Pov. Liam
¡Pero que chica tan más extraña! Me decía a mí mismo una otra vez. De nuevo dando vueltas por toda mi habitación, ahora no puedo dejar de pensar en ella, ¿Qué me estaba pasando?, porque me siento así. Es una sensación tan incómoda pero al mismo tiempo tan satisfactoria. No puedo estar enamorado ¿o sí?
Me golpeo la frente con la palma de mi mano y niego con la cabeza; no puedo estar así, cuando ni siquiera logro solucionar mis problemas con mí supuesta novia, Trina.
Me abalance sobre mi cama, cierro mis ojos, tratando de dormir, sin poder lograrlo. Tantas cosas, en tan poco tiempo, ¿Por qué la vida de un adolescente es tan difícil?
Con la mirada fija en el techo comienzo a tararear algunas palabras, aun recordando a esta chica nueva, sus ojos verde limón, su cabello castaño, sus labios rojos, comienzo a perderme en esos recuerdos y en formular palabras al azar…
Talvez fui demasiado directo,
Talvez espere demasiado tiempo
Talvez jugué mal mis cartas
Oh, solo un poco mal,
Te pido disculpas por ello.
Podría caer o podría volar aquí en tu avión,
Y podría vivir, podría morir,
Colgado de las palabras que dices.
Tengo fama, de entregarme por completo,
Y saltar de cabeza con más fuerza
Que diez mil rocas en el lago…
Lance un profundo suspiro y de nuevo negué con la cabeza. No, no podía estar pensando de esta manera en alguien que apenas conozco.
Pero esta extraña sensación no quiere apartarse de mí.
No pienso seguir así, me levanto bruscamente de mi cama, y camino hasta mi mochila para sacar un libro de ciencias, talvez un poco de estudio para mi examen del lunes, me ayude a dejar de pensar en eso, vuelvo hasta mi cama y me siento sobre ella abriendo mi libro sobre mis piernas, y tratando de olvidarme de cualquier cosa que no fuese de ciencia.
(Al día siguiente)
La luz del sol es la causante de mi despertar, al principio me quede quieto, con la mente en blanco, y con sueño, mucho sueño, luego, tratando de acomodarme, me doy cuenta, que me quede dormido sentado en mi cama recargado sobre la pared, miro mi libro abierto sobre mi cama, y entonces recordé todo, ni siquiera supe a qué hora me dormí, pero sé que fue, pasadas las 3:00 am, lance un profundo bostezo y levanto mis brazos para estirarme un poco.
Tome el libro y lo puse sobre la mesa de noche junto a mi cama, mire el reloj y ya eran las 8:20, lance y ligero quejido, hasta que recordé que era sábado, sonreí y trate de acomodarme en mi cama para dormir solo un poco más.
-¡Niños, el desayuno está listo!- se escucha la voz de mi madre, desde la cocina.
Lanzo un quejido, negadme a bajar y olvidarme de dormir un poco más, pero como si se tratase de un embrujo, mi estómago, comienza a quejarse de hambre.
Esta vez no hay escapatoria, tengo que levantarme y desayunar, de lo contrario, mi estómago no me permitirá dormir.
De mala gana me levanto de la cama y salgo de mi habitación, bajo las escaleras y me dirijo hasta la cocina, el olor de la comida de mamá era tan atrayente, que me abrió más el apetito.
Al entrar a la cocina, observo a mi familia, sentada en el comedor, mi padre, demasiado concentrado leyendo algo en su Tablet, y mi hermana casi devorando sus hot cakes, mi madre fue la primera en notar mi presencia, me regalo una cálida sonrisa y me invito a sentarme. Le obedecí.
Al sentarme, junto a mi padre, el aparto la mirada de su Tablet para observarme, trate de pasar desapercibido, tomando un poco de hot cakes que mamá había preparado, pero aun podía sentir la mirada de mi papá sobre mí.
-¿Te pasa algo papá?- pregunte algo temeroso.
-Eso debería preguntártelo yo a ti, hijo- Respondió.
No lograba entender las palabras de mi papá, así que voltee a mirar a mi hermana, quien también ahora me veía curiosa.
-¿Qué?- le pregunte un poco nervioso, por no saber que pasaba.
-¿Desde cuando duermes con tu ropa de día?- Pregunto mi hermana con un poco de diversión.
Baje mi mirada para observarme un poco, y me di cuenta de que tenía razón, ni siquiera me había cambiado el pijama.
-Pero lo más importante, ¿porque luces desvelado?- Pregunto mi padre.
Lo mire, y me quede mudo tratando de decir algo, pero claro que no podía decirle, que me desvele porque no podía dejar de pensar en una chica.
