Este capítulo está ubicado en el mismo universo que el capítulo 22, y necesitara la lectura previa para ser mejor comprendido.
"Nadie sabe que están buscando, un tipo de hacha o tal vez más"
Rock It For Me, Caravan Palace.
¿Qué más puedes hacer en una boda?
Advertencia: Lemon.
La música suena fuerte en el salón de fiestas mientras la pareja feliz baila al ritmo del swing. Fishlegs se ve atractivo y maduro en su esmoquin, y parece inusualmente ligero de pies con cada paso y vuelta que da, mientras que Ruffnut aprovecha para demostrar sus habilidades como bailarina profesional incluso abarrotada en un llamativo vestido de novia.
Astrid está sentada en una de las mesas, vistiendo un vestido azul y unas zapatillas azules y un moño azul para completar todo el horriblemente azul atuendo.
Blah.
Ella ya no esta tan emocionada por la boda como hace un par de horas. Desde el momento que Fishlegs se propuso hace unos meses, Astrid ya sabía que Ruffnut la iba a elegir como una de sus damas de honor, y Astrid había hecho todo lo que una dama de honor tiene que hacer. Ella había ayudado a su amiga a organizar la boda, la había maquillado y había recibido a los invitados. Durante la ceremonia Astrid había dado un conmovedor discurso que hiso llorar a la mamá de Fishlegs, y para terminar había bajado por el altar tomada del brazo de Hiccup.
Hasta ese punto, todo había sido divertido y conmovedor—Astrid no se podía sentir más feliz por su amiga—pero entonces…bueno, entonces Ruffnut se había casado. Oficialmente.
Oficialmente, Ruffnut se convirtió en una esposa.
Ruffnut. Una esposa. Ruffnut.
Una vez, en una fiesta de Halloween, Astrid había sostenido su cabello mientras vomitaba litros de alcohol y M&M's, y otra vez había llegado a su departamento vistiendo nada más que una tanga y una camiseta de Plaza Sésamo, alegando que "Tuvo un accidente"
Esa chica loca ahora es la esposa de alguien.
Y Astrid no sabe ni que pensar, ni mucho menos cómo explicar el aplastador sentimiento en su pecho, como si una mano estuviera apretando su corazón al mismo tiempo que lo hace bombear.
Es como el tick-tock de un reloj, sonando en la distancia y haciéndola temblar.
Probablemente no es nada. Tal vez es solo un malestar estomacal, o tal vez es una migraña que fue curada antes de empezar, pero aun así muestra los efectos posteriores.
O bien podría ser esa angustia esperada que siente cuando no ve a su hija por mucho tiempo.
Si…podría ser eso.
Dagny, a sus 7 años ya, nunca había ido de campamento antes, y Astrid dicho evento por mucho tiempo. Pero hace una semana los padres de Hiccup por fin la habían convencido de prestarles a su hija para un pequeño viaje con sus abuelos.
Obviamente, ella estaba lista para acompañarlos (Hiccup también, su novio ha estado ocupado con su nuevo empleo por mucho tiempo ya, y le hubiera venido bien un pequeño descanso) pero la boda de Ruffnut necesitaba planeación. Y la planeación requería tiempo. Y Astrid ya le había prometido a su amiga que la ayudaría en todo el proceso.
Estúpida Ruffnut, haciéndola perderse el primer campamento de su hija.
Y estúpido Hiccup, bailando felizmente en la boda de su amigo.
Al otro lado de la pista, Hiccup está balanceándose de lado a lado mientras una niña—la hermana menor de Fishlegs—pisa sus pies (pie, pie y prótesis), riéndose cada vez que su novio da una vuelta y la levanta del suelo.
Probablemente baila mejor que cuando tenía ambos pies.
Astrid lo ha visto bailar de esa forma con Dagny un millón de veces—en las noches, cuando la pequeña no puede dormir y su padre decide cansarla con un poco de baile, o cuando Dagny se pone terca y decide que puede cocinar, pero ambos terminan bailando torpemente en la cocina, cubiertos con kilos de harina y polvo para hornear.
Genial, ahora ella extraña a su hija mucho más. Genial.
La canción termina y Hiccup se agacha para besar la mano de la pequeña niña, haciéndola soltar una risilla y sonrojarse. Después voltea a mirarla, y sus ojos no dejan los suyos a medida que se acerca a la mesa en la que Astrid esta sentada.
