Liam.
Ahí está ella, la razón de mi insomnio de fin de semana. Me siento tonto por haber pensado que jamás la volvería a ver, pero, ¿como no la vería de nuevo?, si ella se ha mudado a Amity, era obvio que entraría a Casper High.
Su mirada me tiene hipnotizado, creo que nunca había visto tanta belleza en una persona.
-Creo que, ya deberíamos de soltarnos las manos- habló ella, haciéndome salir de mis pensamientos. Quien sabe cuánto tiempo llevábamos estrechados de manos, y ella ya parecía algo cansada del brazo.
-Lo siento – Dije con timidez soltando ligeramente su mano y sintiendo el calor subir a mis mejillas.
-Está bien…- Respondió con cierta timidez, y yo me sentí encantado con su reacción.
-Señor Fenton, ¿puedo saber porque no se encuentra en su salón de clases?- llegó el director Lancer a interrumpir este mágico momento.
-Se… señor Lancer, yo...- Tartamudeo un poco tratando de encontrar una excusa.
-Es una actitud que no me sorprendería de su padre, pero de usted si, usted es uno de nuestros mejores alumnos y…- Interrumpió su regaño hacia mí, cuando miró a Harmony.
-Debo suponer que usted, es la señorita Jones-
-Sí, así es, soy Harmony Jones Rivera- Ella respondió.
-¿Haciendo amigos tan pronto, incluso antes de tomar su primera clase, señorita Jones?- Habló el señor Lancer en tono de regaño.
-No, señor Lancer, es que yo venia caminando algo distraído y choque con ella accidentalmente- Intervine para evitar un castigo para ella.
-Muy bien, señor Fenton, gracias por la información, pero ahora, si usted no quiere quedarse en Detención, debería irse a su clase-
-Sí señor Lancer…- Respondí con cierto temor, luego, di media vuelta y caminé hasta la clase que me tocaba, Literatura, no sin antes dar un rápido vistazo hacia atrás, para verla sonreírme ligeramente, le devolví la sonrisa y continúe mi camino.
La clase de Literatura pasó rápidamente, y aunque me decepcioné mucho porque Harmony no había llegado a la clase, salí con demasiado entusiasmo deseando encontrarla de nuevo.
Para mala fortuna, con la primera persona que me encontré, fue quien no quería ver en ese preciso momento, Trina…
-Hola, mi amor…- Dijo mientras ponía sus brazos alrededor de mi cuello, trató de besarme pero yo la esquivé, tomé sus brazos y la hice soltarme de su agarre.
-No me digas "hola mi amor" por favor Trina- Respondí tratando de no ser agresivo con ella.
Traté de alejarme, pero ella me tomó de la sudadera y me acercó de nuevo a ella.
-¿Qué pasa Liam? ¿Acaso no me has extrañado?- habló con un tono muy meloso, que en lugar de hacerme caer, me hacía enfurecer. -¿Dónde está mi chico dulce y cariñoso eh?- Eso fue todo. Ya no podía soportar, no podía callarme más.
-¿De verdad quieres que te lo diga? – me solté de su agarre bruscamente – Ese chico dulce y cariñoso que tú dices se fue Trina, se fue desde el momento que te vi con ese imbécil – No quería continuar, no debía hacerlo, por respeto a todos nuestros años de amistad.
Luego escucho una fuerte risa venir de ella, y mi molestia crece más.
-¡Por favor Liam!, ¡No me digas que estás celoso!- Respondió ella, entre más risas.
-No, yo no estoy celoso Trina, estoy molesto, porque, no puedo creer que estás hay divirtiéndote con el chico que te pone apodos y te molesta todo el tiempo-
-Entonces, ¿estás preocupado por mí?- Pregunto ella, con un tono que para mí sonó muy egocéntrico.
