Terminó de encontrar por fin las llaves antes de lanzarle una mirada de reojo, se había quedado apoyado en la pared con los brazos cruzados con la mirada en algún punto perdido del pasillo, solo un par de segundos antes de que ella apartara la vista pudo ver que la observaba de nuevo.
Mañana tengo que madrugar, será mejor que entre ya… - conociéndolo como lo conocía lo mejor sería dejarlo a su aire y que fuera él quien diera señales cuando se le pasara lo que se le tuviera que pasar.
Lo vio asentir con la cabeza, solo unos segundos de decidir que era mejor dejarlo estar del todo y ni siquiera hacer por despedirse de otra forma. En el fondo, aunque no le hubiera hecho mucha gracia todo aquello, tampoco quería darle importancia. Quizás si ella se viera en la misma situación hubiera tenido una reacción parecida. Solo esperaba no tener que comprobarlo porque no le apetecía.
Alargó la mano hacia la cerradura con intención de meter la llave justo antes de sentir una mano posarse sobre el brazo que había extendido, reclamando así su atención. Soltó la llave dejándola en la puerta, volviendo a levantar la vista hacia él con un gesto interrogante.
- ¿Qué? – no estaba de humor para ninguna tontería y había hecho el esfuerzo de intentar dejar la conversación ahí-. No tengo gana de discutir contigo, así que me voy a ir a dormir que ya bastante movido ha sido el día de hoy como para tener que rematarlo.
- ¿No tengo derecho a decir nada al respecto?
Parecía que no iba a ser tan sencillo eso de poder irse en paz-. En lo que respecto a mi vida laboral y más cuando son tonterías, no creo que tenga mucho sentido que tengas demasiado qué decir – no quería darle demasiado una respuesta demasiado cortante.
- Si me molestan igual es que para mí no son tonterías – había terminado por retirar la mano de encima de la de ella.
- Pues no deberían de molestarte. Primero porque no hay nada que pueda hacerlo y segundo porque tengo la cabeza suficiente como para saber lo que hago.
Aquella vez no pensaba morderse la lengua. Tiempo atrás, habían tenido que convivir con el fantasma de Taichi rondando sobre ellos, solo que por aquel entonces no estaba segura de poder protestar ni media palabra. Las cosas habían sido totalmente diferente y era mucho mejor que nadie se pusiera a rebuscar en ese tema tampoco, porque quizás no habría que echar la vista tan atrás para encontrar motivos que realmente le dieran un motivo para enfadarse. Aunque no tendría derecho a hacerlo, demasiados kilómetros lo habían separado de todos ellos, pero por si acaso prefería mantener todo aquello lejos. Aquello era exactamente lo que estaba pasando por la cabeza de Sora en aquellos momentos mientras que intentaba ordenar bien sus ideas para no acabar la noche a malas.
- Yo creo que sí, si fuera al revés seguro que no lo verían todo con tan buenos ojos.
- ¿Seguro? Yo que tú echaría la vista atrás a ver quién de los dos tiene más experiencia en todo esto y luego vienes a quejarte de algo, Yamato – puso los ojos en blanco.
- Eso era diferente – sabía a lo que se refería, pero aquello era totalmente distinto. Aquello eran una panda de adolescentes con las hormonas alteradas persiguiendo cualquier cosa con algo de popularidad que se cruzase en su camino.
- Sí, tienes razón. Ahora no hay ningún motivo en absoluto para esto… - cogió aire, expulsándolo poco a poco antes de levantar la vista hacia él-. ¿Te das cuenta de que hace meses lo único que hice fue hablar con él como con cualquiera de nuestros amigos? ¿Eres consciente de eso? ¿De verdad te estás dando cuenta?
- No te molestaba tanto cuando te interesaba que me enfadara.
- Sí, porque tú y yo no teníamos nada que ver y estábamos todavía intentando fingir a ver quién de los dos le importaba menos el otro. Así que déjate de estupideces que si hubiera algún motivo por el que pudiera estar interesada en alguien más no estaría aquí contigo. Así que… Buenas noches, porque de verdad que no quiero enfadarme contigo por una tontería así… Si tanto te molesta ya buscaré alguna alternativa, pero no…
No iba a ponerse cabezona con una estupidez como aquella. Tenía más gente conocida y solo por no aguantarla podría llegar a pensárselo, pero en aquel momento lo había dicho más que nada para dejar aquella conversación. Se lo merecía que era lo peor. Se lo merecía por haber estado jugando a las apariencias en su día.