En serio, estúpido Hiccup, estúpido y sensual Hiccup. Ella lo ayudo a escoger ese esmoquin, y honestamente se ve increíble en él.
El burbujeo en su pecho comienza una vez más.
"Hey" Hiccup la saluda, sentándose al lado de ella y dándole un casto beso en los labios que la hace sentir familiarmente cálida "¿Todo bien?"
"Por supuesto" Astrid responde inmediatamente "¿Por qué no estaría bien?"
"Porque solo has bailado un par de veces en toda la noche, y pareces lista para golpear a alguien"
"Siempre parezco lista para golpear a alguien" Astrid lo corrige "Tu primera carta de amor decía eso, ¿recuerdas?"
Hiccup se sonroja, y Astrid sonríe torcidamente, complacida de que aún es capaz de hacerlo sentir así.
"C-como sea…" Hiccup balbucea "¿Quieres bailar?" Él ofrece, sonriéndole y haciendo que su corazón de un latido conciso.
Ella esta tentada a aceptar su oferta, pero su humor no esta tan alto y por lo tanto no tiene las suficientes ganas para simplemente levantarse e ir con su novio.
"Aún no" Astrid le contesta, lanzándole una mirada a su bolsa de mano, donde su celular descansa con importancia muda "Tus padres podrían llamar en cualquier momento"
"Astrid…" Hiccup suspira, siempre maduro, siempre realista "Dagny estará bien, no tienes por qué preocuparte tanto, solo ha pasado una semana"
"…" Astrid no responde, porque es mucho mejor que Hiccup piense que está preocupada a que simplemente extraña tanto a su hija que solo quiere oír su voz por un rato.
"Ella es como toda tú" Hiccup la tranquiliza, tomando su mano y entrelazando sus dedos "Un par de días con mis padres no la detendrán, te digo algo, cuando termine la boda te llevare a cenar al Dalí, incluso podemos ordenar esa asquerosa pasta amarilla que tanto adoras"
"¿Querrás decir lasaña?" Astrid se ríe, apretando sus dedos contra los suyos "Bien, supongo que podemos ir un rato…" Ella acepta, porque no recuerda la última vez que ambos fueron a una cita normal, como en aquellos tiempos de preparatoria que apenas y duraron. Incluso como hace un par de meses antes de que ambos entraran en exámenes finales y empleos nuevos.
"Te lo digo, Astrid, será genial…" Su novio se mueve incómodamente en su asiento "También, bueno…solo digo, podríamos, eh—¿Cuándo fue la última vez que—"
"¡Hey chicos!" Ruffnut aparece de la nada y se lanza en una de las sillas, completamente deslumbrante en su hermoso vestido blanco "¿Los interrumpo? Necesito un descanso, en serio, bailar es divertido, pero esta cosa pesa 10 kilos y nunca había tomado tanta champaña"
"Hey Ruff, felicidades" Hiccup la saluda, aunque sus dientes están algo apretados "¿Dónde está Fishlegs?"
"Mi enorme esposo fue a buscarme un poco de agua" La novia pronuncia, suspirando y lanzándose aire con una servilleta.
"¿Ya comenzaste a entrenarlo?" Astrid se burla tranquilamente, y Ruff se carcajea. "¿No crees que es muy pronto para empezar a tramitar su divorcio?"
"Por supuesto, no todas tenemos la suerte de encontrar un novio que ya es masoquista desde antes"
"¡Hey!" Hiccup le reprime, indignado "Resiento eso"
"No, no lo haces" Astrid se ríe, recordando un millón de veces en las que él se ha proclamado a sí mismo un masoquista.
("Por supuesto que soy un masoquista, estoy enamorado de Astrid Hofferson, soy el rey de los masoquistas")
"Saben, cuando estaba en ese tonto altar y-…" Ruffnut detiene su pequeño relato cuando escucha el pesado sonido de unas zapatillas retumbar en el vitropiso "Sálvenme…" Ella suspira, y antes de que ninguno de los dos tenga tiempo para preguntar de que habla, una gorda mujer vistiendo un horrible vestido de flores se sienta justo al lado de la novia.
"Rachel. ¡Querida!" La mujer prácticamente grita, y tanto Hiccup como Astrid hacen una mueca al mismo tiempo, mientras que Ruffnut se limita a estremecerse incómodamente.