-Trina, escucha, en realidad yo quería hablar contigo, es que, la verdad es que ya no te entiendo, según somos novios pero cuando quiero salir contigo siempre contestas cortante, o dices que estás ocupada, incluso a veces ni siquiera respondes, ¿qué es lo que te sucede?-
-¿Qué es lo que me sucede a mí?, Sabes qué Liam de hecho yo quería preguntarte lo mismo, ¿Qué sucede contigo?, porque para mí siempre estás ocupado, si no son tus entrenamientos, son las charlas seguramente muy importantes con tus padres; todo el tiempo me esquivas, y todavía tienes la dicha de preguntar ¿Qué me pasa a mí?- Responde ella con cierta molestia, pero también con algo de dolor.
-Mira, Trina, sé que eh estado bastante ocupado ahora, y la verdad es que, yo creo que no tomamos un buen momento, porque sabíamos lo que iba a ocurrir después de todos esos malos ratos, y aun así decidimos ignorarlo y apresurarnos a ser más que amigos, y…- hablé con sinceridad, pero ella me interrumpió
-Espera… ¿Qué, que es lo que quieres decirme Liam?- Ella me mira confundida, con los ojos humedecidos.
Cerré mis ojos y suspiré, tratando de tomar el valor para decirlo, y de no arrepentirme después. Pero antes de que pudiera continuar, Trina se abalanzó sobre mis hombros y besó mis labios. Pude sentir sus lágrimas bajar por sus mejillas.
Me niego a seguir lastimándola, pero tengo que hacer esto, o de lo contrario, saldremos más heridos los dos.
La alejé bruscamente de mí y ella me miraba sorprendida.
En ese momento, sentí que alguien más estaba observándonos.
Miré hacia la izquierda y ahí estaba Harmony, su rostro era de sorpresa también, trate de decir palabra pero ella, dio media vuelta rápidamente y se alejó.
Trina simplemente la ignoró y permaneció con la mirada baja, yo sentí la ansiedad de correr detrás de ella y explicarle, ¿pero qué caso tendría? A ella acabo de conocerla.
-Liam, por favor, no me hagas esto, por favor. Yo te quiero Liam- Trina interrumpió mis pensamientos, yo la miré lleno de dudas mientras la tomo delicadamente de los hombros.
-Trina, créeme, yo también te quiero, y demasiado, pero sinceramente creo que todo ese cariño aun no alcanza para tener algo más serio, además, ya te lo dije, creo que no es un buen momento para mí, no quiero lastimarte…-. Trato de sonar lo más sensible posible.
-¿Cómo podrías lastimarme aún más?- Respondió con brusquedad y con sus manos alejó las mías de sus hombros. –Nunca creí que tú fueras así, Liam.- Negó con la cabeza y se alejó rápidamente de mí.
-Trina… de explicarle más, pero ella siguió su camino lejos de mí.
Me recargué sobre los casilleros detrás de mí, lancé un profundo suspiro y pasé mi mano por mi cabeza.
-Bien hecho Fenton…- Me dije a mi mismo con sarcasmo.
Harmony.
Las primeras 2 clases que había tomado parecían como de principiante, era muy absurdo, que el director me mandara por una semana a clases del grado menor al que me corresponde, es decir, todo lo que estoy viendo ahora, ya lo vi en mis clases por internet, era aburrido, pero me reconfortaba la idea que será solo una semana.
Aun así, había una escena que rondaba en mi cabeza y me causaba cierto disgusto, ese chico Liam, el chico que conocí esta mañana y parecía estarme coqueteando, en realidad tiene novia, que decepcionante. Realmente ese chico había llamado mi atención y ¿para qué?
El timbre de la campana me hizo despertar de mis absurdos pensamientos, supuse que esa era la campana para el receso, tomé mis cosas y salí del salón de clases. Me dirigí hasta el casillero que me habían asignado, dejé mis libros y me dispuse a ir hasta la cafetería.
Tome una charola y escogí la comida más decente que pude encontrar. Y comencé a buscar una banca vacía para sentarme.
De momento encontré la banca donde estaba sentado él, con sus amigos, supongo, pero traté de pasar desapercibida, eh hice como que no lo vi, encontré una banca muy en el fondo de la cafetería y me senté a comer con mi soledad.
Todo había pasado desapercibido si no fuera por los gritos chillones de algunas chicas, que me hicieron separar la vista de mi comida.
