- ¿Qué?

Takeru miró primero hacia Natsuko y luego hacia su hermano según había terminado de contarle lo que todo este tiempo le había estado escondiendo. Miró de nuevo hacia ella para comprobar que no estaba teniendo alucinaciones y que ella parecía estar escuchándolo también.

- ¿Tú lo sabías? – le preguntó a la mujer.

- No… Bueno, sí, pero me lo dijo poco antes de que tú llegaras – estaban en igualdad de condiciones aquella vez, aunque a ella siguiera extrañándole mucho que la primera reacción de Yamato hubiera sido contárselo

- Tampoco lo sabe papá, no te ensañes con ellos – aclaró su hermano mayor por fin.

- ¿Y cuándo pensabas contárnoslo? ¿eh? ¿¡Cuándo!?

- Takeru… - lo intentó cortar su madre.

- No, mamá. Llevas meses de vuelta y no has tenido narices tan siquiera de decirnos que te había pasado algo. "Solo fue un fallo en las comunicaciones" ¿Cuántas veces nos has repetido eso? ¿eh? ¿¡Cuántas!?

Quizás debería de haberlo visto venir. Era de esperar que su hermano acabara por explotar al enterarse tan tarde de lo ocurrido. Podría haberse callado, a aquellas alturas poco iba a importar ya los motivos por los que había cambiado de parecer, pero necesitaba dejar las cosas claras con ellos.

- No quería preocuparos – acabó por decir a modo de única defensa, ya que era lo único que podía llegar a argumentar.

- No querías preocuparnos… ¡Estuviste en el hospital y no tuviste narices de llamar a tu familia para que fuéramos a estar contigo! Es que hay que estar mal de la cabeza para preferir estar solo que avisarnos.

- Estuve en el hospital porque se empeñaron en que me quedara para comprobar que todo estuviera bien nada más. No me pasó nada, estoy aquí perfectamente y solo con el susto encima, ¿qué más quieres?

- ¡QUE NOS LO HUBIERAS CONTADO A TU FAMILIA!

Era la primera vez desde que tenía recuerdos que su hermano pequeño le levantaba la voz. Y no había nada que pudiera decir para intentar convencerlo de que no tenía razón o tan siquiera reclamarle las formas. Estaba en su total derecho de enfadarse, de gritarle y de tomarse aquello por las malas. Debería de haberlo visto venir. Ni siquiera la madre de ambos abrió la boca para decir algo, sin poder decir nada en contra de la reacción del más pequeño de sus hijos.

- Lo siento – acabó por decir lo único que podía decir.

- Lo sientes… - fue hasta dónde había dejado la chaqueta, cogiéndola y acercándose hasta la puerta-. No me hagas reír… Diez años sin venir tan siquiera a vernos y ahora lo sientes. Típico de ti…

Sin darles tiempo a reaccionar a ninguno de los dos abrió la puerta y salió de la casa dejándolos en silencio. Yamato tenía la mirada fija en la encimera de la mesa cuando escuchó el portazo de Takeru al salir.

- No te preocupes, solo se ha asustado al enterarse y ha reaccionado mal. Se le acabará pasando… - la voz de Natsuko lo sacó de sus pensamientos, intentando calmar la situación.

- No me preocupo, está en su derecho de enfadarse conmigo. Tiene razón en todo lo que ha dicho, absolutamente en todo… - sobre todo en lo último.

Era capaz de reconocerlo, y eso, aunque a muchos pudiera parecerles una tontería era un gran avance para él. Había pasado mucho tiempo sin querer pensar en todo aquello y luego, cuando por fin había pasado de la fase de intentar no acordarse de todos los de su pasado, había pasado a la de negación. Se había escondido tras la excusa del trabajo, de los entrenamiento y los largos periodos de preparación que cada salida le implicaban. Era una buena excusa para no tener que volver a dar la cara.

Levantó la vista hacia la mujer que estaba delante de él. Tampoco parecía poder decirle nada para hacerle cambiar de idea porque, de nuevo, el chico tenía toda la razón. Había actuado mal, eso lo sabían todos, ahora solo le tocaba aceptar las consecuencias que había esquivado tan elegantemente todo aquel tiempo.

