Capitulo # 48 Nace la esperanza

Severus se apareció justo a la media noche a las afueras de un pintoresco pueblo sureño , la nieve cubría los alrededores con su manto, los arboles estaban blancos y brillaban a la luz de la luna, el pueblo parecía desierto no había nadie fuera todos estaban seguramente en sus casas celebrando, Severus se acercó sigilosamente a la vereda y la siguió hasta el final donde una gran verja de hierro se elevaba, justo arriba se podía leer "cementerio Hatfield" el profesor se adentró y comenzó su travesía a través de las tumbas. Pronto se fue alejando de la entrada hasta que llego a un gran cerezo debajo de él había a una lápida la cual tenía varios ramos de flores, al acercarse se podía leer mejor lo que esta decía

Para Hermione Granger, amiga, hija, alma gemela.

Nadie podrá apagar tu Luz

Jamás te olvidaremos

Severus se hinco frente a la tumba y coloco una hermosa rosa blanca justo encima

-te extraño- le dijo como si la tuviera de frente, habían sido meses difíciles para él, tal como había dicho no regreso al castillo como profesor, al contrario, se dedicó de tiempo completo a investigar la desaparición de la castaña, se aferró a eso como si su vida dependiera de ello negándose por completo a darla por muerta, esa pequeña chispa de esperanza que Ginny le dio al principio de verano lo impulsaba.

Comenzó a nevar, pero a Severus poco le importo quedarse ahí y mojarse, ni siquiera le importaba que fuera víspera de navidad, ya no encontraba motivos para celebrar, había perdido todo tiempo atrás

-supuse que estarías aquí- dijo Albus acercándose cautelosamente, Severus le apunto con la varita, pero la guardo tan pronto lo vio, era la primera vez que hablaba con el director desde aquella noche de julio en la que había dejado el castillo

- ¿Tan evidente soy? - preguntó el profesor

-Esta es una fecha importante-

- ¿que haces aquí Albus? -

-Vine a verte hijo, me preocupa no saber de ti, llevas meses desaparecido y no sé lo que has estado haciendo-

-investigaciones- se limito a responder el mago

-Miss Weasley tuvo a su bebe hace varios meses, pensé que te gustaría saberlo-

-si me entere, que bueno por ella-

-si claro pensé que estarías ahí ella pregunto por ti, quiere que seas el padrino del bebe-

-mi prioridad es Hermione, la tengo que encontrar-

-Severus- suspiro Albus limpiando sus gafas de media luna – Si Miss Granger estuviera viva ya lo sabríamos, Hijo por más doloroso que sea debes de seguir con tu vida- le dijo Albus tomándolo del hombro

-cómo puedes pedirme eso, ¿acaso no lo entiendes?, no, por supuesto que no, que sabes tú de amor si jamás has amado a alguien, siento que me corroe, me quema, quisiera arrancarme el corazón no fui capaz de defenderla, se la llevaron justo delante de mí y lo peor es que ahora resulta que la única salvación que tenemos es el pulgoso ese y con suerte porque si la poción le hizo pomada la cabeza estamos perdidos-

-creo que el antídoto será un éxito- animo el director

-no estaría tan seguro si fuera tu-

- ¿a que te refieres? -

-pues a que esa poción la hizo un alumno y como todos sabemos no son de lo más brillantes, algunos hasta podrían pasar por parientes de un troll será mejor tener el antídoto como plan b, Black podría quedar loquito de por vida-

- ¿y Harry? -

-Potter no lo sabe lo último que quiero es tenerlo aquí llorándole a alguien que no tiene posibilidades, no, Black no tiene salvación ni él ni nadie-

- ¿hay algún avance? - le pregunto el director

-nadie encaja en el perfil-

- ¿porque no hablas con Harry? -

-Potter piensa que es Draco, pero sus cuartadas son sólidas, no pudo ser el- razono el profesor

-hijo-

-vete por favor Albus, no quiero ver a nadie, dile a Potter que en una semana le daré la poción a su mugroso padrino, ahora quiero estar solo- Albus asintió y se alejó del profesor

-Severus no estás solo- le dijo y se desapareció, Severus rompió en llanto cuando estuvo a solas, le quedaba una carta en la manga y aunque sabía que Black tenían al menos 25% de probabilidades de recuperarse él era el primero que deseaba verlo completamente sano

