Cuando el teléfono sonó, tuvo que hacerlo otro par de veces antes de que una mano, a tientas en la oscuridad consiguiera cogerlo. No era alguien que soliera quedarse dormido por las tardes, pero con el día tan completo que había tenido y lo que le había costado conciliar el sueño había acabado cediendo cuando los párpados se le cerraron.

- ¿Si? – contestó Yamato con voz somnolienta sin haber mirado tan siquiera quién era.

- ¿Te he despertado? ¿Qué hora se supone que es ahí? – la voz de Sora entre apenada y sorprendida sonó al otro lado del teléfono.

Despertó de golpe.

- ¡Sora! No, es por la tarde – se desperezó, levantándose para no despertar al digimon que se había quedado dormido con él-. Me quedé dormido.

- ¿Tú? Qué raro…

- Ya, será que me aburro demasiado sin algunas personas en la ciudad que hasta me dedico a echarme la siesta.

- O que se te está pegando de Taichi y ya no hay salvación para ti – se rio ligeramente al otro lado de la línea-. Siendo haberte despertado, no se me da muy bien calcular esto de la diferencia horaria…

- No pasa nada, ¿qué tal el viaje?

- Bien, aburrido y eterno, pero bien. Acabo de levantarme y he aprovechado para llamarte antes de tener que empezar con el trabajo que no sé hasta qué hora me tendrá ocupada.

- No me das pena – usó un tono adulto y serio para aquello, sin lugar a dudas.

- ¿A que te cuelgo?

- No serías capaz…

- No me pongas a prueba… - no, no lo haría porque solo el establecimiento de llamada era demasiado caro como para colgarle y tener que volver a llamarlo-. ¿Todo bien por ahí? – tanteó el terreno por fin.

- Creo que no hace falta que te cuente los detalles, ¿no? – con eso podía dar por resumida la parte sencilla de la conversación.

- ¿Te dijo tu hermano que habló conmigo?

- Sí, ya me habla. Gracias… Parece que te sigue haciendo más caso a ti que a mí, pero sí, me habla. Me habla y me dijo que te había llamado cuando se disculpó por haberse ido de la lengua y contarte que me han llamado para que vuelta.

Parecía que en el fondo la llamada de Takeru había sido útil para todos. El chico se había desahogado, ellos dos habían hecho las paces y ella ya estaba puesta completamente en situación sin tener que andar dando vueltas.

- ¿Ya sabes qué vas a hacer? – preguntó Sora igualmente por cortesía incluso a sabiendas de lo que le iba a decir.

- ¿Por qué tienes que tener siempre razón? – fue la única repuesta que le dio.

Al otro extremo del mundo los ojos canela de ella se cerraron unos segundos. Sabía la respuesta, la sabía perfectamente, pero no podía evitar que le doliera. Quizás era mejor que aquello fuera por teléfono en vez de en persona.

- Eso mismo me preguntó Takeru… dejad de pareceros tanto… - ganó así unos segundos antes de volver a abrir la boca-. Me alegro de que por fin lo hayas reconsiderado, sabía que en el fondo era lo que…

- No, no quiero que me digas el discurso que tendrías ensayado porque ya sabías qué era lo que te iba a contestar yo. Quiero que me digas la verdad, ¿qué piensas sobre esto? Y como escuche que todo está bien porque es lo mejor para mí el que te va a colgar soy yo – había que seguir los consejos de su hermano pequeño, no por algo tenía la vida, al menos sentimentalmente, más organizada que la suya a pesar de que le sacara tres años.

- ¿Qué quieres que te diga? - ¿había estado espiando la conversación que había tenido con Andrew minutos atrás? -. Sabes perfectamente lo que pienso al respecto de todo esto. Claro que es lo mejor para ti y te apoyaré con ello todo lo que necesites… Y también sé que fui yo la primera que empezó a darte la lata con ello, pero eso no quita que personalmente la idea de que te vayas tan pronto no me guste ni un pelo… ¿Era eso lo que querías escuchar?

