Se revolvió al cabo de unos segundos para que la soltara y poder así girarse y mirar para él, quedándose sentada de medio lado-. ¿Pasa algo? – preguntó al verla ponerse más seria de repente.
- No pasa nada, tranquilo. Pero… no he podido evitarlo y le he estado dando muchas vueltas a las cosas. El trabajo se me acumula por tener la cabeza en otro sitio, no porque tenga demasiado – vio como poco a poco la actitud relajada de él pareció desvanecerse, poniéndose más tenso.
- ¿A qué le has estado dando vueltas?
- ¿Tú qué crees?
- Se me ocurren unas cuantas cosas… - y no sabía si le gustaban o no. Realmente, con lo poco seguras que estaban las cosas entre ellos podría ser cualquier cosa, y viniendo de ella, seguro que sería algo lógico.
- El otro día cuando volví a casa estuve dándole vueltas a… - no era que le costara hablar con él, en realidad le estaba costando menos aquello que haber puesto al día a su madre-, la situación que tenemos…
- ¿Qué situación?
- Exacto. A eso mismo… ¿Qué está pasando exactamente, Yamato? – le preguntó por fin directamente-. No quiero que te tomes esto como una acusación, de verdad, lo digo sin ninguna intención de que parezca es. Pero… no puedo evitar tener miedo.
- ¿Miedo? – estaba empezando a no entender gran cosa y aquello no le gustaba. ¿Había pasado algo? ¿Había metido la pata en algo?
- Sí, miedo a que no tener las cosas claras todavía y acabar haciéndome un lío yo sola y acabar pasándolo mal otra vez – por implicarse demasiado.
El problema había sido lo que le había reconocido a Biyomon, eso había sido el detonante. Le daba pánico la idea de estar empezando a sentir algo más serio que atracción, aunque apenas llevaran unas semanas con aquello. Sin duda lo único que tenía que ver aquel sentimiento con la situación actual de ambos era que por fin se había dado cuenta de lo que era lo mejor dicho, por fin se había atrevido a plantearse seriamente aquello.
Clavó sus azules ojos en ella, observándola esperando que añadiera algo más para poder pensarse algo qué decir, pero parecía que no iba a ser el caso. No podía quitarle la razón, y aunque no lo dijera como una acusación, sabía que en el fondo había una razón para todo aquello y que la culpa no la tenía nadie más que él por todas las estupideces que había hecho en el pasado.
- ¿Por eso no has dado señales?
- Sí, quería despejarme la cabeza primero…
Asintió en silencio. Posiblemente fuera un buen momento para hacer algo que debería de haber hecho mucho tiempo atrás, incluso mucho antes de haber dejado la ciudad para irse a estudiar fuera. Mucho atrás…
- Lo siento – dijo de golpe Yamato.
- ¿El qué?
- Tienes toda la razón del mundo al tener dudas, me lo he ganado a pulso todos estos años atrás. Así que puedes decirlo como una acusación porque es lo que es.
- No lo decía por…
- No, espera. Me da igual por lo que lo dijeras, sabes que tengo razón y que ya va siendo hora de que me disculpe. Que me disculpe por todo… Por haber salido huyendo, por no haber tardado casi quince años en atreverme a disculparme contigo. Y no solo cuando éramos pareja, sino en todo en general. Éramos amigos antes que otra cosa y eso tampoco se les hace a los amigos.
Lo miró, incrédula. No se equivocaba cuando les decía a los demás que había vuelto muy cambiado. El motivo del cambio escapaba a su entendimiento, pero no era algo por lo que se fuera a quejar. Jamás habría imaginado escuchar aquellas palabras, ni mucho menos tan fácilmente. Abrió la boca para decir algo, pero la interrumpió con un gesto.
- Y es comprensible que tengas tus dudas sobre lo que sea que tenemos. Yo tambien las tengo, pero porque sé que estoy teniendo demasiada suerte de que tan siquiera hayas vuelto a hablarme. Esta vez no voy a echarme atrás, pienso poner todo de mi parte para que todo vaya bien.
Lo había hecho, era lo que había estado haciendo todo aquel tiempo. Había tomado la determinación de no pararse a pensar en lo que pudiera pasar en el futuro, sino aprovechar el presente con Sora y dejarse de estupideces. No podía negarse la oportunidad de volver a estar juntos por una tontería tan categórica como el miedo a lo que pudiera pasar en el futuro. Estaba vivo de milagro, no estaba para perder el tiempo con tonterías como aquellas.