OoOoOoOoOoOoO

La oxidada reja de aquella mazmorra rechino por todos los rincones cuando esta se abrió, Hermione alzo la mirada solo para ver lo mismo de siempre, Lucius entraba con una bandeja con comida y se acercaba a ella

-te traje el desayuno- dijo el rubio acercando las tostadas y el jugo a la chica, Hermione se volteo y lo ignoro

-no te lo diré de nuevo come- exigió el mago jalando del cabello a Hermione, desde aquel incidente en el que ella casi lograba escapar Lucius había decidido encerrarla en una de las mazmorras por seguridad y como un castigo ejemplar, el mortifago pensaba que solo así valoraría los lujos y comodidades que él estaba dispuesto a ofrecerle

- ¿porque no me mata? - preguntó la castaña, estaba muy maltrecha, tenía varios cortes en el cuerpo a causa de las torturas que Lucius le propinaba cada que lo hacía enojar, estaba más delgada ya que casi no comía, tenía un ojo morado y entrecerrado y el labio partido

-porque no quiero maldita sangre sucia – respondió Lucius jalándola del brazo

-duele- se quejó ella

- ¡bien!, me alegro ahora come y no me hagas enojar- Hermione tomo el plato, apenas si probo la tostada con mermelada, le dolia todo el cuerpo gracias a la sesión de tortura que Lucius y ella habían tenido unas horas antes, se estaba muriendo poco a poco, en esa mazmorra no había luz así que no sabía bien que hora era, lo único que le daba noción del tiempo eran las visitas de Lucius y en ocasiones del elfo que le llevaban desayuno, comida y cena.

- ¿sabes que día es hoy? - pregunto Malfoy apartando un mechón rebelde de la cara de la chica, ella negó con la cabeza

-es navidad- informo el mortifago

"¿ha pasado tanto?" murmuro la chica, sabía que llevaba ahí algún tiempo, pero nunca imagino que tanto

-te tengo un regalo, solo para que veas lo bueno que soy- menciono con falsa modestia y le extendió una fotografía era Ginny con Ron y Harry los tres estaban despidiéndose de los gemelos justo afuera de la tienda de sortilegios Weasley en el callejón Diagon, Ginny llevaba en sus brazos un bultito chiquito el cual Hermione supuso era él bebe de Ginny obviamente

-sería una lástima que algo le pasara tan frágil y lindo bebe- Hermione miro fijamente a Lucius, el mago se veía extasiado al ver la reacción de la castaña

-no le haga nada – suplico ella

-bueno querida eso depende de ti- le dijo y le quito la fotografía de las manos, camino hacia la puerta

- ¿que debo hacer? - pregunto temerosa

-se buena y tal vez le perdone la vida a ese bastardo y quizá también te saque de aquí, esta mazmorra desluce tu belleza, piénsalo- recalco, aseguro la puerta mágicamente dejando de nuevo a Hermione en las sombras

OoOoOoOoOoOoO

- ¿dónde está? - pregunto ansioso Harry, el chico llevaba desde muy temprano despierto y solo caminaba de un lado a otro del recibidor de la gran casa, era el día, la noche anterior había recibido una carta de Severus informándole que el antídoto estaba listo y que se lo daría a Black al día siguiente

-calma colega- le dijo Ron dándole una palmada en la espalda

- ¿todavía no llega? - pregunto Ginny bajando por las escaleras, Harry negó con la cabeza

-tranquilo, todo va a salir bien -lo animo la pelirroja

-quiero que Sirius se mejore y … quiero hacer justicia para Hermione – le dijo el pelinegro

-ella sigue viva- insistió de nuevo la chica

-Ginny no es gracioso, no sigas alimentando algo que no puede ser – respondió Ron

-ustedes no entienden, la marca estaba en el otro brazo-

-yo no lo recuerdo, no sé dónde estaba ya te dije- se justificó Ron – pudo ser el derecho o el izquierdo, no se-

- ¿y tú Harry sigues resignado a que Hermione está muerta? -

-no lo sé Ginny, bueno si ella estuviera viva habría alguna prueba, Snape se la ha pasado buscándola por todos lados –

La chica estaba a punto de replicar, pero el timbre de la puerta sonó y Harry la dejo con la palabra en la boca para ir a abrir justo como lo esperaba cuando abrió la puerta vio a Severus Snape, al lado del profesor venían Albus Dumbledore, el ministro de magia y Dawlish.

