La había escuchado a la perfección. Aquella era la voz de Mimi no había duda alguna. ¿Qué estaba haciendo allí? Buena pregunta…
No iba a vestirse para bajar a recibirla, tenía toda la confianza del mundo para bajar en pijama, y eso pensaba hacer. Bastante le había costado autoconvencerse para levantarse aquella mañana.
- No sé cómo te vas a librar del interrogatorio – le dijo la voz de Yamato antes de posarle sobre los hombros la fina bata de andar por casa que le había pedido que le acercara.
- ¿Yo? ¿Tú crees que te va a dejar salir por la puerta tan tranquilo? – se rió por lo bajo metiendo los brazos en las mangas antes de brocharse.
- Yo si hace falta salto por la ventana, no te preocupes, estoy entrenado para situaciones de riesgo – se acercó hacia la puerta-. Soy parte del programa espacial, puedo escaparme de Mimi Tachikawa.
Bajó primero, dejando que terminara de recoger sus cosas. Hacer aquello estando prevenido de la presencia de Mimi allí era más sencillo ya que así podía dedicarle la mejor de sus sonrisas de medio lado mientras que pasaba a recoger su chaqueta.
- Buenos días – saludó, estudiando la reacción de ambas.
Justo cuando la mayor de las dos fue a abrir la boca para decirle algo, la pelirroja acababa de llegar a su lado por lo que le hizo un gesto con la mano para indicarle que mejor no dijera nada.
- Te veo luego – le dijo antes de girarse hacia ella sin importarle demasiado la presencia de las otras dos chicas y despedirse de ella con un cariñoso beso que obtuvo un "cobarde" susurrado entre sus labios antes de dejarlo escaparse.
A pesar de todo, le lanzó una mirada con los ojos entrecerrados cuando lo vio darse a la fuga tan rápido a la cual fue respondida antes justo de desaparecer, con un guiño de ojo. Cuando volvió a prestarle la atención a las otras dos, se intentó preparar mentalmente de la que se le venía encima.
- ¿Qué? – les dijo antes de pasar hacia uno de los armarios para sacarse algo de desayuno.
- Sí, hazte la tonta. Quiero detalles – a Mimi poco le importaba que Haru estuviera con ellas, aunque hubiera la confianza suficiente con la chica como para no tener que cortarse delante de ella.
- ¿De qué?
- Ah no, ni hablar, no te vas a hacer la loca – fue hasta su lado, cogiéndola del brazo y llevándola a sentarse hasta el sofá.
- Mimi, intento desayunar – protestó con la caja de galletas aún en la mano.
- Venga, cuenta.
- Venga cuenta… - Mimi se había sentado a su lado, observándola mientras que estaba echada mirando muy interesada hacia el techo de la habitación -. Muy gordo tiene que ser para que no os miréis a la cara esta mañana.
Se habían quedado todos a dormir en casa de un compañero de la facultad de Taichi que se había empeñado en que invitara a sus amigos a la fiesta que estaba dando. Lo conocían de sobra ya que solía ir allá a dónde el castaño iba, de manera que no habían tenido problema.
- Sora… - volvió a intentarlo.
- He metido la pata hasta el fondo, Mimi – había abierto la boca por fin.
Sabía que algo iba mal desde que se la había cruzado por la mañana. La había perdido de vista por la noche y lo siguiente que había sabido de ella era que estaba pasado por al lado de su mejor amigo sin cruzar ni media palabra con él.
- ¿Os habéis enfadado? – le preguntó asomándose por encima para interponerse en su estudio exhaustivo de la pared.
- No, claro que no – ojalá hubiera sido una pelea tonta de las que solían tener cuando la sacaba de sus casillas.
- ¿Entonces qué?
La chica desvió la mirada, evitando fijarla en su amiga. No estaba segura de si debía de hablar de aquello o no, pero en el fondo necesitaba desahogarse. Tenía mucho miedo. Muchísimo. La aterrorizaba la idea de poder llegar a perder a uno de los pilares de su vida por haber metido la pata de aquella manera tan categórica.
- Sora, me preocupas…
- Nos hemos acostado…
- ¿Qué? ¿Quién? - ¿había escuchado bien? No, no podía haber escuchado bien. Miró fijamente hacia su amiga, quien parecía girarse hacia ella por fin, dejándola verle la cara. Quizás no se lo había imaginado, quizás había escuchado bien… Solo había que ver la expresión de ella-. ¿Cómo?
- No creo que el cómo vaya a ser el problema de la cuestión – farfulló antes de estirar la mano para coger un cojín y ponérselo por delante de la cara-. No lo sé, de verdad que no lo sé. Una cosa llevó a la otra y… ¡No lo sé! No estaba pensando.
La castaña hubiera esperado escuchar cualquier otra cosa menos aquello. Cualquiera, hasta la más absurda. Peor nunca, nunca, nunca jamás lo que acababa de decirle. No era algo que hubiera esperado ver venir por muchos años que pasaran.
- Yo creo que sí que el cómo va a ser parte de la cuestión… - la escuchó resoplar antes de alargar la mano para quitarle el cojín detrás del que se escondía-. Sora, venga.
- ¡No lo sé! Supongo que se me fue de las manos la situación. Ya sabes que yo no suelo beber y se me subió demasiado a la cabeza… Sino nunca se me habría ocurrido llegar a este extremo…
- Pero… ¿vosotros dos al final…? ¿Hay algo?
- Claro que no, no digas tonterías. Yo le quiero muchísimo, pero… como un amigo, como a un hermano incluso, no de esta manera. Y… no sé cómo ha podido pasar - ¿por qué le había quitado el cojín para poder intentar ahogarse detrás de él?