Volvió a hacer el intento de irse y dejarlo con la palabra en la boca para evitarse mayores problemas, pero, de nuevo, una mano en su brazo le evitó la escapada. Ahora no solo se había posado para reclamar su atención sino que la había agarrado para retenerla.
- Lo siento – fue lo único que le dijo-. Lo siento pero no lo puedo evitar…
- No tienes nada que evitar porque no hay nada con lo que emparanoiarte… - y ella no tenía que darle explicaciones sobre cosas que no venían a cuento, pero el interés que había entre ellos era estrictamente amistoso y laboral. Si hubiera querido tener algo con Andrew, habría tenido tiempo y oportunidades más que de sobra-. Y déjame irme porque voy a acabar enfadándome de verdad y no me apetece…
Dudó antes de volver a abrir la boca, parecía que lo decía bastante en serio. Y el problema no era que no la creyera, sino que, aunque pudiera aparentar toda la seguridad del mundo en sí mismo, todo el que lo conociera mínimamente sabía que no podía ser algo más lejano a la realidad. No la soltó, aprovechando para retenerla a su lado.
- ¿Te vas a ir sin darme las buenas noches? – acabó por decir, cambiando el tema radicalmente.
- Sí - ¿en serio? -. No estoy enfadada pero podría estarlo y mucho, así que sí. Te quedas sin buenas noches.
Tuvo que hacer el esfuerzo de mantener el gesto serio porque estaba viendo exactamente la cara que le estaba poniendo él. Cualquiera que los estuviera viendo podría plantearse seriamente los años mentales que tenían ambos. Algo le decía que debería de dar un tirón para soltarse y entrar cerrándole la puerta en las narices por tonto, pero, no lo hacía.
- Eres un idiota, Ishida – le acabó diciendo sin poder evitar una ligera sonrisa. No solo dedicaba la palabra idiota hacia Yagami, a idiotas estaban bastante a la par.
Ante la cara de confusión de él, no pudo más que reírse. En el fondo, a ella tampoco le apetecía irse sin darle las buenas noches. O… simplemente dejarlo irse. Cerró la mano que tenía libre sobre la chaqueta de él para darle un tirón y acercárselo.
El chico tardó solo unos segundos en reaccionar, evitado que ella consiguiera lo que pretendía, alzando ligeramente la barbilla para que no pudiera alcanzar sus labios.
- ¿No se supone que me había quedado sin buenas noches?
A: adultos serios con comportamientos dignos de personas de su edad, sí señor jajajaja. El que se va a convertir en una pera en cualquier momento es nuestro rubio favorito con toda su dignidad, solo le falta irse a un rincón diciendo que ahora se va a enfadar y no a no respirar. Pobrecito... Que todavía acaba con la puerta en las narices y seguro que se lo tendría bien merecido.
El congelamiento de trasero podría ser una opción de no ser que si se lo pide a Gabumon lo mismo se lo congela a él por tonto y luego, para encima, acabaría con picotazos en la cabeza de propina por haber conseguido que Sora se enfade. Tiene las de perder, se mire por dónde se mire... Menos mal que tiene la suerte de que el carácter de ella sea mucho más suave que el suyo y pueda arreglarse para domesticarlo con facilidad.
Tenía escrito un fb relacionado con Mimi sobre esa época en uno de los capítulos que están por venir y he ido corriendo esta tarde a editarlo para añadir las reacciones de ella cuando por fin se enteró de que estaban juntos. Así, como spoiler gratuito que te acabo de soltar xDD Pero es que esta tarde en mi cabeza se hizo canon un buen numerito...
Más tarde o mañana... más e_e Todo depende de lo que escriba este ratito que tengo libre aprovechando el fin de semana... Muchas gracias por los tomates, tengo ya para una buena ensalada y también por la review jajaja ¡Nos leemos!
Nikanaka: lo sé, yo también adoro tener a los personajes a la gresca, pero con estos dos se me está haciendo complicado, ¿eh? Y tienen un carácter digno para ello, pero no sé, me cuesta encontrar algún motivo por el que enfadarlos realmente, porque a la vez que tienen un buen carácter para enfadarse ellos solos a la primera, también está el detalle de que Sora es bastante comprensiva con casi todo y es capaz de razonar con lo que sea - señala líneas más arriba en el capítulo - en vez de cerrarle la puerta en las narices.
Las palomitas... invito yo a ellas para el siguiente, no digo nada más que creo que ya te había dicho que quizás tuviera por ahí escondido algún otro capítulo más interesante. Puede que sea el siguiente, o puede que no - y lo triste es que no te miento porque no sé qué viene luego exactamente jajaja.
Muchísimas gracias por la review y ¡nos leemos luego con palomitas incorporadas!
