Disclaimer: nada me pertenece todo es de J.K. Rowling

Antes de empezar me gustaría dar las gracias a valitos (Alejandra) por ser mi beta y ayudarme a corregir el capitulo, el cual mejoro mucho gracias a ella gracias de nuevo por ayudarme con esta historia t. q. m besos

Capitulo # 26 Terror a flor de piel

Hermione se quedó congelada al escuchar a Severus, no podía ser cierto Malfoy regresaría al castillo, el único lugar donde se sentía realmente segura y ahora estaría cerca de él compartiendo el mismo techo, a su alcance y sin nada que pudiera hacer.

-Admito que no me parece lo más sensato, pero las cosas entre Fudge y Dumbledore están algo tensas- dijo Severus

-¿Por qué no quieres a Malfoy en el castillo?- pregunto la chica

-La situación con Weasley y Draco se puede salir de control y no quiero que Lucius intervenga, no puede mostrarse imparcial, le dará favoritismo a Draco aunque él tenga la culpa.

-Severus yo, no me siento bien- dijo Hermione intentando contener las lágrimas que estaban a punto de salir- Por favor necesito estar sola.

-De acuerdo, vendré mañana temprano a verte

-¡No! , por favor no- dijo ella – Creo que tenemos que tomarnos algo de tiempo, todo esto que paso, yo…-

-No debes de preocuparte por la amenaza Hermione- dijo Severus

-Pero es que no lo leíste, mataron a Remus porque pensaron que yo salía con Sirius, no quiero imaginar lo que pasará si saben que tú y yo salimos –

-Hermione, Hogwarts es seguro además yo no le tengo miedo a nada y puedo protegerte –

-¿estás seguro?- preguntó Hermione

-¿hay algo que no me quieres decir Hermione?-

-No quiero que lastimen a más personas por mi culpa, en cuanto regresemos voy a cortar toda relación con Harry, Ron y Ginny; y en lo que respecta a nosotros, creo que estaremos mejor lejos- dijo la chica

-No puede ser cierto- dijo Severus incrédulo de lo que la chica decía

-Severus, no quiero que te pase algo malo quiero que te vayas y no me busques más-

-es una tontería- Severus no entendía.

-No lo es, no quiero verte aléjate de mí, déjame sola - dijo ella abriendo la puerta de su habitación y sacando a empujones a Snape de ella.

-Hermione- la llamó el

-¡Largo! Vete no te quiero ver- dijo ella cerrando la puerta en la gran nariz del profesor, la chica rompió en llanto de inmediato

OoOoOoOoOoOoOoO

Era una tarde fría de enero el segundo día del año, varios chicos acompañados por sus padres caminaban por la plataforma nueve y tres cuartos, se podía respirar una atmosfera de terror, incertidumbre y tristeza. Hermione caminaba rezagada de los demás chicos, Harry y Ron platicaban mientras que la señora Weasley llevaba abrazada a Ginny, Sirius iba detrás de Hermione y tampoco decía nada.

-Cuídense mucho- dijo la señora Weasley a los chicos, despidiéndose de beso de cada uno de ellos

-Cuídalos Sirius- pidió Molly al animago, quién asintió dejando subir a los demás al tren antes de hacerlo él.

-Neville nos está apartando un compartimiento- dijo Ron

-Yo no voy – informó Hermione

-¿Pero por qué?- protestó Harry

-Fue una tontería de mi parte, pero creo que debo de estar sola – dijo ella

-¿de nuevo?- preguntó Ron con fastidio – basta de tus tonterías Hermione, no hagas berrinche y vamos- el pelirrojo la sujetó de la muñeca mientras la obligaba a subir al tren.

- ¡Suéltame!- pidió ella

-Ven Herms- Ginny casi susurró

-¡Ron, déjame!- dijo de nuevo Hermione

-No seas cabeza dura, ven con nosotros- insistió el pelirrojo

-¡Que me sueltes!- gritó la chica, llamando la atención de los que estaban en el pasillo y sin pensarlo, le soltó un puñetazo en la cara al chico haciéndolo caer. Ron comenzó a sangrar

-¡Hermione!- llamó Sirius, pero ya la chica se había ido

-Vaya Weasley, hasta que tu amiguita la sangre sucia hizo algo bien – dijo Draco con una sonrisa de suficiencia subiendo al tren en compañía de Crabble Y Goyle.

- Púdrete Malfoy- Ron miró al rubio mientras se limpiaba la sangre con el puño de su mano derecha, los demás se fueron con Ron al vagón donde Neville los esperaba con Luna.

