Media hora más tarde en una de las salidas del metro de la ciudad, volvió a verse aparecer a Taichi junto con su Digimon.
- ¿Por qué nos fuimos?
- Porque recibí una llamada importante y teníamos que venir hasta aquí.
- ¿De quién? Podría haber ido a buscarnos al parque…
Se tomó unos segundos para responder.
- No, no creo que fuera buena idea – acabó por negar con la cabeza pasando a ignorar al digimon cuando escuchó su nombre entre la gente.
Giró la cabeza automáticamente hacia el origen de aquel sonido. Y si bien había reconocido al instante a Yamato, no se pudo decir lo mismo de la pelirroja que había gritado su nombre para llamar su atención. No tuvo tiempo de observarla más detenidamente porque cuando se quiso dar cuenta lo había alcanzado echándole los brazos al cuello para darle un fuerte abrazo.
Se centró en aquello, devolviéndole el abrazo rodeándola con los brazos y apretándola con fuerza hasta que lo consideró oportuno sin importarle que nadie pudiera verlos o lo que dirían o dejarían de decir los demás transeúntes. Con ella sí que no había perdido el contacto. Nunca lo haría, hubiera los kilómetros de distancia que hubiera entre ambos. No habría podido tenerla a su lado desde hacía tiempo… Desde que la había acompañado hecha un manojo de nervios al aeropuerto en lo que sería un "hasta luego" más largo de la cuenta por motivos laborales. Pero nunca había faltado un mensaje, un correo electrónico o una llamada entre ellos.
Y ahora la tenía allí. Y casi no la reconocía.
- Antes de nada – le dijo cuando por fin la soltó-. ¿Aceptaron?
- ¿Tú qué crees? – la sonrisa de oreja a oreja de ella la delató-. Estás ante la nueva CEO de la compañía encargada de todo el diseño y manejo de… ¡Ey! – la cortó al volver a abrazarla haciéndola reírse.
Si cuando eran unos adolescentes y todas las miradas estaban puestas en ellos nunca le había importado comportarse de forma tan cercana a ella, ¿por qué iba a hacerlo en aquel entonces? La liberó de nuevo solo cuando sintió un aleteo a la altura de su cara viendo entonces que iba muy bien acompañada.
- ¿Qué tal ha sido el reencuentro? – saludó a Biyomon divertido. A la pequeña digimon sí que había podido verla con más frecuencia en aquellos últimos meses.
- No nos avisó de que volvía y se presentó de sorpresa en casa…
- Eso suena a la Sora que yo conozco – sonrió de medio lado terminando por fin de separarse de ella.
Fue entonces cuando se permitió observarla. Ella también había cambiado. Había crecido, había dejado del todo atrás a la niña que había sido y delante de él estaba una mujer adulta y en total control de su vida. No recordaba haberla visto nunca tampoco tan elegante y a la vez parecer tan cómoda con ello. Era lógico, aquel era su mundo ahora… ya atrás habían quedado los balones y las raquetas.
- Lamento haber llegado tarde, tuve que ayudar a instalarse a Haru, mi ayudante…
- Podrías haber ido al parque, estábamos co…
- Comiendo un helado – cortó rápidamente al digimon-. A alguien le entró gana de un tercer desayuno.
Agumon miró hacia su compañero confuso, por suerte para todos, sin que Sora se diera cuenta, sin entender por qué no le había dejado terminar de hablar. ¿Qué tenía de malo decir que habían estado con Gabumon y Yamato? Miró confuso hacia la otra digimon quien le devolvió la misma mirada.
- Eso sí que me lo creo…
- Además, deben de estar todos demasiado ocupados… si alguien más quiere venir ya me llamará y podemos pasarnos a recogerlos.
Posando una mano en la cintura de ella le indicó que podían caminar hacia algún sitio para poder ponerse al día en calma y luego se agachó para coger al dinosaurio y que no llamara tanto la atención en la calle, aunque a esas alturas, poco más importaba ya.
- Voy a necesitar tu ayuda y la de tu madre – dijo de repente la chica, posando la taza de la que estaba bebiendo.
Se habían sentado en una terraza al sol, no demasiado lejos de la torre de Tokyo, observando a la gente pasar.
- ¿Ayuda? ¿Para qué?
- Ahora que tengo un tiempo para descansar y… desconectar un poco he pensando que ya que te casas – eso sonaba demasiado grave dicho en voz alta. Muy grave… - lo menos que puedo hacer es buscar un buen regalo.
