Debía de reconocer que le había parecido todo demasiado sencillo, pero tratándose de quien se trataba tampoco debería extrañarle. Siempre intentaba ponerle buena cara a todo el mundo y ayudar en todo lo que podía, o al menos eso recordaba. Prefería no poner en duda las buenas intenciones de ella o si simplemente era todo fachada.

Había leído la última contestación de ella antes de irse a dormir y, en consecuencia, antes de las 9 de la mañana ya estaba en pie. No era algo extraño en él, estaba costumbrado a madrugar mucho más, pero desde que había vuelto a casa de su padre se estaba tomando unos días de vacaciones de todo, hasta de sus rutinas.

Como era de esperar, su padre tampoco estaba en casa y Gabumon seguía durmiendo plácidamente. Se tomó con calma el empezar el día, preparando el desayuno para los dos y dejándolo listo encima de la mesa antes de ir a darse una ducha para terminar de despejarse.

Diez minutos más tarde salía del baño con una toalla en la mano, secándose el pelo con ella y otra anudada a la cintura. Se detuvo en la puerta de la habitación, divertido, al ver que había hecho bien dejando el desayuno preparado ya viendo un cuerno dorado asomar por detrás de la mesa.

- Buenos días – saludó pasando por su lado para poner a funcionar la cafetera eléctrica.

- Ffueffnos ffías – parecía que el digimon se había levantado con hambre. Eso hizo que el rubio se riera por lo bajo antes de tirarle por encima de la cabeza la toalla que había estado usando para secarse el pelo.

Se sentó a la mesa, sin prisa. Ni siquiera aunque estuviera su padre por casa tendría mucho problema por estar todavía sin vestir. Lanzó una mirada hacia el reloj, viendo que ya eran las 9:45 y que ya era buena hora. No lo reconocería, pero había estado dando más vueltas de la cuenta para disimular mínimamente y no llamar en cuanto diera la hora.

Alargó la mano para coger su teléfono y, sin necesidad de buscar el número entre los contactos, lo tecleó en la pantalla.


Se miró el espejo detenidamente… ¿qué ojeras eran esas que estaba viéndose? Sobraba decir que entre que se había ido a la cama más tarde de lo normal y que, para encima, había dormido poco y nada… Bufó por lo bajo antes de ver como su reflejo volvía a desaparecer tras el vaho del baño.

Se había levantado mucho más temprano de lo que había dicho, cansada de dar vueltas en la cama sin poder pegar ojo. Había intentado trabajar algo, adelantar proyectos y al final, lo mejor que se le había ocurrido hacer había sido irse a pasarse un buen rato bajo el chorro de agua caliente.

A pesar de que tenía su propio cuarto de baño en su habitación se había llevado la ropa con ella para no andar dando vueltas, así que empezó a prepararse para el nuevo día, quizás, sin darse cuenta, con algo más de cuidado que en otras ocasiones. Actuaba de forma automática ya que sus pensamientos aquella mañana estaban puestos en otro punto ajeno a aquella casa y estaba segura de que Mimi debía de tener un buen pitido de oídos desde que se había levantado.

Comenzaba a desenredarse el pelo cuando una idea cruzó por su mente. Estaba segura de que la conversación por el móvil había tenido lugar cuando se había ido al baño la noche anterior, sino habría visto que su amiga tecleaba demasiado. Eso quería decir que había dos cómplices más en aquella casa. Bufó de nuevo por lo bajo.

Un buen rato más tarde, Sora salía de su habitación complementa lista, bajando las escaleras hacia la cocina para prepararse el desayuno viendo cómo ya estaba todo listo. Puso cara de sorpresa, dándose cuenta rápidamente de que Biyomon estaba mirándola apoyada sobre una de las sillas.

- Sí, tú ahora intenta hacerme la pelota – le dijo haciéndose la enfadada, aunque fuera perfectamente consciente de que era incapaz de ello.

- ¿No te gusta el desayuno?

- Sí, e intenta hacer como que no sabes de lo que hablo. Vivo rodeada de traidoras…

Revoloteó hasta colocarse a su lado, en la silla más cercana, poniendo la mejor expresión de no haber roto un plato en toda su vida.

- Te has puesto muy guapa hoy, ¿tienes algún plan?– le dijo, sin intención alguna de pedir disculpas, divertida.

- No hablo contigo esta mañana – sentenció antes de levantarse para coger una de las tostadas que había encima de la mesa.

El sonido de su teléfono resonó desde la habitación, donde lo había dejado cargando y, casi automáticamente, nada más escucharlo fue corriendo a por él. Ese gesto hizo que Biyomon sonriera. Iba a tener que darle la razón a Mimi... Lo que le extrañaba era no haberse dado cuenta de esos detalles mucho antes.

Alzó el vuelo para ir tras la chica, asomándose a la puerta de la habitación escuchando solo las partes de la conversación de ella.

"No, estaba despierta, tranquilo"… "Sí, a esa hora me parece bien"… "Claro que no es molestia, tampoco tengo nada más qué hacer hoy"… "Te mando la dirección por mensaje" … "Sí, luego nos vemos"

No podía escuchar nada más, pero con lo que le llegaba le servía. Esperó a que colgara y se diera cuenta de que estaba siendo observada, fijándose en que su amiga humana se había quedado mirando hacia la pantalla después de haber colgado.

- No se te ve tampoco muy enfadada.

- Te he dicho que no hablo contigo esta mañana – no se asustó, contaba con estar siendo vigilada.

- No, conmigo no, pero con él te ha faltado tiempo para contest… ¡AH! – se escondió en el pasillo al ver ir hacia ella volando uno de los cojines de la cama.