-Hola chicos- Saludó Neville – ¿qué te paso?- Exclamó al ver a Ron todo ensangrentado

-Hermione- medio explicó Ron, limpiándose la sangre nuevamente

-¿quieres que te arregle la nariz? , yo sé cómo hacerlo- ofreció Luna mientras tomaba su varita

-He yo…- respondió algo nervioso, no estaba muy seguro de las cualidades de Luna para tal ofrecimiento, pero al ver que Harry asentía accedió.

-De acuerdo – dijo colocándose frente a Luna y cerrando los ojos

-¡Episki!- Con un movimiento firme de su varita, Luna reparó la nariz de Ron dejando de sangrar al instante.

-¡Donde estás Ron!- pregunto Pansy, entrando súbitamente al vagón – Escuche a Draco decir que Granger te había golpeado- dijo Pansy observando la nariz de Ron

-No es nada- dijo el pelirrojo mientras la abrazaba tratando de serenarla.

-Y se dice ser tu amiga, ve cómo te trata- la Slytherin criticó con cierto desdén.

-Pansy párala ya, estoy bien- dijo Ron algo irritado

-Me toca la primera guardia, tengo que cambiarme de ropa, nos vemos luego- exclamó la chica separándose de Ron, enojada mientras salía del vagón.

-Es muy ensimosa – dijo Ron, a modo de disculpa.

-Otra vez no- dijo Ginny dejándose caer en el asiento

-¿qué?- preguntó Ron

-Lo mismo decías de Lavender – explicó la pelirroja colocando los ojos en blanco

-Si bueno, pero no voy a terminar con Pansy, solo que molesta a veces - explicó Ron con naturalidad-

-Voy a buscar a Carlota – dijo Harry dirigiéndose a la puerta del vagón

-Yo voy contigo, tengo que supervisar los recorridos de los prefectos – informó Sirius marchándose de ahí con Harry.

La noche había caído sobre el castillo, eran casi las siete y el expreso estaba llegando al andén cerca de Hogsmeade, en todo el camino Hermione no se dejó ver ni siquiera en las rondas de prefectos raro en ella que era fanática de seguir las reglas y el faltar a sus responsabilidades era inconcebible para ella

-va a estar bien- insistió nuevamente Luna dándole ánimos a los chicos

-Lo sé Luna- dijo Harry viendo de lejos a la castaña quien estaba apartada de los alumnos.

La noche anterior Severus había visto a Hermione en el gran comedor, se veía triste, ausente y el ya no podía hacer nada, ella lo había echado de su habitación diciéndole que no lo quería ver más, noto que la chica no se había apartado también de Potter y compañía, eso lo hizo sentir mal, no quería verla así de triste pero poco podía hacer ya que ella no le dejaba acercarse más, Severus negó con la cabeza y vio su horario, pociones dobles con Slytherin y Gryffindor, sonrió, al menos la vería en clase y eso ni ella le podía negar

Todos estaban platicando cuando Severus entró intempestivamente a la habitación, de inmediato se hizo un silencio

-Abran sus libros en la página 53- dijo con su sedosa voz – Hoy vamos a estudiar la poción de invisibilidad, como su nombre lo dice, esta poción le permite a uno hacerse invisible cada vez que la bebe, sus efectos son variables pero si la poción se hace bien garantiza una hora de invisibilidad a quien la bebió, si la poción se hace mal – no pudo evitar echar una mirada de suficiencia a Longbottom- el idiota estará experimentando la desaparición de varias partes del cuerpo al azar, no es doloroso pero es muy repugnante-

-Para eso hay capas – dijo Ron burlándose

-eso es lo que un tonto pensaría, pero dígame algo Weasley ¿qué pasaría si alguien le quita la capa? – pregunto Severus. Ron no supo que decir por lo que bajó la mirada en silencio.