- Todo lo que ha dicho es verdad, desde la primera palabra hasta la última. Incluso sin necesidad de haya pasado nada tiene todo el derecho a estar enfadado conmigo. Ni siquiera he tenido tiempo para él todos estos años.

- Todos nos equivocamos, Yamato. Absolutamente todos, lo importante es ser capaces de reconocerlo a tiempo e intentar arreglarlo y por lo que yo veo es lo que estás intentando.

Ella no iba a echarle nunca en cara no haber sabido de él en todo aquel tiempo. Era su madre y lo quería tanto como a Takeru, pero no era tonta, sabía cómo era la relación entre ambos y se conformaba con lo que tenían. No iba a forzar la situación de ninguna de las maneras por algo que hubieran parecido avanzar en aquellos momentos.

- Cuando volví absolutamente todo el mundo me aceptó como si no hubiera pasado el tiempo, sin preguntas ni reclamaciones. Casi que hasta prefiero que por fin alguien haya explotado y me haya gritado las cosas a la cara por fin, es lo que realmente me merezco, y si tiene que ser por las malas que sea, pero no quiero que quede todo a medias.

- Porque preferirán conformarse con que hayas vuelto a empezar a echarte cosas en la cara del pasado ahora – ella sabía de lo que hablaba-. Si todos los demás te han vuelto a aceptar como si nada, no deberías de darle vueltas y deberías de aceptarlo.

Mantuvo la mirada de ella unos segundos antes de tener que desviarla, fijándola en algún punto de la pared de enfrente hasta que terminó por bajar la cabeza ligeramente, aprovechando el propio flequillo para esconder algo más su expresión.

- Lo importante es que hayas vuelto, lo hayas hecho bien y con una nueva actitud, hijo.

Eso, eso era lo único que importaba. No sabía lo que habría pasado con el resto de sus amigos y seres más cercanos pero por los comentarios de Yamato lo que se podía sacar en claro era que todos ellos le habían dado la oportunidad de volver a sus vidas sin problemas. Y si era verdad lo que Takeru le había contado, algunos más que otros.

- Y que aprecies el gesto que han tenido todos, intentando no volver a desaparecer de la vida de ninguno de los que te queremos - aquella vez hablaba por ella-. Todo el mundo se equivoca, yo la primera. No tenemos la mejor relación del mundo, eso lo saben hasta las paredes de esta casa, pero si vamos a estar echándonos en cara todos los errores del pasado nunca podremos tener más que eso – hizo una pausa -. Deja que tu hermano se enfada, que se desahogue y luego ya verás como las cosas son mucho mejores. Al menos podrás hablar con él abiertamente sin tener que estar ocultando cosas.

Casi que temerosa, se había ido acercando hasta él hasta colocarse a su lado, levantando poco a poco una mano para posarla en la espalda de mayor de sus hijos, dándole una ligera caricia de apoyo.

El rubio ladeó la cabeza hacia ella, terminando por asentir. Tenía razón en todo lo que decía, no se lo podía negar. Tampoco quería.

- No les conté la verdad porque no quería hacerles daño. Papá no se merece un disgusto así, no después de todo el tiempo que lo he dejado solo – eso también le pesaba.

- Tu padre no está solo, hijo. Tiene al resto de su familia… Y si tienes que volver al trabajo será el primero en apoyarte y en ayudarte con lo que necesites. Tú solo no te olvides de los que te esperan en casa y todo irá bien, ya lo verás.

Yamato no entró en detalles como que eso de que Hiroaki no estaba solo era algo discutible. No se le había olvidado que le había pedido muy mal disimuladamente que se quedara en casa con él en vez de buscarse apartamento. Aunque quizás lo hiciera para disfrutar de la compañía el mayor de sus hijos, tenía que sentirse solo. Él siempre había tenido a Gabumon con él, no había tenido que llegar a experimentar aquella soledad que solía rodear a su padre. Takeru tenía su vida, no podía cargarle aquel peso sobre sus hombros otra vez. Pero entendía lo que Natsuko le decía, bastaría con no desaparecer de la vida de todos de nuevo, con estar ahí aunque fuera desde la distancia.

