Había cosas complicadas en aquel mundo y también en el Mundo Digital. Uno podía considerar complicado llegar a entrar a formar parte del programa espacial, o vencer a todos los Amos Oscuros o para un reinicio del mundo real… Y luego estaba Yamato, en aquellos momentos, pensando si de verdad podía haber algo más complicado que librarse de Mimi Tachikawa.
Al final había tenido que rendirse. Había ganado, se había salido con la suya. Aparte de haberla tenido que aguantar siendo su sombra desde que se la había cruzado en la calle, había conseguido hacerlo hablar por fin.
- ¿Qué te ha dicho ella cuando le has dicho que te irías de nuevo?
- ¿Tú qué crees?
- Ya… ¿y sonaba a que te estaba diciendo la verdad o a que te estaba diciendo lo que tenía pensado decir?
- Yo quiero creer que me estaba diciendo la verdad, aunque seguramente se esté guardando unas cuantas cosas. En parte por eso quiero hablar de todo esto con ella en persona, quiero dejarlo todo claro antes de tener que irme y no teniendo absolutamente nada mejor qué hacer en Japón puedo aprovechar e ir a hacerlo.
- ¿Quién lo iba a decir? Tú, con lo aburrido y rancio que siempre has ido… Nosotros porque te conocemos más que de sobra para traducirte y saber lo que te pasa por la cabeza, peor los demás… Y ahora estás pensando en cruzarte medio mundo solo para poder hablar de todo esto en persona.
- Oye – entrecerró los ojos, lanzándole una mala mirada-. No puedo vivir estancado en los diecisiete años, sé reconocer las cosas que hay que tratar en persona y las que vale con hablar con una simple llamada. Y me parece que esto sí que es algo que hay que hacer cara a cara.
- Ya, eso y que aunque te pique reconocerlo, ya estás echándola de menos. ¿A que sí? Veeenga, reconócelo…
- Déjame en paz – no pudo evitar esbozar al final una ligera sonrisa-. Además tampoco puedo arriesgarme a que las fechas no cuadren y tener que irme antes de que vuelva, porque luego no sé cuándo voy a tener días libres.
Mimi asintió, quedándose pensativa. Había estado persiguiéndolo hasta que le había contado todo, cosa que no había conseguido todavía hacer con Sora y eso era algo extraño pero que la divertía, no era la primera vez que pasaba. Al final acababa siendo más complicada ella que él. Era lo divertido de acosar a Yamato que solía funcionar mucho mejor con él. Sin embargo, también había cosas que seguro que nadie más se atrevía a decirles y ella no era de las que se quedaba callada.
- Yo creo que te está diciendo lo que piensa – acabó por volver a sacar el tema-. Lo digo en serio. Se estará ahorrando como mucho detalles de que sabe que no va a ser plato de buen gusto, pero eso es de entender que será para los dos.
- No, eso creo que también lo ha dejado bastante cl…
- No, no lo digo por eso, déjame seguir – le hizo un gesto con la mano-. Lo que te quería decir era que si realmente está dando la oportunidad de ver hasta dónde podéis llegar es porque quiere hacerlo. Tú la conoces tanto como yo, y creo que sabes perfectamente la opinión que tiene de las relaciones a distancia con tantos meses de separación… Se ha pasado años teniendo que vivirlo y luego ha estado observándolo todo muy de cerca. Así que si de verdad es ella la que te ha animado a volver y la que parece no tener pegas… Yo creo que de verdad quiere intentarlo y que todo salga bien.
La miró en silencio. Sí, sabía de lo que hablaba y era algo que había tenido siempre muy en cuenta, incluso cuando él mismo había llegado a tener sus dudas sobre lo que estaba pasando. Asintió, despacio, agradeciendo poder escuchar aquello por fin de alguien que fuera ajeno a ellos dos y que sabía que le estaba diciendo exactamente lo que le pasaba por la cabeza.
- El problema es que apenas hemos podido estar juntos muy poco tiempo antes de tener que irme yo – reconoció finalmente.
- ¿Y? Hasta donde yo sé por poco tiempo que hayáis tenido os habéis ido con los deberes hechos en el amplio sentido de la palabra – sonrió de medio lado, divertida-. Y eso sí que me lo ha contado ella y lo demás lo he visto yo con mis propios ojos.
Sonrió del todo, acabando por reírse al ver cómo la cara del rubio iba cambiando, poniendo poco a poco una mueca que no sabía muy bien como clasificar y empezando a ver como en su cara aparecía algo de color rojizo.
- ¿Dónde estás destinado? – preguntó ella de repente.