Miré hacia todos lados pero no encontraba la razón para los gritos, pero todos los demás chicos presentes se levantaron de sus bancas y algunos trataron de salir de la cafetería, en ese momento una figura extraña aparece flotando sobre la cafetería, parecía una señora de edad avanzada de piel verde y ojos rojos.
-Genial…- dije con ironía.
-¿Cómo se atreven a cambiar todo en el menú?, ¡el menú ha sido el mismo durante años!- Exclamó con ira la mujer.
-!Porque ya no estamos en el siglo 20 señora!- Una voz femenina respondió.
Trató de buscar de donde viene esa voz y de pronto aparece una chica flotando frente a la mujer de piel verde, ella tenía el cabello blanco con puntas rosadas, un traje en color negro y morado, bastante bueno para mi gusto. Luego aparece el chico que menos hubiese querido ver…
-¿Phantom?-
-Ya escuchaste a mi hermana…- esta vez era él quien hablaba a la mujer mayor.
-¡Par de insolentes!, igual de patéticos que su padre- respondió ella.
La comida de los platos comenzó a flotar por obra de ella, y comenzó a lanzarla hacia los chicos.
-Y tú nunca cambias-. Habló Phantom lanzando un rayo hacia la mujer.
Luego toda la comida de la cafetería comenzó a formar un monstruo enorme de comida.
Dicho monstruo le lanzó un fuerte golpe a Phantom lo que lo hizo salir disparado varios metros lejos, haciéndolo caer justo sobre la mesa en la que yo estaba sentada.
Yo lo miré un tanto impresionada, eh inmediatamente su mirada se conectó con la mía.
-¡Oh Hola linda!- me dijo en un tono seductor.
Yo solo le di una mirada de fastidio y crucé los brazos sobre mi pecho.
-Arg, si, por su puesto, ¡no temas! ¡Acabaremos con esto!-. Mencionó mientras se ponía de pie y volaba de nuevo hasta donde se encontraba el monstruo y la otra chica.
Ambos chicos lanzaron rayos de sus manos, haciendo que el monstruo se esparciera por todas partes, y por supuesto que todos los que estábamos presentes, terminamos cubiertos de comida.
La mujer calló fatigada al suelo y cuando trató de atacar de nuevo, un chico saco un aparato extraño que la absorbió y la llevo a quien sabe dónde.
Era el mismo aparato que Phantom uso la primera vez que nos conocimos, de hecho, el chico con el aparato, también me parecía conocido; ¡por supuesto!, Jacob Foley, el chico del centro comercial.
Limpié mi rostro y traté de quitar la comida sobre mi ropa, pero era imposible, ahora tenía toda la ropa manchada.
-¡Que grandioso primer día!- me dije a mi misma con sarcasmo.
El resto de los chicos comenzaron a caminar hacia la puerta, mientras los chicos raros, Phantom supongo, hacían algo con ellos para quitarles los restos de comida, parecía que los hacían ¿invisibles?
Gruñí en reproche, quería evitar a toda costa a Phantom, pero tendría que pasar por aquella puerta.
Esperé hasta ser la última en salir, para mi des fortuna todos se habían ido, incluso la otra chica de cabello blanco, haciendo que me quedase al final, con el chico Phantom.
-¿Qué te parece?, realmente no esperaba encontrarte aquí.- Fue él el primero en hablar.
–yo tampoco deseaba verte Phantom- respondí disgustada
-Bueno, pues para mi si es un gusto volver a verte- Decía con una voz coqueta
-¿Sabes qué?, tengo algo más importante que hacer que hablar contigo, y eso es ir a mis clases, con permiso…-
-¿Y enserio piensas ir así?- dijo mirándome de pies a cabeza, y poniendo una sonrisa en sus labios.
-¿Y que acaso no es tu trabajo ayudar a los demás?-
- Quizá, pero, creo que no has pedido mi ayuda, oh bueno, al menos no lo eh escuchado- Seguía con esa sonrisa de superioridad.
-Oh si es verdad, disculpa chico Phantom, ¿podrías ayudarme a quitarme las manchas de comida de mi ropa?- Respondí con mucho sarcasmo.
