- ¡Ey! – saludó cuando la puerta se abrió delante de él.

La llamaba del día anterior había llegado a tiempo para evitar que pudiera llegar a plantearse que algo raro podría haber pasado y la excusa del trabajo atrasado era demasiado coherente y hasta real como para poner en duda cualquiera de sus palabras. Además, el hecho de que fuera ella la que hubiera ofrecido verse al día siguiente eliminó cualquier rastro de dudas.

- Hola – Sora sonrió apartándose para dejarlo pasar.

- ¿Has acabado todo lo que tenías que hacer ya?

- No, no te creas -y no mentía con aquello-. Pero ya lo terminaré, tranquilo, tampoco corre prisa… - puso una pequeña mueca de fastidio aunque le duró poco ya que cuando se acercó a saludarla con un corto beso no puedo evitar sonreírle al apartarse-. ¿Tú? ¿No te has aburrido ya de no tener nada qué hacer?

- Eh, que intentar poner un poco de orden entre el caos que tiene mi padre montado en casa cuenta como ocupación.

La respuesta de ella fue negar con la cabeza, riéndose por lo bajo antes de hacerle un gesto para que no se quedara allí parado en la puerta. Caminando tras ella fue cuando se fijó en que tenía el gesto algo cansado.

- ¿Segura que quieres salir?

- ¿Por qué lo preguntas?

- Pues… pareces cansada, podemos quedarnos si quieres – le daba bastante igual dónde ir o qué hacer, llegados a aquel punto la compañía era lo único que le interesaba.

- Ah… - podría haber jurado que notó cómo se le encendían ligeramente las mejillas ante ese comentario ya que lo primero que se le vino a la cabeza fue que quizás si tenía aspecto cansado no estuviera dando su mejor imagen, pero, automáticamente, su yo más adulta le dio una colleja a su propio pensamiento-. La verdad es que llevo un par de días de no parar y he dormido poca cosa.

- Pues entonces no se hable más.

- ¿No te importa?

- Claro que no, ¿por qué iba a importarme?

- Pues porque ahora mismo estoy sola pero seguro que acaba volviendo Haru.

- ¿Y? A mí no me molesta, tranquila. Y además, ¿sola? ¿No está Biyomon contigo?

- No… le dije a mi madre que se quedara con ella hoy, para que no estuviera tanto tiempo sola mientras que estábamos en el estudio. Creo que me ha vendido y ahora le gusta ayudarla con las flores… - se encogió de hombros.

Le gustaba la idea de que ellas dos pasaran tiempo juntas. Su madre estaba mucho tiempo sola, más ahora que ella ya no vivía en casa. Y no quería que su compañera pasara todo el día encerrada en casa sin nada mejor qué hacer. Era la mejor solución, lo sabía.

- Pues… ¿por qué no terminas eso del trabajo que tenías que hacer tranquilamente primero?

- ¿Qué? O no, no, no… No te preocupes.

- No, termínalo. Si has estado apurada y te queda algo por revisar aprovecha…

Lo miró detenidamente unos segundos, sorprendida. ¿De verdad? Quizás las paranoias que le habían entrado la noche anterior habían sido una completa estupidez y Taichi tenía toda la razón del mundo. Aquello automáticamente hizo que notara un cosquilleo agradable recorriéndola antes de sonreírle.

- Quince minutos máximo y estoy lista – le dijo antes de acercarse a unos papeles que tenía encima de la mesa.

Aquellos papeles que había ignorado en su reunión del día anterior y que había estado dejando de lado. Sabía lo que ponían perfectamente, solo tenía que comprobar que todo lo que estaba en ellos fuera lo correcto y lo que se había hablado.

El mejor entretenimiento que encontró Yamato mientras que ella terminaba de revisar aquello fue observarla. Después de tanto tiempo, habia descubierto que podía seguir siendo uno de sus pasatiempos favoritos. Le hacía la forma distraía con la que daba golpecitos con el bolígrafo en la mano mientras que leía y eso era porque se lo había visto hacer muchas veces, tiempo atrás. Algunas cosas sí que no habían cambiado en ella y eso era algo importante a tener en cuenta ya que la nueva fachada exterior parecía ser completamente diferente.

Parecía que daba igual la versión de Sora con la que se cruzara, que siempre iba a tener la misma reacción hacia ella. Al menos aquella vez estaba seguro de que él, por primera vez en la historia de ellos dos, estaba dispuesto a dejarse ver exactamente tal cual era. Y aunque su cabeza le dijera que quizás no fuera la mejor idea del mundo, era lo que tenía que hacer si pretendía que las cosas funcionaran con ella.

El sonido del golpeteo de teclas lo sacó de sus pensamientos, viendo que había abierto la pantalla del ordenador y que estaba escribiendo algo. Pasados unos minutos volvió a bajarla y a mirar hacia él-. Listo.

- ¿Ya?