"Tía Bruna…llegaste" Ruff la saluda sin emoción alguna, y de la misma manera la gorda mujer la destruye en un abrazo incómodo y húmedo. La extraña tía huele a aceite de bebe y talco "Estos son mis amigos, Astrid y Hicc-Henry"
"Mucho gusto" Astrid estrecha su mano y Hiccup la imita, la mujer deja una mancha de mostaza en su palma y la rubia suelta una risa incomoda.
"El gusto es mío, supongo, por cierto, cariño, creo que la invitación se perdió en el correo. ¡pero aquí estoy!" La tía de Ruffnut ni siquiera se molesta en mirarles el rostro "Como sea, Rachel. Ya eres una esposa, supongo que tu madre te explico todos tus deberes como una, ¿Cierto? Por supuesto que no lo hizo, mi hermana siempre ha sido así de descuidada. ¿Sabías que se embarazo de ustedes a los 16 años? ¡Fue todo un drama de la época! ¿Te he contado la vez que salió con aquel chico que me gustaba, su nombre era Steve Turner y…"
La mujer gorda seguía hablando y hablando, y Hiccup le lanzo una mirada a Astrid que parecía decir "Larguémonos de aquí"
Por otro lado, Ruffnut parecía muerta por dentro. Y Astrid se reiría de su amiga si no fuera porque parece demasiado cruel, incluso para ella.
De la nada, Hiccup suelta su mano y mira alrededor del salón de fiestas incómodamente—ambos están sentados en una esquina de la enorme habitación y todos los demás invitados parecen más interesados en bailar y comer que en ellos—uno de los tíos borrachos de Fishlegs está cantando "Careless Whisper" en el escenario, y parece más divertido que escuchar a la molesta tía de Ruffnut y—
"Ah…"
Un respiro pesado sale de los labios de Astrid antes de darse cuenta, y ella rápidamente voltea hacia abajo, donde una de las manos de Hiccup está tocando su muslo debajo de la mesa, acariciándolo de arriba hacia abajo.
Tan rápido que apenas y lo ve venir, ella aplasta la muñeca de Hiccup sin hacer ningún ruido, lanzándole a su novio una mirada fulminante que le dice un millón de insultos al mismo tiempo.
Pero Hiccup está sonriendo—como si su muñeca no acabara de tronar—escuchando y asintiendo tranquilamente a la conversación de la novia con su tía—como si no la estuviera manoseando por debajo de la mesa.
"¿Que estás haciendo?" Astrid sisea por lo bajo, lo suficiente para que la loca tía Bruna no se dé cuenta, y él solo responde dándole un pequeño apretón en la rodilla.
Sus dedos rozan la piel de su muslo y un rayo de electricidad sube por su espalda. Astrid pierde fuerza, soltando su mano mientras una idea un poco obscena amenaza con ser hecha realidad.
Ella no está completamente segura si simplemente debería dejarlo hacer lo que quiera, o romper uno de los platos contra su cabeza.
La gorda tía Bruna sigue hablando y hablando, pero la mente de Astrid se encuentra en otro lugar, y es llevada incluso más lejos de la orilla cuando Hiccup resbala su pulgar bajo su vestido.
Oh, Dios.
Ellos…bueno, ellos han pasado un rato sin hacer nada relativamente…sexual—con el nuevo trabajo de Hiccup, el último semestre de universidad de Astrid, la boda de Ruffnut y Dagny apenas entrando a la primaria—apenas y han tenido tiempo para un poco de diversión informal (besos largos antes de dormir y uno que otro manoseo en la cocina), pero todo esto de alguna manera solo ha logrado empeorar radicalmente la libido de ambos.
Ha pasado casi un mes desde la última vez que hicieron el amor, Astrid está segura que no han pasado tanto tiempo sin sexo desde que duraron 17 años, cuando perdieron la virginidad mutuamente—sin contar un par de meses al final de su embarazo, así como unas semanas después del mismo.
Astrid no encuentra en sí misma para detenerlo a medida que su rostro comienza a sonrojarse. Ella no sabía que tanto necesitaba esto hasta ahora.
Hiccup parece pensar lo mismo, porque su erección es más que aparente incluso con sus pantalones de esmoquin.
"Hiccup…" Astrid le susurra de nuevo, sus manos sosteniendo la tela que cubre la mesa tan fuerte que sus nudillos se vuelven blancos.