- Más o menos… - en realidad le sorprendía que hubiera sido tan sencillo que bajara la guardia-. Quiero saber qué piensas realmente…

- Pues… lo sabes. No pienso dejar que se te pase por la cabeza dejar el trabajo por el que tanto te has matado en conseguir porque yo no quiera que te alejes de mi lado. No lo hice una vez y te dejé irte hace años… Y no me arrepiento de haberlo hecho. Ahora tampoco lo haré.

Por algún motivo asoció directamente las palabras de la chica con la despedida que habían tenido años atrás, cuando hubiera servido una palabra de ella para que no se fuera. Algo le decía que si se volviera a dar el caso estaría dispuesto a quedarse solo si ella se lo pedía.

- Te dije que estaba dispuesta a esperar por ti y lo mantengo, Yamato – terminó por fin.

- ¿Y si esta vez yo no quiero que te quedes esperando?

- Pues seré yo la que te lleve de la oreja al aeropuerto – lo decía en serio, pero el comentario provocó que una sonrisa se dibujara en los labios de él.

- Contaba con que esto acabara pasando, peor tenía hasta el cambio de año para pensarlo. Ha sido una urgencia… - empezó a explicar por fin-. No quería tener que separarme de ti tan pronto. Apenas hemos tenido tiempo de… de nada.

- Ya lo tendremos – estaba convencida de ello. Haría todo lo que hiciera falta para que lo tuvieran.

- Suena usted muy segura de ellos, señorita Takenouchi – la sonrisa de la cara de él había crecido hasta extenderse de oreja a oreja con las palabras de ella. Quería creer que no se equivocaba, iba a optar por creer aquello a ciegas.

- Por la cuenta que te trae, Ishida – sonrió por fin ella también, aunque le duró poco-. ¿Cuándo te vas?

- Todavía no lo sé, supongo que en un par de semanas como máximo. Aún tengo que llamar para confirmarlo…

- Espero que me dé tiempo a volver antes de que te vayas – acabó por decir. Eso, eso sí que le daba miedo.

- Yo tambien lo espero… - se había planteado aquella opción y de repente, se le había borrado la sonrisa de la cara.

El silencio se apoderó de ambos lados de la línea, sin que de repente ninguno de ellos fuera capaz de encontrar algo que decir que no fuera a volver aquella situación más complicada de nuevo. A Sora se le atragantaban las palabras por mucho que intentara asumir su papel de siempre y tomar el control de la voz animada.

- Se lo he contado también a mi madre y a Taichi – dijo al final rompiendo el silencio y buscando un tema que podría resultar más sencillo para ambos.

La chica agradeció aquello, tomándose unos segundos para recomponerse y poder así tomarse unos segundos y centrarse en el nuevo tema.

- Es verdad… me lo comentó Takeru pero no le pregunté… ¿Cómo puede ser que de repente se lo dijeras a ella?

- Me la encontré según te dejé en el aeropuerto. Yo tampoco lo entiendo mucho, pero… me salió así, no pude evitarlo. Intenté contárselo también a mi padre ya que ella y Takeru lo sabían y resulta que lo sabía desde antes que yo volviera a casa y se lo había estado callando todo este tiempo…

- ¿Y qué te han dicho?

- Lo esperable… Supongo que a ninguno le sorprendió del todo – era obvio que algo más había tenido que pasar para que hubiera vuelto, no iba a engañar a nadie. agradecía que hubieran respetado que no quisiera hablar de ello.

- ¿Y tú? ¿Cómo estás? – preguntaba por un solo detalle.

- Curiosamente… bien. Es la primera vez que me siento cómodo con ella delante… No me costó nada hablar del tema con ella, era como si todo estuviera bien, como si fuera lo normal…

- ¿Cómo si fuera normal que le contaras a tu madre lo que te había pasado? – ella en el fondo entendía la situación que tenían, había pasado por algo parecido cuando no era más que una niña-. Que sepas que lleva desde que volviste queriendo saber de ti pero sin atreverse…

- ¿Cómo sabes tú eso?

- Porque tu hermano es un bocazas y viene a rondarme a mí a ver si yo te digo algo… Solo que esta vez le salió mal la jugada – jamas se hubiera metido el tema de la relación de él con su madre.