- ¿No pensarás que te voy a dejar ir solo? – Gabumon se asomó por la habitación en la que el rubio estaba terminando de vestirse.

- Tú eres el que no quiere salir de casa porque fuera hace demasiado calor – contestó observándolo por el reflejo del espejo, colocándose bien el flequillo.

- Sí, pero no me fio de ti como para dejarte ir solo hoy.

- ¡Eh! – protestó-. Puedes venir si quieres, pero luego no vayas montando el melodrama que no te voy a ir abanicando ni llevando por la sombra.

- Tenemos que buscarnos medios de transporte propio… - comentó yéndose por el pasillo de nuevo para esperarlo cerca del aire acondicionado.

Desde que habían vuelto en esa casa prácticamente había que ir con la chaqueta puesta pero a nadie parecía molestarle si era por el bienestar de Gabumon.


- Eh, a mí no me mires, yo no sabía lo que estaba escribiendo o dejando de escribir – se defendió Haru cuando por fin apareció por el salón tras haberse levantado.

- Ya… pronto te me has cambiado de bando – miró distraía hacia la hora en su reloj.

- Si tanto te molestase le habrás dicho lo que pasó anoche y fin del problema – comentó divertida, viendo la cara de la pelirroja al escucharla-. ¿O no?

- Ya, claro, como si fuera tan sencillo – se defendió rápidamente.

- Es bastante sencillo en realidad, todos conocemos a Mimi y nadie sería capaz de ver nada raro – la digimon intervino de nuevo.

- Cría cuervos…

El sonido del timbre de la puerta cortó la conversación de las tres inmediatamente, quedándose congeladas hasta que la más joven de todas dio un salto sobre sí misma echando a correr hacia la puerta. La única respuesta de Sora, fue llevarse una mano a la cara unos segundos y arrastrarla lentamente. ¿Por qué a ella?

Fue directa a abrir la puerta, esperando que no fuera nadie inoportuno, sin preguntar tan siquiera quién era. Y por suerte, se encontró lo que estaba esperando, recordando perfectamente que ella ya había visto esa cara noches atrás en el local en el que habían estado. Sonrió.

- Hola.

- Disculpa… creo que me he equivocado - se alejó un paso de la puerta para volver a mirar bien la letra.

- No, no, tranquilo. Es aquí – se apartó tras aprovechar la distracción de él para observarlo más detenidamente.

Tenía que reconocer que en el fondo aquello tenía su gracia, pero Sora no lo admitiría en voz alta. Se puso en pie y caminó hacia la puerta, colocándose al lado de la chica y sacando del apuro en el que parecía haberse metido él solo entre confusiones a Yamato.

- No vivo sola – dijo a modo de saludo dándose cuenta de que el rubio no había venido solo. Sonrió por fin-. Creo que me sé de alguien que se va a poner muy contenta de tener visita por fin…

Sonrió él a su vez, entrando y dejando que la otra chica cerrase la puerta tras él.


Tengo que dejar de trataros tan bien porque avanzo un poco todos los días en la historia, pero me voy a acabar cazando, ya lo veréis xDDD Espero que os esté gustando como van evolucionando las cosas y la historia en general, así como la interacción entre los demás personajes. Prometo que irán saliendo más a lo largo de los capítulos venideros.

Al final le voy a deber a Tri el haber recuperado el hábito de la escritura, mirad vosotros por dónde. Lo tenía bastante de lado desde que un impresentable miembro del tribunal de la defensa del trabajo de fin de carrera me soltó en mitad de la ronda de preguntas que no sabía escribir, que aprendiera a hacerlo y redactar con coherencia... Lo mejor es que semejante impresentable ni siquiera se había leído el trabajo como demostró más tarde con las preguntas que hizo... Pero, desgraciadamente, sirvió para que fuera dejando este buen hábito más de lado. ¡Y mirad por dónde me ha ido a salir! Muy bien, Tri, muy bien jajaja

A: Un día vas a averiguar dónde vivo y vas a venir a tirarme tomates por hacerte siempre lo mismo y cortar el capítulo cuando por fin se pone interesante la cosa, pero así os pico un poquito... jajajaaja Al final ni siquiera Sora es capaz de encontrar una excusa coherente para no querer "hacerle el favor" y seguramente aunque no hubiera sido Mimi la que se la hubiera liado habría acabado en la misma situación. Ahora la tenemos haciéndose la digna con todo el mundo, que hay que aparentar que a ella "no le importa" nada de lo que pase. Y tú que decías que ella era la que estaba actuando de forma más madura... ¡Mil gracias por la review! ¡Eres un sol, de verdad!

Licky Cross: Pues aquí te dejo la segunda parte del capítulo de hoy. Mil gracias por tu review y espero que te guste este nuevo capítulo también, así como los que puedan estar por venir. ¡A ver si me pongo a escribir un ratito ahora que tengo tiempo!

Banagher links: ¡Muchas gracias por tu review! Me alegro de que a pesar de no ser fan de esta pareja te hayas pasado por aquí a leer mi historia y a dejarme un review. Sí, yo la verdad es que la formación de esta pareja fue algo que no vi venir en la serie, siempre parecía que nos estaban intentando vender el Taiora de todas las formas posibles, pero, con las revisiones y el paso de los años sabiendo que en realidad las cosas eran diferentes, sí que he sido capaz de ver pequeños detalles. Ahora bien, si eran pistas de los creadores o que mi cabeza va a su royo y ve lo que quiere ver, no puedo saberlo xDDD Muchas gracias de nuevo, espero que te guste este nuevo capítulo también.