-Me lo suponía… inepto Gryffindor- dijo Severus

-Sobra decir que aquel que no logre hacer bien la poción tendrá por decir lo menos una baja calificación, la poción es en parejas fallen y no tendré piedad de ustedes- advirtió el oscuro profesor

-Potter no lo quiero con Weasley, trabaje con Granger y usted Weasley con Longbottom –

-Vamos, tienen lo que resta de la clase- apuró Severus mientras veía como Harry se sentaba al lado de la castaña, pero ella de inmediato se levantó y camino al armario de los ingredientes sin siquiera una mirada

Al cabo de una hora, el salón se llenó de densos vapores que dificultaban la respiración. Hermione estaba sentada a un metro de Harry y en toda la clase solo le había hablado para pedirle los ingredientes de la poción, por muchos esfuerzos de parte del chico por hacer conversación la castaña solo se quedaba mirando a otra parte o fingía no escucharlo

De repente una explosión se escuchó en la parte opuesta a donde estaban, Hermione saltó del susto cayendo de su asiento. La mitad de la clase se embarró de un asqueroso líquido negro con un olor aún más desagradable

-! Longbottom, Weasley!- vociferó Severus caminando a donde los chicos estaban, Neville estaba aparentemente sin un brazo y sin el torso, mientras que a Ron le había desaparecido toda su cara a excepción de sus ojos azules

-Miren a los idiotas- rio Draco señalándolos, pero gritó al ver que le faltaban las piernas, varios chicos del salón estaban igual, algún miembro era invisible. Todos comenzaron a quejarse y a hablar al mismo tiempo

-¡Silencio!- gritó Severus tratando de imponer la calma en el salón – Bien, los que hayan sido alcanzados por la porquería que hicieron Weasley y Longbottom tranquilos, el efecto pasará en una hora. Es obvio que no pueden terminar la poción… así que fuera –

Los alumnos salieron como un rayo mientras desaparecían diferentes partes del cuerpo, los últimos en el salón fueron Harry y Hermione

-¿Vienes?- pregunto Harry a Hermione

-No- dijo ella guardando sus libros, Harry la miró con tristeza y salió del salón

-¿Estas bien?- preguntó Severus levantando una pluma que estaba en el suelo

-Si- dijo Hermione agachando la cabeza

-Hermione yo…- iba a decir pero alguien interrumpió

-¿Severus que le paso a Draco?- preguntó Lucius entrando al salón

-Fue un accidente- dijo Severus ignorando a Hermione

-Hay que hacer algo- exigió Malfoy

-No hay antídoto- informó Severus- el efecto se pasará en una hora – dijo el profesor. Hermione se apresuró a guardar sus cosas, paso al lado de Severus y de Malfoy rápidamente

-Una lástima –Lucius rápidamente a Hermione que salía del aula - bueno te dejo, veo que hay mucho que limpiar- dijo Lucius marchándose y cerrando la puerta detrás de él, pronto le dio alcance a la castaña

-¿A dónde crees que vas?- le preguntó agarrándola del brazo, para cuando la volteo ella ya estaba llorando

-Por favor hice lo que me dijo- decía ella sin poder dejar de llorar

-Tuvieron que morir para que aprendieras- le recriminó Lucius acariciando la mejilla de la chica

-Déjeme en paz por favor – rogaba la chica

- Tienes detención esta noche Granger, en mi despacho a las nueve – dijo Lucius con su sádica sonrisa

-No, no por favor- suplicó Hermione

-Si no vas, la chica Weasley podría perder a aquel bastardo que espera- dijo Malfoy, Hermione se aterrorizó al escucharlo

-¿Cómo sabe?- preguntó ella

-Dumbledore, el vegete nos lo dijo para que la cuidemos- informó Lucius – a las nueve mi despacho – le dijo. Ella asintió en cuanto Malfoy se fue, se derrumbó en el piso llorando amargamente.

La clase de herbología se suspendió ya que la profesora Sproud no permitiría que los chicos trabajaran con plantas carnívoras si de buenas a primeras sus manos y extremidades desaparecían. Eso les dio otra hora libre a los Gryffindor, para la cuarta hora estaban en el bosque prohibido con Hagrid estudiando a los Plimps de agua dulce. Hermione estuvo todo el tiempo alejada del grupo.

-Estuvo llorando- dijo Harry viendo a su amiga, quien tenía los ojos hinchados.

-¿qué le pasa?- preguntó Ron

-No sé Ron, está asustada como si alguien la siguiera- Harry no quitaba la vista de la castaña

-¿y si Snape la lastimó?- preguntó Ron con recelo.

-No lo creo capaz de hacerle daño- respondió Harry negando con la cabeza

-¿que no piensas mal de nadie?- cuestionó Ron

-Sí, pero de veras se ve que Snape la quiere, puede ser un desgraciado con nosotros pero nunca con ella - dijo Harry

- ¿Y si hablamos con ella?- propuso Ron

-No me arriesgaría si fuera tú – expresó el pelinegro

Ron miró a la castaña quien se volteó al notar la mirada del pelirrojo.

