Discleimer: ninguno de estos personajes me pertenecen solo los tomo prestado para divertirnos un rato…

Bueno mis razones para no escribir son bastantes, en especial por que mi natsuki, me tiene mal…

-Natsuki- me dices en un suspiro.

-¿Cómo te sientes shizuru?- digo sin moverme.

-Bien, estoy contigo- me dices, algo en mi mente no encaja. Pero no le presto atención solo quiero disfrutar de este sentimiento extraño.

- natsuki, debo dar la vuelta de rutina- me dices en un susurro. Mantengo cerrados mis ojos, no quiero dejarte ir.

- no puedes ir después- dijo con algo de enfado.

- por favor, debo ir- me reprochas. Te tomo mas fuerte, ni loca te dejare ir. Abro mis ojos, veo tu expresión de desagrado, es demasiado notoria, bueno para mí.

- esta bien, ve- digo y te suelto, me levanto y te extiendo la mano, bajo mi cabeza. No quería que te fueras, me quedo mirando el piso. Escucho la puerta cerrarse, te has marchado, me siento en la camilla que adorna el centro de la habitación…

- ¿que es esto? ¿Qué significa?- me digo mientras toco mi pecho, mi corazón late demasiado rápido. Como puedes hacerlo, como es que al estar cerca de ti, pude hacer eso, tomarte en mis brazos, tranquilizarte. Definitivamente estar en hospitales no me hace bien. ¿Cuándo fue la ultima vez que hice aquello? Nunca, jamás la gran Natsuki Kuga, se dejaría llevar por una simple chica que llora, jamás.

Esto esta raro, no es la primera chica que veo llorar, pero si es la mas linda. Puede ser, pero porque?... nunca fui una buena persona y ahora ando de buena samaritana… aunque solo fue una vez… debo de estar sensible por todas estas emociones. Si eso es, por lo de Mai, la inseguiridad, y claro perdi sangre, sin contar a mi amada ducati… ahhh… eso es.

Convencida que mis acciones, solo eran provocadas, por ese desequilibrio de sensaciones, aspire por ultima vez ese aroma enloquecedor… de ella. Y me dirigi a la puerta, antes de trapasar el marco mire el piso, el lugar donde estabamos, lo mire como queriendo recordar, como asegurandome que no era un desquicio de mi cabeza. Luego me dirigi al cuarto con Mai.

Hablando con mi loca amiga, la cual me regaño, por tardarme tanto. Pero ante mi pequeña tristeza/desinteres ante ese reto, lo abandono.

natsuki ¿estas bien?- me pregunto

si- dije en un tono bajo.

Natsuki en serio ¿estas abajo que te pasa?

Nada Mai, solo es que- la mire estaba expectante a mi respuesta.

¿Que?

QUE ODIO ESTOS MALDITOS HOSPITALES- grite, no estoy segura yo Mai, como quieres que te lo diga.

Esta bien tranquila- me dijo, me conoces bien Mai, sabes bien que si no quiero hablar, no te dire nada. Me encanta eso de ti.

Bien, bien ya.- me dijiste mirandome de esa manera maternal, de ya lo averiguare yo misma.

¿Como te sientes?- dije mientras miraba por la ventana.

Me duele la pierna, y este suero es un martirio, que me mata al moverme, pero de alli bien- me dijo con una sonrisa. La observe y baje mi mirada.

Lo siento- dije bajito.

Ya no importa Natsuki- suspiro resignada- ahora debemos de ocuparnos de otros problemas mas grandes- la mire expectante.

Vino la policia, quiere saber como fue el accidente, que sucedió.

¿Que le dijiste?

Que no recordaba mucho, que estabamos en la moto y luego que desperte aquí.- mire el piso.

Natsuki, ellos preguntaron nuestra edad.

No¡!,imagino que no le dijiste la verdad

Si, no les puedo mentir, es la policia Natsuki.

Eso no importa no debiste

Natsuki, ellos llamaran a tu padre.

No- dije. Y aprete los puños. Las lagrimas querian salir de mis ojos, odiaba a ese hombre.

Natsuki- susurro Mai, he intento acercarse hacia mi, en un intento en vano.

