NA: recordad que la parte en cursiva, es un flashback.


¿Y a ella qué le importaba que fuera para quedase o para irse dentro de dos semanas? No era algo que tuviera que ver ni lo más mínimo con ella… o eso quería pensar. Quería creer que todo aquello se debía a que en su cabeza, una versión más jovencita de sí misma, aún existía y dejaba que le afectaran aquellas cosas.

Yamato Ishida era cosa del pasado y que hubiera reaccionado de aquella forma cuando había escuchado las noticias era normal, había sido alguien importante del pasado. Pasado, no presente, ni mucho menos futuro…

¿No? ¿Por qué de repente estaba todo el mundo empeñado en hacerla dudar de aquello?

Biyomon se había quedado dentro, junto con Haru, observando cómo hacía la cena, dejando así un momento de intimidad entre las dos amigas, las cuales estaban asomadas en la terraza.

- A estas alturas puedo decir que soy una de las personas que mejor te conoce y sé que no te hace gracia que nos pongamos pensados con el tema, pero…

- ¿Pero qué? Ha pasado mucho tiempo, Mimi.

- No tanto…

- ¿Como que no tanto? Teníamos poco más de quince años…

- ¿Y? Ahora me vas a decir que ahí se acabó todo, ¿con la ruptura? Todos, absolutamente todos, sabemos que no.

- Bueno, me da igual, entonces di que teníamos veinte años… Eso es casi una década ya. ¿Qué se supone que tengo que haberme quedado esperando todo ese tiempo y ahora salir corriendo detrás de él porque me haya dicho hola?

- Sabiendo lo rancio que es para estas cosas, posiblemente sí.

- ¡Mimi! Hablo en serio.

- Y yo… no tengo que recordarte todas las veces que hemos hablado del tema, ¿verdad?

Habían celebrado una fiesta de cumpleaños a Takeru. Había sido una sorpresa que había organizado Hikar a sabiendas de que el chico estaba muy estresado con los estudios y la ausencia total de su hermano. Se habían reunido todos y, cuando nadie lo había esperado, Koushiro había conseguido hacer una videollamada con Yamato para que pudiera felicitar al más pequeño de ellos.

Llevaba dos años fuera ya y aquella era la única vez que lo había visto desde entonces, a través de una pantalla… y, por algún extraño motivo, eso había abierto la caja de los horrores de la pelirroja. Había aguantado, impasible, saludando con la mano de fondo, mientras que la llamada había durado y, automáticamente la pantalla se había apagado, había salido a tomar el aire.

Mimi había salido tras ella, dándose cuenta de lo que podía pasarle. Quizás quisiera estar sola, pero eso no era lo que necesitaba. Lo que necesitaba era una amiga que la apoyara con todo lo que estaba pasando y, por eso mismo, en cuanto la vio fuera y posó una mano en su hombro para llamar la atención de Sora, no aguantó más.

Sentadas en las escaleras del edificio, con un brazo por encima de sus hombros, Mimi guardaba silencio. Sabía cuando había que guardarlo y simplemente apretar con cariño a su amiga quién sin poder evitarlo, había dejado de aparentar fortaleza y estar bien delante de todos, y se había derrumbado.

- ¿Por qué no puedo olvidarme de él? ¿Por qué? – era una pregunta que aunque hacía años que rondaba su cabeza nunca se había atrevido a pronunciar en alto. Sus mejillas estaban húmedas por las lágrimas que corrían por ellas-. Ya ha pasado mucho tiempo... ¡ya ha pasado mucho hasta desde que se fue y no volvimos a saber de él! ¿Por qué? ¡No es justo?

No sabía qué decirle… ¿Qué el tiempo haría que se le pasara? Eso no iba a animar a nadie, por eso simplemente acarició con suavidad el cabello de Sora. Podría ponerse en contra de Yamato y tratar de distraerla de esa forma, empezando a decir todo lo que había hecho mal desde siempre, pero no lo consideró oportuno. Ni siquiera lo consideró como una opción real. Era consciente de que todo aquello había acabado así porque él la había dejado años atrás, pero… ¿era solo culpa de él? Ella había estado fuera del país todo ese tiempo y cuando había vuelto solo había necesitado unas horas para darse cuenta de que quizás si Sora hubiera querido que volvieran a estar juntos solo habría tenido que decirlo…

- No es justo… - repitió de nuevo.

Aquella escena no se había llegado a repetir, no al menos estando Sora completamente derrumbada. Había sido una conversación que poco a poco había llegado a ser anecdótica, hasta que al final, parecía haber llegado a desaparecer… para volver, ahora, diez años más tarde.

- No soy la única que se ha dado cuenta, y no lo digo solo por Taichi. Absolutamente todo el mundo que os conoce piensa exactamente lo mismo solo que nosotros dos somos los que menos nos cortamos para decirlo.

