El sol por fin de empezaba a poner tras los edificios dándoles un respiro a los transeúntes que paseaban por la bahía. A pesar de ser uno de los lugares con mayor cantidad de gente y de sol también era uno de los pocos en los que había algo de brisa y por eso habían dirigido sus pasos hacia allí. La gente se había ido retirando a lo largo de la tarde y ahora se podía caminar tranquilamente por allí.

Habían enfocado la conversación al tema laboral de ambos, consiguiendo así mantener un diálogo sin que ninguno de los dos tuviera que poner caras raras. Era un buen punto por el que empezar, manteniendo el enfoque en los conceptos básicos y hablando de aquello que había ocupado tantos años en la vida de ambos hasta llevarlos a aquel punto.

- Antes estaba leyendo las noticias desde el ordenador, supongo que tengo que darte la enhorabuena, ¿no? – acabó por decir cuando ella le había explicado los últimos cambios en su vida laboral.

- Sí… eso es algo a lo que nunca me acostumbraré – ya la había llamado su madre bien temprano por la mañana para decirle que ya había salido la entrevista. No era algo que le hiciera especial ilusión el hecho de dejar de lado el total anonimato, incluso conseguía que se le subieran los colores por el hecho de mencionarlo tan siquiera-. Me he matado a trabajar todos estos años para conseguirlo, así que sí puedes darme la enhorabuena… Me lo he ganado.

Advirtió perfectamente el ligero tono rojizo que adquirieron sus mejillas por la mención del artículo, no pudiendo más que sonreír por ello. Recordó perfectamente la facilidad con la que aquello solía pasar tiempo atrás y algo le decía que quizás ahora fuera algo más complicado, al menos por los mismos motivos.

Se apoyó en la barandilla, mirando hacia algún punto muerto en el horizonte-. ¿Y tú? ¿Te han dado unas vacaciones después del último viaje?

Tardó en contestar. No porque necesitara pensarse la respuesta que darle, sino porque cuando hizo lo mismo que ella, apoyándose de espaldas mirando hacia el lado contrario que ella algo en su cabeza le dijo que aquello ya lo había vivido. Que él ya había estado con ella allí… lo recordaba perfectamente aunque hiciera ya prácticamente media vida de aquello…

Recordaba cómo cuando apenas era consciente de lo que estaba pasando entre ellos dos se la había encontrado por pura casualidad en aquel lugar y cómo su hermano se las había arreglado para que quedaran solos. Recordaba también perfectamente cómo había sacado valor de alguna parte que todavía no sabría decir con seguridad para despedirse de ella con un beso en la mejilla, prácticamente un leve roce antes de salir corriendo más rojo que un tomate.

- Más o menos – contestó al final con tono distraído, aún con la cabeza en otros tiempos-. ¿Tú?

- Creo que me quedaré aquí una larga temporada – giró ligeramente la cabeza al notarlo que no estaba demasiado pendiente de lo que estaban hablando.

No lo conocía tanto como antes, así que tampoco sabía cómo interpretar la distracción de él. Posiblemente algo estuviera rondándole la cabeza ya que la fase de ser incapaz de articular más de tres palabras seguidas parecía que se le había pasado. Pero, ¿qué podía ser? Ella no se había parado a pensar en dónde estaban, ya había pasado por esa fase años atrás y prefería dejar los recuerdos del pasado atrás.

Lo había decidido después de todos los problemas que habían tenido un 2005 cuando las cosas se habían vuelto tan complicadas que hasta mantener una conversación se hacía difícil. Ya había pasado suficientes meses dándose cuenta de detalles como aquellos sabiendo que eran ignorados por al otra parte. No tenia sentido ahora para ella detenerse a pensar en ello.

El sonido del teléfono de ella rompió el incómodo silencio que de repente se había formado entre ellos dos, haciéndola dar un respingo y ponerse a buscarlo antes de que la llamada se cortara contestando automáticamente.

Yamato se giró para ser ahora él quien mirase hacia el horizonte, dándole algo de espacio a ella para que atendiera la llamada, escuchando sin poder evitarlo retazos de la conversación. No podía escuchar con quien hablaba, pero un nombre masculino y palabras como "volver a verte", "cenar" y cosas parecidas sí que llegaron a sus oídos.