"Dime que me detenga" Hiccup le susurra de vuelta, su voz pesada. Ha pasado un buen rato desde la última vez que él uso esa voz.
La rubia duda por un solo momento, y después, no dice nada.
Una de sus manos se resbala más hacia abajo, y Astrid se revuelve en su silla por un momento, levantando sus muslos y abriendo sus piernas solo lo suficiente para que los dedos de su novio se puedan resbalar por debajo de la falda de su vestido.
Dios, si la tía de Ruffnut se da cuenta probablemente se lo grite a todos los invitados.
Hiccup usa sus dedos y acaricia su sexo suavemente sobre su ropa interior, y ella tiene que morder su labio fuertemente para evitar hacer algún sonido potencialmente vergonzoso.
"Estas húmeda" Hiccup dice en una voz tan baja que apenas y la logra escuchar sobre el retumbar de la música swing.
Astrid está a punto de gemir, así que intenta disimularlo—tomando una de las copas de champaña y dándole un trago, el suave sabor de la bebida pasa por su lengua y es la excusa perfecta para cerrar los ojos mientras tiembla.
No es la primera vez que han hecho esto. Una vez, hace unos años, algo similar habia sucedido en una sala de cine cuando la película los habia aburrido—y ambos habían terminado haciendo cosas en el estacionamiento.
El recuerdo la hace sentir melancólica, pero las ministraciones de los dedos de su novio solo la hacen sentir caliente y amada.
La voz de la tía de Ruffnut es un sonido en la distancia cuando Hiccup mueve su ropa interior a un lado, y casi sin importancia, desliza dos dedos dentro de ella, dentro de su humedad.
"Aaah…" Astrid no puede evitar el gemido necesitado que sale de sus labios. Sus dedos son largos y suaves, y saben justo donde están sus puntos débiles.
"¿Astrid?" Ruffnut le llama la atención, y los dedos de Hiccup salen de ella tan rápido que casi la hacen soltar otro gemido, su mano descansando en su muslo.
"¿Mhh-m?" La rubia tararea, no confiando en su voz lo suficiente como para poder hablar.
"¿Estas bien?, te ves…roja…" Ruff levanta una ceja, y Astrid está casi segura que su amiga ya sabe lo que está sucediendo bajo la mesa.
"¡Baño!" Astrid grita, silenciando incluso a la gorda tía Bruna. La rubia acomoda su vestido tan disimuladamente como puede, empujando la mano de su novio a un lado bruscamente y casi llorando de la vergüenza cuando nota como sus dedos brillan—están empapados…
"Vu-vuelvo en unos minutos" Ella usa la primera excusa que se le ocurre—obviamente, Ruffnut no la cree, pero Astrid ignora la mirada inquisitiva de su mejor amiga—y comienza a caminar hacia un pasillo al otro lado del salón que bien podría ser el que se dirige al baño, honestamente ella solo tiene que alejarse de la gente antes de que le dé un ataque.
Todos en la fiesta son rubios—nada extraño, de hecho, siendo que tanto la familia Ingerman como la familia Thorston provienen de países europeos—y Astrid pasa inadvertida entre la multitud. Uno de los primos de Ruff la intenta sacar a bailar hasta que mira su expresión y se aleja con la cola entre las patas.
Sus tacones golpean en suelo con cada pisada cuando Astrid llega al pasillo, hasta que repente una mano la toma de la muñeca y le da una vuelta repentina.
"Entonces" Hiccup sonríe torcidamente "¿A dónde vamos?"
"Eres un idiota" Astrid está haciendo un puchero, y no es algo que ella haga comúnmente, pero se siente correcto. "¿Qué demonios estabas haciendo?" Es una pregunta estúpida, porque la rubia se lo permitió.
"Lo siento, lo siento" Hiccup le dice, pero el brillo en sus ojos solo puede significar que está aguantando la risa "Pero supongo que, eh, que te lo merecías"
"¿Qué quieres decir con que lo merecía?" Ella responde dándole un golpe en el pecho, indignada.
"No lo sé, ¿recuerdas la cena de aniversario de mis padres hace 2 años?" Su novio replica, y de un momento a otro Astrid siente sus mejillas volverse tan rojo como un tomate. Hundiendo su rostro en la chaqueta de su esmoquin.
"Aaaaah, ¡prometiste no hablar de eso otra vez!" Astrid gime contra su pecho y Hiccup comienza a reírse, un par de segundos después y ella se está riendo junto con él.