- He tenido demasiadas cosas en la cabeza para pararme a pensar en estas tonterías, Mimi.

- Sí, exacto. Y por eso hasta que no te lo has encontrado de narices no te has dado cuenta.

- Pero… venga ya. Te estoy diciendo que no hay nada raro por lo que preocuparse con total sinceridad. No lo digo por disimular, no busco aparentar.

- Te creo, porque es lo que tú quieres creer. ¿Hacemos la prueba?

- No, no quiero hacer ninguna prueba.

- Ya… te he visto mirarle.

Puso los ojos en blanco. Esa era una acusación sin fundamento. Claro que la había visto mirarlo, ¿cómo no iba a haberlo hecho? Conocido o no, hubiera algo entre ellos o no, ¿cómo no iba a haberla visto mirándolo? No estaban hablando de alguien que no llamase la atención allá por dónde fuera. Seguía teniendo la misma facilidad para quedarse embobada mirando hacia sus ojos azules sin darse cuenta, hacia la expresión de su rostro cuando intentaba hacerse en serio, o… el aspecto con el que había vuelto. No era el mismo chico que ella había despedido en el aeropuerto. Se había hecho un adulto en todos los aspectos. Todo él había cambiado y, para su desgracia, para mejor.

En los últimos tiempos que habían convivido los dos en aquella ciudad, la gran estatura de él había llegado a hacer que pareciera estar demasiado delgado, ahora no era así. Su cuerpo había dejado de ser el de un adolescente y ahora era un hombre. Uno que había pasado años entrenando. ¿Alguien podía explicarle cómo no iba a quedarse mirando para él?

- ¿Y qué me quieres decir con eso? – contestó al final.

- Deja de ponerte roja, a saber en qué estarás pensando… Lo digo como tu amiga, como alguien que se preocupa por ti, y que te quiere. Haz el favor de ponerte las cosas claras y darte cuenta de lo que tienes delante.

Dicho aquello, volvió a entrar en la casa, directa hacia la cocina.

No era necesario que fueran todos a revolver cosas que estaba en el pasado. O que al menos ella creía que estaban olvidadas en el pasado. Quizás se hubiera escudado en el trabajo, no lo iba a negar, pero eso la había llevado a estar en dónde estaba. No necesitaba que nadie viniera a sembrar la duda en sus convicciones. Hubo un tiempo en el que soñaba con el día en el que no tuviera que dedicarle ningún pensamiento a Yamato. Y ese día había llegado, el trabajo la había abrumado de tal manera que no había tenido tiempo para eso. Y ella lo había agradecido.

No se había quedado sola eternamente esperando o escondida bajo patrones, kimonos y diseños. Había conocido el mundo y había conocido a más gente. Incluso había llegado a entablar relaciones que habían sido duraderas durante aquella década. ¿Por qué ahora se empeñaban en demostrarle que no lo había olvidado? No tenían derecho a hacerlo. Ella no había dado su brazo a torcer cuando había tenido oportunidad y parecía que las barreras de él volvían a bajar tras el caos que habían sufrido en el penúltimo año de instituto. Pero Sora había apostado por ella en vez de por ellos dos. Había sido egoísta por una vez en su vida y no se arrepentía. La había llevado hasta dónde estaba en aquel momento y no podía estar más orgullosa de sí misma.

¿Tenía algo de malo que ahora volviera a hablar con él? Había sabido manejarlo en una ocasión cuando estaba todo mucho más reciente, ¿por qué ahora todos se empeñaban en pensar que no?


A: ¿ves? Aquí hay comederos de cabeza para todos, era solo que todavía no les había llegado la oportunidad xDDD E irán de mal en peor, puedes creerme. Poquito a poquito voy a ir sacando más fb de cosas que podrían haber pasado entre medias, con las que sí que me atrevo a meterme, porque toda la etapa de Tri sigo sin tenerla muy clara en mi cabeza respecto a estos dos, así que hago de lo que me puedo inventar y listo. Aunque tambien debo reconocer que en el siguiente, justo, quizás sí que me meta un poco en ese tema.

Ya vuelvo a tener el word en funcionamiento y todos los archivos de este ff estaban en la nube, así que se ha salvado totalmente. Lo que te digo yo... mi ordenador debe de ser fan del Sorato y por eso es de las pocas cosas que se han acabado salvando xDDD Espero que te guste este capítulo... Y de noche a ver si me pongo a avanzar un poquito más ahora que ya me funciona todo. ¡Un beso! ❤❤

Sorale: ¡muchas gracias por tu review! Me alegro mucho de que te haya gustado y espero que te gusten los capítulos que publique de ahora en adelante.❤❤