-¿Sabes?, no tienes que ser tan falsa con tus palabras- dijo con cierta desilusión.
Él puso una mano sobre mi hombro, y comencé a sentir un ligero cosquilleo, en ese momento todo mi cuerpo comenzaba a hacerse intangible y las manchas de comida caían al suelo, al mismo tiempo sentía frio recorrer todo mi cuerpo, después mi cuerpo volvió a ser visible y yo me quedé, un tanto sorprendida.
Era una sensación completamente increíble, debía admitirlo.
-Lo sé, la primera vez que te haces intangible, es una rara sensación, pero ya te acostumbrarás…- Parece que aquel chico había notado demasiado bien mi reacción.
-¿Que te hace pensar, que habrá otra vez?- respondí con ironía.
-¿Quieres apostar?- dijo en un tono un poco seductor, acercándose lentamente hasta mí.
La campana sonó, lo que me hizo sentirme bastante aliviada. Di varios pasos hacia atrás y sonreí.
-¿Escuchas eso?-
-Salvada por la campana, mi musa- Respondió, y yo me sentí ruborizada por su apodo. -Nos veremos pronto, lo sé- Término por decir, para después desaparecer de la cafetería.
No pude evitar sonreír, y continúe mi camino a tomar el resto de mis clases.
Liam.
No sé ni siquiera porque había actuado así, con Harmony, la verdad es, que nunca me creí capaz de hablar de esta manera, pero esa chica tiene algo, que me hace sacar un lado desconocido mío.
Es como si mis poderes fantasmales me estuviesen provocando una atracción mayor hacia ella.
-¿Amigo, te encuentras bien?- Mi amigo Karim, trataba de llamar mi atención tronando sus dedos frente a mí, logrando que saliera de mis pensamientos.
-Sí, ¿Por qué lo dices?- Respondí, tratando de hacer como que no sabía nada.
-Porque parecía que habías viajado a otra galaxia- Dijó entre risas
-No, yo, solo me quede pensando-
-¿Pensando?, pues, tiene que ser algo demasiado importante, para que robe toda la atención de Liam Fenton- Habló en tono burlón Poniendo las manos hacia arriba.
-¡Ya basta Karim!- Respondí un poco irritado.
-Ha ha, oye, cálmate amigo, solo bromeo, lo sabes-
-Si lo sé- respondí un poco más calmado – Es solo que, han estado pasando tantas cosas que, a veces ya no sé qué más hacer-
-¿De qué hablas?-
-¡De todo!, de mi familia, de mis poderes, de los fantasmas, de trina, de la chica nueva…- inmediatamente tapé mi boca con mi mano al pronunciar lo último.
Miré a mi amigo, rogando que no hubiese escuchado.
-¿La chica nueva? ¿Qué tiene que ver la chica nueva?- preguntó mi amigo bastante curioso.
Negué con la cabeza –No, nada…- respondí contante.
-Si claro…, y yo soy un chico millonario…- respondió inquietado.
Lancé un profundo suspiro.
–Terminé con Trina- confesé, para cambiar el tema.
Los ojos de mi amigo se abrieron con gran sorpresa.
-¿Terminaste con Trina por la chica nueva?- inmediatamente lo mire con negación.
-¡No, no!, digo, ¿podrías olvidar el tema, de la chica nueva?- respondí a la defensiva.
-¡Bien, bien! Lo siento, Liam, pero, ¿Qué fue lo que paso, con ustedes dos?-
-Nada Karim, eso fue lo que paso, nada-. Mi amigo me miró confundido.
–Es solo que, creo que nos adelantamos demasiado a las cosas, ella no me comprendía, y creo que yo tampoco la comprendía, y me sentía muy confundido, así que le propuse, tomarnos un tiempo, pero, creo que ella lo tomó demasiado mal-
-¿Te digo algo amigo?, yo también me eh sentido algo extraño respecto a mi relación con Alex.- Lo miré con sorpresa y cierta molestia
-No, No me mal entiendas amigo, quiero demasiado a Alex, y de verdad no deseo terminar con ella, pero es que a veces ustedes están demasiado ocupados y yo, quisiera pasar mas tiempo con ella pero, creo que debo comprender la y eh tratado de convencerla de hablar con tus padres sobre ello, pero, parece que ella tiene cierto temor a una mala respuesta de ellos, y podría pensar que pasa contigo lo mismo, pero, escucha Liam sé que sus padres los van a escuchar y los van a comprender y si de verdad quieren avanzar y que las cosas cambien, quizá deberían comenzar por tener un poco más de confianza en ellos. Y hablar de lo que sienten-. Terminé de escuchar a mi amigo y comencé a analizar sus palabras. No era la primer persona que me daba este concejo.