"Lo siento" Hiccup le dice de nuevo cuando la risa muere, pero esta vez es en serio. "Es solo…te vez muy bien, te-te vez hermosa con ese vestido. Y la tía de Ruff no paraba de hablar. Lo juro, era como si solo hubiera venido para molestar a la novia e ignorar a todo el mundo. Y la última vez que tuvimos tiempo para hacer algo fue…hace mucho tiempo"
"Está bien" Astrid responde, porque de repente todo el enojo que tenia se derritió como hielo en verano, sus dedos jugando con el cuello de su saco mientras su corazón canta en su pecho "Fue el mes pasado, cuando te dieron el empleo en el taller. Dejamos a Dagny con él Tío Finn y fuimos a comer a ese tonto restaurante caro, luego tuvimos que irnos cuando nos dimos cuenta que el menú estaba en francés"
Hiccup le da un pequeño beso en los labios. Solo un piquete.
"Las cosas serán como antes pronto, Astrid" Hiccup le promete "En cuanto Dagny entre a la primaria y tu termines tu semestre. Incluso podríamos tomar unas vacaciones, sé que siempre has querido ir a Escocia. Imaginalo, tu, yo y Dagny, remando por el Lago Ness "
"No creo que te den unas vacaciones tras solo trabajar un mes, Hiccup" Astrid sonríe, Hiccup se encoje de hombros.
"Blah, conseguiré otro empleo" Él bromea y ella le da un golpe en el pecho. Luego él se inclina y besa su frente una vez más.
Luego, la está besando. Besando en serio.
Las manos de su novio descansan tranquilamente en su espalda baja mientras ella enreda sus brazos en su cuello, y con la música en la distancia y el cosquilleo entre sus piernas, Astrid siente que este es el momento más excitante que han tenido en todo el mes.
Sus labios aún son igual de suaves y cálidos, un poco partidos en el centro, pero aún mantienen su ligereza de siempre. Hiccup profundiza el beso, y la rubia baja una de sus manos para apretar su trasero.
"Te matare cuando lleguemos a casa…" Astrid susurra dentro del beso.
"¿No puedes matarme ahora?" Él susurra de vuelta, y Astrid suelta una risilla.
"Deberíamos ir a despedirnos, Ruffnut ya debe de haber ejecutado a su tía"
"¡No!" Hiccup grita, abrazándola de nuevo, impidiendo que se aleje "Hay que quedarnos…hay que hacer algo loco"
"¿Algo loco?" La rubia levanta una ceja, y él muestra sus colmillos cuando sonríe.
"Algo loco" Hiccup repite.
Entonces se separa de ella por un momento y mira alrededor del pasillo. "Tengo una idea" Hiccup le dice, tomándola de la mano y llevándola a rastras hasta el fondo del pasillo.
Es algo frívolo y hermoso, y Astrid se siente feliz una vez más—una diferente clase de felicidad. No felicidad como madre ni felicidad como amiga, si no felicidad como una mujer que tiene ciertas necesidades.
Hay una puerta al final del corredor, y cuando Hiccup la abre ambos son recibidos con docenas de abrigos colgando tranquilamente de una barra de metal, y una pequeña pared adyacente que bien podría estar hecha para cubrir absolutamente nada.
"Armario de abrigos," Él hace un torpe movimiento de manos "Después de ti, M'lady"
Es como un flashback al pasado. Tenían 17 años, ella tenía 7 meses de embarazo. Astrid tuvo repentinos antojos nocturnos, y lo despertó a las 4 de la madrugada para que le trajera helado de vainilla y pepinillos.
"Cornetto de vainilla y un frasco de pepinillos en salmuera," Hiccup le había dicho, en la noche, desvelado y cansado, pero sonriendo "A la orden, M'lady" Y cuando se habia dado cuenta de que no tenían dichos alimentos en el refrigerador, su novio había manejado en la lluvia para ir a la única tienda abierta las 24 horas al otro lado de la ciudad.
Una repentina ola de emoción la ataca, y lo único que puede hacer para disimular las lágrimas en las comisuras de sus ojos es lanzarse contra su novio en un profundo beso, mordiendo su labio inferior mientras ambos pierden el equilibrio y chocan contra la pared del armario, justo detrás de los abrigos.