-Luces, como tu padre cuando la culpa ya no lo dejaba dormir, la culpa de guardad un secreto…- hablo mi madre, pero yo la interrumpí abruptamente.
-¡No, yo no escondo ningún secreto!- Dije con nerviosismo
Mi familia me miro sorprendida –Quiero, decir, que, yo, no tengo secretos, es solo que, no podía dormir, porque estuve estudiando para mi examen del lunes, además de que anoche, tuve una pelea con Ethan, solo eso.- dije, tratando de tranquilizarlos.
-¿Seguro que es solo eso hijo?- pregunto mi padre.
-Sí, es solo eso papá- Respondí y proseguí a comer mis hot cakes.
El desayuno trascurrió un tanto tranquilo, por supuesto que mi padre pregunto, como había sido mi pelea con Ethan, y yo tuve que mentir un poco, no sé porque, no pude contarle sobre la chica, quizá porque sé que si la menciono, mis mejillas se enrojecerán y sería algo demasiado sospechoso, así que preferí evitar el tema.
-Bueno, ha sido un desayuno exquisito cariño- dijo mi padre a mi mamá –Niños, recuerden que hoy tendremos entrenamiento corto, ya que más tarde veremos a congelación, para tratar de investigar un poco más sobre ese poder de ustedes dos-
Me quede un momento pensativo, pensando que tengo que solucionar mis conflictos de adolescente o de lo contrario no dormiré nunca más.
-Hee, papá, Um yo, quería, preguntarte, o más bien, pedirte, si, podríamos suspender el entrenamiento de hoy- dije sin rodeos
-¿Por qué?- pregunto mi padre sorprendido.
-Es que, bueno, yo, quisiera, ah, salir un rato con, con Trina- respondí con nerviosismo
Mi madre y hermana comenzaron a soltar risitas.
Mi padre me miró fijamente y creí que iba a negarse rotundamente, pero, por lo contrario, solo, sonrió, y asintió con la cabeza.
-Está bien, creo, que ya es justo que pases tiempo con tu NOVIA- Diciendo lo último con énfasis, y provocando me sonroje.
-Entonces, papá, yo también puedo salir con Karim, ¿verdad?- pregunto con entusiasmo mi hermana.
Mi padre la miro, con una expresión seria. –por supuesto que n…- Pero antes de que mi padre terminara de responder, mi madre le dio una mirada fulminante.
-Por supuesto que puedes ir, cariño, tú también mereces pasar tiempo con tu NOVIO- Continuo por hablar mi madre, diciendo lo último con énfasis y provocando una mirada de reproche por parte de mi padre. Sonreí para mis adentros con la escena.
Pasaron algunas horas, y Trina aún no había respondido a mis llamadas ni a mis mensajes, ¿Por qué tiene que ser tan indiferente y rencorosa a veces?
Estuve a punto de lanzar mi celular contra la cama, si no fuese porque este vibro y sonó en tono de llamada.
Mire la pantalla, y se trataba de mi amigo Jacob, hermano de Trina.
Presione el botón para contestar.
-Hey amigo que pasa?—(pregunte)
- Hola viejo, hace un tiempo que no salimos a hacer algo divertido entre amigos, me preguntaba si, hoy estarás disponible, para salir, a algún lado?—Contesto mi amigo.
- Um, bueno, yo, tenía entrenamiento hoy, pero le pedí a mi padre posponerlo, parapoder salir hoy con Trina, pero, ella, no me responde las llamadas, ni los mensajes, ¿sabes si le pasa algo?—
- bueno, no lo sé, ella ha estado un poco rara, pero no sé qué le pase, es un chica!, yo no puedo ponerme a hablar con ella, de cosas personales—Respondió Jacob.
- Si, creo que tienes razón—respondí un poco preocupado
-ugh, bueno, amigo, si de algo te sirve, salió de casa, hace una hora, dijo que estaría un buen rato en la pista de skate, distrayéndoseun poco, quizá si vas ahora, aun la encuentres ahí.—
-Um, si, iré, gracias Jac, y am, oye, si ella no quiere salir, quizá, te llame y podamos ir a algún lado—
-Está bien viejo, relájate, nos vemos—respondió y luego colgó.
Lance un suspiro, y trate de motivarme a salir, y tratar de arreglar las cosas con Trina, avise a mis padres que llegaría en un rato, Salí de casa y me transforme en mi forma fantasma, para volar hacia en parque, donde se encontraba la pista de skate, de primer momento, quise comprar algún detalle para ella, pero no logre decidirme por algo, ¿chocolates?, ella dice que arruinan la piel.
