No creo que tenga que decirlo, pero este capitulo esta ubicado en el mismo universo que el capitulo anterior
"Esta noche, somos jóvenes..."
"Así que…" Hiccup dice sin pensar, rascando un rasguño bajo sus hombros sudados, el sonido de la tormenta suena desastrosamente fuera de la cueva, y solo lo hace pensar en lo mucho que agradece este momento—en lo mucho en lo que lo quiere alargar. "Hicimos eso"
"No esperaba que hiciéramos eso" Astrid le sonríe, volteándose hacia un lado y sonrojándose cuando las pieles que los cubren se resbalan, descubriendo sus sensibles pechos. Los ojos de Hiccup bajan hasta ellos y la rubia ni siquiera se molesta en cubrirse. "Mis ojos están aquí arriba, chico dragón"
Hiccup solo asiente tontamente, sin separar la vista de su cuerpo. Y Astrid suelta una risa airada.
"Eres flexible" Hiccup exhala antes de que su boca se dé cuenta, su voz aún sigue un poco temblorosa y él se puede sentir a si mismo temblar cuando su novia levanta una mano y la pasa tranquilamente por su mejilla. "Bueno, siempre supe que eras flexible, pero nunca que tan…Ehm, flexible, eras"
"No puedo creer que me estés diciendo esto con una cara seria" Astrid bosteza una sonrisa mientras sus dedos dejan un rastro en su barbilla.
Ella se estira a través de la pequeña cama rudimentaria que Hiccup hizo a base de unas pieles y un poco de paja, recostando su cabeza sobre su regazo y mirándolo con ojos azules y enamorados.
"¿Cómo es que me enamore de un tipo tan tonto?" Astrid le dice, y Hiccup siente su corazón dar un salto.
"No quiero apuntar hombros a nadie" Hiccup responde, dándole un pequeño codazo al lado de un pecho, y sonrojándose mientras lo hace "Pero es completamente tu culpa"
"Y ahora me vas a decir que esto también fue mi culpa" Astrid rueda los ojos. Hiccup sabe a qué se refiere con esto.
Ellos nunca habían discutido que tan lejos llevarían su intimidad—cierto, puede que ambos llevaran años deseando de maneras un poco más que platónicas—pero su relación aún era nueva y fresca, lo suficiente para que apenas y empezaran a desarrollar esas pequeñas muestras de afecto que se habían aguantado por tanto tiempo.
Pero luego ambos decidieron ir a patrullar juntos, y una tormenta se desato, y por alguna razón sus dragones decidieron que era momento de dejarlos solos y luego…bueno, luego eso paso.
Movimientos rápidos, primerizos y algo torpes, el primer toque íntimo, el primer gemido, la primera envestida y el dolor de recibir a un amante.
"Hey, tu dijiste que solo nos íbamos a acurrucar" Hiccup hace una mueca "La Valiente Astrid Hofferson, Jinete de Nadders, Valkiria de Berk, quería acurrucarse—"
"Oh, Cállate" Astrid suspira, levantándose de su regazo y sentándose al lado de él, su cabeza rubia encontrado su familiar posición en su hombro—levantando las pieles hasta que cubren los hombros de ambos.
Una de las manos de Hiccup comienza a masajear entre sus los omoplatos de su novia, y ella suelta un suspiro de alivio contra su pecho al mismo tiempo que las puntas de sus dedos comienzan a levitar sobre su estomagó, haciéndolo sentir escalofríos.
"¿Aun te duele?" Hiccup le pregunta después de un largo momento de silencio, lo suficientemente bajo como para hacerles notar la intimidad de la situación, del contacto de sus piernas desnudos bajo las pieles que los cubren.
Astrid parece pensarlo por un momento, moviendo sus muslos un par de veces antes de encogerse de hombros.
"No mucho"
"No quiero hacerte daño" Hiccup suspira.
"Dicen que se vuelve mejor con el tiempo" Astrid le responde, el sarcasmo emanando tan fuerte que lo hace sentir melancólico.
"Vas a matarme" Él suelta una risa que Astrid puede sentir, más que oír—vibrando contra su oreja y haciéndola sentir extrañamente a salvo.
La hace sentir protegida—no es algo a lo que este acostumbrada, tampoco es algo que ella necesite—pero independientemente de esto, se siente bien. Se siente increíble.
"Eres toda una reina del drama" Ella le dice, Hiccup le muestra esa sonrisa torcida de la cual Astrid se llegó a enamorar.
"No, te lo juro" El joven jinete continua a pesar del gruñido molesto que la rubia suelta "En serio, vas a matarme y luego tendrás que cuidar de Toothless, y supongo que también tendrás que ser Jefa, porque ambos sabemos que lo harás mejor de lo que alguna vez lo pude haber hecho"
"Babe, si mueres, yo tendrá que casarme con Snotlout para ser Jefa" Astrid le recuerda, y menos de un segundo después siente el brazo de su novio rodear su cintura, irracionalmente posesivo.
A ella le gusta. Ella es suya y él es de Ella, y eso nunca va a cambiar.
"En ese caso, creo que sobreviviré"
"Así que encendamos el mundo, podemos brillar más fuerte que sol"
We Are Young, FUN.
"Hiccup" Ella suspira, y él casi quiere hacer una mueca al tono provocativo de su voz "Deja de temblar"
"Tu-tu primero" Él tartamudea.
Hiccup siempre pensó que tenía manos firmes al momento de las necesidades, como al forjar en la herrería o al entrenar a un dragón, pero el estremecimiento en sus manos mientras resbala su dedo por la parte interior del muslo de Astrid es más que obvio.
Al menos el aliento de su nueva esposa también está temblando.
"Hemos hecho esto antes" Ella le responde, sus ojos brillando contra la luz de la fogata en su habitación. El sonido de la música afuera le recuerda al retumbar de cierta tormenta hace tantos años.