Las clases que siguieron se fueron relativamente rápido, el efecto de la poción de Ron y Neville había terminado dos horas después de la exposición, pronto llegó la hora de la cena, Harry y Ron estaban esperando a Ginny en la sala común.

-Dice que no quiere cenar- informó Ginny dejándose caer en el sofá al lado de los chicos

-No puede estar así Ginny- insistió Harry

-Explícaselo, a mí me dijo que no me quería ver.- dijo la chica

-Está muy rara- dijo Ron

-Sirius dice que se culpa por lo que paso-

-No es su culpa Harry- señaló Ginny con un dejo de tristeza en su voz

- Le diré a Dobby que le mande algo de comer- comentó Harry, felicitándose internamente por la idea

-Bien, me muero de hambre vamos- dijo Ron saliendo antes que nadie de la sala común.

Severus vio cuando los Gryffindor entraron al gran comedor y Hermione no iba con ellos, se preocupó ya que no la había visto en todo el día, quiso decirle algo cuando salió del salón pero ahí estaba Lucius y era mejor no hacer ningún movimiento torpe, lo menos que quería era explicar el tipo de relación que llevaba con Hermione.

-¿A quién buscas?- preguntó Malfoy padre.

-A nadie- Severus respondió con un tono de aburrimiento – ¿cómo estuvo tu primer día?- le preguntó solo para hacer platica, lo menos que quería era saber de él.

-Bien, esos mocosos son unos tontos- dijo Lucius con una sonrisa de suficiencia.

-Tú pediste el puesto- le recordó Severus

-Eso lo sé, alguien tenía que estar cerca para vigilar a Weasley, ¿viste lo que le hizo a Draco con esa poción?- preguntó

-Fue un accidente- volvió a repetir Severus, entreteniéndose en su puré de calabaza.

-Si claro al igual que lo de Narcisa ¿no? - ironizó Lucius – en fin, no te importaría tomar mi lugar en las rondas nocturnas ¿verdad? voy a salir del castillo y regresare hasta mañana – dijo Lucius.

-¿A dónde vas a ir?- Severus no pudo evitar preguntar.

-Voy a la mansión, olvide algunas cosas – informó simplemente

-En el primer día de clases- se extrañó Severus.

-Sí, Dumbledore ya lo sabe, pero regresare mañana a primera hora- informó Lucius

- está bien, no importa – respondió el profesor. Lucius sonrió y miró a la mesa Gryffindor en busca de una cabellera castaña.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Hermione se levantó de un salto, estaba en su cama y se había quedado dormida, vio el reloj de su mesita, marcaba las nueve y diez de la noche sintió como el estómago se le hacía un nudo, el pensar ir con ese monstro era horrible, pensó que pasaría si se negaba, pero estaba Ginny, no podía arriesgar la seguridad de su amiga o del bebé. Aunque si le decía a Severus, tal vez tenía una oportunidad.

De repente una lechuza llamó a su ventana, ella la abrió y recibió una pequeña nota.

"No tientes a tu suerte"

Cuando soltó la nota esta se consumió en llamas purpuras y empezó a llorar, con mucho dolor y pesar se puso la capa y bajó a la sala común, vio a Harry y a Ron jugar ajedrez mágico en una esquina, quería decirles algo, lo que fuera pero prefirió no hacerlo y salió rápidamente.

Tardo quince largos minutos en llegar al tercer piso, pronto se encontró frente a la puerta del salón de DCAO, pero no tocó, estaba aterrada… de repente esta se abrió.

Lucius vio frete a él a Hermione, estaba llorando y temblaba. La había estado esperando y la mocosa no llegaba, la estaba yendo a buscar pero le agrado verla ahí.

-Llegas tarde- sentenció Lucius jalándola al interior del salón

-No me haga daño- pidió Hermione incapaz de verlo a los ojos

-Tú no me dices que hacer maldita sangre sucia- Lucius la tomó del cuello y la aventó al piso, mientras él se empezaba a quitar la túnica.

-No por favor ¡ayuda! ¡Ayúdenme!– gritó la chica corriendo a la puerta, pero Lucius la alcanzó y sujetó de la muñeca

-¡Ayuda!- gritó de nuevo.

-Cállate- decía Lucius.

-Suéltame maldito sádico- exclamó ella, pero Lucius la golpeó en la cabeza dejándola inconsciente.

ESPERO LES GUSTE EL CAPITULO MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS YA SABEN MALDICIONES FELICITACIONES Y MAS EN EL BOTONCITO DE ABAJO LAS QUIERO MUCHO