Volvía a casa con la cabeza completamente hecha un hervidero de ideas. Había tenido uno de los días más completos que recordaba a cuanto a subidas y bajadas emocionales. Y para encima, su hermano pequeño se había enfadado con él. Y por una vez, de verdad y con motivos. No iba a dedicarse a perseguirlo, sabía que se le acabaría pasando y que solo necesitaba tiempo para que se le pasara el enfado por haberse estado callando aquello todo aquel tiempo.

Sacaba al menos en limpio que había sido capaz de tener una conversación normal con Natsuko y eso, sí que era para destacar dada la escasa relación entre ellos. Aún le parecía extraño haber sentido esa necesidad de contárselo a ella cuando de todos su familiares más cercanos era aquella con la que menos trato tenía. Pero las cosas habían sido así y ahora se sentía algo mejor.

Luego, claro, había llegado la llamada. Parecía que si estaba interesado en conservar su puesto iba a ser necesario mucho antes del tiempo que le habían concedido de excedencia. Un nuevo proyecto parecía empezar a arrancar y necesitaban gente con experiencia real para llevarlo a cabo. Y él aún tenía la cabeza hecha un lío.

Cuando entró en casa, su padre todavía no había llegado, yendo directo hacia la habitación donde su compañero digimon parecía haber encontrado una buena forma de pasar el tiempo: hacer el vago.

- ¿Ya has vuelto? – preguntó cuando lo vio aparecer por la puerta.

- Sí, siento haberte dejado solo tanto tiempo, pero me encontré con mi madre y Takeru.

Esas palabras llamaron la atención de Gabumon, quien sorprendido de tan siquiera escuchar la mención de la mujer, no se molestó ni en disimularlo.

- ¿Todo bien?

- Según como quieras verlo – se quitó la chaqueta, tirándola sobre la mesa antes de sentarse en la cama para dejarse caer hacia atrás-. Digamos que con una he sido capaz de tener una conversación de adultos por primera vez en mi vida y que el otro no me habla.

No tardó en vez aparecer la cabeza de su amigo por encima de la suya, observándolo curioso.

- ¿Y eso? – la preguntaba iba por ambas afirmaciones.

- Porque les he contado lo que pasó por fin.

Eso aún sorprendió más al digimon. Se suponía que no iba a contarle nada a nadie de aquel tema. Ya bastante se había sorprendido cuando le había dicho que se lo había contado a Sora, como para que ahora le dijera que se lo había contado a su hermano y, especialmente, a su madre.

- Yo creo que has hecho bien – le dijo finalmente-. No puedes seguir callándote todo eso – y él lo sabía de primera mano que lo había vivido desde el principio y había visto cómo se había pasado semanas sin pegar ojo casi por culpa de las pesadillas.

- Lo sé, pero… no acaba ahí la cosa – reconoció finalmente levantando la vista hacia los rojos ojos del digimon-. Me han llamado, quieren que vuelva – resumió.

Si lo anterior no lo había visto venir, aquello aún menos. Conocía a su amigo de toda la vida, sabía perfectamente que aunque fuera diciendo que no tenía pensado volver, siempre le había quedado la duda.

- ¿Y qué vamos a hacer?

La pregunta le sacó la primera sonrisa en un buen rato al rubio. Esa era exactamente la que quería escuchar, una formulada en plural, porque su opinión le importaba tanto o más que la suya propia.

- ¿Tú qué quieres hacer?

- A mí me da igual lo que tú quieras hacer siempre que me dejes acompañarte. Pero, si tienes dudas sobre lo que hacer o lo que no, eso es que no te has quitado de la cabeza la idea de volver.

- Lo sé – tampoco lo escondía.

- ¿Y por qué no lo hablas con los demás? Seguro que tienes algunas opiniones que te gustaría escuchar.

- No creo, esas opiniones ya me las sé – acabó por reconocer-. Pero… tienes razón. De todas formas, sabiéndolo mi madre y Takeru creo que va siendo hora de que lo sepa mi padre también.

Gabumon asintió. Era solo cuestión de tiempo que sabiéndolo ellos Hiroaki se enterase y no era algo que pudiera llegarle de otra forma que de la boca de su hijo. Otro nombre cruzó la cabeza de Yamato y también era solo cuestión de tiempo que se enterara. Era demasiado sencillo que ahora que su hermano pequeño lo sabía la noticia no llegara también a oídos de Taichi.

- ¿Hacemos apuestas a ver quién de todos se enfada más?