- En Tanegashima.
- ¿Eso no está en la otra punta del país?
- Sí, prácticamente. Está al sur del todo…
- Bueno, pero está dentro del país que es lo que cuenta. Eso no es tan grave como cuando estabas en el extranjero.
- Lo sé, pero es algo temporal y no sé cuánto tiempo voy a estar allí o si voy a tener que salir a alguna parte – incluso fuera del mismo planeta.
- Vale, pero mientras que estés allí, estarás en el mismo país que nosotros. ¿Vas a tener algún tipo de aislamiento?
- No, que yo sepa por el momento todo van a ser papeleos, informaciones… La parte más técnica y aburrida de todas.
- Entonces vas a estar perfectamente localizable durante quién sabe cuándo… ¿Qué problema hay? Con el trabajo de ella tampoco vais a poder veros con toda la frecuencia del mundo, podéis aprovechar los fines de semana e ir poco a poco… Yo no lo veo tan complicado. Y si en algún momento la situación cambia, podéis ir adaptándoos.
- Dicho así suena hasta fácil.
- Porque lo es, idiota. Tú ya verás como todo sale bien. Te lo digo yo que nunca me equivoco.
Lo que pasaba siempre con Mimi era que, normalmente, era demasiado inocente, peor claro, esa era la propia esencia de Mimi. Por primera vez prefería creerse ciegamente lo que le decía ya que era la mejor opción de todas. Si partía de esa base quizás todo se hiciera menos cuesta arriba. E incluso tenía hasta lógica.
- Va a salir bien – le repitió la chica.
- Por primera vez, y sin que sirva de precedente… Quiero creerme ciegamente lo que dices, Mimi – y eso, dicho por él, era casi para dejar apuntado en los libros de historia.
- Yo nunca me equivoco. Dije que de la boda de Taichi no pasaba que vosotros dos os dejaseis de estupideces y de la boda no pasó. Era la única que estaba segura de ello, así que… Lo que pasa es que os conozco de sobra como para saber lo que se os está pasando por la cabeza a los dos.
- Bueno, Taichi también sospechaba.
- Pero no tanto como yo… Y ese lo que hacía más bien era vigilaros porque no se fiaba…
- Y sigue sin fiarse…
- No le hagas caso, se le acabará pasando cuando vea que las cosas van perfectamente, ya lo verás. Y sino, pues ya sabes lo que te toca aguantar, entre todos te linchamos y fin del problema.
- Me parece un trato justo.
- Porque lo es… - sonrió divertida-. Y ahora, venga, quiero que me cuentes más detalles del viaje. ¿Cómo has conseguido organizarlo todo?
- No he organizado nada. He cogido el billete de ida avisando a Haru para que sea ella la que esté pendiente de que no haya cambios de planes para ese día. Luego para la vuelta ya he ajustado las fechas para volver directamente a Tanegashima desde allí.
- Entonces te vas y los demás no vamos a verte hasta que vuelvas por aquí…
- En mi defensa diré que tenía pensado pasar a despedirme de todos vosotros.
- Ya, claro…
- Que si… Aunque de ti igual no, porque con lo pesada que sabes ponerte como poco te me metes en la maleta solo para poder ver de primera mano lo que hago o dejo de hacer.
- No me des ideas que tengo unos días libres… - era perfectamente capaz de cumplir con su amenaza-. ¿Dónde te vas a quedar?
- Pues… con el anfitrión de ella desde luego que no – gruñó ligeramente por lo bajo.
La respuesta de Mimi fue echarse a reír.
A: Pues ya no hay más extensión de fb, al menos por el momento, claro e_e Pero bueno, creo que me libro de los tomates por poner por fin claramente lo que están haciendo Mimi y Yamato y confirmar la obviedad más grande de la semana sobre lo que estaba planeando él. Alguna cómplice tienen que tener en el otro lado del mundo para poder organizarlo todo, así que... creo que es obvio que sí, respondiendo a tu pregunta, obviamente que Haru está también metida en el cotarro.
Me hace gracia ahondar un poco más en la reacción de estos dos personajes siendo cómo son los dos tan opuestos. Pero, supongo que en aquellas ocasiones en las que lo aburre lo suficiente o lo pilla con la guardia baja debe de ser de las pocas capaces se sonsacarle las cosas que tanto le cuesta compartir con los demás, bien por las buenas o, como casi siempre, por las malas.
Iba a publicar este capítulo hace un rato y me olvidé con él abierto xDDDDD Muy bien, empanada mía, perfecto... xDDDD
Ale, ale, dentro de un ratito o mañana, como siempre, más e_e