"Tú, Hiccup Haddock, en serio sabes cómo hacer a una chica sentirse especial" Astrid ríe felizmente, extendiendo su mano y cerrando la puerta del armario, solo para tener la privacidad suficiente para hundir su rostro en su cuello mientras su saco se desliza de sus hombros y aterriza en el suelo.
¿Quién necesita champaña, cuando su novio la puede embriagar con un beso, con un abrazo, con un toque bajo la mesa?
"Y tú, Astrid H-Hofferson, en serio sabes cómo inflar el ego de un chico" Él le responde de vuelta, le da un beso en la cabeza y una de sus manos baja por su cintura y termina descansando sobre su muslo.
Entonces ella comienza a moverse, levantando una de sus piernas y enredándola alrededor de su cadera, usando dedos algo torpes para desatar su moño y deshacer los botones de su camiseta. Hiccup aprovecha la oportunidad para resbalar su mano bajo su vestido una vez más, y Astrid ríe mientras lame su cuello, la temperatura comienza a aumentar en el armario mientras dos digitos juegan con ella sobre su ropa interior.
"Alguien esta apurado…Aah…" Astrid ronronea, pero su expresión presumida se transforma en una lasciva cuando las yemas de sus dedos encuentran su clítoris y lo comienzan a sobar suavemente. La rubia se rinde, y en vez de tomarse su tiempo en desabotonar su camiseta botón por botón, decide tomarla por los extremos y arrancarla de su pecho.
"Mira quien habla" Él ríe con su garganta. Pesado y vaporoso al mismo tiempo que Astrid toma una de sus pezones en su boca y lo muerde.
"Hi-Hiccaaph" Astrid gime su nombre en desenfrenado aprecio. Sus dedos encuentran ese lugar dulce dentro de ella, y la rubia arquea su espalda en un llanto mudo. "Su-suficiente" Se siente tan bien, pero ella nunca ha sido una para esperar por algo que puede tener al momento.
Antes de que él tenga la oportunidad de hacerlo, Astrid suelta sus hombros para bajar sus manos y rápidamente desabrochar su cinturón—parte de su mente está más concentrada en los dedos de Hiccup meneándose suavemente en la entrada de su sexo, así que le toma un par de intentos, pero al final logra soltarlo lo suficiente para abrir sus pantalones, bajar su cierre y manosear su erección sobre su ropa interior Calvin Klein.
Ella está a punto de levantar el elástico de su bóxer cuando la puerta del armario comienza a abrirse lentamente, y ambos se vuelven estatuas al momento en el que la luz del pasillo ilumina el suelo.
Lo único que los oculta son unos cuantos abrigos, y cualquiera con dos neuronas para frotar juntas se daría cuenta de los tres pies saliendo por debajo de la ropa. Pero los pasos lentos y los eructos fuertes al otro lado de los abrigos solo dicen que la persona que acaba de abrir la puerta está más que ebria.
"Mi-mi abrigo, cariñ-ñooo" Alguien canta, y ambos lo reconocen como el papá de Fishlegs, un enorme y peludo hombre que, contrario a lo que parece, no aguanta el alcohol.
Ninguno se mueve. Porque incluso un borracho encontraría extraño a dos personas follando en un armario durante una boda ajena.
Pero a Hiccup no importarle, porque sus dedos se resbalan por su verija y entran en su centro con un fluido movimiento—su dedo índice y medio se doblan dentro de ella para masajear su punto G, mientras que su pulgar comienza a vibrar contra su clítoris—Astrid muerde su hombro para disimular su gemido, tan fuerte que puede saborear la sangre, incluso cuando sus caderas comienzan a envestir subconscientemente contra su mano.
"¿Así que quieres jugar así, Hiccup Haddock?" Astrid piensa, resbalando una de sus manos a sus caderas y liberando su miembro de su ropa interior, tomándolo con la mano y bombeando. Ella puede escucharlo gruñir por el placer, y eso la hace sonreír tanto que casi no le importaría que el padre de Fishlegs los atrapara.
Un segundo después, El Sr. Ingerman saca uno de los abrigos al otro lado del estante, y cierra la puerta del armario, dejándolos solos con su propia lujuria.
En cuanto la puerta cierra, ambos pierden control. Hiccup comienza a repetir su nombre repetitivamente mientras la respiración de Astrid cambia a una serie de jadeos temblorosos, resbalándose fuera de su empapada ropa interior. Hiccup da un trago nervioso cuando la ve jugar consigo misma.