- ¿Y para qué quieres mi ayuda? Se supone que es una sorpresa para mí también… - para contrastar la gravedad de las palabras de antes, usó un tono medianamente infantil, como si protestara porque alguien le hubiera estropeado una fiesta de cumpleaños.
- Porque quiero que mi regalo sea el vestido de novia de Koemi y quiero que hasta que no quede más remedio sea una sorpresa – se quedó observando la reacción de él que tardó en llegar, habiéndose quedado congelado por la sorpresa.
Estaba hablando realmente con Taichi de detalles de la boda de él. De que pensaba regalarles el vestido de novia… Aquello le costaba asimilarlo, el tiempo pasaba demasiado rápido y cosas como aquella aún la dejaban descolocada.
- Cuenta con todo lo que necesites – dijo al final el chico con la mejor y más sincera de sus sonrisas antes de posar su mano sobre la de ella unos segundos-. Me alegro mucho de que hayas vuelto a casa.
Hora más tarde, por fin, el moreno volvía a casa. Ya no vivía con su madre en el mismo edificio que sus amigos. De hecho, ninguno de ellos vivían en aquel barrio ya… Volvía a su casa, aquella en la que convivía desde hacía tiempo con Koemi.
- Taichi… ¿por qué no he podido decir con quién estábamos en el parque?
- ¿Hm? – giró la cabeza.
- Sí, a Sora…
- Ah… - había olvidado aquello. Tampoco le había llegado a decir a Yamato por qué se había tenido que ir tan rápido… -. Porque es mejor así.
- ¿Por qué? No lo entiendo…
- Tú hazme caso a mí y prométeme que no vas a decirle nada a nadie de eso, ¿de acuerdo?
- Pero…
- Prométemelo.
Quizás fuera una idea estúpida, pero en su cabeza no había querido que aquello sucediera tan de repente. No estaba seguro de cómo podrían ser las reacciones de uno y de otra si de repente se encontraban de esa forma, prefería no estar delante incluso. Lo prefería de verdad, era algo que cuando ocurriera – que tarde o temprano iba a ocurrir – debía de tener cuantos menos testigos molestando presentes posible.
O quizás no… quizás hiciera falta que hubiera alguien más presente para evitar que las cosas se torcieran.
Confiaba en que todos fueran ya mayores bastante para saber manejarse en esas situaciones… Y que él acabara de tener ese pensamiento fue lo que más le preocupó. Se rió solo por lo bajo antes de empezar a buscar las llaves en su bolsillo y abrir la puerta del apartamento.
A: Ya ya... lo de las cámaras tendré que rebuscarlo bien no vaya a ser ❤ Yo no me engaño, lo reconozco abiertamente, todavía no he procesado emocionalmente la última OVA y eso que a fin de cuentas no me dieron nada de lo que me hubiera gustado ver, pero igualmente tengo para rato. Al menos me dio tal mono que este ff empecé a escribirlo ese mismo día xD
Por el momento la cosa va a estar más centrada en los personajes principales y aquellos que son más cercanos a ellos, pero por dónde yo voy escribiendo Mimi es un personaje bastante activo y ya están empezando a aparecer también los demás... Así que... tiempo al tiempo que acabarán saliendo todos aunque sea un poquito, porque realmente, aquí en esta historia tal y como la tengo planteada tampoco llegan a encajar demasiado... Al contrario que en otro proyecto que tengo medio empezado que sí que es directamente la línea temporal de Tri. Pero para que avance en ese aún me queda mucho más que redactar en este...
L: te contesto por aquí porque como no puedo responder a los comentarios de los invitados y no quiero comentar en el review de mi propia historia... Sí, es algo que no contaba con llegar a ver en la serie ya que en el fondo no deja de ser de una temática que poco tiene que ver con las relaciones personales y que además está enfocada a los niños... Y para colmo en una cultura como la japonesa, en la que las relaciones personales son tan diferentes a las occidentales. Y si además le juntas toda la crisis entre los diferentes bandos es prácticamente comprensible que no hayamos podido ver nada más que mínimos detalles que cada cual podría interpretar como quisiera.
Mi caso es menos estratégico y solo se basa es que solo tengo ideas más o menos por encima de algunos hechos que podrían haber pasado y los voy hilando hasta que me queda algo con sentido en mi cabeza... No lo hago intencionadamente jajaja. Aunque este ff sí que tiene los hechos más claros, ya que poco a poco iré sacando fb de algunas cosillas por ahí.
No me enrollo más ya, ¡mucha suerte y ánimos en la tanda final del curso que ya no queda nada! Espero que este ff también te guste ❤❤
