Sosteniendo una de las sabanas sobre su camisón, Astrid camino automáticamente hacia la habitación donde Dagny dormía, la niña de 4 años apenas habia accedido a dormir sola y aunque la vida sexual de sus padres lo agradecía, lo cierto es que a veces ambos solo querían levantarse e irse a acurrucar con su pequeño retoño.

Las velas de la habitación de su hija estaban encendidas y la puerta estaba medio abierta, así que Astrid se acercó a la misma solo para ser detenida por cuando empezó a escuchar voces, recargándose sobre el marco de la puerta y espiando.

"…Y entonces la princesa valkiria se hizo amiga del dragón, y juntos volaron a salvar al tonto herrero que pensó que podía pelear con todo ese ejército" Hiccup terminó y Astrid sintió su expresión cambiarse por una sonrisa cariñosa.

"¿Y entonces que paso, Papi?" Dagny le preguntó, voz infantil y adorable mientras reposaba sobre el regazo de Hiccup, el cual ni siquiera llevaba su prótesis puesta en segura comodidad.

Astrid recordaba cuando su prótesis le molestaba, como era un obvio recordatorio de tiempos más difíciles, antes de que tuvieran esa charla en su cueva, ahora todo era sonrisas y comodidad.

Hiccup le pedido su mano en el mismo lugar.

"Tendrás que escucharlo mañana, princesa, porque es hora de dormir…"

"No quiero" Dagny hizo un puchero, hinchando sus rosas mejillas y dándole un puñetazo en la rodilla, los ojos de Hiccup se suavizaron y la besó en la frente. "Aun no tengo sueño"

Astrid sintió su instinto materno patear y necesito toda su fuerza de voluntad para no correr y abrazarla.

"Eres igual a tu mamá, no puedo contigo" Hiccup le dijo, riendo y lo suficientemente fuerte como para que Astrid lo escuchara, abrazándola. Dagny levanto las cejas y considero por un momento, antes de hablar.

"¿Papi?"

"¿Si, cariño?"

"¿Siempre quisiste a mami?" Ella le preguntó y Hiccup sonrió esa sonrisa torcida que a Astrid le encantaba.

Él beso la corona de su hija una vez más antes de acomodarla de nuevo sobre su regazo y tomar su pequeña mano con la suya.

"Yo siempre quise a tu mami, bebe" Hiccup le dijo "Aunque al principio yo en serio no le gustaba"

"¿Qué?" Dagny le pregunto, ojos grandes e inocentes mirándolo con confusión "¿No le gustabas a Mami? ¿Era papi malo? ¿Mami te odiaba?"

Astrid sintió un pequeño piquete en su corazón que nunca desaparecería, recordando aquellos tiempos en los que ella le habia ignorado y gritado por ser él mismo.

Juntos habían luchado contra más que un rival, Dagur, Viggo, Drago…pero para ella, uno de sus peores enemigos siempre seria la Astrid que habia antagonizado a Hiccup, la que le habia gritado que eligiera un bando en aquella tarde de entrenamiento, como si fuera un traidor.

Hiccup la habia perdonado—a pesar de siempre clamar que no habia nada que perdonar—pero Astrid probablemente nunca se perdonaría a sí misma.

Pero por los dioses que ella estaba dispuesta a pasar el resto de su vida compensándoselo.

Hiccup rio. Y rio un poco más cuando esto enojo a Dagny y le dio otro puñetazo en la pierna con un pequeño puño demasiado tierno como para tomarlo en serio.

"Era un desastre, solía romper cosas y nunca limpiarlas, y tu mami y tus tíos lo hacían," Los ojos de Dagny, esferas azules e inocentes lo miraban con admiración mal posicionada "pero no, eso no significaba que no me quisieran, y aunque no era muy cercano a ellos, yo también los quería" Hiccup acepto, y Astrid sintió otra briza del aire puro que causo un amor de una vida.

"¿Mamá te enamoro, Papi?" Dagny le pregunto de nuevo y tanto ella como Hiccup se sonrojaron inmediatamente, sintiéndose atrapados incluso por su pequeña hija.

"Si, cariño"

"¿Cómo?" Ahora se estaba mordiendo el pulgar y era más que obvio que Hiccup no podría resistirse.

Ella no podría.