"Rápido, rápido, rápido" Astrid lo apura, levantando su vestido azul sobre sus caderas y parándose en la punta de su pie mientras Hiccup toma su otra pierna y la levanta alrededor de su propia cintura, usando su otra mano para sostenerla de su trasero desnudo—ambos logran mantener el equilibrio mientras la rubia toma su erecto miembro e intenta alinear la punta en su húmeda entrada.
Es sorprendente que Hiccup aun sea capaz de tener sexo en esta posición, incluso con una prótesis como pie.
"Okay…okay" Hiccup responde, su respiración esta pesada y Astrid incluso puede sentir como su corazón late frenéticamente en su pecho, pero ambos asienten lentamente y, con un movimiento de caderas, él se desliza dentro de ella, llenándola. Completándola.
Ambos sueltan gemidos gemelos cuando sucede, y Astrid solo puede pensar en lo increíble que se siente, incluso después de años él sigue estando tan caliente y duro. Duro donde ella es suave. Incluso después de años la sigue volviendo tan loca que bien podría ser una fantasía perpetua.
Pero no lo es, Hiccup esta aquí. Hiccup es suyo, así como ella es de él.
"Astrid…" Hiccup casi llora, comenzando a generar un ritmo mientras enviste dentro de ella. Tocando todos sus lugares dulces y haciéndola retorcerse. Mirándola a los ojos, sus frentes pegadas mientras sus alientos parece ser vapor.
Él huele a menta y sabe a igual. Ella huele como su labial de fresa y su lengua esta bañada en champaña.
"Te amo, te amo, te amo…Hiccuph-Uggh" Astrid está perdiendo la razón, en serio. Ha pasado un mes desde la última vez que hicieron el amor, y si tal vez pueda excusar el terminar primero alegando que ella está igual de apretada, no hay excusa alguna para alegar la forma desesperada en la que sus manos no paran de tocarlo. Manoseando su pecho, sus pectorales, mordiendo su cuello o apretando sus propios pezones.
Sus piernas comienzan a temblar, así que Astrid pasa ambos brazos sobre su cuello y lo abraza fuertemente, esto la deja completamente a su merced. Hiccup baja su otra mano y acompaña a la otra sosteniéndola de su trasero, sus dedos apretándola tan fuerte que es más que obvio dejara sus huellas dactilares marcadas en sus nalgas.
Hiccup usa esa fuerza que rara vez tiene para sostenerla contra la pared—sus posiciones invertidas—usando sus brazos para levantarla mientras ella traba sus tobillos en su espalda baja y se sostiene de la barra donde cuelgan los abrigos. Él no para de follarla. Y Astrid puede sentir el acero hirviendo en la punta de los dedos de sus pies.
Ella está cerca.
Dios.
"Estoy cerca…" Astrid le dice al oído, besando su oreja mientras él deja besos mariposa en su cuello, luego chupando tan fuerte que es más que obvio que quiere dejar marca.
"Está bien, está bien, te-termina" Él le dice, la barra en la que Astrid se sostiene tiembla cada vez que su hueso púbico choca contra el suyo.
La rubia por fin se puede sentir a si misma llegar a ese lugar.
El orgasmo la golpea tan fuerte que es como una ola de placer. Lanzándola de la orilla de un precipicio, tan largo y húmedo que la hace explotar por dentro. Sus piernas se aprietan contra él fuertemente alrededor de su cintura, cerrando sus ojos y soltando un llanto que retumba dentro de todo el armario.
"¡H-Hiccup!"
A Astrid le toma un segundo calmarse, pero después tiene suficiente conciencia para besar sus labios y lamer su lengua. Tres envestidas después y Hiccup la acompaña, gruñendo en su boca mientras ella lo aprieta dentro de sí misma y él se derrama dentro de ella—ninguno de los dos había siquiera pensando en usar condón, pero ese sería un problema para después.
"Ah" Es todo lo que Hiccup dice, su orgasmo mucho más silencioso que el de ella, pero igual de intenso.
Los segundos pasan y ninguno de los dos quiere alejarse del otro. Pero después de un rato las rodillas de su novio comienzan a temblar y él comienza a bajarla lo más lento que puede. Hiccup extiende una mano y le pasa su ropa interior, la cual Astrid se pone tan lentamente como puede—solo para tentarlo un poco más—y está satisfecha cuando mira como sus ojos se nublan lascivamente una vez más.
