Los ojos canelas de la otra chica se quedaron fijos en Mimi viendo a lo lejos la distancia. En otro tiempo podría haberla preocupado aquella situación pero no iba a ser el caso. Solo sonrió de una forma divertida antes de devolverle el gesto y ampliarla ligeramente al ver la súplica de socorro de Yamato. Ella no pensaba ir a rescatarlo…
- No sé yo si es la mejor idea de dejarla con él, ¿eh? – Takeru quien había visto también la jugada no estando demasiado lejos de la chica se acercó a ella con la vista fija en los otros dos.
- Lo mejor es que tu hermano no me da un poco de pena ahora mismo – no, ni un poquito. Tanto era asi que pasó a ignorarlos mirando hacia el otro.
- No, a mí tampoco – se rio por lo bajo antes de girarse también hacia Sora con los brazos cruzados-. En realidad estaba pensando en aprovechar el momento para recordarte lo mala amiga que eres.
- ¿Yo? ¿Por qué?
- Porque no hay forma de saber de ti si no es en ocasiones como esta y porque tuve que enterarme por terceros que mi cuñada favorita vuelve a serlo – se quedó mirándola, esperando ver la repentina subida de colores, pero, en cuesta de eso, lo que vio fue una mueca divertida.
- He tenido demasiado trabajo esta temporada desde que me instalé y volví a la vista activad. Además, no tengas morro que tú tienes forma de enterarte de primera mano de todo.
- Sí, claro, si tengo que esperar a que mi hermano me cuente algo estaría más perdido que Koushiro.
- No, Takeru, tú tienes ojos en la cara… - no pudo contener una ligera carcajada al recordar la escena de antes.
- Ya, bueno, pero tú ya me entiendes… Se supone que son cosas que debería de saber directamente por vosotros y no porque Taichi se lo haya dicho a Hikari o porque haya visto algo.
- No tengas morro, eras parte de la conspiración desde el principio. Así que prácticamente sabías lo que estaba pasando y lo que acabaría pasando al ser solo cuestión de tiempo que nos dejáramos de orgullo y cabezonerías – en su caso, al menos, de los miedos tontos.
- Ya, pero sigo diciendo que me habría gustado enterarme por vosotros.
- Bueno, en ese caso… lo siento. Si te sirve, cuando los que ya sabían algo andaban dando por sentado que habíamos vuelto yo todavía no lo tenía demasiado claro.
- No, no me sirve. Pero tranquila, ya encontraré la forma de que me lo compenses.
- Uy… quedo a la espera entonces – negó divertida con la cabeza.
- Ahora en serio, me alegro muchísimo por vosotros. No solo por el idiota de mi hermano con la suerte que ha tenido, sino egoístamente.
- ¿Egoístamente?
- Sí, creo que no es la primera vez que te he dicho que te quería en la familia. Y si es la primera, ya lo sabes, sino, queda reafirmado ahora.
- No creo que haga falta que tenga algo o no con tu hermano para que puedas decir eso – intentó sonar seria, pero no podía evitar poner una cara mezcla de la sorpresa y de que aquello la hubiera conmovido.
- Ya… pero si además me aseguro de que ese cabezota tiene a alguien como tú a su lado mucho mejor. De verdad, no podría alegrarme más – posó su mano en la parte alta del brazo de la chica, pasándola un par de veces-. Debo de reconocer que cuando volvió diciendo que iba a retirarse no me gustó ni un pelo la actitud con la que lo veía, pero si va mantener estas intenciones yo no tengo nada que objetar.
A pesar de todo, Sora no pudo evitar sentirse culpable de repente y buscar con la mirada a Yamato. Se sentía culpable por saber ella qué era lo que le había pasado y no su propio hermano, pero no era asunto suyo, ella no era quién para decirle nada a Takeru.
- Gracias – le dijo al cabo de unos segundos volviendo a mirar hacia él.
