Se dejó caer, apoyando la cabeza sobre ella, intentando recuperar el aliento. Tardó unos segundos en notar cómo las manos de ella empezaban a jugar con su cabello, mientras que intentaba lo mismo que él, retomar el curso normal de su respiración.

Hacía ya rato que habían vuelto de dar una vuelta por la ciudad y las ganas de poder estar solos por fin sin nadie que pudiera molestarlos al final se habían apoderado del control de la situación. Y así habían acabado.

- Espero que no te hayas cruzado medio mundo solo para esto – le murmuró divertida finalmente, relajando su postura del todo, dejando las piernas enredadas todavía con las de él.

- Puede que sí… - le dijo riéndose antes de levantar la cabeza para dejar un suave beso en su cuello, ya que era el punto al que mejor acertaba en ese momento.

Hizo el esfuerzo por revolverse ligeramente y retirar su peso de encima del de ella, sin romper demasiado entre ambos, quedándose a medio camino sobre la cama todavía observándola.

- ¿Cuándo tienes que volver?

- Voy a irme directo de aquí a Tanegashima, a no ser que tengas que volver tú primero.

- ¿No vas a pasar por Tokio? – aquello la sorprendió.

- No, ya me he despedido de todos los demás allí ayer y ya me he encargado de que todo lo que vaya a necesitar en la base llegue para cuando yo regrese. Así que por el momento tenemos unos días.

Apenas había tenido tiempo para asimilar aquello todavía. Había llegado incluso a temer no poder volver a tiempo para poder despedirse de él antes de que se fuera otra vez. No se le había pasado por la cabeza que pudiera llegar a aparecer de repente, aunque tuviera sentido. Y sin lugar a dudas, era algo que le había gustado. Era un detalle que por tonto que pudiera parecer la ayudaba a pensar que todo lo que había estado pasando por su cabeza aquellos días era verdad, que no lo decía solo para autoconvencerse. Que hubiera aparecido en Los Ángeles solo para poder aprovechar unos días con ella era la señal de que si querían se iban a poder arreglar estando en puntas diferentes del país. Sonrió quedándose mirando para él buscando sus ojos azules.

- Gracias por venir… Sí que te estaba echando de menos – murmuró ladeándose mínimamente para poder mirarlo algo más de frente viéndolo sonreír.

- ¿No se te pasó por la cabeza?

- No… la verdad es que no.

- Cuando me lo ofreciste a mí tampoco se me había ocurrido – comenzó a explicar, distraído, jugando con sus dedos por la piel de ella, apenas rozándola-. Pero luego, con todo el caos que he tenido estos días atrás y la perspectiva de tener que volver a alejarme de ti – estudió la expresión de ella mientras que hablaba, viendo como cerraba los ojos unos segundos, dependiendo del lugar en el que la acariciase- me aclaró un poco más las ideas.

- Me parece bien que se te tengan que aclarar las ideas de vez en cuando.

- Además… aunque se supone que ya hemos hablado del tema, no creo que sea algo que haya que dejar para hablar por teléfono – continuó con sus exploraciones mientras que hablaba.

- ¿Qué pasa? – abrió los ojos para fijarlos en los suyos-. ¿Sigues sin creerte que te estoy diciendo la verdad?

- No – dijo sin poder evitar reírse por la conclusión de ella-. Pero no me parecía que fuera del todo correcto. Las cosas importantes hay que tratarlas en persona – terminó por explicar.

No respondió en aquella ocasión decidiendo que prefería volver a centrarse en las sensaciones que los dedos de él recorriéndola de forma tan sutil le producían. Seguro que la simple idea de aquella situación con él hubiera provocado que se pusiera absolutamente de todos los colores, pero ahora no habia otro sitio dónde se le ocurriera que pudiera estar mejor. Hasta cierto punto preferiría olvidarse de cualquier pensamiento que no fuera el momento actual, pero entendía que él tenía razón e hizo el esfuerzo de volver poco a poco a la realidad.

- Me parece bien – le dijo-, yo también creo que es mejor tratar esas cosas en persona… Aunque no pienses que voy a cambiar de idea ahora de repente y vas a poder usarme de excusa ahora para echarte para atrás – tampoco quería llevar las cosas a una conversación seria entre ellos.

- Vaya… me has pillado – sonrió ligeramente-. Solo me preocupo porque sé que lo dices sinceramente, pero, no quiero que por mi culpa lo vayas a pasar mal.

- Oye ¿no te parece que es un poco egocéntrico? – le dijo arqueando ligeramente una ceja.

- No, lo digo porque te conozco de toda la vida y sé que precisamente lo que te estoy pidiendo que hagas es exactamente lo único que no querías hacer.

Volvió a quedarse callada, primero desviando la mirada hacia el techo. Aquello era lo que absolutamente todo el mundo le decía y sabía por qué. Porque la conocían más que de sobra, pero parecía que nadie se daba cuenta de que precisamente porque conocía la situación de primera mano podía saber con lo que jugaba mejor que nadie.