"Bueno…eh, bueno, tu mami siempre-ella solía…" Era sorprendente como incluso la pequeña niña podía traer esa parte de Hiccup que únicamente ella veía estos días. Hiccup suspiró y sonrió, acariciando su frente y quitando un mecho rubio de la misma. "Tu mami siempre fue la mejor, en el suelo con un hacha o en el mar con un remo o en el cielo sobre Stormfly, y eso me encantaba de ella…pero el día que supe que esta era la persona con la que pasaría el resto de mi vida fue cuando—y estas dormida, genial…" En efecto, los ojos de Dagny se habían cerrado a media anécdota, dejándolo felizmente aliviado, pero sus ojos parpadeos se estaban volviendo más largos, así que él también tenía sueño.

Hiccup acomodo a su hija en la cama, lanzando sobre ella las pieles que la cubrían y alcanzándole el pequeño peluche de un Furia Nocturna que él mismo le habia confeccionado, dándole un último beso en la frente antes de susurrarle.

"Te lo diré mañana, princesa"

Astrid se permitió ahogarse con la imagen, su esposo mirando a su hija como Astrid sabía que ella misma la miraba, como si importara el mundo entero—y lo hacía, ella lo valía todo.

Dagny era tan hiperactiva cuando estaba despierta, moviéndose de un lado a otro e incapaz de estar quieta por más de unos minutos—justo como su padre—verla tan tranquila, tan pacifica con su cabello rubio y su pequeña nariz y la forma en la que apretaba sus cobijas como si las fuera a exprimir de alguna manera…

Astrid tenía que usar toda su fuerza de voluntad para no entrar a la habitación y abrazarla, este momento era de Hiccup.

Después de un largo momento, Hiccup uso el bastón que usaba alrededor de la casa cuando no llevaba su prótesis para levantarse de la cama, irguiéndose sobre sí mismo y caminando hasta la puerta.

Donde apenas abrirla, Astrid se encontró con él, acomodando su brazo en su cintura y ayudándolo a estar de pie, Hiccup le sonrió afectuosamente y Astrid sintió mariposas en su estómago, aún tan cálidas y frenéticas como el día en el que la llevo al primer vuelo de su vida.

Pasarían los años y Astrid estaba segura que nunca olvidaría ese vuelo, cada segundo grabado en su mente con martillo y buril.

"¿Estaba escuchando?" Hiccup le pregunto, acariciando su mejilla con su nariz y dejándole un beso en el cuello.

"Cada palabra" Ella le respondió, ambos caminando hacia su habitación. Hiccup rio y le siguió el paso de buena gana, llegando a su habitación rápidamente antes de dejarse caer en la cama.

"¿Quieres escuchar cuando-"Hiccup comenzó, pero Astrid lo interrumpió con un beso. Intentando transmitir todas sus emociones, todo su amor hacia él—y quedándose corta.

¿Cómo le haces saber a una persona que la amas tanto? ¿Qué su vida es tanto para ella que, si dejara de existir, todos los colores se verían más grises?

"Puedes decirme mañana" Ella le susurro, y Hiccup sonrió otra vez.

Astrid recuerda miles de mañanas despertando antes de que el sol saliera, entrenando por horas sin siquiera saber si alguna vez tanto esfuerzo daría frutos, con el miedo de que un ataque sorpresa acabaría con lo poco que tenía. Ahora su vida son dragones y familia y felicidad.

Hiccup puso una mano en su nuca y la atrajo hacia él, profundizando el beso mientras Astrid los dedos de los pies de Astrid se apretaban subconscientemente. Robándola de pensamiento.

Dagny estaba dormida y el resto de la noche, solo serían ellos dos…

Bueno…

Una de las manos de Astrid se levantó hasta posar sobre su vientre, pensando en el pequeño polizón que crecía lentamente ahí, esperando a conocerlos.

Mañana, le diría mañana.


Notas del Autor:

Pequeño drabble porque no tengo nada que hacer y aun no quiero subir el epilogo del Camaro del 68. Cambie el nombre del fic, puesto que el nombre originalmente sería muy significativo en el penúltimo capítulo, pero pensándolo bien el impacto emocional no es tanto. Ya veré como me encargo del resto. ¡Como sea, esperare a que las reviews suban un poco antes de subir el epilogo del Camaro, gracias por leer y lo siento por la tardanza! Salí del estado por 4 días y dormí en un aeropuerto, fue horrible.

PD: acabo de empezar a ver Gravity Falls y ya siento el pecado atraparme…témanme, gente, témanme.

¡Nos vemos luego!

HD.