- Sí, solo tenía que contestar a unos detalles de una reunión de ayer

- ¿Y solo para eso tuve que insistirte para que lo acabaras?

- Oye, intentaba usarte de excusa para librarme de tener que hacerlo, así que ahora no te hagas la víctima – bromeó.

- Sí, claro, así luego puedes echarme la culpa a mí porque por mi culpa pierdes horas de sueño.

- Ni que fuera una mentira – podría haber interpretado ese comentario de cualquier forma, pero, el gesto de ella le hizo extrapolar sus palabras.

Era la primera vez que la veía sonreírle de aquella forma, quedándose algo desubicado al principio hasta caer en la cuenta de a lo que ella se podía estar refiriendo. Le duró poco el gesto, al empezar la chica a reírse abiertamente de él sin poder evitarlo. Se había puesto rojo. Él, a esas alturas.

En otro tipo que ella se estuviera riendo así de él le hubiera molestado, pero no pudo más que intentar fingir seriedad-. No creo que tengas mucho problema tampoco con el motivo de la pérdida de horas de sueño.

Le dio unos segundos de margen mientras que dejaba el ordenador encima de la mesa para alargar el brazo hacia ella y darle un tirón y acercársela. La pilló por sorpresa y no puso ninguna resistencia con la única reacción por parte de ella en forma de risa. De repente se sentía un poco idiota por todo lo que había estado dándole vueltas en la cabeza durante el día anterior. Muy idiota… Al menos había llegado a entender por fin lo que podía haber pasado por su cabeza en su día.

Cuando se dejó arrastrar con él decidió que era buena idea usarlo de cojín, quedándose con la cabeza sobre su hombro para sentir poco después su brazo rodeándola.

- Ayer me encontré con el señor diplomático por la calle.

- No lo he visto desde que volvió – le había contado la jugarreta de la llamada, claro.

- Ya, yo tampoco había tenido tiempo. Fue pura casualidad pero acabé secuestrada cuando llegó Koemi también – levantó la vista, lanzándole una mirada ligeramente significativa.

- ¿Qué tal el tercer grado?

- Muy bien – se empezó a reír de nuevo-. Bastante bien para lo que me esperaba, la verdad.

- Debe de haberlo amenazado muy seriamente Mimi también para que haya cambiado de parecer con tanta facilidad.

Se encogió de hombros. En realidad el cambio sabían ambos perfectamente de dónde derivaba. Simplemente era preocupación, por ambos, pero también era alguien listo que los conocía y tenía ojos en la cara. Cuando había llegado al punto en el que era mejor dejar de intentar evitar que acabaran así, había decidido pasarse al bando contrario. Bajó la mirada de nuevo, dudando unos segundos.

Aquella vez quería hacer las cosas bien, ¿hasta qué punto debería de callarse todo lo que había estado pasando por su cabeza? Algo le decía que en esa ocasión era mejor que estuvieran con todas las cartas sobre la mesa, aunque se le hiciera raro pensar en la idea de hablar el tema con él. Pero claro, ¿con quién mejor que con Yamato?

- También estuve hablando con él de otras cosas… - terminó por murmurar con la mirada perdida en algún punto del salón.

- ¿Hm?


A: Sí, soy lo peor del mundo xDDDD A vosotros os viene bien, pero yo luego me ando quejando por los rincones xDDDD Al menos tengo algo de margen y quería organizar las cosas para que este capítulo fuera con el siguiente en el mismo día e_e

Es un detalle que tengo en mente que no sé si desarollar todavía o no porque sería una información que por el momento no es necesaria, pero bueno, sigo pensando qué hacer, puede que me entretenga en ir tirándoos la caña para la pesca de arrastre a ver si alguien se da cuenta y sino ya veré qué hago con ello. Tampoco es algo importante o relevante, o al menos por el momento. Te dejo dándole vueltas e_e

Y ya veremos, pobrecillo, eso es marginación. No ha hecho absolutamente nada más que provocar un minimomento de celos que nos ha venido de perlas las dos veces ❤ Si en el fondo hay que tenerle aprecio xDDDD

Nikanaka: No, no, creo que me has interpretado mal. No sé si habrá algo que dé pie a lo que has entendido, pero en ningún momento me he querido meter a plantear si era o no la primera vez de él, daba por sentado que no xDDD Tienen ya una edad y habrán tenido tiempo de sobra para ello. Entre ellos obviamente, pero por separado obviamente no e_e Solo quería dejar caer un poco el detalle de que quizás haya algo por ahí a tener en cuenta porque me estoy pensando el usarlo más adelante, pero ya. El pobrecillo Andrew, como siempre digo, es solo un personaje de relleno que por el momento he utilizado para los morros de Yamato de aquel capítulo. Es de relleno, de relleno del todo, un simple amigo. xDDDDDD

Así que ahí os dejo e_e pensando e_e