- Y me da igual que le quieras poner nombre a lo que tenemos o no. Te lo dije el otro día, yo con tal de tenerte conmigo acepto cualquier tipo de situación que tú quieras.
Idiota, idiota y más que idiota. Era lo único que pasaba por la cabeza de Sora a medida que iba hablando el chico. Idiota a nivel profesional. Su propia cabeza se la había jugado trayendo del pasado todos los problemas que había tenido. Claro que había cambiado, pero lo habían hecho los dos… Y ahora estaba escuchando algo que no tendría lógica haber escuchado tiempo atrás.
- Yo creo que sí que podemos ponerle nombre – sonrió finalmente antes de volver a acercarse para apoyar la cabeza dónde la había tenido hasta entonces-. No quería ponerte en duda, ni tampoco buscaba que te disculparas… Solo quería decirte lo que se me pasaba por la cabeza estos días…
- Lo sé – le dijo apretándola de nuevo con el brazo contra él-. Pero ya era hora que lo hiciera…
Había sonreído aunque ella no lo viera. Inclinó la cabeza para dejar un beso en el cabello de ella. Cada día que pasaba desde que había vuelto parecía que las cosas encajaban más a su alrededor, incluso dentro de su cabeza. Quién le diría a él que iba a ser capaz de tener aquella conversación tan siquiera. Le sentaba bien poder aclarar la cosas que le importaban por fin y no tener que callárselo todo por su propia forma de ser. En medio de todos esos pensamientos había vuelto a bajar la mirada hacia el cabello pelirroja que estaba apoyado contra él, manteniendo la sonrisa hasta que una idea pasó por su cabeza haciendo que empezara a reírse.
- ¿Qué pasa? – le dijo al notar el movimiento de él.
- Nada… solo me acabo de acordar de que nosotros no le habremos puesto nombre a esto que tenemos, pero Takeru ya ha entrado por casa gritándoselo a mi padre.
- ¿Qué? – sin dejar de estar apoyada en él levantó la cabeza para observarlo, arqueando una ceja.
- Me hizo exactamente lo mismo otra vez, nada más que lo vio entrar por la puerta lo recibió anunciando por todo lo alto que "Yamato tiene novia" – al menos aquella vez se había reído en vez de morirse de la vergüenza durante una semana entera.
- ¿Cómo de ridículo queda decir eso a esta edad? – no pudo evitar reírse, primero por la tontería del hermano pequeño de él y segundo porque se dio cuenta de que acababa de sonar como una verdadera anciana al decir aquello de "esta edad".
- Pssse… a mí me suena bien igualmente – respondió también sin poder mantener ningún tipo de seriedad.
En realidad, le sonaba bien. Muy bien.
Si me disculpais... - se quita el azúcar de encima... xDDD
A: sí, creo que aunque hoy esté en la miseria y solo quiera meterme en la cama tras un día horrosos POR FIN se ha acabado el infierno y vuelvo a tener tiempo, así que ñ_ñ
Bueno, pues te dejo con la intriga y quizás sí que acabe tirando de algunas cosas en algún momento o más indirectas a ver cómo de espiada me tienes, que de tus cámaras no me fio ni un pelo xD Y... puede que quizás te dé el gusto con alguna cosilla relacionada con dejarse llevar en algún momento... Puede, ¿eh? Yo solo digo que puede muajajaja.
Me va a caer encima una caja entera de tomates a este paso xDDD Espero que te guste este capítulo y mañana tendrás seguramente otros dos, no prometo nada porque no recuerdo qué es lo que viene después, mi cabeza ya no está operativa hoy xD Como mucho me iré a escribir luego un ratito a ver qué sale y ya. Mil gracias por tu review - y por los tomatazos también ❤❤❤
Nikanaka: oye, oye, las alianzas tomateras me las controláis que soy una pobrecita profe muy estresada y no tengo tiempo ni para dormir en esta época del año xDDDD ❤❤
Frienzonado por parte de ella del todo. No es spoiler, es una realidad absoluta, aunque tampoco he dicho nunca que él tuviera algún tipo de interés sentimental en ella, ¿no? Puede ser un amigo detallista e_e Si es que tenéis la mente sucia...
Para ambos, la clave es que es para ambos. Solo necesito pensar en cómo manejarlo y posiblemente acabe metiéndolo. Luego me podréis tirar tomates o lo que queráis por andar mareándoos, no os preocupéis. Pero nada de aliaros en mi contra T_T
¡Nos leemos! Que ahora me voy a cenar y viciarme al word un ratito que mañana tengo medio descanso POR FIN ❤ Gracias por la review, espero que te guste este capi azucaroso.