Voy a dar una vuelta- dije airada y sin siquiera mirarla me dirigi hacia fuera del hospital, queria alejarme de alli. No podia, ser encima de todos los problemas, las confusiones, debia enfrentarme a el. Krugen mi padre, el hombre que mas odio en mi vida, debia verlo. Hacia demasiado tiempo que no lo veia. Respire profundo, mis ojos querian soltar esas lagrimas, que me imploraban ser desalojadas, pero no, jamas lloraria. No dejaria que me viera debil, ese estupido, ese estupido que me abandono al nacer, que me dejo sola con mi madre. Con aquella madre que lucho por mi, tratando de hacerme un futuro, pero no lo consiguio. Aunque ella misma fue la que me causo mas dolor, al rendirse a la vida, cuando aun era una niña, esa madre que murio, en un estupido hospital igual que este, esa madre que al igual que mi padre, me dejo sola. No estuvieron mas, esa madre que me prometio volver a la puerta de un orfanato, y se marcho, para avisarme cuando ya estaba muriendose que habia deseado verme. Por que no me llevo con ella, por que no me explico todo, no ella deseaba que yo me confiara en que volveria, en que estaria alli para mi al volver, pero no solo llego una carta estupida, avisandome que ella habia muerto, que se habia ido, una carta tonta que mensionaba su anhelo de verme de que creeciera, y fuera valiente, fuerte y feliz. …. Diviso, un negocio a la esquina de la calle, camino hacia el y consigo algo, que prometi a Mai no hacer mas, pero bien, ella tampoco a cumplido sus promesas. Como tal el juramento de jamas hablar de mi padre fue roto, el juramento de beber- fumar tambien…. Ojo por ojo, diente por diente.

Malditos- dije mientras daba una larga bocanada a mi cigarrillo. Cierro suavemente mis ojos mientras me recargo en el banco, fuera del lugar. El sabor a tabaco recorriendo mi boca, me da un ciento alivio. Me ayuda a pensar.

Bien, creo que debere resignarme- me dije a mi misma, en un tono de derrota, no lo se, tal ves si hacia de la hijita buena, podia conseguir algo de dinero, de su parte.

Eso seria de ayuda- me dije, ayudaria para pagar los medicamentos de Mai, y demas cosas…. Claro y por que no podria hasta sacarle el arreglo de la motocicleta….

PERO QUE RAYOS ESTOY PENSANDO¡- me autoregañe, no podia venderme de esa manera y menos rebajarme ante el. No permitieria que me dejara que me tratara como si de verdad le importa, cuando solo en estos años, lo unico que tuve de el fue eso, un miserable cheque que llegaba al orfanato todos los meses, hasta los 13 años para mi manutención. Mejor era esperar a que llegara y decirle que yo me haria cargo… no mejor… (miles de supuestas preguntas pasaron por mi cabeza, miles de suposiciones estupidas desde decidirme a golpearme por haberme abandonado a mi y a mi madre, de decirle que el era el culpable de su muerta, como decirle que no lo necesitaba, hasta el hecho de llorar pidiéndole que me llevara con el), como conclusión decidí que lo mejor era, dejar todo eso de lado y pensar cuando el llegara…

Que delicia- dije mientras disfrutaba de mi cigarrillo, el mejor, bueno el ultimo de mi paquete. Tragicante como todo, se termino y bote la cerrilla por alli, mientra, abria una cervesa. Que mejor que algo de alcohol, para pensar, o mejor para no pensar, estaba decidida que lo mejor era una buena borrachera, asi me convenci, pero al llegar a terminar la primera cervesa, solo me dirigi a comprar unos caramelos, para que no notaran, que habia bebido… mostrarme borracha era lo peor que podia hacer, era mostrarle a mi padre que lo necesitaba, que podia cuidarme sola, que era lo suficiente madura para poder tomar las decisiones correctas… si lo mejor era tomar el toro por las astas para que cuando el llegara solo viera que el no era necesario en mi vida. Coloque un caramelo en mi boca, y guarde un nuevo paquete de cigarros en mi bolsillo. Observe mi mano vendada… me imagine que me veria de una forma de medio momia… debia ir a curacion, es cierto, me dirigi alli, una enfermera me atendio, al decirle mi nombre lo busco en la planilla, ante la ausencia de mi orden, me curo sin mucha delicadeza debo resaltar… y me contuve de no partirle la cara ante tratarme como si curara a un animal… no con los animales se tiene mas cuidado… fui a información y me informe sobre todo sobre Mai sobre, el hecho de la operación y que el hospital habia hecho, cargo de algunos de los gastos, pero aun faltaban muchos. Me dirigi a buscar el medico que llevaba el caso de Mai, según dijo la secretaria de información, un hombre muy amable… un hombre que podria derretir, el corazon de cualquiera al parecer, como un ejemplo al pasar… NINA WONG, la secretaria de información. Toque la puerta y escuche como hablaba con alguien, me sente a esperar y dirigi mi vista hacia un gran pizarron….

MI SOLUCION- dije.

Buenas señora kuga, ¿en que puedo ayudarte?- me dijo el hombre, mientras me daba una sonrisa matadora…

Con esto- dije tomando un papel del pizarron. El me miro y sonrio satisfecho….

Felicidades eres nuestra nueva electricista…- me dijo.

estiro su mano y estrechamos ambas cerrando el trato…

bueno muchas gracias por leer mi alocada historia y perdon por la demora…