Eso lo devolvió automáticamente a la realidad. Ni siquiera se había parado a pensar en aquello. De todo lo que había pasado por su cabeza relacionado con ello nunca había dedicado más de dos segundos a pensar que quizás ella tuviera la vida resuelta en todos los sentidos. ¿Por qué no iba a ser así? No se le ocurría un solo motivo por el que pesar que no y de repente algo le decía que era un completo idiota por no haberlo pensado primero.

Frunció el ceño, aún con la mirada fija en la nada. Debería de darle completamente igual, pero aquel día, parecía que las cosas le afectaban más de la cuenta… ¿Cómo no había podido planteárselo?

"Como si eso fuera a cambiar algo" – se dijo a sí mismo en su cabeza. Además, tampoco era como si realmente buscara algo más que cordialidad entre ambos… ¿no? Necesitaba que alguien le pusiera delante un complicado plan de aproximación a alguna órbita llena de cálculos y coordenadas por todas partes y tener la cabeza ocupada.

Había funcionado una década entera, ¿por qué ahora no lo haría?

- Lo siento – se disculpó ella cuando colgó-. Tengo que irme, me ha surgido un imprevisto – guardó el teléfono-. Si necesitas ayuda para encontrar dónde mudarte avísame para lo que sea… Me pasé casi un mes estudiando todos los lugares libres de la ciudad…

- Creo que no tengo tu número ya… - relajó el gesto, disimulando.

- No lo he cambiado – dijo, pero a la vez dio por supuesto que no lo decía por aquello, buscando una de las tarjetas de contacto que solía tener en la cartera y se la tendió-. Ya… nos veremos, supongo – le dijo segundos después de que la cogiera dándose la vuelta y echando a andar.

- Seguro – dijo a modo de despedida.

No la siguió con la mirada inmediatamente, ya que bajó la vista hacia la tarjeta que ella le había dado. No, no había cambiado el número, seguía recordando cada uno de los dígitos. Por algún extraño motivo seguía recordándolo perfectamente… levantó la cabeza, entonces sí, para verla alejarse unos metros antes de perderla del todo de vista al girar en la primera calle que salía de la bahía.

Nunca se había parado a pensar que aquello pudiera suceder. No se le habría ocurrido que iba a ser tan caprichoso el destino de volver a llevarle por aquel camino, pero, ahí estaba. O quizás no había vuelto a caer en el mismo camino, sino que nunca se había desviado de él, solo había hecho una pausa mientras que había tenido otras cosas en las que pensar.

Pero ahora ya no tenía sentido nada de aquello, él solo se había buscado que no lo tuviera. Había dado todos y cada uno de los pasos que le habían llevado a aquella situación por mucho que ella actuara con normalidad después de haberle pedido disculpas hacía unas noches.

En su cabeza, un remolino de pensamientos mezclado con los recuerdos que antes habían invadido su mente, empezaba a provocar que volviera a fruncir el ceño. Volver a casa parecía que le iba a costar más dolores de cabeza de los que hubiera pensado.

Y eso no era lo peor, lo peor era que podía escuchar la voz de Taichi en su cabeza… ¿desde cuando su conciencia había tomado la voz de Yagami? Aquello, sin duda, no iba a acabar bien.

A: estas partes que son más cortitas me gusta subirlas en el mismo día porque encajan mejor en mi cabeza así. Ya llegaremos a otras más largas más adelante. El "misterio" sobre lo que pasó o dejó de pasar con Yamato volviendo a la Tierra aún no lo tengo escrito, lo tengo en mente, pero como tengo claro en qué momento sacarlo a la luz y aún no he llegado pues ahí está. De vez en cuando caen detalles pero realmente, solo tengo la idea base, y aún me queda para llegar xDD

En el siguiente, por fin... Entra Mimi en acción, espero que te guste mi versión de ella también. ¡Mañana más! Como siempre, mil gracias por tus review, eres un amor!

Se me ha actualizado el ordenador a una nueva versión de Windows y se lo ha cargado por completo (gracias Windows...) espero poder arreglarlo yo sin tener que llevarlo a ninguna parte pero, por el momento, estoy sin pc. Supongo que no me llegará a pillar ya que tengo el ff bastante avanzado pero, si no sabéis de mí unos días de repente, es por eso... T. T

Actualizo ahora que tengo un ordenador a mano que por la noche me parece a mí que me va a tocar jugar a la ingeniera informática u.u