¿flores?, es alérgica
Negué con la cabeza en un suspiro, ¿cuánto tiempo va a tomarme comprenderla por completo?, aunque hemos sido amigos desde muy pequeños, a veces no la entiendo, un día, dice si, y al otro día, dice no.
Continúe con mi vuelo, para bajar a un lugar un poco retirado de la pista, no me gusta lucir como un presumido, llegando a todos lados llamando la atención. Me volví a mi forma humana, y camine hacia el lugar, con un poco de nerviosismo, mis manos sudaban, y sentía mi boca secarse, ¿Qué iba a decirle?
Pov. Trina.
Ahí está el, Cristian, el chico más molesto del mundo, creyéndose más que los demás, solo por ser hijo de una gran modelo mundial, siempre tratando de sacarme de mis casillas, aunque siempre ha habido algo en el que me hace sentirme atraída, talvez, sea esa rudeza, o quizá estoy siendo demasiado masoquista; pero siempre eh sido así, lo sencillo y cursi me aburre, quiero ser el centro de atención de alguien, y Cristian es ese alguien, siempre poniendo empeño en encontrar una manera de molestarme, a veces me figura ser perfecto, es como si estuviésemos hechos el uno para el otro, tratando de negar todos mis pensamientos, ruedo sobre mi patineta para seguir en mis asuntos, hasta que él pasa junto a mí, provocando que ambos choquemos de hombros, y dramáticamente él se tira al suelo, quejándose de dolor en su hombro, yo lo miro un tanto aburrida, y a la vez divertida.
-¿Por qué no te fijas "super chica"?- chillo, poniendo sus típicos apodos.
Súper chica, porque mis padres son parte del equipo de héroes, y porque, yo quiero ser como mi madre, antes de que se uniera a los Phantom, tan única, fuerte, capaz de lograrlo todo, ella sola, luchando sin fin por su objetivo, sí, eso quiero ser, por eso, me llama "súper chica"
-¿Perdón?, ¡tú me chocaste!- Respondí irritada.
-Bueno, ¿y qué?, súper chica, no se supone que tu estas para ayudar a los demás, ¿Por qué no ayudas a levantarme?- menciono con arrogancia, mientras extendía su mano para que lo ayudara.
Sonreí con algo de disgusto, pero en el fondo, situaciones así me hacían sentirme más atraída por él. Tome su mano con fuerza, tratando de lucir molesta, jale con fuerza para tratar de ayudarlo a levantarse, y al instante que se puso de pie, se aproximó mucho más hacia mí y tomo mi mano con fuerza, sonriendo de una manera tan coqueta, mire sus ojos profundos y yo sonreí de la misma manera, ambos nos miramos con cierta picardía.
-¡TRINA!- Escuche pronunciar mi nombre desde lo alto de la pista. Voltee para mirar quien era.
-Liam…- Dije con nerviosismo, y trate de soltarme del agarre de Cristian, provocando un jaloneo que me hizo mirarlo de nuevo.
El me miraba con cierta maldad – Vas a darte cuenta, que soy lo que quieres, y que ese perdedor, no es nada junto a mí- hablo con malicia, soltó mi mano con brusquedad asiendo que yo soltara algunos pasos lejos, aleje mi mirada de él, mientras mi respiración era complicada, mi corazón estaba acelerado.
No quería admitirlo, pero ese trato, me derrite, aunque estoy siendo demasiado masoquista. De pronto recuerdo, que tenía algo pendiente, cuando mire de nuevo hacia arriba, Liam ya no estaba ahí.
Suspire, tome mi patineta y mi mochila y Salí pronto de la pista, tratando de encontrar a Liam cerca, pero después de varias cuadras, me di por vencida, quizá el simplemente salió volando.
Suspire y me tire sobre la acera. ¿A quién quiero engañar? En gran parte, no me interesa el hecho de que Liam me encontrase así, al final, él lo ha ocasionado, siempre ocupado, siempre pendiente de otras cosas, él no puede decir, que eh sido egoísta, porque él lo ha sido aún más.
Lanzo con ira una roca hacia el pavimento mientras, siento el estómago revolverse, demasiadas impresiones, en un solo día.
Porque tampoco puedo ocultar que quiero a Liam, pero ni siquiera sé, como lo quiero. Estoy tan confundida ahora.
Deseo salir, y buscarlo, pero, de que serviría decirle que fue un error lo que vio, cuando ese momento me ha parecido tan ¿excitante? Quizás.
Talvez solo necesita tiempo, para analizar y entender que todo esto, es su culpa...
Continuara…
