Pov Hamony

El calor subió hasta mis mejillas lo que me hizo lucir tan roja como un tomate. Pero qué diablos estaba pasándome .Me preguntaba una y otra vez en mis adentros, mientras tenía las manos sobre mis mejillas y negaba con la cabeza.

Entre pronto a mi nueva casa, cerré la puerta con fuerza para después recargarme de espaldas a ella y soltar un profundo suspiro. ¿Quién era ese chico?

De nuevo sentía el calor en mis mejillas. Los latidos de mi corazón comenzaron a acelerarse y mi respiración parecía entorpecerse. Mi mente solo pensaba en esos profundos ojos color verde Neón.

- ¿Harmony?, hija, ¿estás bien? – Mi padre estaba frente a mí con el rostro lleno de preocupación.

- S... si, papá, yo, lo siento... - Respondí tratando de sonar lo más tranquila posible, y desviando un poco la mirada.

- Harmy, ¿estas segura?, es que, no pareces estar bien – Se acercó hacia mí para acariciar mi mejilla.

Pareció sorprendido, quizá porque desde hace mucho tiempo que no había dejado que mis padres tuviesen contacto tan cercano a mí, Talvez es hora de afrontar mi realidad y continuar.

- Tus mejillas... se sienten calientes– Dijo con recelo.

Mis ojos se abrieron con mucha sorpresa, me aleje bruscamente y negué con la cabeza mientras de nuevo los recuerdos de ese chico abundaban en mi mente.

- ¿Qué están esperando, ustedes dos?, ¡la cena se enfría! – dijo mi madre asomando la cabeza por el marco de la puerta de la cocina.

Me miro sorprendida, oh si, también había notado mi rostro enrojecido.

Golpe mi frente con mi mano y suspire aturdida.

- Tengo hambre... ¿podemos cenar ahora? – Fue lo único que pude decir, antes de caminar rápidamente hasta la cocina, esquivando un poco a mi madre.

Tome asiento y suspire de nuevo. Pude escuchar a mi padre decir algo a mi madre, pero no sé qué, después escuche una pequeña risita salir de mamá.

Enseguida mi padre tomo asiento frente a mí, y mi mama a mi lado derecho.

La cena trascurrió tranquila, ¡qué alegría! (pensé), pero toda esa sensación de alivio se fue cuando mi madre se aclaró la garganta y se preparó para hacer su bombardeo de preguntas.

- Así que, Harmy, ¿qué te pareció la ciudad?, encontraste algo... ¿INTERESANTE? – diciendo lo último con énfasis.

De nuevo mi rostro subió en calor, Solté el tenedor, haciendo ruido con el plato, trate de ocultar mi rostro encogiéndome de hombros, pero yo sabía que eso era imposible.

¿Porque Pasaron solo unos segundos, cuando escuche ligeras risitas de mis padres... Al instante una duda cruzo por mi mente. Una duda que necesitaba respuesta.

- ¿Por qué eligieron esta ciudad, para mudarnos? – Pregunte sin pensarlos dos veces, los rostros de mis padres estaban llenos de sorpresa y sus sonrisas se habían desvanecido un segundo, pero después volvieron a sonreír.

- ¿Te digo algo cariño? - el primero en hablar fue mi padre – esta ciudad alberga muchas sorpresas, alberga a alguien que idolatro desde que era joven, y además, todo el mundo habla de Amity Park como una ciudad totalmente diferente – Sonrió.

- Pero, ¿Por qué es "diferente"?, ¿tú lo sabes? – Pregunte.

- Bueno Harmy, si no te la pasaras encerrada en tu habitación y aferrada a tu mundo, quizá lo sabrías. - Interrumpió mi madre.

Al principio su comentario me había causado cierta molestia, pero después de analizarlo, me di cuenta que tenía razón...

- Harmy... - Llamo mi atención mi padre – ¿Puedo imaginar que ya conoces algo sobre esta ciudad, con ese recorrido que has dado? – Pregunto curioso.

- Si... - Suspire, ambos me veían con expectación. – Esta es una ciudad ¡de locos! – Continúe con pesadez

Mis padres se miraron confundidos, el uno al otro, luego pusieron su mirada de nuevo sobre mí.

- ¿Qué paso cariño? – Dijo mi madre.

- Conocí a un chico... - antes de que pudiese continuar, mis padres interrumpieron, haciendo al unisonido un ahhhh, en tono de alivio y alegría – ¿Por qué les alegra?, ni siquiera les eh dicho que me sucedió – Continúe...

- Tienes razón, hija, continua... -

- Un tipo raro, de piel verdosa y cabello azul que parecía estar en llamar y podía volar, me tomo de la cintura y me llevo volando con el hasta la cima de un edificio, y dijo algo como que quería divertirse conmigo, pero él estaba hablando con otro chico muy raro que estaba en el techo de ese edificio, su cabello era blanco, y sus ojos verdes neón, con un traje en color negro y rojo – de nuevo sentía calor, al recordarlo – y en su pecho tenía dos letras, LP, en su cinturón tenía una insignia con un logo extraño, que a primera vista parecía una D, entonces el chico de cabello blanco le dijo al otro que me soltara y él se burló, luego no sé qué paso, pero el tipo desapareció y comencé a caer al vacío..., pero el tipo de ojos verdes, salió volando y me salvo de golpear contra el piso, y luego él dijo cosas como que, eran fantasmas, pero yo no quise escuchar esas cosas absurdas, y le dije que se alejara de mi..., y camine rápidamente hasta aquí. – En cuanto termine de hablar, trate de evitar hacer contacto visual, porque sabía que iban a llenarme de sus preguntas, sobre si me lastime algo, o cosas así.

Pero muy por lo contrario lo único que escuche fue una ligera risita venir de ambos. Los mire un tanto molesta, pero los dos se miraban fijamente en complicidad.

- ¿Qué? – Pregunte un poco disgustada.

- Ojos verdes, cabello blanco, una insignia que pareciese una D... ummm – Decía mi Padre mientras acariciaba su barbilla – ¡Ya veo!, tú te has encontrado con el hijo del héroe mundial Danny Phantom...-

- ¿Phantom?, Asi fue como lo llamo el otro ser extraño de piel verdosa, Phantom... - Dijo sorprendida.

Mi padre sonrio ante mi respuesta, y yo lo mire incrédula.

- Bueno, su nombre es...- intento continuar mi padre, pero yo lo interrumpí.

Me levante con brusquedad de mi asiento, los mire con enojo, y negué con la cabeza.

- Los fantasmas, ¡NO EXISTEN!, ¡Esto no es real! – grite enfadada.

Salí pronto de la cocina, y subí con rapidez las escaleras hasta mi actual habitación, cerré la puerta con fuerza, y me abalance a mi cama. Seguí incrédula a lo que estaba pasando, y entre todo mi enojo, comencé a sentirme cansada, cerré mis ojos, tratando de tranquilizarme, hasta que finalmente me quede dormida...

Continuara...