-Liam, yo perdí a mis padres cuando tenía 6 años y luego de eso una pareja me adopto, y sí me tomó tiempo poder confiar en ellos, muchas veces les dije que ellos no eran mis padres, y a pesar de eso ellos siempre me han dado su amor y su comprensión y siempre me reflejaron que iban a escucharme cuando yo lo necesitara, y así fue como yo me sentí, realmente amado por ellos, y sinceramente, yo creo que tus padres, están haciendo de todo porque ustedes, hagan lo mismo-
-Sí, tienes razón amigo- Respondí convencido.
Los dos sonreímos y caminamos hacia la salida de la escuela, las clases habían terminado.
-¿Oye, y Jacob?- Pregunté a Karim
El dio una sonrisa con picardía.
-Te sorprendería saber que…- Interrumpí sus palabras poniendo mi mano frente a él. después de ver a la persona que mas deseaba ver en ese momento.
Salí corriendo para encontrarme con esa chica de ojos verdes. Dejando a mi amigo, parado afuera de la escuela con una expresión confusa.
-¡Hey!, ¡espera!, ¡Harmony!- la llamé por su nombre para lograr hacerla voltear a verme.
Al escucharme ella volteó pero su rostro expresaba incomodidad.
-¿Sí Liam?- Respondió cortante.
Yo la miré desconcertado.
-¿Estás bien?- fue lo primero que se me vino a la mente.
-Sí, ¿Por qué no lo estaría?- respondió aun indiferente.
-Porque tu tono de voz no me dice lo mismo-
Ella soltó un profundo suspiro.
-¿Puedo acompañarte a tu casa?- Ni siquiera sabía cómo había formulado esas palabras, creo que de nuevo mi lado casanova estaba saliendo a flote.
Ella me dio una mirada molesta.
-No, ¡gracias!, ¿Por qué no mejor llevas a tu NOVIA a su casa?- respondió poniendo énfasis en la palabra novia.
-¿Qué?- Respondí confundido.
Después comprendí sus palabras, claro, ella me había visto besándome con Trina.
-Ah ya entiendo, no, verás, ella no…- Harmony me interrumpió, poniendo su mano frente a mí, y negando con la cabeza.
-No tienes que darme explicación alguna, al final, acabo de conocerte, pero ¿sabes?, gracias, por mostrarme el tipo de chico que eres- dijo molesta.
-Pero…- De nuevo ella me interrumpió.
-Déjalo así, nos vemos después chico coqueto-. Sonrió, dio media vuelta y siguió su camino.
Yo solo pude quedarme inmóvil, sin poder comprender el porqué de su reacción, si según ella, acabamos de conocernos, ¿Por qué actuar celosa?
N:
Muy cerca de la escena se encontraba Jacob, quien para des fortunio había notado muy bien, las intenciones de Liam, cruzado de brazos comenzó a sentir los celos y la rabia invadir todo su cuerpo.
Su mejor amigo, coqueteando con la chica, que él vio primero.
Pero claro que Jacob no iba a quedarse tan tranquilo.
Y menos sabiendo, que Liam, salía con su hermana.
-No lo puedo creer Liam, podría creerlo de cualquiera, menos de ti- Se decía a sí mismo. –Pero ni creas, que voy a dejarte salir con las tuyas, esa chica va a salir conmigo, lo voy a lograr antes de que tú puedas hacer algo-
Bajo los brazos y decidido tomó camino a su casa, pensando de qué manera iba a evitar que Liam pudiera hacer cualquier movimiento con Harmony.
Continuara…
