Arabella tiene a los 70's en la cabeza

Pero ella es una amante moderna

Es una exploración, esta hecha del espacio exterior.

Y sus labios son como la orilla de la galaxia.

Y sus besos el color de una constelación cayendo en su lugar.


Donde Hiccup se embriaga y Astrid cuida de él.


Snotlout sabía que iba a morir.

Él es consciente de lo que es obvio, todo el mundo muere en algún momento después de todo—es solo que él no esperaba morir tan rápido y de una manera tan violenta.

Aunque una parte de él siempre supo iba a ser asesinado por Astrid.

Él está un poco ebrio a medida que camina a la cabaña de la rubia, y la luz de la luna iluminando sus pasos y Hookfang a su lado es lo único que le da valor para seguir.

Eso, y que su dragón probablemente lo rostice si intenta escapar.

Lagartija traicionera.

Hook suelta vapor de sus fosas nasales como si pudiera leer sus pensamientos, y Snotlout la da un codazo que el dragón le regresa con un golpe con el hocico.

"Odio a los gemelos" Snot murmura "Astrid no los mataría a ellos, pero no, tenían que mandarme a mí, solo porque fue mi idea…"

Él joven llega a la cabaña de Astrid y toca un par de veces en la puerta, un par de segundos después escucha como le grita "¡Pasa!"

Snotlout entra, a la cabaña, y se encuentra con Astrid afilando su hacha.

Oh, Dioses en Asgard—él esta tan muerto.

"Hey Snotlout, ¿Qué pasa?"

Snotlout comienza a sudar cada vez más, su expresión transformándose en una sonrisa actuada

"A-Astrid" Snotlout sonríe tensamente "Heeeeeey"

La rubia levanta una ceja, inmediatamente dejando caer la piedra de afilar y levantándose del suelo en una postura agresiva.

"Snotlout" Astrid repite, ahora en una voz seria "¿Qué pasa?"

"Hookfang, sálvame…" Snot implora, pero el lugar donde estaba su dragón ahora es solo su silueta en forma de humo. El asustado vikingo toce un par de veces para hacer notar que no tiene miedo, lo cual no parece funcionar teniendo en cuenta el temblar en sus rodillas. "Así que…paso algo…" Snotlout comienza

"Snotlout" Astrid gruñe.

"Hiccup está ebrio" Snotlout deja que las palabras escapen de su boca. "H-Hiccup esta ebrio y tenemos problemas"

Bueno, al menos si Astrid es la que lo mata él tendrá la entrada al Valhalla garantizada. Siendo que ella probablemente sea un Valquiria y todo eso.

"¡¿Qué?!" Astrid grita, levantando las manos y haciendo que la hoja de su hacha le corte un trozo de casco, Snotlout ahoga un chillido completamente masculino "¿Hiccup? ¿Ebrio? ¿Cómo paso esto?"

Por favor deja de mover tu hacha es gigante y no quiero morir por favor por favor por favor.

"B-Bueno" Snotlout comienza de nuevo, "Los gemelos y yo encontramos unos barriles llenos de este líquido dorado, y-y el cargamento estaba marcado en latín y ningún vikingo respetable sabe hablar romaniense así que-que…"

"¡¿Se lo dieron de beber a Hiccup?!" Astrid hace una cara "Oh, Thor, voy a matarlos"

"¡Fue idea de los gemelos!" Snotlout grita "Además no esta tan mal, aunque si intentó saltar por un precipicio un par de veces, pero eso es solo Hiccup siendo Hiccup"

"Oh, ¡Calla pedazo de troll!" La rubia insulta, pero no se molesta en cumplir su promesa, pasando al lado de Snotlout sin siquiera golpearlo.

Astrid sale por la puerta, silba y su dragón baja inmediatamente. Luego ambos se elevan en el aire, y Snotlout se desmaya.


Astrid va a matarlos.

Probablemente primero a los gemelos, porque ambos saben que Hiccup no aguanta el alcohol en lo más mínimo, después probablemente mataría a Snotlout, porque tiene tanta culpa como los gemelos—al final mataría a Hiccup. Si es que no se ha matado a sí mismo para entonces.

Oh, Hiccup.

Ella lo encuentra en la casa club, intentando ponerle su viejo chaleco de piel a Toothless mientras el dragón parecía aguantarse las ganas de lanzarle una bola de plasma.

"¡Ashtrid!" Hiccup sonríe en cuanto la ve, sus mejillas rojas y sus ojos brillosos "¡Donde estabas!" No es una pregunta, su tono de voz es torpe por el alcohol y su dragón aprovecha la oportunidad para salir corriendo por una ventana. Hiccup ni siquiera se da cuenta.

