Disclaimer: nada me pertenece todo es de J. K. Rowling

HOLA CHICAS Y CHICOS MUCHAS GRACIAS POR SU PACIENCIA Y SUS REVIEWS LES DEJO EL CAPITULO YA CORREGIDO ESTE ERA EL QUE IBA A SUBIR ORIGINALMENTE, PERO ME EQUIVOQUE DE ARCHIVO, AFORTUNADAMENTE ME DIJERON Y ASI LO PUDE CORREGIR, PROMETO ACTUALIZAR PRONTO. BESOS

Capitulo # 50 La esperanza triunfo

Lucius estaba en la biblioteca de la que había convertido en su residencia permanente la preocupación se notaba en su rostro , no había recibido noticias ni de Draco, ni de Severus, lo último que Severus le había informado era que el antídoto estaría listo en cuestión de días, y de eso ya había pasado una semana, sabía que estaba perdido si Black despertaba y decía todo lo que sabía, su preocupación era más que obvia y encima Draco no había contestado sus cartas.

Se tentó a ir a la mansión Malfoy, pero dado el estado de salud de Granger no quería arriesgarse, si tan siquiera no hubiese querido escapar nada de eso estuviera pasando, pero era muy terca, pensó que quebrar su voluntad sería más fácil, pero ella le daba pelea no se dejaba doblegar.

-amo, no quiso probar bocado- chillo el diminuto elfo, Lucius gruño al escucharlo

-si no quiere comer bien, le darás solo pan y agua durante una semana- ordeno – y fuera no quiero que me molestes- el elfo hizo una reverencia y se marcho

Estaba Desesperado como era posible que Draco no se comunicara, mil preguntas le bombardearon la cabeza ¿y si lo habían descubierto? ¿Qué tal si Draco había hablado? Que si Black había despertado y contado lo que meses atrás había descubierto, claro que estaba esperanzado a que Draco le hubiese matado o incluso que el animago pudiera haber quedado loco después de ingerir esa poción.

Se Puso de pie después de mucho cavilar y se dirigió con paso firme hasta aquella celda donde una frágil y débil castaña aún conservaba la vida, abrió la puerta de hierro que mantenía prisionera a la heroína de guerra. Ella estaba en un rincón de esa mazmorra recostada en posición fetal, inmóvil, a Lucius le pareció que no respiraba, pero al acercarse a ella pudo ver como su pecho subía y bajaba al ritmo de su lenta respiración

-ya no tienes fiebre- le dijo tomando su temperatura, ella aparto la mano de Lucius abruptamente

-no me toque- le dijo fulminándolo con la mirada

-tú en verdad no entiendes, no te conviene tenerme de enemigo, si eres amable lo tendrás todo, joyas, vestidos mi absoluta devoción-

- ¿me dejara ir? - se atrevió a preguntar la castaña, Lucius comenzó a reír a carcajadas

- ¿para que vayas con él? ¡Jamás! - sentencio – nunca permitiré que regreses a su lado, si no quieres mi compañía no estarás con nadie, recuerda que soy tu dueño – beso a Hermione con furia casi queriendo consumir sus labios, la deseaba y solo la quería para el ¿acaso no lo entendía? Él podía hacer todo por ella, si tan siquiera lo aceptara él le daría hasta su vida.

-me das asco- sollozo la chica cuando el beso se rompió, Lucius alcanzo a abofetearla con suficiente fuerza para dejar el labio partido y un evidente enrojecimiento que sin duda se convertiría en un moretón, se levantó y salió de la mazmorra para encerrarse en su despacho

Así paso el resto del día encerrado y tratando de averiguar por qué Draco aún no se reportaba claro que ninguna de las lechuzas que envió trajo respuesta

-suficiente- se dijo así mismo, se levantó de su cómodo sofá y tomo su elegante túnica de viaje -winki- vocifero y el elfo apareció ente el

- ¿el amo me llamo? -

-voy a salir, si algo llegara a pasar con Granger avísame – ordeno, el elfo asintió enérgicamente

-claro que Winky informara al amo- chillaba el elfo, Lucius le dedico una mirada de asco y salió de su mansión hasta llegar al sendero de tierra una vez que se alejó lo suficiente y se desapareció.

El clima de Inglaterra era sin dudas muy diferente al de la campiña francesa, en cuanto Lucius puso un pie sobre suelo británico una torrencial lluvia lo sorprendió, los truenos estremecían el suelo y las nubes cubrían el cielo, la gran verja de hierro se abrió ante su presencia, entro a los jardines de la mansión estaban tan descuidados, habían perdido su esplendor y pensó que seguramente Draco estaría en la biblioteca ahogado de borracho como acostumbraba y lamentándose de su patética vida

Recorrió lo que faltaba del sendero y abrió la gran puerta de madera de nogal, en el vestíbulo de aquella imponente mansión se encontró con al menos una docena de aurores que lo miraban fijamente, eso desconcertó al mortifago que no entendía lo que pasaba, un par de medimagos paso corriendo a su lado con una camilla en mano

- ¿qué hacen ustedes en mi casa? - preguntó levantando la voz hacia Kingsley

-Lucius…- iba a hablar el auror, pero Malfoy lo ignoro cuando vio venir por el pasillo a Severus.