"Tendrás que esperar a que lleguemos a casa si quieres una repetición, campeón" Astrid lo provoca y Hiccup se sonroja. Obviamente será después de llamar a Dagny.
La rubia acomoda su vestido en una posición más modesta, y luego ayuda a su novio a abrochar su camiseta, la cual aún tiene suficientes botones como para parecer presentable.
Hay marcas de dientes en su cuello y en su pezón, y ella se siente extrañamente orgullosa por ellas. Es como si fueran adolescentes una vez más, con esa pasión que tenían de hacer el amor en cualquier lugar a cualquier hora.
Hiccup termina de acomodar su camiseta y de abrochar su cinturón, y justo cuando Astrid se está agachando para levantar su chaqueta, él la toma de la muñeca y la besa profundamente.
Cuando terminan, es como si hubiera vapor en el aire "¿De dónde salió eso?" Astrid jadea y Hiccup se encoje de hombros nerviosamente.
"¿Solo-solo quería besarte?"
Astrid levanta una ceja, porque sabe que es mentira. Si Hiccup en realidad hubiera querido besarla en ese momento no le habría contestado a su pregunta con otra pregunta.
Entonces se da cuenta de que de que ya está sosteniendo su chaqueta, y un pensamiento algo atrevido aparece en su cabeza, pero decide ignorarlo, al menos por ahora.
Hiccup sostiene su mano cuando salen del armario.
La música swing ya no suena al final del pasillo, ahora es una canción lenta.
"¿Quieres bailar, M'lady?" Hiccup le dice, y no hay manera de que le pueda decir que no.
"Después de ti, chico dragón" Ella lo trisca una vez más, y Hiccup levanta ambas cejas.
"No me llamabas así desde la secundaria"
"Lo sé" Astrid sonríe.
El resto de la boda es una mancha en sus recuerdos, pero Astrid esta segura que el momento que recordara toda su vida es unos minutos después, cuando ambos están bailando una pieza lenta en la pista de baile. Sus manos en su cintura mientras ella entierra su rostro en su pecho. La canción es tan tímida y ligera y romántica que la hace sentirse enamorar una vez más.
Pero mientras que Astrid piensa en el futuro distante, los pensamientos de Hiccup están en el presente. En la mujer cálida en sus brazos, en su hija feliz y contenta divirtiéndose con sus abuelos, en su mejor amigo cazando ardillas en algún bosque. Él piensa en Astrid Hofferson y en como de una noche triste hace 7 años nació algo eterno. Pero sobre todo esto, piensa en el pequeño anillo de bodas que descansa tranquilamente en el bolsillo de su chaqueta.
"Sabes" Astrid le dice, sus ojos cerrados mientras se pierde en el momento. "Deberíamos bailar esta canción, cuando nos casemos"
¿Es extraño que todo el conflicto interno de Astrid se originó por no darse cuenta de lleva demasiado tiempo esperando a convertirse en lo que ahora es Ruffnut?
Tal vez.
"¿Me dejaras pedir tu mano?" Hiccup suelta una corta risa, abrazándola más fuerte.
"No si yo lo hago primero"
FIN.
Notas del Autor:
Hola, han pasado como 3 semanas desde la ultima vez que nos vimos, ¿No, guapo?
Una review anonima sugirió sexo fuerte, así que pensé tomar un descanso del pequeño AU toxico que tenia para escribir este pequeño monstruo de 5,000 palabras. Y aprovechar para darles una noticia un poco importante.
Dentro de unos días, todos los capítulos del AU Lampara de Lava serán borrados y publicados como una historia alternativa llamada "Vacación Romana", decidí que en vez de repetir la misma situación con un diferente resultado, simplemente tomare lo que ya escribir y lo convertiré en algo más.
Supongo que sera una historia algo fuerte, ya que tratara temas como la depresión, el uso de drogas, el suicidio y la co-dependencia. Se que son temas algo edgy's, y no estoy seguro si tendrá una buena recepción en el Fandom Latino, pero vale la pena intentarlo.
En caso de que la historia falle o de que la recepción de ESTA historia mejore más, Otro fanfic sera publicado, donde nace la hermana pequeña de Hiccup Haddock. Freckle Haddock, pero bueno, eso es otro universo aparte, supongo que aun no vale la pena hablar de el.
Como siempre, tomare peticiones, ideas, promts y consejos.
Nos vemos a la proxima.
HD.