"Muy bien, chico dragón" Astrid le dice mientras se acerca a él con una mirada afilada, Hiccup intenta escapar, pero tropieza con su propia pierna y la rubia apenas y tiene tiempo para atrapar a su novio del hombro antes de que choque contra el suelo. "Vayamos a la cama"

"P-eero Ashtrid" Hiccup balbucea mientras la rubia lo carga de un brazo, uno de los suyos rodeando su hombro mientras el otro sostiene su pecho "Era vinooo"

"Hiccup ambos sabemos que no aguantas la sidra de Berk" Astrid lo regaña, a pesar de que todo su enojo se derritió al ver su rostro "No debiste tomar tanto"

"Los gemelo-s-s" Hiccup vuelve a hablar, arrastrando la consonante mientras su cabeza cuelga. "Oye-e, ¿Porque mi pie derecho no es de metal?"

"Porque tienes demasiada suerte" Astrid murmura, y luego siente un par de labios besando su cabello—a pesar de todo, la rubia se sonroja.


Están por llegar a su cabaña cuando Hiccup comienza a balbucear de nuevo, Astrid apenas y lo puede escuchar.

"Por…por bravo mar…n-navegare…ahogarme yo no…no temo"

Sus manos están por todos lados. Una de ellas sostiene su cintura mientras sus dedos juegan con su costado, casi como si quisieran hacerle cosquillas.

Su otra mano viaja de su cabello hasta un par de veces que llego a toquetear su trasero, y Astrid no puede dejar de sonreir.

"Hiccup. Basta" Ella no lo dice en serio, y sabe que no va a parar en absoluto. Además, la canción es linda, si bien inentendible. Y aunque Hiccup siempre sea algo obstinado con muestras de afecto públicas—completamente al contrario que ella—en este momento parece no importarle.

Es casi como un pequeño dragón, mordiendo, tocando y bostezando, y Astrid está segura que de poder hacerlo ya habría lanzado fuego.

Astrid patea la puerta de su cabaña cuando por fin llegan a la misma, al llegar a su cama, sus brazos rodean su cintura y la arrastran junto con él hasta la comodidad de su almohada—su barbilla está en su hombro, sus dientes en su cuello. Ella puede oler la uva en su aliento.

"Ni ardiente sol…ni frio atroz, me…me harán dejar mi viaje…" Hiccup canta delicadamente cerca de ella, sus manos la desvisten torpemente y Astrid lo deja hacerlo.

"Nadar, correr y navegar…" Sus dedos juegan con la banda de su camisa "Dentro de tu ropa…" Y entran bajo los amarres de sus pechos.

Astrid nunca ha escuchado la canción, pero está segura que no va así.

"¡Hiccup!" Ella se ríe. Después falla en sacar su mano y terminan dando vuelta en su cama hasta que la joven vikinga termina atrapada entre sus brazos y piernas en un abrazo íntimo y ebrio.

"Nunca-nunca estoy triste…" Hiccup susurra "Cuando estoy 'tigo…Ashtrid….Mmmm, hueles como carne…tengo 'hambre"

Sus ojos brillosos se cierran y Astrid no puede evitar caer en la comodidad de sus brazos, en la suavidad de la almohada en su cabeza y el cálido aliento en su oído.

"…Hiccup" Ella suspira, y el parece tomar un momento para disfrutar de su calidez.

"Si me…prometes corazón…amarme por la eternidad…"

"No sé qué estas cantando" Astrid le dice, una parte de ella está segura que está dormido, otra está dispuesta a indagar un poco más. Su voz es tierna y la hace temblar "Pero desearía que estuvieras sobrio"

"Mmmm…" Hiccup tararea por lo bajo, apretándola contra él y besando su mejilla "Te…terminare de cantarla…cuando seas mi esposa…"

Astrid se siente a si misma derretirse, sus mejillas volviéndose tan rojas como el fuego de su dragona, y es aquí cuando se enamora una vez más.


FIN.

Notas del autor: ¿Qué les parece un poco de HiccupBorracho! para cambiar el humor de mis historias? Genial, ¿no?

En otras noticias…

¡HE VUELTO! (Por efecto dramático, imaginen que salte desde mi propio ataúd en medio de mi funeral, una espada en llamas en una mano mientras monto un tigre con alas de águila)

Estuve en un pequeño viaje de auto-descubrimiento. De esos que están llenos de altos y bajos—pero ahora que mi cuenta bancaria vuelve a estar llena de moscas y los efectos del alcohol vuelven a ser nulos, decidí volver a la vida corporativa/universitaria.

Eso, y porque estaba a una multa de tránsito a que me deportaran de Arizona.

¿Y que mejor manera de volver que escribiendo algo fresco?

Un par de mensajes privados me incitan a terminar de subir Camaro del 68, la historia que lo empezó todo y la cual probablemente subiré dentro de poco, debo decir que me he encariñado tanto con ella que no me dan ganas que termine, pero todo debe llegar a su fin ¿Cierto?

Si hay alguien interesado en lo que sea relacionado a mi persona—hablar, peticiones, ideas, encuentros casuales ¿Quién dijo eso? —entonces mi bandeja de mensajes siempre está abierta al público.

Nos vemos pronto, lectores masoquistas que aun siguen a un flojo que actualiza sus historias cada mes, los amo.

HD.