Se pasó la mano por el pelo, echándoselo hacia atrás aprovechando que su amigo se había distraído por el sonido de un mensaje. Aquello acababa de caerle como un cubo de agua fría directo a la cabeza.
- ¿Y se puede saber por qué me cuentas esto ahora?
- Porque te ibas a enterar y prefería que lo hicieras por mí – guardó de nuevo el teléfono en el bolsillo y se giró a observar a Taichi-. Se lo he contado a mi hermano, es solo cuestión de tiempo que te llegue a ti también y de saberlo, quiero que lo sepas por mí.
Al contrario que todos, él sí que no se había parado a pensar en que pudiera haber motivos tan drásticos para la vuelta de Yamato. Quizás porque fuera el único que había tenido realmente la cabeza demasiado ocupada con sus propias cosas como para ponerse a ver cosas raras donde no debería de haberlas.
- Lo veo lógico – acabó por asentir-. Al igual que veo lógico que no quisieras hablar de ello con nadie – no venía a cuento una vez pasado todo dedicarse a preocuparse y a asustarlos, sobre todo si lo que buscaba era normalidad.
Él lo veía bien, incluso él se guardaba cosas de las que todavía prefería no hablar de aquella vez que había estado en una situación muy parecida. Nunca había hablado con ninguno de sus amigos de lo que había pasado realmente años atrás cuando había desaparecido bajo un montón de rocas y todos habían llegado a darlo por muerto. Había omitido demasiadas cosas quedándose solo con lo que realmente había considerado importante y que le habían llevado hasta dónde estaba aquel día.
- ¿Cómo han reaccionado los demás?
- De forma esperable. Mi padre ya se las había arreglado para enterarse de todos los detalles y los demás que lo saben… como era de esperar.
- ¿Está muy enfadado contigo tu hermano?
- ¿Tú qué crees?
- Se le pasará – asintió a la vez que hablaba-. ¿Y qué se supone que vas a hacer ahora?
- No había sacado ninguna conclusión todavía en claro y esto solo ha acelerado las cosas. No os mentía cuando dije que realmente quería volver a todo esto, pero…
- Pero es tu profesión y te has matado para conseguirla.
- Exacto… Sé que si lo dejo todo de lado me acabaré arrepintiendo tarde o temprano.
- Pues adelante – le dijo sin dudarlo-. Adelante con ello. Nosotros, todos, te apoyaremos con lo que quieras hacer y lo sabes más que de sobra. Siempre lo hicimos y siempre lo haremos. Si es lo tuyo, adelante.
El rubio no pudo evitar que sus labios se curvaran en una sonrisa. Sabía que esas eran exactamente las palabras que podría llegar a escuchar de él. ¿Qué otra cosa podría esperarse de Taichi? Estaba también la opción de que le llamara de todo y acabara tirándole algo a la cabeza, pero esa etapa la habían dejado atrás hacía muchos años.
Se acabó poniendo en pie, tras haber tenido que sentarse con las noticias que le habían caído encima, acercándose hasta donde los digimon de ambos estaban sentados acabando con las existencias de galletas que habían encontrado, agachándose al lado de ellos.
- Ya veréis cuando se entere Koemi de que la habéis dejado sin su desayuno favorito, ya – lanzó una mirada hacia Gabumon-. Y tú… gracias por traérnoslo de vuelta.
La reacción de él provocó una risa en el chico, pasara el tiempo que pasara, aquel digimon seguía siendo uno de los seres más vergonzosos que conocía. Cuando se giró de nuevo hacia su amigo, pudo ver que la sonrisa del otro se había ensanchado observando a su compañero.
- ¿Se lo has dicho ya a ella? – lo vio negar con la cabeza-. ¿Se puede saber por qué?
- Porque no está ni en el mismo continente… - se encogió de hombros-. Cuando hable con ella se lo diré, tranquilo. No entra en mis planes andar escondiéndole cosas, pero me puedo imaginar su respuesta. Lleva pinchándome todo este tipo para que no lo deje todo de lado.
- Lógico… - de menuda duda había ido a sacarlo. Se quedó ligeramente ido, recordando una conversación que había tenido ella un tiempo atrás, precisamente sobre la posibilidad de tener que escoger caminos tan separados como aquellos-. ¿Desde cuándo lo sabe Sora?
- Pues… desde hace bastante. Desde tu boda, ¿por qué?
- Traidora… - aquello encajaba perfectamente con la conversación que él tenía en mente. Por eso hablaba tan sumamente segura de todos aquellos temas, como si fuera algo más que una remota posibilidad en el horizonte. Claro, ahora lo entendía todo. Ella estaba contando con que aquello pasada.
- ¿Traidora?