No pasó demasiado tiempo antes de que su padre volviera por fin a casa, como siempre, cansado del trabajo, sorprendiéndose de ver a su hijo ya en casa.

- ¿Hoy no te han entretenido hasta tarde? – comentó divertido.

- No, hoy no… Hoy era cuando se iba – explicó antes de girarse hacia él.

- Ah, es verdad – se quedó mirándolo, notándolo algo más serio de la cuenta-. ¿Pasa algo?

- Pues… no, no pasa nada. Pero me gustaría hablar contigo de algo importante.

Arqueó una ceja, extrañado. Su hijo solía tener un comportamiento más frío y distante, pero pocas veces se ponía realmente serio, y aquella vez, sin duda alguna, lo estaba. Asintió y se acercó hasta dónde él estaba.

- Tú dirás – cuando se colocó a su lado pudo ver la cabeza de su digimon asomando no demasiado lejos de él.

- Lo primero de todo, creo que te debo una disculpa por no haberte contando esto hace tiempo, pero no quería hablar del tema.

Hiroaki permaneció en silencio, dejándolo empezar para ver qué era lo que podía pasar, dándose cuenta no mucho después de que dijera aquella frase. Relajó el gesto, posándole una mano en el hombro.

- ¿Tú crees que tu padre se iba a tragar que te habías aburrido de todo y que no iba a indagar qué demonios te había pasado para volver a casa?

- ¿Cómo…?

- ¿Tan malo en mi trabajo crees que soy como para no enterarme de algo así?

Lo estaba mirando con los ojos abiertos de par en par sin poder terminar de creerse lo que le decía. ¿Lo había sabido todo aquel tiempo? ¿Lo sabía y aún así había esperado a que fuera él quien dijera la primera palabra?

- Se suponía que era una información que no podía estar rondando por ahí – a ningún programa espacial le gustaba que saliera a la luz un fallo tecnológico tan grande como ese.

- Se suponía – apretó con su mano el hombro de él antes de soltarlo-. ¿Qué ha pasado para que te hayas atrevido a contármelo?

- Me han llamado para que vuelva.

- Oh…

- Y – continuó – ya se han enterado Takeru y mi madre.

Esa noticia sí que lo sorprendió. No porque se lo hubiera contado al menor de sus hijos, sino que su exmujer hubiera aparecido en la conversación. Eso era un buen cambio viniendo de Yamato.

- ¿Cómo se lo han tomado?

- Ella bien, el otro no me habla – se encogió de hombros justo antes de ver una ligera sonrisa aparecer en la cara de su padre.

- Se le pasará, dale un par de horas…

- Lo sé, no es eso lo que me preocupa – si además, tenía toda la razón para esta enfadado-. No me quedó más remedio que contárselo porque me llamaron estando con ellos.

- ¿Y qué vas a hacer?

- No lo sé…

- ¿Y has venido a qué tu viejo padre te diga lo que tienes qué hacer?

- Primero lo ha intentado conmigo – la voz de Gabumon se coló por primera vez en la conversación haciendo que ambos dejaran de lado la seriedad que los había envuelto, riéndose ambos unos segundos.

- ¿Qué hago, papá?


A: el autocontrol es que dice que está teniendo él las vacaciones que a mí nunca me terminan de llegar xDDDDD

Sí, en algo de su carácter tenía que parecerse a su hermano a fin de cuentas y sacar una parte un poco menos encantadora a relucir de vez en cuando, aunque en Tri lo hayan puesto bastante tranquilito. Por eso me pareció que aunque me esté saltando las partes en las que les cuenta lo que pasó porque ya lo metí vía fb, la reacción primera de Takeru se merecía algo más de extensión, aunque vayamos a saber más de él en el siguiente capítulo, claro - tira la caña un poquito.

Y que Hiroaki siempre hubiera estado más o menos al día de lo que había pasado era una de las cosas que tenía fijas en mente, por eso hay comentarios y comportamientos de él mucho más cercanos a su hijo, como cuando le dijo que se quedara en casa y eso. Eso el cerebro me lo respeta en vez de irse por libre, algo tiene que respetarme xDDD

Espero que sigamos teniendo purpurina en vez de tomates, aunque este capi sea de los cortitos y con corte entre medias, pero eso es que por la noche... ¡más! - y a ver si puedo avanzar yo un poquito de noche que he empezado un capítulo muy interesante xDDD

¡Un abrazo!