- ¡profesor llego! - exclamo con alegría Harry mientras Ron corrió a la sala a avisar al resto de la orden

-Claro que llegue Potter acaso no me ve- Ginny corrió a abrazarlo, Severus le respondió el abrazo con algo de cordialidad

-profesor Dumbledore- saludo Arthur al director y a los recién llegados

-buenos días, espero que no les moleste, pero el ministro pidió estar presente cuando Sirius despierte –

- ¡ah! - exclamo Harry viendo al mago

-es mi deber como ministro de magia poder cerrar el caso y solo se ocupa el testimonio de Sirius Black para hacerlo- comento pomposamente mientras entregaba su túnica y sombrero a Molly

-todavía no resuelve el caso, no puede cerrarlo- objeto Ginny

-Señorita Weasley, cuando Black inculpe a Rushman de todo se cerrará el caso, le darán el beso del dementor y nosotros podremos disfrutar a tiempo del té de las 5 – Harry como era de esperarse enfureció ante tal comentario

-es usted un maldito lo único que le importa es su puesto y no el bien estar de Hermione- vocifero el chico

-hijo tranquilo- intervino el anciano director poniéndose entre Harry y Cornelius

-sé que es doloroso Potter, pero no van a lograr revivir a Granger-

-No está muerta- insistió Ginny

-son solo alucinaciones suyas, vimos el cadáver y el mismo profesor Snape la identifico-

- si no les importa estoy harto de escucharlos pelear tenemos cosas más importantes que hacer, ¿dónde está? - pregunto Severus ignorando por completo el comentario del ministro

-en su habitación yo lo llevo – contesto Molly, el profesor subió las escaleras seguido por Albus, Fudge y Dawlish, Ginny Harry y Ron no quisieron esperar y les dieron alcance deprisa mientras que el resto de la orden se quedaba escalera abajo

- ¿que se supone que hacen? - les pregunto Severus el impidiéndoles el paso a la habitación cuando llegaron

-queremos estar cuando despierte- declaro Harry firmemente

-que ingenuo es Potter, me temo que no será posible, espere abajo como los demás – gruño Severus desafiando al chico

-Profesor por favor ha sido mucha la espera, queremos estar con el- suplico Ginny en su más inocente y dolido tono que pudo lograr, Snape vio al trio que tenía enfrente y bufo

-está bien, pero no quiero que estorben y mucho menos que aturdan al paciente si yo digo que salgan se salen ¿de acuerdo? -

-si- respondieron al unísono Snape dejo que todos pasaran y cerró la puerta detrás de si

Alrededor de la gran cama se congregaron Albus, Fudge, Dawlish, Molly Weasley y los tres chicos, siempre permaneciendo algo alejados para darle espacio a Severus, el profesor saco de su bolsillo una botella con un líquido naranja fosforescente en él, tenía la consistencia de mercurio, Severus abrió la boca de Sirius y le vertió el contenido, el líquido se veía como bajaba lentamente por la garganta del animago dejando un rastro brilloso por donde pasaba

- ¿Funciono? - preguntó Harry al ver ese brillo desparecer

-hay que esperar- murmuro Dumbledore, como si lo trajeran a la vida Sirius despertó levantándose abruptamente de la cama, se veía aterrado como aquella vez en el lago cuando estaba a merced de los dementores, todos brincaron hacia atrás al verlo reaccionar, Sirius tomo de la túnica a Severus y lo miro fijamente

-Malfoy- declaro el mago y cayo dormido.

Fuero momentos confusos todos se miraban desconcertados no reaccionaba parecía como si estuvieran bajo un petrificus totalus, el primero en volver en si fue Severus. lo entendió de inmediato, salió disparado de la habitación Harry le siguió el hilo y corrió detrás de el

- ¿que paso? - pregunto Fred cuando vio a todos bajar rápidamente

- ¿ya saben quién fue? -

-déjeme acompañarlo- pedía Harry

-Malfoy- grito Ron al pasar al lado de los miembros de la orden

-Severus espera- pidió Albus, Snape no escuchaba a nadie solo tenía una persona en mente, Draco Malfoy, bien se lo había dicho Potter, pero decidió darle el beneficio de la duda a su ahijado, que tonto había sido.

Atravesó el recibidor y salió por el gran portón hasta los jardines de la casa

-por favor déjeme ir con usted- rogaba Harry ambos magos salieron de los terrenos de la propiedad, los demás aun venían muy lejos de ellos Snape tomo a Harry de la mano y se desapareció