- Cobarde, podría venir a decírmelo directamente él a mí… - ya lo pillaría por banda-. Pero me alegro de habérmela encontrado. Cuando se lo conté a ella y me llamaron no me quedó más remedio que contárselo a los demás. Me he quitado un peso enorme de encima.

- Me alegro… - también había pensado en su día que hacía mal callándose todo aquello, pero podía llegar a entender por qué lo hacía-. Espera un momento…

Pudo escuchar como la puerta de la habitación de la chica se habría, escuchando una voz conocida de fondo diciéndole algo y luego como le contestaba.

- Lo siento… voy a tener que prepararme para no coger todo el tráfico de la mañana…

- Cuando quieras avísame por mensaje y te llamo yo, que aunque ya me han dicho que estás de acuerdo con que alguien me pase la factura de la llamada es mejor si nos turnamos… - escucharla reírse de fondo servía para animarlo-. ¿De acuerdo?

- Vale… No me eches demasiado de menos, ya sabes que si no estás aquí conmigo es porque no te ha dado la gana – le dijo a modo de despedida.

- Porque no te mereces que haya ido contigo más bien… - sonrió ligeramente antes de alejar el teléfono para colgar finalmente.

Parecía que todo iba todo lo bien que podía ir. Sora tenía la habilidad de hacer que todo pareciera fácil, sencillo y lógico. Hacía unos días todavía no sabía qué hacer con su vida y ahora parecía que todo estaba perfectamente encaminado y con un rumbo definido sin que hubiera ningún problema en el horizonte.

Sonrió ligeramente aunque de manera algo apagada ya que sabía todas las consecuencias que aquello le iba a acarrear. Una idea estaba cruzando su mente… posiblemente una de las mejores que hubiera tenido en mucho tiempo, pero antes tenía que hacer algo más importante.

Levantándose, fue directo a encender el ordenador, buscando entre sus contactos el correo electrónico de los directores del proyecto de la JAXA para enviar la confirmación de su reincorporación.


Y ahora voy y os lo publico porque me he puesto a escribir y han salido tres capítulos del tirón :D

A: Lo tenía pensado desde el principio. No ha dicho ni hecho nada que dé pie a interpretar que tenga algún interés más allá de la amistad con Sora, todas las posibles malinterpretaciones han venido por parte de los demás, así que ya era hora de aclarar un poco las cosas y dejar claro, que interesarle, lo que viene siendo interesarle, no es ella precisamente xDDDDD Y como buen amigo de Sora que es, pues ha hecho las funciones de amigo. Dar su opinión sin tener ningún tipo de prejuicio al no saber demasiado sobre el pasado de ellos dos. Puede que otro amigo más cercano de ella que sí que sabe cosas del pasado acabe haciendo lo contrario que Andrew, pero... para ver si es verdad o no habrá que esperar e_e

Lo del ritmo de las actu ya se verá, yo por el momento cuento con poder acabarlo a tiempo. Pero ya se verá xD

Y yo apruebo mucho que una economista adulta y seria se haya buscando un sitio dónde leer lo que una profe de ciencias que tiene que hacerse aún más la seria escribe cuando sus alumnos la dejan vivir cinco minutos al día jajajaja Tan serias y adultas como los personajes del ff, está claro :D xDDD

Muchas gracias por la review, ¡si es que eres un solete! ❤

Nikanaka: no te digo nada que no te haya dicho ya por privado, salvo que ya he terminado de escribir por ahí :D Pero, también te diré que lo que haya escrito o no hoy, tampoco es lo relevante de ese tema. Eso me lo guardo para continuaciones.

¿Has acertado con la dirección que ha tomado la conversación entre ellos dos? Yo creo que era algo bastante evidente ya que la he puesto varias veces en diferentes oportunidades sacándole el tema y animándolo para ello. Yo creo que es la única dirección que podía tomar en este momento - subraya mogollón de veces "este momento"-. Simplemente intento seguir la lógica que le pegaría al personaje en este momento de su vida - vuelve a subrayar muchas veces lo mismo.

Podría haberle dado un giro más dramático o ponerla de repente en modo más egoísta, pero eso sería contradecir al propio personaje, así que creo que he actuado en la línea más apropiada para ella. Espero que estéis todos de acuerdo xD Y sino, ya os paso yo el número del de los tomates...