-Severus, ¿qué sucede? - preguntó desconcertado al ver a tanta gente ahí –¿y Draco? -

- ¿creíste que jamás me enteraría verdad? - preguntó Severus abalanzándose sobre el mortifago y golpeándolo

- ¿enterar? ¿De qué hablas? - pregunto Lucius fingiendo y limpiando la sangre de su labio, Kingsley y Arthur agarraron a Severus

-lo que le hiciste a Hermione-

- ¿y según tu que le hice a Hermione? -

-abusaste de ella- Lucius le miro y comenzó a reír

-no le hice nada que ella no quisiera- respondió Lucius

- ¡abusaste de ella! -

-yo no abuse de nadie, ella me buscaba, me provocaba, disfruto todo lo que le hice- Severus enrojeció de ira, como era posible que Malfoy tuviera la cabeza tan podrida para decir algo así

- ¿dónde la tienes? -

- ¿quieres saber cómo se sintió quitarle su virtud?, lo estrecha y húmeda que estaba, no hacia otra cosa mas que gritar mi nombre, era como ser joven de nuevo-

- ¡Severus no! - grito Kingsley, pero fue en vano Snape se había soltado y tras invocar una barrera para que los presentes no pasaran empezó a moler a golpes a Lucius

-se lo que le hiciste maldita escoria, deberías de saber que tarde o temprano me iba a enterar-

-no pudiste protegerla- se burló Lucius

-Crucio- conjuro el pocionista sobre el mortifago, Malfoy comenzó a retorcerse de dolor y a gritar, a lo lejos se escuchaban los gritos de Kingsley y Arthur que trataban de romper la barrera que Snape había conjurado

Varias marcas y cortes profundo se materializaban en la pálida piel del malvado mago que continuaba retorciéndose de dolor

-es mía- dijo Lucius en un grito ahogado – siempre fue mía, su cuerpo, cada centímetro de ella me pertenece – seguía gritando

-donde la tienes maldito enfermo, habla-

-cada que este contigo va a recordar todo lo que yo le hice, como la sometí a mí, sabrá que no podrá ser tuya por que yo la poseí hasta que me canse- Severus perdió los estribos y dejo la magia de lado, esto ya era personal, volvió a golpearlo

-vas a pagarlo caro, todas las lágrimas que ella derramo te las cobrare con sangre – amenazo Severus – vas a suplicar morir-

-si me matas jamás la encontraras, soy el único que sabe dónde está, ella morirá y será tu culpa tal como fue tu culpa la muerte de Lupin, de Macgonagall y de todos los demás, siempre vas un paso detrás de mi Severus-

- ¡cállate! - vocifero el pocionista – ¡dime dónde está! -

-mátame, nunca te diré- Severus conjuro otro cruciatus sobre el mago, por fin la barrera cedió y tanto Arthur como los demás aurores lo detuvieron

-Severus basta – pidió el patriarca Weasley tomando a Severus de la mano, Lucius estaba malherido tirado en el suelo, su cara estaba hinchada y se estaba poniendo morada

-yo sé dónde está- se escuchó en el vestíbulo, Draco venia escoltado por un mago de mediana edad unos hilos plateados estaban alrededor de las muñecas del rubio como si de unas esposas se trataran

-Draco no- advirtió Lucius aun consiente

-es tarde padre – dio el rubio

- ¡no te puedes salvar tan fácil de esto, tu eres culpable también, te vas a pudrir en azkaban! – gritaba el rubio contra su hijo

-Tal vez tengas razón, pero prefiero pagar por mis crímenes que llegar a ser como tu- dijo el rubio, detrás de él pasaron los medimagos que habían entrado con la camilla, llevaban a Harry encima de ella, el pobre chico estaba inconsciente a causa del balazo recibido por Draco, afortunadamente aún conservaba la vida.

- ¿sabes qué es esto? - pregunto el joven chico levantando unos pergaminos, Lucius lo miro fijamente

-qué vergüenza, no tienes derecho de llevar el apellido Malfoy –

-me alegro, si pudiera me sacaría toda tu asquerosa sangre del cuerpo- escupió con ira el rubio – la tiene aquí- dijo Draco a Severus entregándole los papeles.

Snape tomo los papeles y salió corriendo de la mansión, al fin sabía dónde estaba Hermione.