- Lo importante no es la situación a la que me podría exponer – no buscó de nuevo la mirada de él, simplemente volvió a jugar con sus dedos en su cabello- sino a lo que no me quiero exponer. ¿Te das cuenta de la cantidad de años que nos ha costado llegar a este punto como para que no querer, al menos, intentarlo? Si hubiéramos sido más valientes años atrás las cosas podrían ser muy diferentes. Si tú no hubieras salido corriendo y si yo te hubiera dicho todo lo que te tenía que decir antes de que te fueras la primera vez nos habríamos ahorrado muchas vueltas – tampoco se refería a que habría preferido no pasar por todo lo que había acabado pasando, había muchas cosas que la habían ayudado a entender las cosas de otra forma y que la habían llevado hasta dónde estaba, pero suponía que entendía a lo que se refería.

- Bueno, supongo que esta es la forma que tengo de demostrarte que no tengo ninguna intención esta vez de salir corriendo asustado.

- Lo sé – le dijo volviendo a enfocarlo por fin-. Tampoco se me había ocurrido que esta vez te fuera a dar por ahí – sonrió ligeramente.

- No, de toda la lista de cosas que podría tener en la cabeza la de que él volviera a salir huyendo había desaparecido aquel día que le había dicho que la quería. Y sabía que era la principal preocupación de muchos de los más cercanos a ella. También podía entenderlos.

- Te va a hacer gracia – le dijo finalmente, cambiando de lugar sus manos, pasando a hacer lo mismo que estaba haciendo hasta aquel momento, pero ahora por la suave y firme piel del vientre de ella-. Ha tenido que venir Mimi a ser la primera en darme ánimos para tomarme esto mucho mejor.

Fue a responderle de palabra, pero al final simplemente lo miró interrogante, mordiéndose ligeramente el labio por culpa de las acciones de él.

- Es la única que debe de fiarse de que ninguno de los dos vayamos a meter la pata ahora y que seremos capaz de sobrellevar bien esto – amplió algo más la sonrisa de antes al ver la reacción que tenía ella.

- Posiblemente – le dijo tras unos segundos. Ella había tenido exactamente el caso contrario de conversación, pero prefirió guardárselo para sí misma. No quería que nadie se enfadase con nadie a esas alturas por cosas así, además, sabía que Taichi lo hacía con toda la buena intención del mundo, prefería no buscarle ningún tipo de problema-. ¿Y qué más da? Mientras que seamos nosotros dos los que estemos convencidos de que esto va a funcionar y que las cosas van a salir bien, que digan lo que quieran.

Y posiblemente ninguno de los dos estuviera convencido de que todo fuera a salir bien, pero de lo que estaba convencidos era de que no iban a tener que arrepentirse de no haberlo intentado. Era lo único que debería de importar en ese momento.

- No podría estar más de acuerdo – le dijo finalmente.

Sonrió y ella lo hizo a su vez, usando la mano que tenía jugando con el pelo de Yamato para atraerlo hacia ella y poder así dedicarle un beso que esperaba que diera por terminada aquella conversación de una vez por todas. Estaba decidido, lo iban a intentar y que fuera lo que tuviera que ser. Fue soltando el aire lentamente mientras que se acomodaba mejor entre sus brazos para continuar aquel beso que aunque fue mucho más tranquilo que los que los habían visto entrar en la habitación, no dejó a ninguno de ellos indiferente. Se separó dedicándole un ligero mordisco en el labio para retenerlo unos mínimos instantes más con ella.

No tardó mucho más en reemplazar en sus exploraciones sus manos por sus labios, haciendo que en un principio se tensara ligeramente, volviendo a relajarse poco a poco concentrándose solo en las sensación que le producía, volviendo a acelerársele la respiración de nuevo, cerrando los ojos y dejándose hacer, por el momento. Limitándose únicamente a arquearse contra él para dejarle mejor acceso y a dejar escapar de entre sus labios alguna exhalación más fuerte dependiendo de la zona.

Reclamó su atención pasados unos minutos para subir su cabeza hacia la de ella y poder así volver a besar sus labios con ganas. No necesitaban tampoco más palabras en situaciones como aquella para dejar claro lo que sentían el uno por el otro. Cuando lo dejó escapar de nuevo lo miró interrogante al verlo poner una expresión divertida.

- ¿Qué? – le preguntó apenas en un susurro.

No obtuvo respuesta. Simplemente dejó sus manos sobre las de ella, haciendo que así no pudiera moverlas volviendo a su labor de antes, descendiendo ahora desde el rostro de ella hacia abajo siguiendo la línea de su cuerpo teniendo que soltarla al final, habiendo descendido lo suficiente para que ella pudiera entender el por qué de la expresión de antes, sonrojándose a más no poder justo antes de tener que echar la cabeza hacia atrás, ahora sí, dejándole hacer lo que quisiera.


A: pues igual preferías leer este en vez del anterior y realmente es el que va a hacer que me tires purpurina... Y... es el último capítulo. El que os pondré de noche ya es el epílogo y doy por cerrada esta parte.

Puede que si que te haya tenido un poco engañada con el tema de Haru, eso tengo que reconocerlo, porque siempre he usado el tema de Andrew desviando la atención hacia otro punto y para otros usos, pero oye, pobrecitos ellos, también tienen derecho. Habrá que ver si se sabe algo más de cómo han ido las cosas con ellos dos más adelante o si no e_e

De noche subo lo que queda y, prometo que en cuanto pueda volveré a dar la lata por aquí. Espero que este te haya gustado también y... nos leemos en un rato. ¡Un abrazo!