Pero esta vez no están en una cueva, y esta vez no son solo dos niños pensando que eran algo más—ahora son adultos. Esposo y Esposa, una pareja casada.
"Hemos hecho esto antes" Hiccup repite tontamente, porque nunca lo han hecho así.
"¿Olvidaste dónde va?"
Hiccup pausa las ministraciones en su nueva esposa para darle una mirada estresada "Astrid, si no te conocería y te amara, no me daría cuenta de que tanta maldad solo significa que tú también estas nerviosa"
Él está sobre ella, ambos están desnudos, ambos están listos. Ellos han hecho esto miles de veces y Astrid no debería sentirse tan nerviosa e insegura de su propio cuerpo. Ella es su esposa.
"Esta es solo otra noche" Astrid intenta decirle, pero sabe que solo se tiene que convencer a si misma primero.
"Ahí es donde te equivocas, Astrid" Hiccup le susurra, dándole un beso en la comisura de los labios.
Esta no es solo otra noche.
Las ropas que usaron durante la boda están colgadas al lado de su chimenea, sus cuerpos están mareados y cálidos, y esto no es solo por el vino que tomaron durante el festín. La tiara de novia de Astrid ya fue retirada y está descansando tranquilamente al lado de sus almohadas en significancia no hablada. El día ha sido largo y cansado, y la carga emocional que ha caído sobre ambos fue un pilar de nubes en sus espaldas—pero ahora en este momento ya no hay aldea, ni títulos, ni responsabilidades—solo ellos.
Tal vez es por esto que de repente hacer el amor se haya vuelto algo tan complicado.
Hiccup se acerca a ella y la besa—largo y profundo—hasta que Astrid está respirando pesadamente y sus mejillas están tan encendidas sobre su piel pálida que podrían incendiar toda la habitación.
"Esta es…" Hiccup susurra, casi ahogándose con su lengua "Es…nuestra primera noche" Su boca sabe cómo el perfume que las damas de Astrid le pusieron para su boda, una esencia frutal traída de Roma.
"Tu te ves…así" Hiccup continua, levantando un brazo y haciendo un gesto a su cuerpo desnudo.
Astrid suelta una risa que desaparece cuando él aprieta su cintura, pero la sonrisa perdura.
"Acabas de señalarme completa" Ella le dice, y él puede sentir un dulce pinchazo en su corazón.
"Lo sé" Él joven jefe suspira "Y tu…te ves así, y—y esta es nuestra cama. No es la herreria o los establos o una cueva en una isla o la cama de Snotlout. Esta es una verdadera cama que nos matamos en construir y-y aun te vi sacarte astillas de las manos incluso cuando dejé mi martillo en tu regazo"
"Astillas" Astrid repite cuando lo ve intentar recuperar su aliento "Ya no tengo astillas en las manos" Ella pasa las palmas de sus manos por su espalda para probar su punto, levantando escalofríos con cada roce de piel con piel.
"El-el punto es que hicimos esta cama juntos" Es difícil decir esto, sobre todo con los obvios algoritmos emocionales y su obvia excitación picándola en la pierna "Hicimos una cama en la que dormiremos a través de guerras y bebes y todo lo que está en medio. Y ambos estamos en esta cama a punto de consumar nuestro matrimonio, y tú te estas burlando de mi por hablar de astillas"
Ella parece darse cuenta de lo mucho que esto significa, no solo para ella, si no para él.
Ellos hicieron esta cama, juntos. Esta no es ella perdiendo su virginidad, esta es ella dejando ir su apellido para entregarse a un clan de un solo hombre. Esta es ella dándole todo y él sintiéndose menos por no tener más que darle.
Hiccup es un tonto, y ella lo ama tanto que siente que podría explotar en cualquier momento.
"Oh, lo lamento, mi señor esposo" Astrid le dice al oído, su voz una vez más lenta y seductiva lo regresa de su trance al mismo tiempo que encienden su sangre "Me gusta nuestra cama, en serio. La amo, y te amo a ti" Es como una recompensa cuando Hiccup le responde dándole una mordida en el cuello, en ese lugar dulce que le hace arder entre las piernas "D-déjame terminar"
Hiccup se detiene y es como la primera vez de nuevo—como si siguieran escondiéndose de la lluvia en la cueva de una isla sin nombre—donde nada existe además de ellos dos.
"Hiccup, si esta fuera solo otra noche para mí, ¿crees que estaría temblando?"
FIN.
Notas del autor; ¡100 REVIEWS! Mamá mía pizzería, la recepción que le han dado a este pequeño desastre de one-shots mal escritos e historias que apenas y puedo decir que están relacionadas es increíble.
Lo cierto es que cuando comenzó esta historia solo pensaba tirar pequeñas ideas que se me ocurrían durante la madrugada, solo para desahogarme—así fue como comenzó Camaro del 68—pero debo decir que logre escarbar un poco de cariño para una que otra de estas mismas.
Camaro del 68 sigue siendo mi raison de d'etre, pero la verdad es que perdí un poco de interés en el después de enamorarme del personaje de Astrid una vez más, por el momento el epilogo ya está escrito y editado, listo para ser publicado, pero esperando ansiosamente a que me den ganas de hacerlo ¿Creen que le darían una buena recepción si lo público como una historia en si misma?
Como sea, siento que he divagado un poco. Solo estoy un poco emocionado, esta es la primera vez que una de mis historias llega a las 100 reviews, y supongo que aunque no es un suceso tan importante para otros escritores mucho mejores que yo, debo decir que se siente bien saber que al menos a un par de personas les gusta algo que yo escribí lo suficiente para dejar un mensaje, opinión o critica.
Son geniales, muchas gracias.