- Nada, hablé con ella hace un tiempo y ahora algunas cosas tienen más sentido que antes – no iba a entrar en más detalles con él sobre lo que habían hablado o dejado de hablar, claro estaba. Había muchas cosas entre ellos que debían de quedarse exactamente cómo estaban, solo entre ellos dos-. Parece que ya lo tienes todo apuntando hacia el mismo punto…
- Lo sé – pudo ver como a pesar de asentir con la cabeza las dudas seguían en su cabeza.
Se puso en pie de nuevo, acercándose hasta su amigo para darle una palmada en el hombro.
- Tú no hagas por desaparecer otra vez que sabes que siempre nos tendrás aquí esperando el tiempo que sea necesario – y podía hablar absolutamente por todos y cada uno de ellos sin temor a equivocarse.
En el fondo aquello lo enfadaba consigo mismo más de lo que llegaría a admitir. Sabía que después de haber desaparecido todos aquellos años atrás no se metería la forma en la que todos se estaban comportando con él, ni las palabras que estaba escuchando a su alrededor.
- Lo sé – reconoció al final-. Créeme que lo sé. Siento haber desaparecido la otra vez, ahora ya no soy tan idiota como para dar por supuesto que estoy mejor fuera de la vida de todos.
- En eso te equivocas – el rubio lo miró extrañado-. Sigues siendo idiota, pero con el tiempo te hemos cogido aprecio.
- Se me habrá pegado de ti – acabó por soltarle tras unos segundos en silencio procesando la idiotez de turno que acababa de soltarle Taichi.
Por primera vez, en ese día, lo siguiente a las palabras de ambos fue una risa de los dos.
Koemi había vuelto a casa mientras que los dos estaban hablando. Aquella vez no volvía del trabajo, sino de atender unos asuntos en casa de sus padres, sorprendiéndose al haber encontrado visita también aquel día.
Cuando Yamato se había ido por fin, se había quedado observando a su marido, viendo que estaba algo raro.
- ¿Habéis discutido?
- No, no… Ha venido a tratar un tema demasiado serio hasta para él… No creo que lo quiera reconocer en voz alta, peor se nos vuelve a ir.
- ¿Se va?
- Le han llamado para que vuelta a su puesto y va a aceptar, aunque diga que todavía tiene sus dudas. Va a aceptar.
- Pero… ¿no se supone que había vuelto para quedarse?
- No, no había vuelto para quedarse.
Volvió a observar en silencio a Taichi, pensando en que quizás le faltaba mucha más información para que todo aquello tuviera lógica, pero prefirió esperar a que él se lo contara por su cuenta, simplemente limitándose a acercarse a él para posar sus manos en los costados de él.
- Estará bien, no tiene pinta de que vayas a volver a perderlo de vista durante mucho tiempo – y eso era exactamente lo que el chico necesitaba oír.
- En… en realidad me preocupa más otra persona que seguramente que irá a apoyarle decida lo que decida hacer, que estará dispuesta a esperar lo que tenga que esperar y que de boca para dentro no sé cómo se va a tomar todo esto de verdad – llevó una de sus manos hacia un mechón de cabello de Koemi, recogiéndoselo tras la oreja.
- Eso, desgraciadamente, es solo decisión de ellos dos, y tú, si quieres tener algo que ver, solo te queda la opción de ser el apoyo que necesiten – le dijo llevando del todo las manos hasta su espalda, entrelazándolas ahí para acercarlo del todo a ella.
- Lo sé – acabó por reconocer dejándose acercar para darle a su esposa el beso que todavía no le había dado desde que había vuelto a casa.
A: jajajaja saber de lo que va a tratar el siguiente es muy sencillo. Es este mismo, solo que necesito que pase el tiempo entre ambos, nada más que eso. Necesito que las cosas avancen y quiero hacerlo con un salto de tiempo. Fácil y sencillo y así no llegó a los tropecientos capítulos en este. De estos dos queda demasiado que contar que apenas llevan unos meses juntos, si quiero que la cosa avance realmente, tengo que saltar un año o dos en el tiempo - o escribirlo, pero bah, venga jajajaja.
El capítulo de ayer es la extensión normal que suelen tener todos los que os subo en un mismo día, pero, como ya he dicho, posiblemente todo lo que vaya escribiendo ahora vaya del tirón para ir ahorrándome tiempo. Todo dependerá de lo que avance cada día y esas cosas.
Me alegro de que la reacción de Taichi y la excusa de Yamato te hayan parecido lógicas y coherentes. La dinámica de estos dos siempre ha sido más o menos una montaña rusa, solo que ahora, voy a echarle la culpa a que sean adultos, la duración de los enfados puede llegar a ser menos ya que ahora son capaces de hablar sobre el tema.
El guiño a Tri, claro... tenía que meterlo porque con esa escena me reí mucho - sobretodo cuando se mete ya Gabumon en el ajo y le tira el puñal también él-. Había que aprovecharlo.
¡Dentro de un ratito cuando salga del trabajo si no han conseguido desesperarme entre todos... más! ¡Un abrazo purpurisono!