- Creo que es hora de que vuelva a casa… - anunció al final poniéndose en pie y haciendo que la mujer retrocediera un par de pasos.

- Cuando sepas qué es lo que vas a hacer, me gustaría saber cuál ha sido tu decisión – pidió únicamente.

- Lo sabrás, tranquila… - dicho aquello y pillándola casi que por sorpresa, se acercó los pasos que ella se había alejado para darle un abrazo corto a su madre. Posiblemente fuera la primera vez en años que hacía aquello.

Cuando su hijo hubo salido por la puerta, Natsuko dejó de lado toda la fortaleza y seriedad que había aparentado hasta entonces, teniendo que volver a tomar asiento. No todos los días se presenciaban escenas como aquella… Con lo que ella prefería quedarse era con que su hijo estaba bien y que parecía haber cambiado de forma radical… Para bien.

Muy para bien…


Os digo que hasta mañana nada y luego de la que llego del trabajo se me ocurre esto para meter entre capítulo y capítulo y vengo, lo escribo y os lo subo. Si es que en el fondo la peor soy yo xDDD

A: Jooo... son cortes necesarios. Aquí las cosas solo se cierran cuando se tienen que cerrar, sino es mucho más divertido quedarse con la tensión de ver cómo es que pueden ir las cosas y ver al día siguiente si se ha acertado o no. Y de nuevo puedo decir que los personajes van completamente por libre, porque esta escena se me vino a la mente de repente y ha sido solo sentarme y ponerme a escribir sin tener que preparar nada xDDDD

Todo salvo el cambio radical de Yamato que es la base de toda esta historia. Mientras que casi todos los personajes siguen más o menos en la misma línea es él quién más ha cambiado. El resto simplemente han crecido pero la línea base de todos ellos es la misma, aquí el señorito rubiales ha venido con la lección más que aprendid para casa de que si quiere que las cosas funciones de una vez tiene que dejarse de hacerse el místico e ir con las cosas por delante. Y con esa filosofía vamos por el capítulo 66 :D xDDDDD

La reacción de Hiroaki y Taichi están escritas y espero que ambas te sorprendan, porque al igual que Takeru ha explotado contra su hermano, igual los otros dos no reaccionando cómo se esperaría de ellos. Eso sí que vas a tener que esperar a mañana - creo que toca mañana - para ver alguna de ellas... Y ahora sí que sí, ¡mañana más! Mil gracias por la review ❤❤

Nikanaka: no eres mala, no te preocupes, mi propio cerebro es un odioso y después de haber estado haciendo horas de más en el trabajo de camino a casa me dice que haga cosas y yo voy y le hago caso. Así que nada, un capitulito extra que ni siquiera estaba escrito marchando por aquí. En teoría el anterior uniría con el que os voy a poner mañana, pero bueno, creo que la reacción de Takeru se merecía algo más de extensión en esta escena.

En el fondo yo también lo veo lógico. En la línea en que llevo al personaje - con las ideas más claras y más calmadito con respecto a todo - hasta tiene sentido que en algún momento pretenda tener una buena relación con su madre, quizás intentando entenderla por fin. Solo he tenido que buscarme una buena excusa y lo demás, como siempre digo, ha sido cosa de los personajes

Espero que te gusten las reacciones de unos y de otros, porque es de lo que van a ir los capítulos siguientes... Así que dame un par de tomatazaos de margen, que poco a poco iré explicando más cositas T_T xDDD

¡Gracias por la review! ❤❤

Licky Cross: Jo, que se me suben los colores ❤ Me alegro mucho de que te guste la forma en la escribo y el hilo que estoy llevando en esta historia. Puede que sea la temática, pero hacía tiempo que no estaba del todo cómoda con algo que escribo. Espero que no se me tuerza antes de poder acabar estar primera parte y pillar con las mismas ganas la segunda. Muchisimas gracias por tu comentario, de verdad. ¡Nos leemos!