- Bueno, yo no creo que sea tan grave – lo decía por animarla, pero, en parte, también porque lo pensaba así.
- ¿Cómo que no? – la miró con cara de situación-. ¿Tú acabas de escuchar lo que te acabo de decir?
- Sora, si todo este drama es porque haya sido el primer chico con el que has estado no es tan grave. Es más, mucho mejor, ¿no? ¿Con quién ibas a tener mejor confianza y estar más cómoda que con él? ¿Qué? ¿Por qué me miras así? – comentó extrañada al ver la cara con la que al estaba observando.
- ¿Tú crees que eso es lo que me importa a mí ahora mismo?
Sí, claro que era algo en lo que había pensado. Aquello tenía más complicaciones de las que parecía. Entraban dentro problemas de todos los tipos, pasando desde el hecho de que ella jamás había estado con nadie hasta el extremo contrario de que, aunque poco tuviera que ver ya con ellos dos, la simple idea de que Yamato pudiera enterarse… Pero no, no era aquello lo que le importaba. Lo único que le importaba era cómo iba a afectar aquello a la relación que tenían ellos dos.
- Eso me da igual – acabó por confesar-. Yo solo quiero que esto no estropee las cosas entre nosotros dos, Mimi. Jamás me lo perdonaría…
- ¿Tanto cuento por eso? - ¿en serio? -. ¿Me estás diciendo que a ti – recalcó especialmente el "ti"- lo único que te preocupa de toda esta situación es eso cuando yo supondría que estarías montando el drama por mil factores más?
- No, no es lo único que me preocupa, pero soy mayorcita, no creo que haya que poner el grito en el cielo porque algo así haya pasado. Yo solo quiero que no estropee las cosas entre nosotros – y como bien había dicho ella antes, cuando se los había cruzado antes no se habían ni mirado a la cara.
- ¿De verdad? A ti es que no hay quien te entienda… - negó con la cabeza antes de echarse a su lado-. ¿Tú crees que después de todos estos años y todo lo que habéis pasado juntos esto va a ser un problema? Tan lista para unas cosas y tan boba para otras… Es normal que estéis cortados ahora mismo, pero date un tiempo para normalizar las cosas. No os va a afectar en nada... Y ya verás como hasta al final te vas a acabar alegrando de que haya sido así.
Tan solo imaginad la viciada a escribir que me puedo haber pegado a lo largo del día de hoy para llevar toda la semana pasada protestando y subiendo las cosas con cuentagotas y ahora, de repente, subiros cuatro capítulos el mismo día y algunos de ellos, de los gordos xDDDD
He tenido además una iluminación hoy por la tarde y tengo claro dónde va a acabar este ff. Para que no se haga sumamente eterno voy a cortarlo no dentro de demasiado y empezar así la siguiente parte como una continuación de éste. Así que todo va a depender del tiempo que tarde en llegar escribiendo hasta ese punto exacto.
A: A este paso vas a acabar reconociendo el patrón de que cada vez que asome las narices Andrew se avecine algo de tu interés relacionado con morros repentinos de Yamato y tener que hacer un esfuerzo luego para que no le tire nada a la cabeza Sora - y que tú me tires brilli brilli a mí xDD
Bueno, no sé si te habrás fijado, pero sí que le he cambiado el rating a la historia hace unos días, porque prefiero prevenir que curar. No es que las dos únicas escenas un poco más subiditas de tono puedan considerarse precisamente eso, pero por si acaso. Por el momento no entra dentro de mis planes dar ese salto en la línea que estoy llevando en la historia, pero como hace tiempo que los personajes hacen lo que les viene en gana escapando de mi control, no sé cómo puede seguir la cosa xDDD Son ellos, no soy yo T_T
Creo que no hace falta que haga ninguna aclaración sobre el asunto ese que estaba dándole vueltas en mi cabeza sobre si me merecía la pena mencionar o no, ¿verdad? En realidad, por el momento, es algo que no aporta a la historia gran cosa, pero me da un margen de juego para poder usarlo de fondo para otras cosas, y, sobretodo, para haber estado tirando indirectas de las gordas en unos cuantos capítulos e_e
Las reacciones de Mimi...mañana e_e ¡Un abrazo y muchas gracias por los tomates, la purpurina y, sobretodo, la constancia y las review!
Nikanaka: ¿te han servido las palomitas para leer en paz? Dije que iba a hacerlo y lo he hecho, así que espero que estos capítulos anteriores hayan sido de tu agrado y los que vengan en adelante también, si quieres más palomitas podemos hablar con el que suministra los tomates y que las traiga también. A Mimi al menos le van a hacer falta...
Como comento un poquito más arriba esto era lo que estaba rondándome en la cabeza y que no sabía si meter o no, pero que llegado a cierto punto, puede darme bastante juego. Y, como ya llevo avisando desde siempre, yo como en el fondo aunque soy más de Sorato como "end game" barro también hacia el Taiota que da gusto... Así que espero que esto no acabe extrañando a nadie.
Y hablando de subir tú algo... he ido a mirar, y sí que me he leído el fanfic que tienes escrito. Lo que pasa es que me he leído muchísimas cosas antes de registrarme por aquí y no me atrevía a dejar ni siquiera reviews. Tu historia me gustó un montón el día que me la leí. Fíjate que hasta me ha hecho ilusión darme cuenta de que la habías hecho tú. Así que sí, espero que tengas algo de tiempo para editar y esas cosas porque me sé de alguien que se irá directa a leerlo ahora que vuelvo a tener algo de vida y esas cosas.
Muchas gracias por la review. ¡Un saludo!
Mañana... ¡más!