- Y como se le ocurra hacer el idiota otra vez nos avisas a todos, que le aclaramos las ideas en un segundo…
- Sí, creo que hay cola para eso, puedes ir cogiendo número – sonrió ligeramente, apartando los demás pensamientos de su cabeza-. Aunque no tenéis que preocuparos, ahora mismo me arreglo muy bien yo sola para ordenarle las ideas a Yamato Ishida. Está bien saber que tengo refuerzos, pero si se pone tonto ya me encargo yo enseguida.
El rubio asintió a sus palabras, creyendo todas y cada una de ellas. Sí, sin duda estaba ante alguien perfectamente capaz de aquello. Lanzó de nuevo una mirada hacia su hermano, divertido ante las caras que estaba poniendo a lo lejos.
- No le digas nada, pero… tengo que buscar el momento para ver si lo convenzo para que venga conmigo a hacerle una visita a nuestra madre. Desde que volvió todavía no ha ido a verla y… yo lo entiendo, pero también me preocupo por ella.
- ¿No ha ido?
- No, al menos que yo sepa no. Y supongo que me lo habría dicho.
- Ya… Bueno, ya sabes la relación que tiene con ella, quizás es mejor que no le digas nada y esperar a que sea él quien se acerque. O mejor todavía – en realidad era bastante posible que no debiera decir aquello, pero, era verdad-, que haga algo ella por verlo después de todos estos años fuera si tanto interés tiene en saber de él.
No se podía tomar a mal, pero la cara de Takeru fue cuanto menos, curiosa. No se hubiera esperado aquella salida por parte de la pelirroja. Además, sabía que tenía razón. Si su madre quería ver a su otro hijo no le iba a quedar más remedio que pasar por el aro y ser ella quien se acercara.
- No sé yo si son esas intenciones va a tener muy buena opinión de su nueva nuera.
- Oye, no me llames esas cosas… ¿se lo has dicho? – aquella duda cruzó su mente de repente.
- No, aunque creo que sí que se lo puede haber dicho papá. Creo que algo me comentó…
Le daba igual que lo supiera que no, pero más bien le preocupaba que Yamato se pudiera enfadar con su hermano porque se hubiera ido de la lengua. Por eso lo había preguntado, aunque ella en ese caso se desentendería y fingiría no saber nada, era un tema en el que prefería no meterse bajo ningún concepto.
- Haya dicho algo tu padre o no… tampoco creo que tengamos que preocuparnos por tu hermano mucho… No tiene pinta de que vaya a sobrevivir al ataque de Mimi.
Los ojos de los dos volvieron a fijarse en la escena que no demasiado lejos de ellos estaba teniendo lugar. No podían escuchar la conversación, pero las caras del rubio lo eran todo.
- Yo apuesto por ella – dijo Takeru.
- ¿Quién no apuesta por ella?
A: no me piques jajajaja No, en estos momentos ni de broma os subo tres en el mismo día - EDITO: wiiii me las he arreglado para dejar hechos otros cuatro capítulos hoy de noche 8) - porque con la cantidad tan horrible de trabajo que he estado teniendo aunque tengo en mente lo que quiero hacer, lo tengo apuntado porque no he tenido tiempo para hacerlo todavía y me estoy quedando seriamente pillada xDD Así que nos aguantamos el mono de leer y de publicar T_T xDD De hecho antes de ponerme a hacer lo que quiero tener que mirar a ver si preparo una cosa para mañana por la mañana que me toca trabajar T_T
Te va a tocar esperar un pelín más para ver a Mimi desesperando al pobre rubiales, al menos unas horitas más e_e No era esto a lo que me refería con que tenía preparada otra cosa mejor para ella, tranquila muajajaja.
Y si el jefe te pilla no pasa nada, le puedes presentar al de los tomates para que venga a tirármelos él también a mí. No hay que preocuparse 8) xDDD ¡De noche... más!❤❤❤
